6 Analytical techniques
6.1 Microscopy
Algunas veces Dios siente: “¿Por qué demonios lo hice?” Entonces Él trae: “Brrrr” la Era del Hielo, limpia todo; como un niño que comienza con el castillo de arena en la playa, y entonces viene una ola y se lo lleva.
Puedes preguntarte: “¿Por qué sucedió el holocausto?” Alguien preguntó esto. ¿Por qué no? El Holocausto no fue la causa de una causa. El Holocausto fue la causa del sacrificio que trajo a Israel. Sin el Holocausto no habría Israel. La causa puede ser más peligrosa y más terrible. Porque la causa tiene un efecto. Primero los judíos vivían con los musulmanes, los árabes, y ahora están viviendo en los árabes. Están en todos lados. ¿Entienden esto? Cuando estaban viviendo juntos, todos juntos, uno a uno, estaban bien. Pero ahora los judíos están en el medio y los Árabes están a todo alrededor, por miles de millas. Y está sucediendo también en América. Lo ves en Nueva York, ahí hay una sección de judíos y está rodeada de árabes y españoles. Algunas veces encuentro que el karma es bueno. Incluso en América no están exentos de ello.
Alguna vez alguien me preguntó: “¿Por qué somos Sikhs?”. Yo le dije: “Son todos musulmanes. Es una fuerza combinada”.
Los judíos tienen un padre, Hazarat Abraham. Él es el Padre de los Judíos, de los Cristianos, de los Musulmanes, y de los Sufis. Luego los Arios, Drávidas, Morianos,
Guptas. Finalmente llegaron a Sanatan Dharm. Tu pones Sanatan Dharm y el
sufismo juntos, y sacas de esto el Sikhismo, si es que quieres saberlo. Es impresionante. Uno, dos, tres, cuatro, júntalos. Bueno, ¿qué es un Sikh? ¿Es una religión? Nooo.
Perdóname por esto. El hombre y Dios están peleando por una barba. Hay dos cosas por las que peleamos: pan y barbas. No estoy bromeando. Dios da la barba. ¿Han visto ese anuncio de una compañía de máquinas de afeitar? Dice: ¡Rasura al ras! ¿Hasta qué punto al ras? Crece de nuevo, no puedes deshacerte de ella. Ella puede deshacerse de ti, pero tú no puedes deshacerte de ella. No hay un solo hombre que desee la barba en su cara. Pregúntales por qué. O, no seas un Sikh. Sé un judío. Sé un musulmán. Sé un cristiano. Pero sé un hombre. No te estoy pidiendo que te cambies de religión. Te estoy preguntando: “¿Qué tiene de malo tu barba?” Nosotros, las personas hemos creado un nuevo hombre, que no es el hombre de Dios.
En tu idea del sexo, la mujer es como un bote, y el hombre es el que rema; no invocan al sexto sentido. El sexo viene realmente de la pituitaria (YB apunta a su tercer ojo, en la mitad de su frente). Así que ¿qué estamos haciendo? Hemos creado un hombre nuevo y hemos creado “nuestro” mundo. Dios está diciendo: “¿Qué le pasó al hombre que yo creé?” Él realmente está en una búsqueda. Él mira al hombre y a la mujer y dice: ¡Uff!
Fui a Barcelona una noche y estas personas vinieron a honrarme. Había veintidós mil y algo travestis. Oh Dios, qué “mujer bonita” he visto, no podrías creerlo. Dos mil de ellos en un paquete. ¡No uno, no dos, no diez, no veinte -dos mil y algo! Ellos dijeron: “Gran Maestro, te damos la bienvenida en Barcelona. No tenemos nada de malo. Simplemente nos gusta Dios. Dios nos hizo a todos hombres, nos volvimos mujeres, y mujeres hermosas”.
Yo le dije: “¿Y tú quién eres?”
Ellos dijeron: “Somos modelos en el Reino de Dios. Hemos venido a conocer al Gran Maestro para decirle que podemos cambiarnos a hombres, podemos cambiarnos a mujeres. Somos únicos”.
Yo les dije: “Benditos ustedes, benditos ustedes”. Y dije: “Vámonos de aquí”. En el mundo del hombre, en su reino, los hombres se están dividiendo unos a otros: “Yo soy negro, yo soy amarillo, yo soy rosado, yo soy dorado, yo soy blanco, yo soy esto”. Aún así pelean unos con otros. Los blancos pelean con los blancos. Los negros pelean con los negros. La pelea nunca se ha detenido. Ni la religión la ha parado, ni la geografía la ha detenido, nada, porque básicamente lo que hay es avaricia. La idea es: “Dios es impotente, Él no hará nada, yo tengo que hacerlo todo”. La pelea es entre “Yo” y “Tú”. Pero el maestro pertenece al “Tú”, no al “Yo”.
Aquel cuyo Tercer Ojo se abre es aquel cuyo “Yo” pertenece a “Tú”.
(La línea hablada en la cinta dice “Así como siembras cosecharás. ¡Oh Naanak!” YB elabora).
Así como siembras, cosecharas, de otra manera serás un tonto. Esto es común a todos.
¿Has entendido? No es gran cosa. Hemos practicado la religión por miles de años, pero nunca hemos practicado la realidad. La realidad es: Somos Espíritu. Siempre somos espíritu. Cuando no somos espíritu nos llamamos “muertos”. Y cuando estamos vivos y no reconocemos al espíritu estamos “súper muertos” ¿Conoces ese supermercado donde se puede conseguir cualquier basura chatarra del mundo? ¿Ves qué dañino es? Jehová está luchando con Aleluya, y el Aleluya está luchando con La- ay-lah. ¿Qué es esto? ¿Para qué pelear? Están pelando. No hay nada por qué pelear.
El hombre siempre lucha por la barba y el pan. Tú sabes, cuando la barba crece, entonces tu sistema sensorial crece. Y con el sistema sensorial trabajando, si tu intuición no crece te convertirás en un agresor, un cazador. Porque entonces solamente tienes una opción, vivir con tu ego. Ya sea que vivas por intuición o que vivas por tu ego. No puedes vivir a través de ambos. Donde hay un “yo” no hay un “Tú”. Donde hay un “Tú”, no hay un “Yo”. Una simple regla, nunca cambiará.
25 de julio/96—Clase 8