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SD migration/refugee flow model

DYNAMIC MIGRATION FLOW MODELLING

4. SD migration/refugee flow model

Se agrupan bajo este epígrafe los depósitos sedimentarios más recientes, generados principal- mente durante el Holoceno.

2.2.5.1. Terrazas (41)

A lo largo de los principales barrancos del área, pero también en otros inferiores, suelen existir depósitos de terrazas aluviales adosados a sus márgenes e incididos por el propio encajamiento del barranco. Destacan así las terrazas del barranco de Garcey, Mal Paso, Ayames, Pájara, An- tigua, etc.

La naturaleza de los depósitos es variable de unos barrancos a otros. En unos, como en Garcey, Ajuy y Pájara, por ejemplo, predomina el material arenoso, a veces algo arcilloso, de color ma- rrón, englobando cantos y fragmentos de rocas volcánicas y plutónicas, de tamaños milimétri- cos y centimétricos. En otros, por el contrario, dominan las facies conglomeráticas más gruesas, con cantos redondeados y subredondeados, de tamaños centimétricos y decimétricos englo- bados en una matriz arenosa detrítica, a veces en proporciones subordinadas.

En general, el grado de consolidación de los depósitos es bajo, aunque admiten paredes verti- cales relativamente estables, y sus potencias varían desde algo inferior al metro hasta 5-7 m. Estos espesores, considerables en algunos casos, como en Garcey, resultan en cierto modo, sorprendentes, pudiendo reflejar procesos neotectónicos de cierta importancia, que modifican el nivel de base de los barrancos, acelerando el proceso de incisión para recuperar el equilibrio alterado.

2.2.5.2. Aluviales y fondos de barranco (42)

Generalmente, los fondos de los barrancos principales se hallan colmatados de depósitos de carácter aluvial, producto de la erosión de los relieves que atraviesan. En otros, menos incididos en ellos, aflora mayormente el sustrato, siendo la cobertera detrítica escasa o no representable a escala.

Se trata de depósitos de carácter aluvial, formados por gravas de granulometría media-gruesa, con cantos redondeados o subredondeados, de tamaños heterométricos, que varían entre mi- limétricos y decimétricos. En ocasiones aparecen cantos o bolos de gran tamaño, próximos al metro. Litológicamente abarcan una gran variedad de tipos, que suponen un resumen de todas las formaciones en las que se encajan los barrancos. La matriz es arenosa y está compuesta por cantos milimétricos, siendo a veces de carácter limoso. En algunos puntos es posible observar varias secuencias estratificadas de niveles arenoso-limosos, con hiladas de cantos y niveles de cantos más gruesos con escasa matriz, que representan sucesivas etapas o avenidas de inten- sidad energética diferente.

La potencia de estos depósitos es variable de un barranco a otro, pero raramente es posible observar algo más de un metro, debido a la escasa incisión actual del barranco en ellos.

2.2.5.3. Depósitos arcillosos y arenosos (suelos) (43)

A lo largo de algunos barrancos, en sus laderas y en zonas endorreicas entre coladas de los malpaíses de lavas de la Fase pleistocena-holocena, aparecen depósitos de carácter arenoso-

arcilloso, a menudo mezclados con depósitos de carácter aluvial. Son de granulometría media- fina, tienen un color anaranjado y a menudo alcanzan potencias próximas o superiores al me- tro. En donde mayor espesor tienen, se producen, a menudo, abarrancamientos y encharca- mientos en época de lluvias.

2.2.5.4. Playas actuales. Arenas grises con cantos (44)

Las playas a lo largo del litoral de la hoja son escasas, en gran parte debido a su morfología irregular y abrupta, poco apropiada para su desarrollo. Se forman en las desembocaduras de barrancos y ensenadas más recogidas. Cabe destacar la playa de los Muertos y de Garcey, constituida por arenas de color gris-dorado de granulometría fina, englobando algunos espo- rádicos cantos basálticos redondeados. La arena suele ser en gran parte de origen eólico y de naturaleza biodetrítica, formada por fragmentos de caparazones marinos, si bien existe una fracción importante de componentes detríticos continentales. Otras, por ejemplo la playa de la desembocadura del barranco de la Peña están formadas, mayoritariamente, por cantos redon- deados con escasa proporción de matriz arenosa de grano medio o fino. Por el contrario el componente arenoso es dominante en la playa de Ajuy, y tanto en ella como en la anterior, su color es gris oscuro (playas de "arena negra"), al estar formada por componentes de natu- raleza básica.

2.2.5.5. Arenas eólicas sueltas (45)

Los depósitos de arenas eólicas pliocenas y pleistocenas de los jables de Vigocho y las Salinas son removilizados por la acción constante del viento, generando formaciones de arenas sueltas o móviles, apoyadas bien sobre ellos o sobre otros relieves. Estos nuevos depósitos presentan algunas morfologías dunares típicas, pero escasas y de pequeñas dimensiones, tratándose, casi siempre, de simples acumulaciones de arenas. El sentido dominante de los vientos es de NNO a SSE.

Tienen una coloración muy clara, son de granulometría fina (0,5-1 mm) y son igualmente de carácter bioclástico.

2.2.5.6. Depósitos de deslizamientos gravitacionales (46)

Los fenómenos de inestabilidades de laderas tienen consideración en el área, principalmente en el acantilado costero, donde la constante acción del oleaje sobre la base de los escarpes pro- voca el desplome ocasional de bloques o partes importantes de los mismos. En el interior de la isla, existen algunos casos también, siendo el más relevante el de la ladera sur del barranco de la Muda (Montaña de Adrián), en Tiscamanita.

Se trata de un deslizamiento de pequeñas dimensiones, cuyo frente de rotura presenta una forma arqueada abierta hacia el norte. Los materiales deslizados corresponden mayoritaria- mente a bloques fragmentados de diques y lavas de la unidad indiferenciada, compuesta por

lavas y tobas en parte submarinas atravesadas por diques, y se acumulan de forma caótica al pie del escarpe. El depósito está relativamente suelto, es decir, poco consolidado, revelando una génesis reciente (Holoceno).