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Preservation Planning Data

5 PRESERVATION PERSPECTIVES

5.1 DIGITAL MIGRATION

5.1.3 MIGRATION TYPES

Vegetación

En el SAR la vegetación es abundante esto se debe a la interacción de factores físicos y ambientales como el suelo, orografía, geología y clima.

Debido a la influencia marítima del Golfo de México y al escaso relieve, las lluvias son intensas; la cantidad de precipitación anual supera los 1 500 mm, por otro lado las temperaturas son elevadas y uniformes a lo largo del año por lo que muy rara vez se presentan heladas, de modo que la vegetación se ve favorecida por estas condiciones tan propicias para albergar formaciones vegetales exuberantes, florísticamente muy ricas y complejas, desde las selvas altas perennifolias. En partes del SAR existen lagos, lagunas, pantanos y terrenos bajos inundables con agua dulce.

El impacto ejercido por las actividades humanas en la mayor parte de los terrenos que originalmente sustentaban selva alta perennifolia y selva mediana subperennifolia ha sido muy intenso, pues en la mayoría de los lugares la vegetación natural ha sido sustituida para dar

lugar sobre todo al establecimiento de praderas cultivadas y en menor grado a agricultura de temporal.

En el SAR se encuentran los tipos de vegetación como son: Pastizal Cultivado, Sabana,

Selva Alta Perennifolia, Agricultura de Temporal, (ver mapas de vegetación y uso de suelo

imágenes 12,13 y 15).

Imagen 12. Carta estatal de vegetación y uso del suelo, escala 1:1 000 000 INEGI 2005 (Síntesis

Imagen 13. Sobreposición de mapa de uso de suelo para los estados de Tabasco (izquierda) y

Veracruz (derecha)en los que se logran distinguir los uso de suelo para la zona del SAR que son principalmente de Pastizales inducidos y cultivados (café claro), seguidos por Selva perennifolia y subcaducifolia (morado), mapas del ine 2000.

Selvas

Selva Alta Perennifolia

Comunidad vegetal muy densa y compleja, dominada por árboles altos mayores de 40 m, es el tipo de vegetación más exuberante y variada en especies de todo el planeta, porque prospera en lugares donde la temperatura y las lluvias no ofrecen limitación alguna para su crecimiento, sin embargo constituye a su vez parte del ecosistema más complejo, frágil y que ha ido desapareciendo con mayor velocidad en nuestro país.

En el SAR estas poblaciones se desarrollan bajo la influencia de climas cálidos húmedos y más del 75% de las especies conservan el follaje durante todo el año. En su mayoría la selva presenta disturbio, se localiza en altitudes que varían de 100 a 600 m, su desarrollo coincide con el clima cálido húmedo con lluvias todo el año, con temperaturas medias anuales de 24º a 26º y donde la diferencia entre la media del mes más frío y el mes más caliente no es muy significativa; las precipitaciones son abundantes a lo largo del año, en rangos que van desde 2500 a 4000 mm.

Este tipo de vegetación ha sufrido fuertes alteraciones debido a las actividades humanas, pues las condiciones favorables de humedad hacen atractivos a muchos de estos terrenos para desarrollar prácticas agrícolas o ganaderas, de manera tal, que la superficie original de distribución de la selva alta perennifolia ha disminuido drásticamente. En la actualidad cubre

sólo 3.51% de la superficie del estado y debido al constante disturbio más de 70% de ésta se encuentra en un estadío secundario de desarrollo (etapa sucesional temprana y tardía) y solo se conservan algunos relictos con vegetación natural en los lugares más apartados e inaccesibles de las sierras en algunas zonas del SAR, pero de ninguna manera el camino pasa por alguna zona de estas, la parte mas cercana del camino a un manchón de selva alta perennifolia es de 3.11 km lineales, (ver imagen 14).

Imagen 14. Sobreposición del mapa de vegetación para el estado de Tabasco donde se

muestra la distancia (3.11km) que hay del camino al manchón más cercano de selva alta perennifolia.

La existencia de la selva alta perennifolia en el SAR, está muy relacionada con sierras y lomeríos de origen sedimentario, principalmente rocas calizas, lutitas, areniscas y conglomerados; crece sobre suelos maduros de carácter ácido y pobres en nutrientes, tipo Acrisol presente en gran parte del SAR, en las partes bajas la selva alta prospera en suelos profundos, ricos en arcillas y con drenaje deficiente y sujetos a inundaciones frecuentes, como el Gleysol.

La estructura de la selva alta perennifolia es muy compleja, debido a una muy alta densidad de elementos arbóreos que frecuentemente se entrelazan entre sí y en donde son abundantes también las plantas trepadoras, epifitas y lianas. La variación florística es muy diversa y existe

el dominio de diferentes especies, en este tipo de vegetación dependiendo del grado de alteración que presenta y de las condiciones ambientales que se conjugan en cada sitio seleccionado.

En el SAR la selva presenta un estrato arbóreo superior de 30 m de altura, con una gran diversidad de especies los elementos más frecuentes en el estrato arbóreo, en las escasas comunidades primarias y poco perturbadas en el SAR son: Terminalia amazonia, Brosimun alicastrum, Swietenia macrophylla, Manilkara zapota, Calophyllum brasilense, Cedrela mexicana, Sterculia mexicana, Swietenia panamensis, Tabebuia rosea, Spondias bombin, a menudo es difícil determinar cual es la especie que realmente domina, este estrato no forma un techo cerrado.

En el estrato que le sigue de 15 a 20 m con Spondias Bombin, Cedrela odorata, Bucida buceras y el último estrato de aproximadamente 6 m, con presencia de Sabal mexicana, Pithecellobium lanceolatum, Haematoxylum campechianum y Nectandra sp.

Las actividades humanas han propiciado un intenso y acelerado deterioro sobre la selva alta perennifolia y en las últimas décadas se ha acentuado con la eliminación de la mayor parte de la vegetación original. En tiempos recientes ha cobrado auge en estas zonas el establecimiento de pastizales, por lo que se acostumbra desmontar y quemar la vegetación para la siembra de gramíneas, el resultado de estas prácticas, es la desaparición de la cubierta original y como consecuencia, el área se convierte en un mosaico constituido por un serie de formaciones vegetales de tipo herbáceo, arbustivo y arbóreo.

La explotación forestal de esta selva es baja, debido sobre todo a la reducida extensión que ocupa, a la condición secundaria que presenta la mayor parte de ella, y a pesar de lo exuberante de este tipo de vegetación, en realidad son pocas las especies cuya madera tiene demanda en el mercado, como el cedro y la caoba; respecto a otras especies arbóreas que constituyen la selva alta no se conocen bien sus propiedades y posibles usos de su madera. Por otro lado, los costos de explotación son elevados si se comparan con lo de los bosques de pino, debido al aislamiento de los elementos aprovechables, a los bejucos que entrelazan varios árboles y dificultan su caída, a la inaccesibilidad del terreno y a las condiciones climáticas desfavorables para el hombre.

Sabana

Vegetación compuesta principalmente por gramíneas y ciperáceas, acompañadas de especies arbóreas dispersas, se desarrolla sobre terrenos planos con suelos que poseen drenaje deficiente y nivel freático superficial, se inundan en época de lluvias y se endurecen y agrietan cuando secos, por lo regular son profundos y ricos en arcillas como el Gleysol. La existencia de muchas sabanas parece ser la presencia del efecto combinado del suelo y del fuego y en muchos casos al efecto del fuego exclusivamente (Beard, 1953, en Rzedowski).

La sabana crece en altitudes menores de 100 m bajo la influencia de climas cálidos húmedos, con precipitaciones de 2000 a 2500 mm anuales, con un periodo menor a 4 meses secos al año, la temperatura media anual es de 26º C.

Fisonómicamente esta formación vegetal se encuentra dominada por gramíneas, aunque existe un estrato de árboles bajos de 3 a 8 m de altura, espaciados o agrupados a manera de islotes, tolerantes a la presencia de fuegos periódicos. Las especies arbóreas más frecuentes son:

Byrsonima crassifolia, Curatella americana, Crescentia cujete, y Crescentia alata, Coccoloba barbadensis, Paurotis writti, Conostegia xalapensis, Quercus spp., Haematoxylum brasiletto y matorrales de Acacia cornigera.

Las gramíneas son altas, de 80 a 100 cm y ásperas, a menudo crecen en macolios densos cuyas partes inferiores quedan protegidas del fuego, además de numerosas especies de leguminosas y compuestas que a diferencia de las primeras, no juegan un papel importante en la biomasa de este tipo de vegetación.

En la actualidad, la ganadería con base en los pastos nativos e introducidos ha reducido espacios a la sabana, además muchas áreas se han desmontado para el establecimiento de cultivos como arroz, piña, mango y cítricos.

Agricultura

Como ya se comentó anteriormente las condiciones naturales en el SAR son de trópico húmedo y tal vez se perciba que estas condiciones tienen un potencial para la producción agrícola, pero estas expectativas no son del todo ciertas; el desarrollo de la agricultura en esta región se ha rezagado en estos lugares por las dificultades que las condiciones del medio imponen. Las abundantes lluvias propician un constante lavado de nutrientes en los suelos tropicales, pero la exuberante vegetación natural aporta cantidades significativas de materia orgánica, equilibrando esta pérdida constante de nutrimentos; sin embargo, cuando se elimina la cubierta natural para abrir los terrenos al cultivo, se rompe este frágil equilibrio y el suelo pierde su fertilidad; además, muchos suelos de la llanura poseen drenaje deficiente y están propensos a encharcarse; en el trópico proliferan también, las plantas herbáceas y arbustivas indeseables que compiten intensamente con los cultivos por espacio y nutrientes, y se dan las condiciones ideales para la proliferación de plagas y enfermedades.

Todo esto sin considerar los innumerables problemas tecnológicos, sociales, económicos, de mercado, etc. que forman parte de esta actividad.

No obstante las condiciones climáticas, edáficas y socioeconómicas desfavorables para la producción del campo, la superficie dedicada al cultivo presenta importantes extensiones de cultivos perennes, especialmente adaptados al trópico y la superficie cubierta por cultivos anuales como el maíz, día con día cobra mayor importancia.

El 66.5% del territorio tabasqueño está ocupado por superficie de labor, esto se desarrolla bajo condiciones de temporal debido a las abundantes lluvias, el espacio incorporado al riego apenas alcanza en promedio 2586 ha, lo que significa 0.9% de la superficie agrícola estatal y una pequeña superficie de riego se presenta en la zona de Huimanguillo perteneciente al SAR, (ver mapa de uso agrícola en la imagen 18), tradicionalmente se utilizaban para asegurar la producción de arroz, pero a partir de 1997, se aprovecha también para productos como la sandía y caña de azúcar. El municipio de Huimanguillo pertenece al complejo agropecuario, que es el área más importante para la agricultura en el estado de Tabasco.

Imagen 15. Carta estatal de uso de suelo agrícola, escala 1:1 000 000 INEGI 2005 (Síntesis

Geográfica). El polígono rojo es la zona del SAR descrita para este estudio.

Pastizal Cultivado

En el SAR la ganadería es uno de los pilares de la economía, contando con extensas praderas cultivadas y pastizales inducidos (ver imagen 19) que sostienen una importante producción de ganado bovino tropical, tipo cebú, cuya explotación tiene como propósito la producción de carne; hay poco ganado estabulado, la gran mayoría de los hatos son llevados directamente a

los potreros donde se realiza el pastoreo extensivo o libre pastoreo. La práctica de ensilaje no se lleva a cabo porque en la mayor parte de los meses se cuenta con abundancia de pastos; aunque en época de estiaje o cuando hay fuertes inundaciones el ganado no encuentre suficiente alimento.

Huimanguillo pertenece a una de las zonas ganaderas más relevantes y la producción de carne se destina principalmente a la ciudad de México, misma que se vende en canal o ya empacada y seleccionada, para lo cual se cuenta con plantas frigoríficas controladas por las uniones de ganaderos, ver imagen 16.

Imagen 16. Carta estatal de uso pecuario, escala 1:1 000 000 INEGI 2005 (Síntesis

Geográfica). El polígono rojo es la zona del SAR descrita para este estudio.

Vegetación

Los climas cálidos del sureste del país y las constantes precipitaciones pluviales en las llanuras han favorecido el establecimiento de ecosistemas tropicales en la región. En las zonas de lomeríos suaves se establecieron selvas altas perennifolias y subperennifolias, en las llanuras se estableció vegetación de sabana, popales, etc.

El SAR de este proyecto comprende 200,904 Ha, de las cuales solo el 4% conserva áreas naturales, el resto son áreas y terrenos impactados por actividades antropogénicas. Este 4% son remanentes de la selva alta perennifolia (SAP) que se encuentran casi en su totalidad en la fracción veracruzana del SAR, en la serranía, donde la falta de accesos carreteros, de asentamientos humanos y el relieve han sido el principal motivo de conservación de estos fragmentos de selva.

La deforestación, la intensificación agrícola y la expansión ganadera son las principales actividades que han modificado el ecosistema en el SAR, siendo esta última la de mayor impacto en la región. El Sistema Alimentario Mexicano y la antigua Ley Agraria favorecieron la deforestación hace más de cincuenta años, al tratar a las selvas y bosques como terrenos “ociosos”, ya que se desconocían los servicios ecológicos que prestan, como la biodiversidad, conservación y formación de suelos y su fertilidad, así como el mantenimiento de ciclos hidrológicos y atmosféricos.

Los potreros, que requirieron previa deforestación, son el paisaje dominante y evidentemente transformador en el SAR. Estos poseen una estructura horizontal y vertical sencilla fuertemente influenciados por la presencia de árboles remanentes de la selva alta perennifolia, distribuidos alrededor de los potreros o inmersos en ellos, o bien, a lo largo de los múltiples arroyos que se encuentran en la región del SAR. Las especies remanentes de la SAP más importantes de los potreros son Ceiba pentandra, Spondias mombin, S. purpurea, Vochysia hondurensis, Enterolobium ciclocarpum, Cedrela odorata, Pachira aquatica, Manilkara zapota y Miconia argentea principalmente. También es posible encontrar especies exóticas introducidas y/o cultivadas en la zona como Mangifera indica, Eucalypthus globulus, Citrus spp., y Tamarindus indica.

Los potreros han originado un nuevo ecosistema conocido como sabana tropical, el cual se caracteriza por ser de relieve llano, estar dedicada a la ganadería y son extensiones cubiertas de pastos y zacates con poca vegetación arbórea dispersa de las especies mencionadas en el párrafo anterior. Así como la presencia de vegetación espontanea, los cuales son potreros abandonados con, ya que presenta un gran número de especies de la SA, constituyendo bancos de germoplasma importante para la recuperación de la vegetación original, a falta de superficies extensas de selvas maduras.

La selva alta perennifolia es una comunidad donde dominan árboles de gran talla, mayor a 25 m de altura, donde la cantidad de especies deciduas no son suficientes para modificar la

foresta de la selva. En la Chontalpa, donde se ubica el SAR determinado para este proyecto, esta comunidad originalmente poseía dominancia de algunas especies como Terminalia amazonica, Vochysia hondurensis, Brosimum alicastrum, Ficus sp., etc. y dominaba casi todo el paisaje, desde la sierra hasta la llanura. Actualmente esta comunidad vegetal se reduce a manchones aislados de vegetación secundaria y algunos relictios estables al sur y suroeste del SAR, en dirección hacia los Chimalapas, unos de los remanentes de vegetación más extensos del país, en el estado de Oaxaca. En el resto del área de estudio, esta comunidad ha sido sustituida por los potreros y vegetación espontanea, además de terrenos de cultivo.

Vegetación riparia e inundable

Este tipo de vegetación es muy importante en el SAR, ya que la zona de estudio posee múltiples corrientes perennes y temporales así como cuerpos de agua lagunares y zonas de inundación.

La vegetación riparia e inundable que originalmente componía estas regiones eran especies de la SAP tolerante a inundación o a humedad excesiva en el suelo, tales como Haematoxylon campechianum o tinto, Acacia spp., Coccoloba humboldtti, Pachira aquatica, Andira inermis, Artocarpus altilis, Ficus tecolutensis, F. cotinifolia, además de otras especies menores y algunas trepadoras; actualmente la deforestación y desecación de algunas zonas, así como el establecimiento de actividades en torno a estas zonas solo han dejado estas especies como parte del ecosistema ripario subsistente, mientras que en zonas inundables dentro de potreros o desprovistas de vegetación arbórea son colonizadas por Thalia geniculata conocida como popal u hojilla, o por Typhia latifolia o espadaña, que comparten en menor grado el espacio semiacuático o inundable con pastos y algunas plantas del género Heliconia o Hedychium coronarium conocido como mariposa, principalmente a orillas de arroyos. En las lagunas de mayor tamaño del SAR podemos encontrar que el Jacinto o lirio acuático (Eichhornia crassipes), una especie exótica, ha colonizado e invadido que en algunos lados se ha convertido en problema. También podemos encontrar a la lechuga de pantano (Llemna minor), que es una especie acuática nativa.

De las especies con categoría de riesgo en la NOM-059-ECOL-2001

En el SAR no se enlistaron especies que tengan alguna categoría de riesgo en la NOM-059- ECOL-2001, sin embargo se predice la existencia de orquídeas y tillandsias con algún estatus de riesgo. Estas familias poseen muchas especies enlistadas en la NOM, por lo cual se

advierte de la existencia de orquídeas y tillandsias con algún estatus de riesgo dentro del SAR.

También algunos ejemplares no identificados a nivel especie cuyo género aparece en la norma citada pudieran tener algún estatus de riesgo.

Anteriormente se ha mencionado que la principal actividad económica de la región es la ganadería y los pastizales, seguida por la agricultura de cítricos, cacao, piña y plantaciones forestales de cedros y eucaliptos.

La ganadería es la principal actividad en el municipio de Huimanguillo, Tabasco y Las Choapas, Veracruz, destinándose la mayor parte de ambos territorios municipales a esta actividad. Esto ha provocado la deforestación casi total de los ecosistemas originales, así como modificaciones en las escorrentías para desecar áreas y dedicarlas al pastoreo o cultivo de pastos. Aunque esta actividad es fuerte, no se observó un nivel de vida aceptable en algunas poblaciones del SAR visitadas que pudiera inferir que esta actividad es rentable para los ciudadanos que habitan la zona, evidentemente tampoco es sustentable ambientalmente. Aunque la riqueza y biodiversidad de una selva es sustentable y altamente rentable con el adecuado manejo, en la región de la Chontalpa son desconocidos los beneficios de la vegetación de SAP, ya que no se observó un manejo integral de recursos, al contrario, se observó por lo general una reducción grave del recurso natural a causa de la ignorancia y planes de desarrollo social sin sentido, además del uso generalizado de pesticidas y otros agroquímicos que merman y reducen sustancialmente la calidad de vida de los pobladores de la región.

Existen cultivos aislados de cedro (Cedrela sp.) y teca (Heliocarpus sp.), especies maderables aprovechables de la selva, sin embargo se observaron pocas caobas (Swietenia macrophylla) en pie, siendo una especie típica de la SAP, nos indica el grado de deforestación que presenta la región.

El listado florístico realizado para este estudio comprendió las especies observadas en la visita de campo e identificadas in situ o posteriormente con ayuda de claves taxonómicas.

Se identificaron 30 especies de herbáceas, 26 especies arbustivas, 61 especies arbóreas y 12 especies epífitas para un total de 133 especies de 59 géneros reconocidas en la zona de estudio.

Vegetación presente a lo largo del camino

En el inicio del camino km 1+000 hasta el km 2+000 se aprecian topoformas de lomerío y vegetación principalmente compuesta de pastos, árboles de cercas vivas y algunos árboles dispersos pertenecientes a selva alta perennifolia, muestra de que alguna vez cubría la región.