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5 PRESERVATION PERSPECTIVES
5.1 INFORMATION PRESERVATION
5.1.3 MIGRATION TYPES
habitantes, a 1 de enero de 2014) (I.N.E., 2015) del Archipiélago Canario. Se encuentra a 28 grados de latitud norte y 15 º 35 'de longitud oeste. Tiene una forma circular con una montaña en el centro. Su punto más alto es el Pico de las Nieves, con 1.949 metros. Desde el punto de vista geológico (figura 1.7), se puede dividir en dos zonas: la primera, el noreste de formación más reciente, donde aparecen algunos terrenos sedimentarios y de formación submarina.
Mapa geológico de la isla de Gran Canaria. (Veiga et al., 2006)
En esta zona se pueden encontrar terrazas y algunos conos volcánicos como la Montaña de Arucas y el Pico y Caldera de Bandama, así como otras calderas de erosión como Tenteniguada, Las Temisas y Tirajana. Existen también llanuras como la que abarca desde Telde hasta Tirajana. En su extremo noreste se encuentra una pequeña península llamada La Isleta, unida al resto de la isla por un istmo arenoso, con las playas de Las Canteras y Las Alcaravaneras a sus márgenes. La segunda, el sur-suroeste, la parte más antigua de la isla, hecho que puede constatarse por la cantidad de barrancos que la surcan. A esta zona pertenece también el centro de la isla, donde se encuentran las altitudes máximas. La costa noroccidental es muy abrupta con grandes acantilados que caen al mar. En este lugar se ubican los barrancos de la Aldea, Agaete, Arguineguín y Fataga, entre otros. En el sur de la isla existen superficies arenosas como las Dunas de Maspalomas, referente mundial de la industria turística. En Gran Canaria, se distinguen tres ciclos fundamentales (Carracedo et al., 2002): 1) basaltos tabulares (15-14 Ma) y complejo traquítico-sienítico (14-8.5 Ma,
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2) ciclo Roque-Nublo (3.5 Ma) y 3) ciclo post-Roque Nublo (desde hace 3 Ma) y por último lavas recientes. En esta isla, mientras que los afloramientos de basaltos tabulares y del complejo traquítico-sienítico de la caldera de Tejeda se extienden a lo largo de la mitad suroccidental, los volcanes recientes se extienden predominantemente a lo largo de la mitad nororiental y las brechas y lavas del ciclo Roque Nublo ocupan de forma preferente el sector central, con ramificaciones al NE y hacia el S. En la figura 1.7 se muestra el mapa geológico simplificado de Gran Canaria.
En la litología de Gran Canaria domina sobre todo el basalto, no obstante, debido a su extraordinaria complejidad geológica, además del material mencionado, aparecen distribuidos por su superficie una proporción muy significativa de las rocas de composición intermedia (traquibasaltos) y sálico (traquitas y fonolitas).
1.3.2 Isla de Fuerteventura
Fuerteventura, con una superficie de 1660 km2 es la segunda isla por extensión de las Islas Canarias. Junto a Lanzarote y al Banco de La Concepción forma un gran edificio volcánico de orientación SSO-NNE que corre paralelo a la costa del continente africano, a una distancia de 97 km. Sus latitudes extremas en el hemisferio se alcanzan en Punta de la Tiñosa en Corralejo (28º 45’ 04’’) y en Punta del Matorral en Morrojable (28º 02’ 16’’). Sus longitudes extremas se alcanzan en Punta del Bajo (13º 49’ 12’’) y Punta de Jandía (14º 30’ 24’’). Es la cuarta isla en población del archipiélago (106930 habitantes) (I.N.E., 2015), aunque presenta muy baja densidad de población debido a su tamaño (57 habitantes/km2). Es junto a Lanzarote la isla más antigua del archipiélago (22 millones de años), habiendo experimentado numerosas erupciones volcánicas. La isla exhibe extensas planicies, fruto de un intenso proceso erosivo a lo largo de su historia. En la zona central se encuentra el macizo de Betancuria, con una cota máxima de 762 m en el Pico de la Atalaya. Al sur se hallan el istmo de la Pared y la península de Jandía, con el Pico de la Zarza a 812 m de altitud, el monte más elevado de la isla.
En la figura 1.8 se muestra el mapa geológico simplificado de Fuerteventura. Como se puede apreciar, se distinguen dos unidades geológicas (Fuster et al.): la unidad del Complejo Basal y la del Vulcanismo subaéreo. El Complejo Basal que está constituido por rocas plutónicas, volcánicas y sedimentarias de la litosfera oceánica y de la etapa submarina de la isla, con edades que van desde el Jurásico hasta el Mioceno y sus materiales afloran principalmente en los macizos de Betancuria y Esquinzo. Asociadas al complejo basal, se encuentran las rocas plutónicas y volcánicas más diferenciadas (sienitas, ijolitas, traquitas, fonolitas y carbonatitas) que contienen una alto porcentaje en minerales con potasio (feldespatos potásicos, amfibol y biotita, entre otros) y elementos incompatibles (Th, U, K y tierras raras). La unidad de Vulcanismo subaéreo está constituida por materiales volcánicos mioceno-cuaternarios que se distribuyen por la superficie de toda la isla.
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Mapa geológico de Fuerteventura. Fuente: (Vera, 2004)
Los procesos geológicos externos (erosión, transporte y sedimentación) que han afectado y afectan a los materiales de la isla, han dado lugar a numerosos depósitos sedimentarios y a diferentes morfologías, destacando las formaciones sedimentarias de la península de Jandía en el Sur y las del Cotillo-Corralejo en el norte. Por lo tanto, el paisaje actual que se observa en la isla es el resultado tanto de los procesos constructivos magmáticos y de sedimentación como de los procesos erosivos destructivos desarrollados a lo largo del tiempo.
1.3.3 Islas de Lanzarote y La Graciosa
Lanzarote es la más septentrional y oriental de las islas del Archipiélago Canario. Es la cuarta isla en extensión (846 km2) y la tercera en número de habitantes 141940 habitantes según el padrón de 2014 (I.N.E., 2015) . La morfología de Lanzarote, está caracterizada por cinco formaciones geológicas (Carracedo and Rodríguez-Badiola, 1993) (Fúster, 1968) dos macizos montañosos de gran antigüedad, ubicados cada uno de ellos en el extremo norte y sur de la isla (Famara-Guatifay y Los Ajaches, respectivamente); dos áreas de vulcanismo más reciente, que conforman la zona de volcanes de Timanfaya, en el centro-sur, y el volcán y malpaís de La Corona, al norte; y finalmente, una lengua de arenas de origen marino que atraviesa el centro de la isla, en el área conocida como El Jable. La altura mayor de la isla se encuentra en la zona del risco de Famara denominada las peñas del Chache con una altura de 671 m.
En la figura 1.9 se muestra el mapa geológico simplificado de Lanzarote. Su historia geológica se divide en tres fases (Carracedo et al., 2002).: Una primera fase, hace 11 millones de años, durante el Mioceno, aparecen los restos más antiguos en la zona de Famara, al norte de la
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isla, y en los Ajaches, al sur. Actualmente, los procesos erosivos han desmantelado estas formaciones. Su morfología es la de edificios erosionados que han evolucionado barranqueras con una buena red de drenajes caracterizados por valles en forma de “U” hoy en día secos y áridos. La segunda fase abarca desde el Mioceno hasta el Pleistoceno y se caracterizó por los procesos erosivos de las dos formaciones, Famara y Los Ajaches. Posteriormente, han existido emisiones importantes de material magmático que han dado lugar a la unión de las dos formaciones antiguas. Se trata sobre todo del sector central de la isla que se caracteriza por la existencia de alineaciones de edificios formando los ejes estructurales de la isla, que coinciden con los ejes de formación de Fuerteventura con dirección NE-SO, algunos con avanzado estado de desmantelamiento.
Mapa geológico de Lanzarote. (Vera, 2004)
La tercera fase, es muy reciente y de poca importancia geológica. Son erupciones acaecidas en los siglos XVII y XVIII con emisiones alineadas paralelas a las de la anterior fase y edificios que no superan los 200 m. pero muy bien conservados, debido a la poca pluviosidad que se da en la isla. Los materiales acumulados por los distintos ciclos volcánicos son fundamentalmente basálticos (rocas negras y pesadas). Los suelos sedimentarios, de muy poco espesor, son sobre todo arenas y arcillas. Las arenas voladoras están formadas por pequeños granos calizos y caparazones de moluscos marinos; el oleaje los arroja en el sector de Soo, Bahía de Penedo y en las playas de Órzola. Los vientos hacen que estas arenas, conocidas localmente como jables, crucen la isla hasta la costa oriental. Las arcillas de origen eólico son tierras rojas procedentes del Sáhara que el viento trae en forma de nubes de polvo. De esta forma se depositan hasta 2 Kg por m² al año, contribuyendo en la formación de suelos que se usan para el cultivo. Frente al risco de Famara se encuentra la isla de La Graciosa, que depende administrativamente del municipio de Teguise. La Graciosa con 27 km2 es la mayor de las islas e islotes que componen el Archipiélago Chinijo situado al norte de
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Lanzarote. Comenzó a formarse durante de pleistoceno, formando parte de la Serie III en la historia geológica de Lanzarote (Fúster et al., 1966), (De la Nuez et al., 1998). La geografía de La Graciosa está dominada por los edificios volcánicos de Montaña Amarilla (178 m), Montaña de Pedro Barba (64 m), Agujas Grandes (266 m), Agujas Chicas (257 m) y Montaña del Mojón (185 m), alineados en un eje noreste-suroeste, y la Montaña Bermeja (157 m), situada al noroeste de la isla. Al sur de la isla, predominan amplias playas de arenas rubias. También en el litoral sur se localizan sus dos asentamientos urbanos: Caleta de Sebo y Pedro Barba; el primero constituye el núcleo de población originario, mientras que el segundo es una pequeña urbanización turística. Su población es de 640 habitantes (ISTAC, 2009), llegando a triplicarse debido al turismo