3.3 Modelling techniques
3.3.2 Data Mining
Debido a la crisis económica mundial de 1930, que también afectó a toda Latinoamérica, grandes masas de población emigraron del campo a las ciudades en busca de un mejor porvenir. Este fenómeno generó un crecimiento vertiginoso de las ciudades y la aparición de una sociedad paralela a la tradicional, denominada la masa popular:
“... el fenómeno latinoamericano seguía de cerca al que se había producido en los países europeos y en Estados Unidos, pero adquirió caracteres socioculturales distintos. En algunas ciudades comenzaron a constituirse esos imprecisos grupos sociales, ajenos a la estructura tradicional, que recibieron el nombre de masas.”217
Este fenómeno de emigración también se intensificó por la violencia e inseguridad vivida en el campo. El panorama de las ciudades latinoamericanas era similar en varias capitales:
“Cuatro capitales- Santiago, Lima, Bogotá y Caracas- tuvieron un crecimiento
Vertiginoso. Santiago se acercaba al millón en 1940 y llegó a 2.600.000 treinta años después; pero en el mismo plazo Lima pasó de 600.000 a 2.900.000, Bogotá de 360.000 a 2.540.000 y Caracas de 250.000 a 2.118.000.” 218
Bogotá aumentó su población casi ocho veces en treinta años. En este caso concreto, el fenómeno migratorio se dio con mayor intensidad desde los años cincuenta, tras el acontecimiento histórico de “El Bogotazo” de 1948, que transforma la vida nacional.219 Después del año 1945, Bogotá se expandió hacia el sur y los barrios
informales ocuparon la periferia sobre los cerros orientales y la parte llana, creciendo cada día con viviendas precarias y sin servicios básicos (ver figura 151). Aproximadamente la mitad de la población bogotana vivía en tugurios.220
217 Romero, 387-388. 218 Romero, 396.
219 DAPD, Cartilla del Espacio Público, (Bogotá:, 1994).
220 Este fenómeno migratorio, iniciado en la década de los años treinta, continúa hoy en día con mayor
Figura 151. Plano de Bogotá en 1948. Población aproximada de 600.000 habitantes (Cartilla del espacio público).
Se combinaron explosión demográfica y éxodo rural, transformándose de esta manera la fisonomía de las ciudades. A pesar de que las ciudades crecieron con factores como las deficiencias en la calidad y cobertura de los servicios públicos, la intensificación de las distancias, la contaminación creciente del aire o el aumento de ruido, nadie renunciaba a ésta. El bogotano que formaba parte de la sociedad tradicional no se preocupaba por este motivo, ya que no necesitaba pasar de la calle 1 hacia el sur. La vida de esta sociedad tradicional se desarrollaba en otros sitios de la ciudad y, si pertenecía a una clase más alta, se iba desplazando más hacia el norte, con lo cual podía refugiarse en cierta medida de la realidad de pobreza que vivía la ciudad.
a. Comportamientos humanos-grupos sociales
De manera similar a lo que sucedía en toda Latinoamérica, la sociedad bogotana de 1948 correspondía a una sociedad escindida que reemplazó a una sociedad compacta y congregada. Se contraponían dos mundos, “los de levita y los de ruana”, o dicho de otra manera, los de la sociedad tradicional y los de la masa popular (de la que también formaban parte los nuevos inmigrantes que llegaban del campo a la ciudad).221
221 Romero, 410-411.
Localización Plaza de Bolívar Área de la ciudad en 1823
Las ciudades fueron ejerciendo cada vez mayor influencia sobre las regiones y el país. La nueva sociedad, la de la masa popular, tuvo cada vez mayor presencia e influencia en las ciudades. En esta nueva sociedad se yuxtaponían dos mundos opuestos (en realidad fueron dos sociedades que coexistían sometidas a una permanente confrontación y una lenta fusión aún hoy no resuelta en su totalidad). Uno de ellos se componía de clases y grupos definidos que obedecían a unas normas culturales convenidas (y que constituían la sociedad tradicional). El otro estaba compuesto por personas aisladas que coincidencialmente se encontrarían luego en la ciudad, estableciendo su primer vínculo e instalándose allí de una manera precaria y totalmente al margen de la otra sociedad. Para la sociedad tradicional, la sociedad compuesta por la masa popular representaba una amenaza para su estabilidad y seguridad.
La masa, pueblo o clase popular estaba conformada por trabajadores de las clases bajas, artesanos, lustrabotas, vendedores ambulantes, de periódicos, gente desocupada y personas al margen de la ley entre otras:
“En rigor, esa masa no tenía un sistema coherente de actitudes ni un conjunto armonioso de normas. Cada grupo tenía las suyas, y era la sociedad normalizada la que le prestaba una unidad de que carecía. Precisamente por eso constituía una sociedad anómica. No poseía un estilo de vida, sino simplemente, muchos modos de vida sin estilo. Y acaso fuera esa anomia lo que más comprometía el juego de las influencias recíprocas. En los cuarenta años que siguieron a la crisis de 1930 no avanzó mucho el proceso de integración profunda de las dos subsociedades que componían la sociedad escindida.” 222
Una vez los primeros grupos de inmigrantes se unieron y solidarizaron entre ellos, se trazaron como objetivo la desestabilización de la estructura tradicional con el fin de poder vincularse a ella. Estos grupos admiraban y envidiaban a la sociedad tradicional pero, por el rechazo que recibían de ella, también la agredían. Así ocurrió en la Plaza de Mayo en Buenos Aires en el año de 1945 y en la Plaza de Bolívar de Bogotá en el año 1948, con el histórico “Bogotazo”.
b. Formas - objetos construidos y proyectos
Los sucesos del “Bogotazo” propiciaron la transformación y modernización de Bogotá, una ciudad con características provincianas y que quedó prácticamente destruida.223 Bogotá, que enfrentaría un proceso migratorio sin precedentes, intenta dar un paliativo a esta problemática y a los sucesos ocurridos el 9 de abril a partir de la creación de la oficina del Plan Regulador para Bogotá en el año 1948.224 Ese
mismo año se contrata a Le Corbusier para el diseño de un Plan Director para Bogotá, similar a otros planes en distintas ciudades latinoamericanas. Posteriormente, a inicios de los años sesenta, se materializan los proyectos de reforma de la plaza en su espacio público, a partir del concurso en 1960 (con gran influencia de los planteamientos de Le Corbusier para la plaza), y el del concurso del edificio del Palacio de Justicia en 1961.
Proyecto “Le Corbusier”
La propuesta del Plan Director para Bogotá de la oficina de Winner y Sert, con la asesoría de Le Corbusier para Bogotá, no fue distinta de otros encargos de Le Corbusier en otras ciudades en el mundo. La oficina del Plan regulador de Bogotá, en trabajo conjunto con la oficina de los urbanistas Wiener y Sert, serían los encargados de desarrollar la propuesta de Le Corbusier y convertirla en normativa, aunque quedaron fuera varias de las intenciones iniciales del arquitecto.
Le Corbusier siguió los postulados de la Carta de Atenas para dar una solución al planeamiento de Bogotá. Su propuesta dentro del Plan para el “Centro cívico” no tuvo en cuenta la historia de la ciudad ni su trazado ortogonal original del período colonial. Su actuación pretendía borrar el tejido urbano histórico para implementar un nuevo trazado de grandes avenidas y torres aisladas de vivienda en medio de jardines. En su planteamiento propuso también zonificaciones de áreas de trabajo y de vivienda, diferenciando las unas de las otras, y el plan vial planteó una jerarquía
223 Con los sucesos del 9 de abril de 1948 el centro de la ciudad sufre una destrucción parcial. Este hecho dio
inicio a remodelaciones con un pensamiento moderno. En este momento se marca un antes y un después del centro de la ciudad. Se trajeron ideas urbanas modernas que imperaban en todo el mundo.
de corredores viales como respuesta a la dinámica de crecimiento de la ciudad (ver figuras 152 a 155).
Figura 152. Propuesta general para el centro cívico de Bogotá. Primera etapa de realización
(Carlos Hernández).
Figura 153. Centro cívico. Zonificación. (Hernando Vargas).
Figura 154. Detalle ampliado del Centro Cívico y propuesta para la Plaza de Bolívar (Hernando Vargas).
Figura 155. Comparación entre el plano de fundación de la ciudad, según Martínez 225 (en colores rojo y azul) y la propuesta de Le Corbusier para el Centro Cívico (montaje del autor).
En su propuesta para la Plaza de Bolívar se ampliaba el recinto de la plaza en su costado occidental en forma de “L”, modificando los bordes (alineaciones) originales en este costado. Por otro lado, su propuesta limpiaba la plaza de las
fuentes luminosas, (generando un solo espacio público diáfano) unificando el espacio de la plaza con sus bordes y edificios. De esta manera la plaza recuperaría su función original del período colonial, la de ser un espacio cívico de reunión. Con respecto a los edificios representativos, conservó los edificios de la Catedral y el Capitolio Nacional (a manera de piezas de museo) y además, propuso reemplazar el edificio Liévano por un rascacielos (de uso institucional) con una plataforma en la planta baja. En el costado norte también propuso cerrar la plaza con una nuevo edificio de uso institucional (ver figuras 156 a 161).