RESEARCH METHODOLOGY
5.3 Mixed Research Methods
“La violencia se puede definir como un comportamiento o acción cuyo propósito es causar daño a otra persona. La conducta violenta se puede manifestar de manera física, verbal y psicológica o emocional.”.42
Los niños pueden actuar de forma violenta de muchas maneras. Algunos ejemplos son rabietas explosivas, agresión física y amenazas hacia sus compañeros.
Según datos de alumnos agresores y alumnos victimizados tenemos los siguientes:
Conflictos escolares por conductas violentas Conflictos escolares por agresión verbal Conflictos escolares por exclusión social
“Los conflictos escolares más comunes incluyen todas las formas de desorden e indisciplina, la exhibición de desmotivación y apatía, la falta de cooperación, mala educación, insolencia, desobediencia, provocación, amenazas, disposición hostil y estrategias verbales como por ejemplo: pedir insistentemente que se repitan cosas que ya se han explicado, hacer preguntas absurdas, reaccionar desproporcionadamente a las demandas del maestro, etc.”.43
Todas estas estrategias y comportamientos, que en sí mismos no constituyen formas de violencia especialmente grave, por acumulación pueden llegar a hacer imposibles las actividades académicas y generar problemas mucho más importantes entre los mismos alumnos y, entre los maestros y su alumnado.
La falta de normas propicia que se confunda o se desplace la frontera entre lo que está bien lo que está mal, y esto contribuye a la extensión de nuevas formas de violencia.
42
SALINAS GARCÍA Telmo (1999) “LA CONDUCTA Y EL INTERNET” 43
46
2.2.2.1. Conflictos escolares por conductas violentas
“En los últimos tiempos las conductas violentas han venido adquiriendo una magnitud considerable en las aulas. Donde este problema se ha vuelto constante, es así que en la actualidad las conductas violentas se están haciendo cada día más presentes tanto en el ámbito educativo, como en el conjunto de la sociedad.”.44
Con mucha frecuencia esta impresión se apoya en el sensacionalismo de muchos medios de comunicación y en la facilidad con que se extienden las noticias que nos presentan a una escuela asediada por niños y jóvenes violentos, o a maestros indefensos ante una agresividad y un antagonismo crecientes de sus alumnos.
Las cuestiones relacionadas con la difusión de comportamientos violentos en el ámbito escolar son muchas y muy diversas; van desde la competitividad y la aceleración de nuestra sociedad, hasta las tensiones y conflictos sociales que se generan, la crisis de los sistemas de autoridad, el papel, espacio y actitudes que se atribuyen a los jóvenes, los cambios de valores, la definición de la masculinidad, las trasformaciones en la estructura familiar, la degradación de barrios o ciudad, la exclusión social, etc.
Entre los conflictos escolares por conductas violentas tenemos las siguientes agresiones:
Amenazar con armas Pegar Esconder cosas Romper cosas Robar cosas 44
47
Estos alumnos denotan falta de control de la ira, además de un alto nivel de los sesgos de hostilidad, lo que le lleva a interpretar y convertir determinadas circunstancias en conflictos y agresiones hacia su persona. Además, son personas violentas, con alta autoestima y autosuficientes.
2.2.2.2. Conflictos escolares por agresión verbal
“La convivencia en las escuelas no son totalmente deseables, es decir que las aulas no son realmente un lugar de encuentro donde se acoge, acepta y respeta al otro, por el contrario, es un espacio delimitado por un muro en el que el alumno debe permanecer seis horas y en el que el profesor debe velar por el mantenimiento del orden y garantizar un modelo de confianza adecuado a los alumnos.”.45
Todo esto unido al abandono de los padres de sus obligaciones educativas con los hijos y la desmotivación de los alumnos, contribuyen al deterioro de la convivencia en los centros educativos, donde los insultos, las amenazas, las peleas, el rechazo, la marginación, etc. Se están convirtiendo en algo habitual y común. Con este panorama de conflictividad, indisciplina y violencia escolar que se manifiestan cada vez más frecuentemente en los centros escolares, en donde la vida escolar se vuelve incómoda para todos los miembros de la comunidad educativa y poco o nada adecuada para el buen desarrollo de los procesos de enseñanza – aprendizaje.
Es así que a la agresión escolar se la ve como una forma de mal comportamiento en respuesta a una situación difícil que se intenta sobrellevar. Los agresores escolares pueden estar pasando por una difícil situación en su casa o pueden haber aprendido este comportamiento porque ellos son víctimas de agresión o abuso.
45
48
Tipos de agresión verbal:
Insultar
Poner apodos
Hablar mal de alguien Intimidar
Obligar a hacer cosas con amenazas (chantaje) Acosar sexualmente
“La víctima de una agresión verbal suele ser el blanco de arranques de ira, el sarcasmo, o una fría indiferencia. La reacción del abusador ante estas acciones a menudo está recubierta de una actitud de ¿Qué está pasando, aquí? Con la finalidad de detener al abusador el mismo que suele usar la negación y la responsabilidad.”.46
Características del abuso verbal
El abuso verbal es dañino y suele atacar la naturaleza y las capacidades intelectuales del alumno.
El abuso verbal puede ser abierto (mediante insultos y arranques de ira) o encubierto (a través de comentarios sutiles, con un efecto similar a un lavado de cerebro). El abuso verbal abierto suele incluir reproches y acusaciones, y confunde al alumno. El objetivo del abuso verbal es controlar al estudiante sin que se dé cuenta.
El abuso verbal puede ser insidioso. En este caso el alumno disminuye gradualmente su autoestima.
El abuso verbal es imprevisible, el mismo que puede expresar un doble mensaje, como puede ser el dominio y el manipuleo del estudiante.
46
49
2.2.2.3. Conflictos escolares por exclusión social
“Este tipo de conflicto escolar se caracteriza, por tanto, por una reiteración encaminada a conseguir la intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un agresor más fuerte.”.47
El sujeto maltratado queda expuesto física y emocionalmente ante el sujeto maltratador, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas, es común que el acosado viva aterrorizado con la idea de asistir a la escuela y que se muestre nervioso, triste y solitario en la vida cotidiana.
Cabe indicar que este tipo de conflicto se centra en el “tú no”, estas conductas con las que el grupo que acosa segrega socialmente al niño. Al ningunearlo, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión y participación en juegos, haciendo que se produzca un vacio social en su entorno.