8. Steady-State Heat Transfer Analysis
8.3. Model Components
Después de una larga peregrinación durante su vida, María lleva treinta años de casada y dice que los seguirá contando. Ahora con la serenidad que le han traído los años espera la pensión que, por la edad, llegará pronto. Está satisfecha por los logros conseguidos y los obstáculos superados junto con toda su familia. Después de que la balada romántica fuera la banda sonora de su vida, ahora las melodías no tienen la carga existencial que la consumían tiempo atrás. Nunca concibió la idea de divorciarse y emprender un viaje, puesto que según su dictamen de religiosidad católica “debía preservar el núcleo familiar intacto para hacer de mis hijos hombres de bien con una buena educación moral”. Perseverar en el amor y en la paciencia para mantener en armonía el hogar a costa de sí mismo, se debe, según Bauman, a otra clase de perversión. En este caso:
Puede ser resultado de mi deseo de comodidad y paz, tal como sugiere Lögs- trup. Pero también puede ser —y suele ser así— producto de mi amoroso respeto por el otro: te amo, y por eso te dejo ser como eres, y como quieres ser, por más que dude de la sabiduría de tu elección. A pesar del daño que tu obstinación pueda causarte, no me atrevo a contradecirte para que no te veas obligado a elegir entre tu libertad y mi amor. Puedes contar con mi aprobación, pase lo que pase… (Bauman, 2006: 33).
María termina de ver su álbum de fotos y después de volver a hojear rápi- damente todas sus páginas, señala que esa es la evidencia de todos sus logros obtenidos; ese álbum es una reliquia de familia que puede dar cuenta de su his- toria de vida, a pesar de las circunstancias, y da cuenta de haber tenido la fami- lia que, en sus palabras, “cualquier persona hubiera deseado tener”. Cualquiera que revise su propio álbum se dará cuenta que éste es la memoria de los buenos recuerdos, puesto que lo último que quisiéramos hacer es recordar los malos. Como lo señala Armando Silva:
[...] también el álbum es el lugar, podríamos decir el cuerpo, donde la familia
actos intrascendentes (infantiles) o con lo que podría llamarse la comedia familiar. Digo comedia porque en el álbum se excluye, por principio visual, la tragedia (Silva, 1998: 81).
El álbum de fotos es uno de los objetos más representativos de la familia, porque logra narrar visualmente las características típicas de ésta, a fin de mostrar su condición socioeconómica y ubicarla espacial y temporalmente. El álbum cuenta entre fotos y fetiches las dinámicas, tradiciones, aspiraciones y logros realizados en el núcleo familiar, guardando la idea de “todo tiempo pasado fue mejor”, precisamente por excluir la tragedia de sus páginas. Los infortunios se han guardado en el álbum del olvido que nadie estará dispuesto a abrir.
Después de cerrar el álbum de fotos, regresa de su viaje al pasado y, mientras lo mira, afirma que todo ha valido la pena, que no hay “mal que por bien no venga” y que “ningún esfuerzo pudo haber sido en vano”. Acá podemos leer entre palabras el arraigo tan interiorizado que tiene a su moral religiosa, la cual reivindica y aprueba el sacrificio “terrenal” como una forma legítima de alcanzar la felicidad, siempre y cuando mantenga su compromiso adquirido ante dios y la iglesia de mantenerse junto a su esposo hasta que la muerte los separe.
Con esta posición de María frente al viaje que realizó con su vida en familia surgen varias preguntas: ¿Seguir juntos podrá ser sinónimo de haber triunfado y alcanzado la felicidad anhelada? ¿Se habrán superado los inconvenientes, o tal vez se harían “oídos sordos” o “los de la vista gorda” ante éstos? ¿Será el relato de María un testimonio de perpetuas frustraciones? ¿Cuántos testimonios similares a éste podremos encontrar en familias que han superado todos los obstáculos? Estos son interrogantes que se plantean cuando no se tiene la seguridad que toda una vida junto a otra persona pueda llegar a funcionar, y más en tiempos donde la incertidumbre abarca todas las formas de relacionarse socialmente, desde el amor y la religión hasta la economía y la política. Pero si resolvemos las preguntas y encontramos que la respuesta puede no estar en tener las relaciones sólidas que se acaban descansando en paz, entonces, lo único que nos queda es sucumbir ante un perpetuo cambio de vida, sumergidos en la liquidez de las relaciones que Bauman llama “de bolsillo” o “relaciones de guardarropa”, las cuales solo se les da uso cuando son necesarias sin arriesgarse a que puedan llegar a consolidar una relación duradera y más bien desecharlas cuando sea necesario.
Lo mismo ocurre en una cultura de consumo como la nuestra, partidaria de los productos listos para uso inmediato, las soluciones rápidas, la satisfacción instantánea, los resultados que no requieran esfuerzos prolongados, las re- cetas infalibles, los seguros contra todo riesgo y las garantías de devolución del dinero (Bauman, 2006: 22).
Se podría acudir a las prácticas de vida narradas por Italo Calvino en la ciudad invisible de Leonia, la cual se rehace a sí misma todos los días por los peculiares hábitos de consumo de sus habitantes:
[...] la opulencia de Leonia se mide por las cosas que cada día se tiran para ceder lugar a las nuevas. Tanto que uno se pregunta si la verdadera pasión de Leonia es en realidad, como dicen, gozar de las cosas nuevas y diferentes, y no más bien el expeler, alejar de sí, purgarse de una recurrente impureza. (Calvino, 1999: 49)
Al decidirse por esta opción de vida, se acude al nuevo orden social donde la constante renovación de las cosas que nos rodean se hace como lo ordena la nueva religión del hombre contemporáneo, llamada sociedad de consumo:
Se puede decir que el “consumismo” es un tipo de acuerdo social que resul- ta de la reconversión de los deseos, ganas o anhelos humanos (si se quiere “neutrales” respecto del sistema) en la principal fuerza de impulso y de ope-
raciones de la sociedad, una fuerza que coordina la reproducción sistémica,
la integración social, la estratificación social y la formación del individuo humano, así como también desempeña un papel preponderante en los procesos individuales y grupales de autoidentificación, y en la selección y consecución de políticas de vida individuales. (Bauman, 2007: 47)
Puede entregarse a una vida de constante cambio, evitando cualquier clase de riesgo que se produzca con alguna forma de permanencia, sentimental o material, pero, a pesar de que la decisión sea todo lo contrario a una vida sólida, cada vez que nos sumerjamos en la renovación y el cambio, puede darse “la misma vieja y conocida sensación al mirar la luz del día que se cuela por la ventana” (Brosky, 1995: 107, citado en Bauman, 2007: 153).
Las cartas están echadas. Las opciones están puestas sobre la mesa. La carta que se tome puede ser ese viaje resultante de “Un beso y una flor”, con la esperanza de llegar “donde el cielo se une con el mar, lejos de aquí”. Con relaciones para toda la vida o hasta que salga el sol del siguiente día. El viaje sin retorno son las decisiones tomadas en todos los ámbitos de la vida cotidiana, dominadas por la incertidumbre. Es la vida que, como dice Sábato, se escribe en borrador y no nos es dado corregir sus páginas. Es la opción que a costa de uno mismo o de los demás, se toma pensando en “un fututo mejor”. Es el tiempo que dura una moneda en caer, después de haber sido echada la suerte.
Bibliografía
Augé, M. (2003). El tiempo en ruinas. Barcelona: Editorial Gedisa. Bauman, Z. (2006). Amor líquido. Buenos Aires: FCE.
Bauman, Z. (2007). Vida de consumo. Buenos Aires: FCE.
Berman, M. (1991). Todo lo sólido se desvanece en el aire. Bogotá: Siglo XXI Editores. Calvino, I. (1999). Las ciudades Invisibles. Madrid: Editorial Unidad.
Salles, W. y Thomas, D. (2006). “Loin Du 16e” [cortometraje]. En París, je t’aime [cinta cinematográfica]. Francia: Francia, Liechtenstein, Suiza.
Silva, A. (1998) Álbum de familia. La imagen de nosotros mismos. Bogotá: Editorial Norma.
Simmel, G. (2002). Sobre la aventura. Barcelona: Ediciones de Bolsillo.
Sitios web consultados
Benítez Escorcia, C. (s. f.). “Homenaje a Nino Bravo a los 25 años de su muerte” [documento en línea]. Consultado el 15 de marzo de 2011 en www.ctv.es/USERS/ vimagaes/FTP/LETRAS/biografia.txt
Nino Bravo. (s. f.). “Un beso y una flor” [video]. Consultado el 2 de abril de 2011 en www.dailymotion.com/video/x1pea9_un-beso-y-una-flor-color_music