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Y llegó el momento, después de comer, en el que unos jóvenes que andaban por allí con brazaletes emprendieron la tarea de organizar la multitud. Un servicio de orden, que para sí hubieran querido algunos movimientos militares a lo largo de la historia. José Luis Manzano subió hacia el cuarto donde, al parecer, tenía lugar la supuesta pose­ sión. Así dio comienzo el Santo Rosario.

A mí me comentaron que me fuera preparando, porque cuando llegase el cuarto misterio podía grabar el mensaje con la cámara de vídeo. t)esde allí, sentado en los escalones, observaba cómo rezaba la gente, cómo se ponía de rodillas, suspiraba y lloraba, arrullada a través de la megafonía por la voz de José Luis, monótona y experimentada. Sonaba a beata de feria en misa de ocho, después de años y años de asistir a rezos y entierros.

El cuarto misterio tronó en los altavoces. Muchas cabezas se alza­ ron, expectantes, y sentí como me miraban con envidia y cómo todos ellos deseaban poder estar junto a él, lo mismo que yo. Eran personas mayores que rara vez tenían acceso al Gran Guerrero, aunque llevaban varios años visitando El Espinosillo. Sé que muchos de ellos darían

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(X'3 de Mayo de 1906) L n lU p a iín l i te r n a : la d e I» U c e im q m s tn , In d e l I m p e r io t* p » . ñ o l, la <l« iiu c m r u i d ín i{ s ie m p r e c o n e l a rm » ni brnr.ci e n «u lu e ltn e le n tí i jm r Ja llel¡nl<}« y la l’a u J n

PROFECIA »'!>’ S. ISIDORO DK oEVILLACíilfllo V II)."E n lo s ú ltim o s d ía s rein ará sobre lo. gran Espafta un rey ardientem ente dedicado a l a p ie d a d .. .V iojará por l a s r e g io n e s o r ie n t a le s .R einará en su ju ven tu d .E l mismo com batirá la s IMPUREZAS DI? LAÜ ESPANAtf.. .R einará sobre l a cosa de Agar( e l Mundo árabe) .Pondrá e l signo de la Orur, sobre e l Santo Sepulcro y será un ORAN MONARCA.

PROFECIA DE SANTA )3RHiIPA (Slfllo XIV). " ...U n hombre de l a e s t ir p e do Esperta vencerá en lo s P ir in e o s a trop as a c a u d illa d a s por MOSCU y por e l ANTICRISTO". . . PROFECIA DEL P.LORENttO DE RICQIÍAflo 1773).** ¿. Entonces vendrá e l DUQUE F U M . , . ; y su brano vengará LA RELIGION, LA PATRIA Y LAS LEYESe. . «vencerá a sus enemigos y lo s anono,dará a s í en O riento como en O c c id e n te .. .La GRAN BABILONIA será destruí;

— d a .S erá e l MONARCA más poderoso d e l uni v erso . CJu cetro se parecerá til de Manases.Honrado por todas la s n a c io n e s ,y ,a u x ilia d o por un Papa Santo,hnrá leyes nuevas y dará una NUEVA CONSTITUCION a la S ociedad.

PROFECIA DI:: BUG üE NILUAiK üanto erem ita fra n cés d e l ¡Siglo XVIII) : " . . . . Entonces e l TAJO p rod u cirá un GUERRERO,valiente como e l CID y r e li g io s o como e l TERCER

FERNANDO,que cnarbolando e l esta n d a rte de la FE,reunirá innum erables h u estes,y, con e l l a s , sa ld r á a l encuentro d e l FORMIDABLE GIGANTE(El A n tic r is to ) que se ade- -la n ta r á a l a c o n q u ista de l a P e n ín s u la .. .Los P ir in e o s serán t e s t i g o s d el comba­

n te más c r u e l que han v i s t o lo s s i g lo s ,T r e s d ía s durará l a b a t a l l a . . . e l TEMIBLE GIGANTE sucumbirá bajo l o s P ilo s de la espada d e l nuevo C ID .. .E l e j é r c i t o vencc- -d o r a tr a v e sa r á p r o v in c ia s y m ares. . . .T riunfará en todos p a r te s l a RELIGION CATO­ LICA y hnrá l a f e l i c i d a d d e l Genero Humano,

Wj/LfoDWlTK DE NAVAKRA(AÍLO 19^10) ski licuor le dijo:*» Vendrá e l Reinado de mi C orar,6n ...y ,%i Gran Monarca por e l que vendrá e l tr iu n fo completo de mi Ig lesia * "*..E u mi querida Esparta b r il la r á e l 8 o l juá* h e t f mo o o "

ílM-VlPKH'flt JJ1-; AMOAUTlU Aflo 1976): "PronU vendrá ene I t E Y a ro in n r.o o rá e l defen­ so r vortladero de BspnFia y su tHM)ICOION .A leo tie n e do David. Al con fín de ln tie r r # m .u.(ivni>Á .B1 Arcángel !3. Mipual y 'Jfiittiityjo A póstol le a u x ilia r á n .

Otros llenaban, sin parar, botellas y bombonas de agua; y allí, junto al «Pozo de Galilea/Pozo de las Curaciones», como le llamaban, se en­ contraba el Gran Guerrero, sudando a mares por los efectos del sol de justicia de las dos de la tarde, bajo un cartel que anunciaba:

Agua no potable para los hombres, pero para Dios nada es imposible.

Y es que el agua de aquel famoso pozo, esa agua que curó la gar­ ganta, el «paralís» y la artrosis y equilibró los nervios de aquel buen señor de Extremadura, había sido declarada no potable por el Ministe­ rio de Sanidad.

Pero la fe puede más que la lógica y, aun a pesar de los problemas intestinales más o menos graves que un agua así podía crear, los fieles se empecinaban fervorosamente en seguirla bebiendo, posiblemente por los siglos de los siglos, amén.

LA HORA DE LAS LAMENTACIONES.

Y llegó el momento, después de comer, en el que unos jóvenes que andaban por allí con brazaletes emprendieron la tarea de organizar la multitud. Un servicio de orden, que para sí hubieran querido algunos movimientos militares a lo largo de la historia. José Luis Manzano subió hacia el cuarto donde, al parecer, tenía lugar la supuesta pose­ sión. Así dio comienzo el Santo Rosario.

A mí me comentaron que me fuera preparando, porque cuando llegase el cuarto misterio podía grabar el mensaje con la cámara de vídeo. t)esde allí, sentado en los escalones, observaba cómo rezaba la gente, cómo se ponía de rodillas, suspiraba y lloraba, arrullada a través de la megafonía por la voz de José Luis, monótona y experimentada. Sonaba a beata de feria en misa de ocho, después de años y años de asistir a rezos y entierros.

El cuarto misterio tronó en los altavoces. Muchas cabezas se alza­ ron, expectantes, y sentí como me miraban con envidia y cómo todos ellos deseaban poder estar junto a él, lo mismo que yo. Eran personas mayores que rara vez tenían acceso al Gran Guerrero, aunque llevaban varios años visitando El Espinosillo. Sé que muchos de ellos darían

meses de su vida por asistir en directo, y tan de cerca, al momento en que la supuesta Virgen emitía su mensaje por boca de José Luis Man­ zano.

La habitación donde tuvo lugar la aparición no medía más de doce metros cuadrados. Se encontraba repleta de imágenes, trozos de muñe­ cos que representaban supuestas curaciones, ñores de plástico y una gran imagen de la Virgen de los Dolores, tal y como José Luis la vio aquel día. Cuando entré, esperaba encontrar al vidente de rodillas, rezando el rosario; pero lo hallé tumbado sobre unos cojines. Me miró, lo miré, y seguí a lo mío.

Cuando acabó de rezar cómodamente reclinado, se alzó para poner­ se de rodillas; se llevó las manos al pecho, cerró los ojos como los angelitos y cayó, aparentemente, en trance.

El silencio reinó sobre la pradera y la voz de la Madre de Dios campó por el espacio, cazallosa y subversiva: más bien parecía que estuvieran hablando todos los demonios del infierno. Su mensaje, como siempre, como todos los mensajes habituales: un toque de amar­ gura por los pecados, un quítame allá esos «rojillos», un poco de Final de los Tiempos y, en sínstesis, en diez minutos todo resuelto. Y es que la pobre Virgen no dará abasto, con tanta aparición repartida por el mundo; aunque imagino, y lo pensé entonces, que allí, en el cielo, habrán tenido la delicadeza de suministrarle otras personas que, ha­ ciéndose pasar por ella, le faciliten la labor de propagar su mensaje.

Había cerca de cuarenta grados cuando dejé la finca. Detrás queda­ ba un día increíblemente interesante. El Gran Guerrero se quedó en su cuartel espiritual afilando la espada y yo, mientras me ataba las cordoneras de las zapatillas (por suerte, no me había clavado nada ni me había herido los pies entre tanto bullicio, lo que no dejaba de ser algo milagroso), pensé en el Apóstol Santiago galopando a lomos de su blanco caballo por las calles de Madrid, intentando tomar el Parla­ mento. He de confesar que en aquel momento esbocé una sonrisa; pero hoy, cuando ya se nos empieza a vender un fascismo (de momen­ to, descafeinado) a través de muchos medios de comunicación, no me parece tan gracioso.

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IV