Entre las plagas más importantes observadas para maíz en el Valle Morelia-Querendaro del estado de Michoacán se tiene a las siguientes: gallina ciega, diabróticas, trips, pulgones, gusano cogollero, gusano soldado, gusano elotero, chapulines, picudos y el frailecillo. La descripción de algunas de estas plagas es la siguiente:
Diabróticas. Diabrotica virgifera zea, D. undecimpunctata y D. balteata.
Estos insectos generalmente son considerados como plaga de suelo. Los huevecillos se encuentran en el suelo y de ellos emergen las larvas cuando el suelo tiene suficiente humedad para la siembra ya sea por las primeras lluvias o los riegos pesados. Las larvas pasan por tres estados de desarrollo y causan daños en manchones de plantas de diversos tamaños, muerte de plántulas, plantas amarillentas y débiles, plantas que caen por la acción del viento, presencia de galerías en la base del tallo raíces roídas o muy poco desarrolladas, las plantas presentan síntomas como de falta de agua por la disminución del sistema radicular. Los adultos causan la disminución en la producción de grano por el consumo de los estigmas y pequeñas defoliaciones generalmente irrelevantes. Un daño indirecto lo causan al ser transmisoras de importantes enfermedades virales, como el "moteado clorótico del maíz".
Se pueden observar a tres especies muy distintas, con colores vistosos y un comportamiento activo. Para el caso del maíz se atribuyen los mayores daños a D. virgifera zea de la cual puede llegar a observarse a miles de adultos en la etapa de formación del elote (Figura 18a).
Trips. Frankliniella williamsi, F. occidentalis, Caliothrips phaseoli. Son insectos pequeños que en su estado adulto miden aproximadamente 1.5 mm de longitud, son de colores claros, amarillentos o negros, Las ninfas son de color blanco sucio. Se reconocen por el fleco de cerdas presente en las alas visibles en el dorso (Figura 18b; Pacheco, 1985).
Estos insectos pueden causar daños importantes sólo en plantas recién emergidas, y posteriormente aunque se encuentran presentes su daño no es relevante. Tiende a disminuir su población cuando se establece la temporada de lluvias. Se observa el daño más significativo en las hojas de plántulas. Los adultos raspan y succionan los jugos de las paredes celulares, dejando en las hojas cicatrices y un aspecto que en conjunto se nota cenizo. Cuando las infestaciones son altas retrasan el crecimiento de las plantas, les provocan "encebollamiento" o incluso las pueden llegar a matar. Los daños por trips en la mazorca permiten la entrada de la infección por Fusarium spp. y pudriciones.
Picudos. Geraeus senilis y Nicentrites testaceipes. Estos insectos suelen causar daños en el cultivo del maíz y su importancia como plaga solamente puede llegar a ser antes de los dos primeros meses de desarrollo del cultivo.
Las dos especies presentan una coloración grisácea. El picudo de la hoja o picudo grande Geraeus senilis mide de 5 a 6 mm de longitud, el cuerpo se encuentra cubierto de una pubescencia blanca, tiene cuatro manchas negras que se distinguen fácilmente sobre lo élitros y el pico es largo y delgado; mientras que el picudo chico Nicentrites testaceipes presenta un pico corto y sus patas son de un color amarillento a rojizo (Bautista, 2006).
Los daños de estos insectos los causan los adultos por medio de su aparato bucal. Emergen del suelo y vuelan para introducirse al cogollo donde se alimentan de las hojas tiernas en desarrollo. Las plantas atacadas normalmente muestran unos puntos o manchas irregulares de color blanco en las hojas, las cuales posteriormente se necrosan. Un ataque fuerte de este insecto puede causar pérdidas significativas (Bautista, 2006).
Gusano cogollero. Es una de las plagas más importantes del maíz en México, particularmente en todas las regiones tropicales y sub tropicales. La palomilla hembra oviposita generalmente en el envés de las hojas del maíz. Las larvas recién emergidas se dirigen hacia el cogollo de la planta donde se alimentan y van causando el daño principal. Las larvas poseen hábitos caníbales por lo que raramente se encuentran más de una larva por cogollo a partir de que se encuentran en el tercer instar, por lo que
cuando inician su desarrollo se van diseminando en plantas vecinas. El síntoma clásico es el daño que la larva hace al cogollo del maíz, en el que se observa la defoliación y los excrementos de la plaga. Los ataques más perjudiciales se tienen cuando son atacadas plántulas y plantas pequeñas hasta el primer mes, a pesar de que los daños sean más evidentes mucho tiempo después cuando están completamente expuestas las hojas que fueron dañadas en el cogollo. Las hojas dañadas presentan perforaciones y rasgaduras de gran tamaño (Figura 19a).
Existen opciones alternativas para disminuir los daños que causa esta plaga, como la asociación y rotación de cultivos, uso de feromonas sexuales, bioplaguicias, el uso de extractos de plantas como el nim y un complejo de entomófagos que para Michoacán está compuesto por más de 45 especies (Malo et al., 2004; Bahena et al., 2005).
Pulgones. Rhopalosiphum maidis. Las plantas atacadas por pulgones pueden tener retraso en su crecimiento y es común observar abundante fumagina color negruzco asociada a la colonia de pulgones. En las hojas se observan manchas moteadas color amarillo o rojizas. Su daño es debido a la succión de savia y como transmisor de enfermedades virales como: la "puntuación de las hojas", "virus del enanismo" y el "mosaico del maíz" (Figura 19b).Las infestaciones altas en etapas tempranas del cultivo, cuando inician las inflorescencias o la liberación del polen o jiloteo, pueden ocasionar pérdidas superiores al 30% en el rendimiento. Gusano soldado. Mythimna (=Pseudaletia) unipuncta. La palomilla se reconoce fácilmente debido a que es de color pajizo con un punto blanco casi en el centro de cada una de las alas anteriores o superiores, mientras que la larva es café claro con bandas longitudinales más oscuras. Cada hembra en su vida oviposita hasta 2000 huevecillos, lo que con condiciones favorables y en ausencia de suficientes enemigos naturales, originan poblaciones "explosivas". El gusano soldado es una plaga de hábitos nocturnos y se le puede encontrar también causando daños como cogollero, trozador y elotero. El daño lo producen las larvas que actúan defoliando las plantas tanto de maíz como de sorgo. Se alimentan por la noche primeramente de las hojas inferiores y luego las posteriores, dejando tan solo las nervaduras centrales de la hoja. Debido a que se ocultan por el día son difíciles de ver, son gregarias y muy voraces, cuando han terminado un cultivo migran en busca de otro. Gusano Elotero. Heliothis (=Helicoverpa) zea. La palomilla se reconoce por las manchas negras casi circulares que tiene en el centro de las alas anteriores y otras manchas cerca del margen apical. Las larvas son rosadas, café claro o verdes con rayas longitudinales amarillas o rojizas y puntos negros con cerdas. La hembra oviposita en los "pelos" o estigmas
del elote; después de tres días, los huevecillos eclosionan y las pequeñas larvas consumen primero los estigmas y posteriormente penetran en el elote en maduración.
Figura 18. a) Diabrótica virgifera zea y b) Aspecto dorsal de un trips
Figura 19. a) Gusano cogollero y b) Pulgón del maíz
El daño más importante en el cultivo es cuando el maíz se está produciendo para la venta en elote. Su daño principal consiste en la destrucción de los granos de la punta del elote; a pesar de que son puestos varios huevecillos solo queda una larva por elote debido a sus hábitos caníbales. El daño ocasionado propicia la entrada de otros
a) b)
insectos en el elote como los nitidulidos y la mosquita pinta (Euxesta sp.) o microorganismos que causan pudriciones en el grano.
Las mazorcas dañadas por el gusano elotero se reconocen por la presencia de excrementos en su extremo distal, con algunos granos comidos y la presencia de túneles y áreas fungosas. Raramente se justifica tomar medidas de control en maíz para grano; sin embargo, en zonas donde tradicionalmente se sabe de la abundante presencia de esta plaga, es conveniente hacer muestreos al inicio de la aparición de los estigmas y en su caso hacer aplicaciones dirigidas al elote después de los tres días, repitiéndolas a la siguiente semana.
6.1.4.2. Muestreo y Monitoreo
El monitoreo de las plagas nos permite conocer la fluctuación de sus poblaciones con respecto al tiempo. Este conocimiento es básico y de aplicación inmediata para la toma de decisiones en el manejo de la plaga, ya que conociendo los momentos en que las poblaciones alcanzan los Umbrales Económicos preestablecidos, es posible hacer una mejor planeación de una eventual aplicación de un tratamiento de control. Reconociendo la importancia que tiene el daño causado por el gusano cogollero en maíz, en el Valle Morelia-Queréndaro, las actividades se han centrado en generar información para el manejo de dicha plaga.
Es importante iniciar con muestreos semanales 15 días después de la germinación y al menos hasta los 50 días después de la emergencia de planta, a fin de detectar las primeras masas de huevecillos o la presencia de larvas de los primeros estadios (Figura 20).
El procedimiento de muestreo debe ser mediante la observación directa en 100 plantas seleccionadas al azar en 10 sitios porhectárea, y donde se observan grupos de 10 plantas, en cada uno de ellos; es importante que se cuantifique la presencia de larvas y el tamaño de estas. Cuando el 15% de las plantas muestreadas tengan larvas, se deben de tomar decisiones de aplicar algún tratamiento. Posteriormente el daño más importante ya estará hecho, y las larvas de mayores estadios son más difíciles de controlar (Figura 21).
Figura 21. Daño a la planta de maíz por gusano cogollero 6.1.4.3. Alternativas de manejo
Los trabajos que se han venido desarrollando en el Valle Morelia- Queréndaro, dentro del marco de las prácticas de agricultura conservacionista, han demostrado que existe un grupo numeroso de insectos benéficos que regulan las poblaciones del gusano cogollero en forma significativa. Entre este grupo de enemigos naturales sobresalen los parasitoides: Campoletis sonorensis (Ichneumonidae) y Chelonus
insularis (Braconidae), los cuales por su distribución y porcentaje de
parasitismo se consideran como los más destacados. Ambas especies en conjunto pueden llegar a controlar a más del 50% de las larvas que se encuentran un campo de cultivo (Bahena et al., 2010).
Como ejemplo, se puede observar que para la región de Queréndaro (Figura 22) se estableció entre el 24 y 28 de junio como el momento más indicado para hacer la aplicación de algún tratamiento del gusano cogollero.
Figura 22. Fluctuación poblacional de larvas del Gusano cogollero para la región de Queréndaro en el ciclo de maíz del 2010.
Evaluaciones y validaciones realizadas a través de varios años en la región han demostrado la eficiencia de algunos productos alternativos que se recomiendan en el Cuadro 11.
Cuadro 11. Productos alternativos para el combate del gusano cogollero del maíz en el Valle Morelia-Queréndaro.
Productos (I. A.)
Dosis y aplicación
Bacillus thuringiensis
Polvo humectable al 10%, usando una dosis de 0.5 a1.0 kg ha-1. Las aplicaciones deben de dirigirse al cogollo y hojas centrales de la planta. El producto debe ser ingerido por la plaga
Azadiractina Concentrado emulsionable al 3% o 5%, usando una dosis
de 0.5 Kg ha-1. Las aplicaciones deben de dirigirse al cogollo y hojas centrales de la planta. El producto debe ser ingerido por la plaga
Spinetoram Suspensión concentrada, usando una dosis de 75 a 100 ml ha-1. Su mejor efecto se observa preferentemente cuando es aplicado a larvas de los primeros estadios, entre L1 y L3
Benzoato de amamectina
Concentrado emulsionable al 19% usando 100 ml ha-1. Presenta buen efecto en larvas chicas y grandes, pero su precio es mayor que el producto antes mencionado
3 8 12 15 18 0 5 10 15 20 25 30 35 5 14 21 24 28 Junio, 2010 % Infestación Aplicación de tratamiento
La presencia demostrada de estos parasitoides sugiere la conveniencia de que cuando se requiera aplicar un tratamiento que reduzca a la población de la plaga, esto debe ser mediante la aplicación de productos que no interfieran, o bien que incluso favorezcan la actividad de dichos organismos benéficos.
6.1.5. Cosecha
El destino principal de la cosecha de maíz en la región del Valle Morelia- Queréndaro es la producción de grano, con áreas pequeñas cuyo destino es para maíz en elote o como forraje. El método de cosecha es diferente para cada caso y la forma de hacerlo puede ser manual cuando es para elote o con máquina cuando es para grano o forraje.
Cuando el destino de la producción es para grano la cosecha del maíz se realiza de preferencia cuando el grano tiene entre 12 y 14 % de humedad, lo cual se puede reconocer porque los granos secos adquieren lustre y se ponen brillantes. El criterio generalizado que se utiliza para distinguir que el grano de maíz llega a madurez fisiológica es cuando al desprender uno o más granos de la parte media de la mazorca aparece un punto negro entre la base del grano y la unión con el olote, este criterio por lo general coincide cuando las hojas de la mazorca están secas aunque no es general y depende de las variedades de maíz utilizadas. La cosecha del grano de maíz se realiza con máquinas cosechadoras combinadas, que arrancan y desgranan el maíz en una sola operación (Figura 23). Para continuidad de la operación de las parcelas con labranza de conservación el rastrojo se deja sobre el terreno.
Figura 23. Cosechadora de maíz con molino y esparcidor de rastrojos en parcelas de agricultura de conservación del Valle Morelia- Queréndaro.
Después del desgrane de las mazorcas, los granos se almacenan bajo cobertizos temporales o en depósitos permanentes como silos, los cuales proporcionan un secado natural o artificial. Es importante que el secamiento del grano se realice en un lugar donde exista buena ventilación y protección contra la acción de agentes externos.
6.2. Cultivo de trigo 6.2.1. Siembra
La siembra de trigo se realiza sobre la cubierta de residuos de maíz del ciclo anterior. Para este tipo de siembra se utilizan sembradoras de grano fino para labranza de conservación. Las sembradoras de grano fino pueden encontrarse en el mercado con diferentes características dependiendo de la marca comercial, pero en general todas consideran en su diseño el mismo principio para realizar la siembra sobre los residuos. La sembradora más comúnmente utilizada por los grupos de productores del Valle Morelia-Queréndaro para la siembra de trigo fue de 13 cuerpos. Con esta máquina los productores adaptan la sembradora para sembrar siete hileras de trigo sobre el plano de la melga. Para lograr esto tapan las salidas de semilla de los extremos de la máquina y solo dejan las salidas que coinciden con el plano de la melga. Lo recomendable para una buena siembra es que el rastrojo o la paja estén secos y crujientes, con esto el corte de los residuos se realiza adecuadamente.
La siembra de trigo en la región se realiza sobre las mismas camas (melgas) donde se cosechó el maíz del ciclo primavera-verano. El ancho común de la melga es de 1.60 m con un ancho de siembra en la parte superior de la melga de 1.20 m donde se distribuyen las 7 hileras de trigo mencionadas anteriormente (Figura 24).
Para una mejor conducción del agua de riego es conveniente renovar la línea de la melga. Un problema que se ha presentado en algunas parcelas, es que al renovar la línea de la melga se vuelca tierra en los extremos del lomo de la melga y esto, con el tiempo va ocasionando un desnivel que repercute en la calidad de la siembra de trigo. Para evitar esto, se deben utilizar rejas angostas para subir la menor tierra posible a la melga.
La experiencia durante el tiempo de operación con labranza de conservación indica que las siembras que se realizan alrededor de las 11 de la mañana han resultado mejor que aquellas que se hacen más temprano. El otro aspecto a cuidar es no realizar la siembra después de que el sol se ha ocultado debido a que el residuo comienza a hidratarse.
Figura 24. Siembra de trigo sobre residuos de maíz como cobertura de la superficie del suelo.
Las siembras de trigo en la región se hacen desde la segunda quincena de noviembre hasta los primeros días de enero, sin embargo la mejor época de siembra es la que se lleva a cabo durante la primera quincena de diciembre. La variedad sembrada en época de siembra asegura mejores rendimientos al no estar expuesta a factores adversos de clima, plagas, enfermedades.
De acuerdo con Solís et al. (2007) la densidad de siembra óptima para el cultivo de trigo en el ciclo OI es de 120 kg ha-1. Al sembrar esta densidad se produce aproximadamente el mismo número de granos por espiga que en la densidad de 240 kg ha-1, pero el grano es de mayor peso. Al utilizar la densidad óptima se logra un ahorro del 50 % por concepto de adquisición de semilla.
6.2.2. Variedades
Las variedades de trigo recomendadas para la región del Bajío tienen características y hábitos de crecimiento diferentes, pero todas han mostrado buena adaptación a la labranza de conservación, sin diferencias significativas de rendimiento cuando se comparan con las variedades sembradas bajo labranza convencional. Las variedades de trigo recomendadas para su siembra y sus características de mercado se presentan en el Cuadro 13.
Según Solís et al. (2007), las variedades de trigo generadas por el INIFAP tienen resistencia a la roya del tallo, sin embargo, su patrón de resistencia con respecto a roya de la hoja y a roya lineal amarilla es variable (Cuadro 12). Lo anterior es importante porque las zonas
trigueras del Bajío se ubican en áreas con características climáticas que en algún momento pueden favorecer la presencia de las royas (Moreno y Álvarez, 1984). En general las royas prosperan cuando hay más del 70 % de humedad relativa en el ambiente, pero cada una de ellas tiene requerimientos específicos con respecto a la temperatura; si predominan las temperaturas bajas alrededor de 12 ⁰C, la roya de la gluma o roya lineal amarilla prospera, con temperaturas de 20 ⁰C la roya del tallo estará en condiciones óptimas, la roya de la hoja tolera fluctuaciones más amplias de temperatura entre 15 y 22 ⁰C y se han observado infecciones con temperaturas alrededor de los 30 ⁰C.
Cuadro 12. Variedades de trigo del INIFAP recomendadas para la región del Bajío (adaptado de Solís et al., 2007).
Variedad Características de la variedad
Trigos harineros
Urbina S 2007
Variedad de madurez intermedia, con 83 días a floración y 135 días a madures fisiológica. Es semi-enana, con altura de planta de 100 cm; el tallo es fuerte, hueco de color crema y moderadamente resistente al acame. La espiga es de color blanco, piramidal, laxa con barbas, tiene una longitud de 11 a 14 centímetros y produce de 19 a 23 espiguillas, el grano es de color blanco de forma ovoide, brotes redondeados y de endospermo suave. En Guanajuato esta variedad es resistente a la roya del tallo, a roya lineal amarilla, a roya de la hoja y al desgrane
Bárcenas S2002
Variedad de madurez intermedia, con 80 días a floración y 134 días a madurez fisiológica. Es semi enana, con altura de planta de 93 cm; el tallo es fuerte, de color crema y moderadamente resistente al acame. La espiga es de color blanco, de bordes paralelos, laxa, con barbas, tiene una longitud de 9 a 11 cm y produce de 17 a 20 espiguillas. El grano es de color blanco, de forma ovoide y bordes redondos, por ser de gluten débil se utiliza en la elaboración de galletas. En Guanajuato esta variedad es resistente a roya del tallo, moderadamente resistente a roya lineal amarilla y a roya de la hoja.
Cortazar S94
Variedad de gluten débil, madurez intermedia, con 81 días a floración y 136 días a madurez fisiológica. Es semi enana, con altura de 93 cm; el tallo es