5.3 Policy System
6.1.2 Modules for a modular cloud storage system
Avena. La experiencia ha demostrado que la avena es la mejor comida para los caballos, pero deberá suministrarse con precaución a los ponies que responden rápidamente a la comida concentrada; pueden excitarse (*calentarse+) y ser difíciles a la hora de montar. Los granos deberán ser largos, duros y limpios. La avena se puede dar entera, pero es más fácil de digerir si está aplastada o ligeramente molida, Una vez aplastada, la avena no se debe guardar durante más de tres semanas, pues se estropea y pierde su valor nutritivo. Esto también ocurre si se muele demasiado. La mejor mezcla es la de avena con paja o heno cortado o un poco de salvado, o una mezcla de los dos.
Piensos compuestos. Éstos son gránulos de varios ingredientes, cuidadosamente formulados y en los que se incluyen vitaminas. Hay muchas variedades y el valor nutritivo de cada una es consistente variando sólo según su tipo *Caballo y Pony+, *Caballo de Carreras+, *Cría+, *Tránsito+, *Hierba+, etc. Se puede confiar en las marcas patentadas conocidas, pero algunas de las fabricadas localmente pueden no ser de la misma categoría. La avena puede sustituirse total o parcialmente por pienso compuesto unos 340-680 gramos de pienso compuesto sustituyen aproximadamente 450 gramos de avena, según el tipo de pienso compuesto y las recomendaciones del fabricante. (A veces se llama *granulado+ al pienso compuesto).
El alimentar con pienso compuesto tiene muchas ventajas. Evita el tener que almacenar diferentes tipos de pienso: ahorra tener que mezclar las comidas y asegura que el caballo reciba una dieta equilibrada y regulada con todos los minerales y las vitaminas necesarias. También, y especialmente con el pienso compuesto especial para caballos y ponies, los animales tienen menos tendencia a excitarse y *calentarse+ que si solamente se les administra avena. Las desventajas son que el pienso compuesto es bastante caro algo aburrido como dieta y tiende a deteriorarse cuando se almacena. Cuando la dieta consiste en pienso compuesto solo, es imposible ajustarlo como cuando consiste en comida tradicional. Hay que tener cuidado también de dar el tipo de pienso compuesto adecuado, pues podría existir el peligro de dar demasiadas proteínas a algunos caballos y ponies. La adición de paja o heno corto o salvado asegurará una buena masticación y salivación del pienso compuesto, antes de ser tragado.
Cebada. Molida, aplastada o preferentemente en copos, se puede utilizar como sustituto de la avena. Tiene un valor nutritivo similar al de la avena, pero no excita tanto al caballo.
Cebada cocida. Administrada caliente y mezclada con salvado, especialmente después de trabajar duro o cazar. Ayuda a un caballo desganado a comer y se puede utilizar para variar la dieta de un caballo cansado y para engordar. Hay que cocerla hasta que los granos se abren (de 4 a 6 horas).
Maíz aplastado. Esto engorda mucho y se debe dar en pocas cantidades ya que puede calentar la sangre.
Trigo. El salvado de trigo se puede utilizar para estimular la masticación y la digestión y como celulosa; es de gran valor como comida de caballos enfermos. Hoy en día las fábricas de harina muelen tan eficazmente que es difícil encontrar un salvado que tenga algo de harina Además es muy caro. Administrado en exceso puede afectar seriamente el crecimiento y la salud.
Pienso caliente de salvado. Es una comida que se administra caliente, muy recomendada para después de trabajar y cazar. Para preparar esta comida, llene un cubo con salvado hasta 3/4 partes de su capacidad, llénelo con agua hirviendo hasta que esté todo bien mojado, mezcle 28- 113 gramos de sal y un puñado de avena o cebada cocida. Cúbralo y déjelo enfriar. Un poco de gelatina de linaza mejora el sabor y es bueno para el caballo. El pienso caliente de salvado tiene un efecto laxante y se recomienda darlo una vez por semana a caballos que trabajan o están enfermos. También sirve para administrar medicinas a los caballos, como por ejemplo antiparasitarios.
Habas. Secas, son de alto valor nutritivo, pero demasiado fuertes para ponies, excepto cuando están en libertad en invierno. En esta época pueden ser beneficiosas. Si se administran con cuidado. Un puñado doble dos veces por día mezclado con el pienso es suficiente. Las habas deben aplastarse antes de dárselas.
Linaza. El alto contenido de aceite en la linaza mejora la condición y proporciona un pelo brillante. Normalmente se da durante los meses de invierno. Se prepara y se da en forma de gelatina o té. La cantidad adecuada es de dos veces por semana unos 113-226 g de la semilla (pesada antes de hervir). Los caballos no pueden asimilar más de esta cantidad diariamente.
Gelatina de linaza. Se deberá tener una cacerola especial para preparar esto. Ponga un puñado de linaza en la cacerola, cúbralo con agua y déjelo en remojo hasta el día siguiente, tapado. El mejor lugar para esto es un horno frío o templado. Al día siguiente añada más agua y hiérvalo. Es importante que el agua hierva, pues la linaza sin hervir es venenosa. Déjelo enfriar. Si se ha preparado correctamente, la linaza se habrá vuelto gelatinosa y se podrá mezclar con el pienso de la tarde.
Té da linaza. La preparación de té de linaza, es la misma que la de gelatina, pero utilizando más agua. Esta agua es de alto valor nutritivo y se utiliza con salvado para hacer un pienso caliente de linaza.
Pienso caliente de harina da avena. Es útil como reconstituyente para un caballo cansado que vuelve del trabajo, aunque no les gusta a todos los caballos Ponga una almorzada de harina de avena en un cubo, añádale agua hirviendo y remuévalo bien. Déjelo enfriar antes de dárselo al caballo. Este pienso debe estar lo suficientemente líquido para que el caballo lo beba. Melaza. Es un producto derivado de la fabricación del azúcar. Es de un alto valor nutritivo. Al ser muy sabrosa resulta útil para persuadir a un caballo desganado a comer otros piensos, pero jamás debe utilizarse para persuadir al caballo a que coma un alimento inferior En su forma líquida parece miel negra. Diluya dos cucharadas y viértalas sobre, o mézclelas con el alimento. Como alternativa, cómprela en forma harinosa; en este caso. Un puñado por pienso es suficiente.
Pulpa de remolacha. Como fuente de energía y de celulosa, la pulpa de remolacha puede ser de utilidad incluyéndola en una dieta de concentrados para mantener el peso y para aportar calor y celulosa para un caballo que no esté trabajando duro. En exceso, tiene cualidades altamente laxantes.
La pulpa de remolacha siempre se tiene que poner a remojo en agua fría durante 12 horas antes de administrarla al caballo, pues en su estado deshidratado se puede atragantar o incluso hincharse en el estómago y dar un cólico. La pulpa de remolacha se prepara en 2 1/2 veces su volumen de agua. No se debe dar más de 1,4 kg. (ya remojados) al día. Una vez haya estado en remojo, se debe suministrar inmediatamente puesto que el proceso de fermentación que comienza
al mezclarla con agua es perjudicial. La remolacha no se debe remojar en agua caliente, ya que esto acelera el proceso de fermentación.
Se puede comprar pulpa en forma de granulado que, al estar comprimido muy densamente, requiere un remojo más prolongado y con más agua. Hay que preparar el granulado de pulpa de remolacha en la siguiente proporción: 4 partes de agua fría a 1 parte de granulado. Tanto la pulpa como el granulado se deben almacenar en lugares secos y frescos, puesto que se les forma moho fácilmente. Tenga cuidado en no confundir granulado de pulpa con otro tipo de pienso compuesto.
Sal. Ésta es una parte esencial de la dieta del caballo. La mejor forma de suministrarla es, o bien en forma de piedra que se fija a la pared del box, o bien como trozo de sal en el pesebre, en ambos casos el caballo puede lamerlo cuando sienta que necesita sal. Como alternativa, se pueden dar de 28 a 113 gramos de sal común por día en el pienso.