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5.2. Monetary Policy Developments

La privatización de la década neoliberal iniciada con la aprobación de la Ley 1182 de Inversiones durante el gobierno de Paz Estenssoro (1989-1993), y sucesivamente la Ley 1544 de Capitalización de marzo de 199472 -durante el gobierno de Sánchez de Lozada debilitará la industria estatal hidrocarburífera, reduciendo a YPBF a un rol de administrador de contratos, traduciéndose en el enésimo saqueo a los recursos gasíferos bolivianos73.

A principios del siglo XXI, los nuevos descubrimientos abrieron el interés de empresas como Repsol, British gas y BP-Amoco, que planteaban la exportación de gas desde Tarija (Bolivia) a la costa Oeste en los Estados Unidos; para esto era necesario licuarlo y transportarlo a un puerto chileno (Neso, Nicola, 2013:216). Esta propuesta despertó el rechazo del pueblo boliviano, considerando que la provincia de Antofagasta –ex territorio costero boliviano rico en guano y salitre- fue parte del botín Chileno en la aventura imperia l chileno-británica conocida como la Guerra del Pacífico (1879-1883)74, manteniéndose aún abiertos los reclamos diplomáticos y la demanda boliviana de negociar una salida al mar.

72 Con la Ley de Capitalización se inicia el proceso de frac cionamiento de la cadena productiva hidrocarburífera. Este proceso permite la entrega de las actividades de exploración, explotación (producción) y transporte a empresas extranjeras. Para hacer posible este proceso, y con la finalidad de atraer capital extranjero e inducir a la competencia posterior, la estrategia de capitalización de YPFB consistió en la creación de tres unidades; dos unidades de exploración y producción (Chaco y Andina) y una unidad de transporte (Transredes) (Villegas, 2004:67-68).

73 Para profundizar sobre la historia del gas en Bolivia: Orgáz, García Mirko (2013) "La nacionalización en Bolivia 1937-1969". En: Hora 25. No. 104, Octubre. PP. 2-12

74 La Guerra del Pacífico (1879-1883) fue el resultado de las acciones imperialistas chilenas en Suramérica, con el apoyo del gobierno de Gran Bretaña, en contra de los intereses bolivianos y peruanos. Este conflicto se encuentra a la base de las diferencia diplomáticas abiertas entre Perú y Chile alrededor de la delimitación marítima, así como de l a negociación con Bolivia para obtener su salida al mar. La falta de solución a este

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Entre septiembre y octubre del año 2003 estallará la insurrección popular conocida como ‘Guerra del Gas’, consecuencia de una cadena de choques entre los sectores sociales y populares y el gobierno de Sánchez de Lozada. El elemento desencadenante será la aprobación del Decreto Supremo 27209/03, que abría las exportaciones de gas a Chile para la exportación -a precios muy bajos- a California y México. Los enfrentamientos y la represión, se extenderá a la mayoría de ciudades elevando la tensión y avizorando la caída del gobierno75 que se concretó a finales del mismo año. Este hecho dará a conocer públicamente la figura de Evo Morales, uno de los lideres identificados de las movilizaciones, constituyéndose en la plataforma que lo llevará al poder en el año 2006.

Carlos Mesa asumirá el poder ante la salida de Sánchez de Lozada y convocará a un referéndum el 18 de julio de 2004. El pronunciamiento favorable del pueblo boliviano en mayo de 2005 marca el inicio de la tercera nacionalización del petróleo y el gas bolivia no. En cumplimiento al referéndum popular, el Gobierno de Carlos Mesa expidió la Ley 3058, declarando la caducidad de todos los contratos vigentes hasta 2005 y un plazo de seis meses a las empresas privadas para renegociar sus contratos con el Estado (Fontaine, 2008:6).

Sin embargo no será hasta el Decreto Supremo 28071 del 1 de mayo de 2006, expedido por el presidente Evo Morales, que se procederá a ejecutar el proceso de nacionalización de los hidrocarburos76: "se nacionalizan las acciones necesarias para que

problema a exacerbado las sensibilidades del pueblo boliviano, al punto que la no venta de gas a Chile constituía uno de los puntos de la hoja de reivindicaciones en ocasió de la Gue a del Gas e el año .

Para un análisis geopolítico del conflicto Perú-Bolivia-Chile ver:

http://deciomachado.blogspot.com/2009/05/conflic to-sobre-delimitacion-maritima.html

75 “e ha dispa ado i dis i i ada e te o t a la hu a idad de los a ifesta tes. Las alles ave idas se tiñen de sangre humana indígena popular. Incluso han caído niños que no participaban en las movilizaciones. Hubo una arremetida militar indescriptible en las propias casas. Se ha actuado como contra un ejército regular cuando se trataba de una población desarmada. Al día siguiente se escuchan denuncias sobre que el ejército procedió como en las dictaduras militares, sin respetar a la población indefensa y fundamentalmente a los niños, ancianos y enfermos. Es una verdadera carnicería humana. Las calles, avenidas y plaza se llenan de cadáveres y de un dolor colectivo que no es fácil de expresar. Se generaliza una indign ación total que se

i adia ápida e te ha ia ot as iudades ve i as de El Alto, o o La Paz (Mamani, 2003:19).

76 Considerando ue las a tividades de e plo a ió p odu ió de hid o a u os se está lleva do adelante mediante contratos que no han cumpli do con los requisitos constitucionales y que violan expresamente los mandatos de la Carta Magna al entregar la propiedad de nuestra riqueza hidrocarburífera a manos extranjeras (..) Que el llamado proceso de capitalización y privatización de Yacimientos Petrolíferos

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YPFB controle como mínimo el 50% más 1 en las empresas Chaco S.A., Andina S.A., Transredes S.A., Petrobrás Bolivia Refinación S.A. y Compañía Logística de Hidrocarburos de Bolivia S.A" (Morales, 2006). Este punto buscará recuperar la capacidad de acción de YPFB, así como el control estatal de las actividades del upstream y downstream que se encontraba bajo el control de empresas transnacionales. En el 2006 operaban en Bolivia en orden de importancia: Petrobras, Repsol YPF, Total y British Gas (BG) (Gall, 2007:2).

En la práctica el alcance de las reformas tuvo que ser moderado, ante la dificultad que implicaba para el Estado Boliviano asumir directamente la gestión del recurso después de una década de privatización y desregulación. Los efectos sobre la economía de una salida abrupta de las operadoras extranjeras hubieran sido devastadores para la estabilidad política y social boliviana, la variable geopolítica pesaba negativamente sobre su capacidad de negociación. Es así que, en el 2007, un artículo publicado por el Think Tank liberal español Real Instituto El Cano describía el contexto de la negociación:

El acuerdo gasístico alcanzado bajo presión a media noche por diez empresas para cumplir el plazo impuesto por Bolivia (28 de octubre), produce unos beneficios a corto plazo que no han conseguido poner fin a las posturas adoptadas por ambas partes. Tanto el Gobierno boliviano como las empresas, especialmente Petrobrás, necesitan desesperadamente una continuidad de las operaciones. Bolivia necesita los ingresos derivados de las exportaciones de gas para financiar su Gobierno, y Petrobrás necesita el gas boliviano, por ahora, para abastecer a la industria brasileña. Por su parte, British Gas (BG), aunque con un papel secundario en la producción boliviana de gas, ocupa un lugar importante en la economía de São Paulo a través de su filial COMGAS, que depende de las importaciones de gas de Bolivia. (Gall, 2007:1-2).

Los roces al momento de la nacionalización fueron evidentes, en particular con la empresa Petrobras y el gobierno de Lula da Silva, así como con Enarsa y el gobierno de Néstor Kirchner, sus principales socios comerciales regionales, con los que también comparten

Fiscales Bolivianos - YPFB ha significado no sólo un grave daño económico al Estado, sino además un acto de traición a la patria al entregar a manos extranjeras el control y la dirección de un sector estratégico, vulnerando la soberanía y la dig idad a io ales . Decreto Supremo Nacional 28071. Nacionalización de

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objetivos en diferentes espacios que promueven la integración de la energía en la región. Como señala Gudynas:

Para Brasil, el gas natural boliviano es un aporte clave a su matriz energética, y por largos meses discutieron su precio. Enseguida se sumaron las negociaciones para traspasar las refinerías de Petrobras a la estatal petrolera boliviana YPFB. Un observador lejano podría sorprenderse de encontrar conflictos entre dos gobiernos que se autodefinen de izquierda, pero la verdad es que se defendían intereses comerciales y metas en política nacional, sin lograr concertar una verdadera integración energética (Gudynas, 2007:2).

Cabe señalar, que la cuestión del gas y la relación con la potencia brasileña es un problema presente en la historia de las relaciones entre Bolivia y Brasil, así como en la geopolítica de Suramérica. Ya en 1978, el líder socialista Marcelo Quiroga cuestionaba duramente los acuerdos de suministro firmados por el General Pereda, sucesor del dictador Hugo Banzer , con el gobierno de Brasil, afirmando que no se estaba considerando adecuadamente las necesidades de energía para el desarrollo de Bolivia (Quiroga, 2013:13). Desde entonces Brasil y su empresa nacional Petrobras han adquirido una posición dominante en la industria gasífera boliviana. “En mayo de 2006, el periódico El Juguete Rabioso reveló en primera plana que Petrobras había llegado a controlar el 45,9% de las reservas probadas y probables de gas, el 39,5% del petróleo y las dos refinerías del país” (Luce, 2011:1).

Al día de hoy, superada la negociación y la retórica agresiva hacia Petrobras del Presidente Morales77, la filial desarrolla actividades de exploración y producción de gas natural con una participación importante en los megacampos de gas San Alberto, San Antonio e Itaú, en el departamento de Tarija. En la cadena de transporte Petrobras participa a través de Transierra, así como en el proceso de compresión que se realiza en la Planta de Río Grande. Controla la operación de los sistemas de transporte de gas natural a Brasil, a

77 Al inicio del conflicto el presidente Morales calificó los contratos vigentes con Petrobras como i o stitu io ales , a usa do a la e p esa de o t a a dea gas olivia o, desata do las íti as del

Canciller Brasileño Celso Amorín. http://www.infobae.com/2006/05/12/254534-indignacion-brasil-evo- morales-sus-duras-declaraciones

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través del gasoducto Bolivia-Brasil -GASBOL y el gasoducto Yacuiba-Río Grande – GASYRG- (Petrobras, 2013)

Cabe señalar que Brasil se beneficia además de la incapacidad boliviana para industrializar los hidrocarburos, comprando gas rico a precio de gas seco, a fin de efectuar su procesamiento con importante beneficios para la estatal brasileña. Esta situación se mantiene a pesar de los ajustes realizados a los precios mediante el Acta de Brasilia de febrero de 2007 así como en las sucesivas adendas, última de las cuales se suscribió el 18 de diciembre de 2009, que introducen una cláusula sobre pago adicional en relación a la calidad de gas.

Con el gobierno de Nestor Kirchner se alcanzó un acuerdo por una duración de 20 años que contemplaba un incremento del precio del gas de 3,4 a 5 dólares por millón de unidades térmica (Btu) y del volumen de las exportaciones de 7,7 a 27,7 millones de metros cubicos diarios; se introdujo una cláusula que prohíbe la venta de gas a Chile -consecuencia del conflicto geopolítico que enfrenta las dos naciones y constituye un obstáculo para la integración energética de la región-, y se crea una asociación con la NOC argentina ENARSA para la construcción del gasoducto noroeste argentino (Fontaine, 2008: 6).

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