3.5 Kenyan Anti-Corruption Institutions
3.5.6 Multi-Agency Task Team
Ahora es posible presentar una visión de conjunto del enfoque que se debe seguir para elaborar las cuentas nacionales. Este marco sigue siendo teórico, en la medida en que cada país debe todavía adaptar el enfoque a las fuentes de que dispone y a los recursos que tiene intención de asignarle al trabajo. Estas decisiones estratégicas se presentan en el párrafo siguiente. Por el momento, se trata más bien de presentar las grandes etapas por superar, estableciendo la hipótesis de una elaboración completa del marco central. Este enfoque se visualiza en el esquema (gráfico siguiente), vo- luntariamente simplificado para permitir una percepción de conjunto. Por eso, no todas las fuentes están mencionadas y podrían trazarse otras flechas. Obsérvese tam- bién que las flechas indican un orden para el trabajo, pero que la vuelta atrás es una regla permanente: cualquier obstáculo encontrado requiere volver hacia atrás, hasta las fuentes si es necesario, ya que los arbitrajes realizados inducen modificaciones en la etapas anteriores.
El enfoque que aquí se ofrece es el que sostiene la organización de esta obra. El plan propuesto se inspira explícitamente en él (véase el recuadro de la página 64). Y, por cierto, en lo que sigue del libro se encontrarán todos los detalles relativos a los diferentes elementos que componen el esquema.
Para construir este esquema se utilizan tres tipos de materiales: las fuentes, que constituyen la materia prima a partir de la cual se hace el trabajo, los cuadros de
elaboración, que permiten síntesis intermedias y, finalmente, el cuadro de la síntesis final.
a. Las fuentes (representadas con cuadrados simples)
Estos cuadrados remiten a todas las fuentes de que se puede disponer, y cuyo inven- tario se ofrece en la sección 2.2. Puede verse que uno de esos recuadros ocupa un lugar privilegiado: es el que corresponde a los datos contables de las unidades institucionales. Para esas unidades se dispone, en efecto, de un conjunto coherente de datos, que pueden alimentar todos los instrumentos utilizados para las síntesis intermedias. La preparación de esos datos contables constituye entonces una etapa previa a todos los demás trabajos.
Algunas fuentes tienen también su origen en los agentes económicos, ya se trate de unidades en sí mismas como de sus establecimientos. Para éstos, es deseable un trabajo conjunto de coordinación con los datos contables. Finalmente, otras fuentes son totalmente exógenas, pero con frecuencia no representan más que aspectos espe- cializados.
Al conjunto de las fuentes se le aplica el trabajo de estadístico descrito en la sección 2.4; al hacerlas compatibles con los marcos previstos por la contabilidad nacional se obtiene al mismo tiempo la forma de hacerlas comparables entre sí.
b. Los instrumentos de la síntesis intermedia (cuadrados redondeados)
Estos instrumentos permiten la confrontación de las diversas fuentes utilizadas y su primera puesta en coherencia.
Entre esos instrumentos debe dársele un lugar especial al cuadro de oferta y utiliza- ción (COU), que agrupa en realidad una gran cantidad de herramientas para la síntesis intermedia: los balances de oferta y utilización (BOU) por un lado, y las cuentas por
industria, por otro. Constituyen entonces un lugar privilegiado para el trabajo de eco- nomista descrito en la sección 2.5. Su elaboración se hace en estrecha coordinación con otros tres instrumentos de la síntesis intermedia: las matrices de empleos (en el sentido de “fuerza de trabajo”), de FBCF y de las variaciones de existencias. Finalmente, en el
marco del COU es donde estos diferentes elementos encuentran su cohesión.
Los flujos y los stocks de instrumentos financieros constituyen otro espacio den- tro del cual es posible una síntesis intermedia. En efecto, existe una cohesión econó- mica y contable muy fuerte entre los activos puestos en circulación para garantizar el equilibrio financiero entre prestamistas y tomadores de préstamos. Instrumento por instrumento, es posible elaborar matrices que ponen a la vista a quienes los han emitido y a quienes los poseen, distinguiendo las situaciones patrimoniales y las transacciones realizadas en el curso del año. Para este trabajo, lo esencial de la infor- mación proviene de los datos contables suministrados por las unidades institucionales. Entonces se pueden comparar los datos financieros con las transacciones de remune- ración del patrimonio.
De manera complementaria, generalmente es posible establecer el inventario de la situación patrimonial de las unidades en activos no financieros, y relacionarlo con las transacciones del año sobre los activos producidos, que son evaluados en el mar- co del COU (FBCF, variación de existencias y transacciones sobre objetos valiosos.
Las transacciones distributivas constituyen otro campo de la síntesis intermedia. Transacción por transacción, se trata de confrontar lo que dicen los datos contables de los diferentes sectores institucionales y llegar a un arbitraje que garantice la iden- tidad entre oferta y utilización de cada una de ellas.
La balanza de pagos es un instrumento del mismo tipo; su problemática tiene que ver con el mismo enfoque de puesta en coherencia de las diversas fuentes. Pero gene- ralmente no es elaborada por los contables nacionales (es una tarea confiada con frecuencia al banco central), aunque su puesta a punto se realiza muchas veces sin una confrontación con las otras partes de la contabilidad nacional. Por eso, los conta- bles nacionales tienen más bien tendencia a considerarla como una fuente.
c. La síntesis de conjunto
Esta síntesis se realiza por medio del cuadro que reúne las cuentas de los diferentes sectores institucionales: el cuadro de las cuentas económicas integradas (gráfico si- guiente). Por cierto, las contradicciones encontradas en esta etapa final son mucho más importantes y difíciles de superar, en la medida en que los trabajos anteriores han sido realizados de manera autónoma. Ahora bien, existe una trama que permite controlar la aparición de tales contradicciones (cuando no resolverlas): el balance contable de que se dispone en el origen para los sectores institucionales cuyas unida- des suministran datos contables. La preocupación por mantener este equilibrio, por medio de los arbitrajes realizados, permite hacer aparecer las contradicciones en cues- tión. Por cierto, las contradicciones que podrían afectar a otros sectores (los hogares, en particular) sólo aparecen en esta síntesis de conjunto.
ESTRUCTURA DEL LIBRO
Como este libro tiene el propósito de presentar la manera como se elabora un sistema de cuentas nacionales, era natural inspirarse en ese esquema para definir su estructura.
El tercer capítulo constituye un requisito previo: presenta las reglas generales del “plan contable” aplicado a los sectores institucionales, y explica por qué la contabilidad nacional prefiere una defini- ción diferente de los agentes (las industrias) cuando se trata de analizar la producción y los ingresos primarios que de ella provienen.
Luego viene un primer grupo de capítulos que se interesan en las cuentas de los sectores institucionales para los cuales existe una contabilidad (capítulos 4 a 7). Este grupo es completado luego con una presentación de los otros sectores institucionales y por un capítulo descriptivo de las diferentes organizaciones posibles de la producción, lo cual brinda la ocasión para definir el sector informal (capítulos 8 y 9).
Un segundo grupo de capítulos aborda las diferentes etapas de la elaboración del COU, con la realización de los BOU y de las cuentas por industria (capítulos 10 a 14).
Se pasa luego a la presentación de los demás instrumentos de la síntesis intermedia, y a la síntesis final (capítulos 15 y 16).
Un último capítulo está dedicado a la manera de organizar el trabajo, haciendo hincapié sobre el papel esencial que puede darse a la informática para acompañar la elaboración de las cuentas. Diferentes anexos se ofrecen al término de algunos capítulos para tratar cuestiones más técnicas.