• No results found

2. REVIEW OF LITERATURE AND THEORIES

2.5 Multi-attribute decision-making for CBR systems

Un año y medio antes de la promulgación de la Cons- titución, el 17 de mayo de 1956, se habían dado a cono- cer los fallos de primera instancia en la causa “Juan Domingo Perón y otros s/ traición y asociación ilícita”, decretando prisiones preventivas y procesamientos.

Juan Antonio Ferrari –ex vicepresidente del Senado– y el sindicalista Miguel Musacchio, ambos de la ATE pampeana, serán los primeros integrantes de la organi- zación en caer presos. Pero habrá fallos ampliatorios que se conocerán días después y serán detenidos bajo el mismo argumento Carlos Xamena, de Salta y el rione- grino René Hechem. Un caso particular es el del secre- tario general adjunto de la ATE, Héctor Di Pietro, quien renuncia al cargo junto al titular nacional Vicente Teso- rieri, a la par vicepresidente de la Cámara de Diputados de la Nación, días antes de perpetrado el golpe dictato- rial. En el punto VI del fallo mencionado más arriba se especifica: “En cuanto a Héctor Hugo De Pietro, indaga-

do a fojas 1.024 y 1.062, su situación resulta ajena a este proceso, atenta la fecha de designación como secre- tario general de la CGT, por lo que corresponde desglosar las constancias vinculadas a sus dichos y formar proce- so que correrá por cuerda separada”.

De hecho, sólo resulta demorado unas horas, y sin volver a pasar por el gremio clausurado bajo candado, como mantenía el cargo de secretario general de la Aso- ciación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalis-

tas –ATLAS– se instala en su sede ubicada en Avenida de Mayo y San Martín. Permanece allí hasta ser desalo- jado del lugar tras la sanción de un decreto del Presi- dente Arturo Frondizi por el que se disuelve la organización, a pesar de haber representado a Perón –junto a Cooke– en los acuerdos que permitieron que el frondifrigeris-mo se hiciera del poder. Ya jubilado, Teso- rieri permanecerá en su casa y regresará al gremio de la mano de Juan Horvath por 1965 para colaborar estre- chamente con la organización, especialmente en temas referidos a las cuestiones previsionales, por los conoci- mientos adquiridos cuando fuera director obrero en la Caja de Jubilaciones.

Por su parte, Hechem fue juzgado y condenado por ‘traidor a la Patria’, –los mismos términos del fallo que condenaba a Perón y otros– y es detenido en su domici- lio porteño. Llegado a Buenos Aires, el matrimonio Hechem se había alojado en una pensión familiar en las cercanías del Congreso de la Nación, en la que vivió hasta pocas horas después de ocurrido el golpe de Esta- do en el 55. Alertado por un compañero, un empleado de la Cámara que le advierte del riesgo que corría su seguridad y lo convence de trasladarse junto a su espo- sa e hijos a un lugar más seguro, deja la pensión. Sin embargo, cuando regresa en busca de sus pertenencias, es apresado por las fuerzas de seguridad y trasladado al Penal de Las Heras donde permanece hasta la amnistía declarada por el gobierno de Arturo Frondizi. Dando cumplimiento parcial al pacto acordado con Perón que le permitiera acceder al gobierno, el mandatario manda al Congreso el proyecto de Ley de Amnistía que se san- cionará favorablemente, pero la norma no le permitía al peronismo presentarse en elecciones.

Una vez en libertad, consiguió un trabajo como repartidor de volantes de la empresa Kanma; en tanto su esposa, Hermelinda, daba clases en una escuela de Barracas del que fue secretaria, y luego en el Colegio Manuel Dorrego –del que fue directora de nivel prima- rio–, ubicado en el barrio de Saavedra donde alquilan una propiedad.

Tiempo más tarde René comienza a trabajar en Transportes Central, una empresa ubicada en la calle Lezica, cuyo dueño, una persona muy mayor, ve en su nuevo empleado una persona confiable. Primero le dele- ga funciones de índole administrativo y luego establece con él una sociedad de hecho. Contrataban camiones para hacer traslados al interior, lo que le permite aho- rrar y comprar sus propias unidades; y tiempo después logra adquirir su primera propiedad, un departamento ubicado en la calle Vidal 4615.

No pasará mucho tiempo hasta que decida cambiar de rubro. Hacia fines de 1958 los recursos obtenidos en la empresa de transportes fueron derivados a la produc- ción del primer plastificado para autos al que llamó Poliru, un laboratorio donde se elaboraba el primer pro- ducto siliconado para lavar coches. A la par instaló, en Virrey Loreto y Cabildo, un lavadero de vehículos en que se utilizaba el novel producto.

Tiempo más tarde retornará a su provincia con sus hijos ya adolescentes. Los tres hijos de René Hechem, militarán en el peronismo desde temprana edad. Recuerda René (h): “Acompañábamos a los tíos pintan-

do puentes a las cuatro de la madrugada estampando leyendas como “Vote en blanco” y el tradicional ‘Luche y vuelve’.

René Hechem en los años 70,

participando de

una r

eunión de Gabinete durante el gobier

no de Isabel Martínez de

En las elecciones de 1973, la Constitución de la pro- vincia de Río Negro permitía elegir gobernador pero no vice gobernador. Esta última figura todavía era sustitui- da por la de un delegado designado por el Poder Ejecu- tivo local, refrendado por la legislatura provincial.

Hechem estuvo presente en San Andrés de Giles al momento del cierre de la campaña presidencial respal- dando la fórmula de Cámpora-Solano Lima “en un día

hermoso de sol y plena militancia, y hasta con disturbios entre sectores de la juventud sindical y la tendencia peronista” recuerdan sus hijos.

El 11 de marzo del 73, a pedido de su hijo René, que era fiscal general de la Capital Federal, el ex dirigente de la ATE rionegrina y ex legislador nacional, se hizo cargo de la fiscalización de las circunscripciones 13, 27 y 28. Una vez instalados José Cámpora en la presidencia y Mario Franco en la gobernación de Río Negro, Hechem es designado delegado provincial oficial con asiento en el primer piso de la Casa de la Provincia ubicada en la Capital Federal.

Para René Hechem (h), “aquella figura existente hasta

la reforma constitucional del alfonsinismo de junio de 1988, cumplía un papel fundamental, porque obligaba a ese delegado a permanecer en ese carácter de manera presencial, aportando permanentemente sea al Congre- so como al Ejecutivo, soluciones a las problemáticas inherentes a nuestra provincia, o accionando de manera inmediata ante cuestiones incumbentes, más allá de las distancias. Aquella función era ideal. Un vicegobernador, permanece en la provincia. En cambio, de aquella mane- ra es que nuestro padre participaba de la mayoría de las Comisiones del Congreso y además participaba de las

reuniones de Gabinete presidencial junto a Isabel Perón”. René Hechem (de chaleco) conversando con Roberto Pettinato, Director Nacional de Institutos Penales durante el primer y segundo gobierno de Perón.

Los compañeros Aguirre, Hechem y Masseroni en la misa celebrada en la iglesia de Santo Domingo en memoria de dirigentes y afiliados fallecidos. (El trabajador del Estado, abril de 1975)