2.6 Obtaining prediction models
2.6.1 Multiple linear regression
Son muchas las organizaciones que han surgido en el último tiempo. Este dinamismo ha res- pondido, entre otros aspectos, a las variadas preocupaciones e intereses de una sociedad civil más heterogénea en sus orígenes, en sus formas de vida y en sus valores sociales. Se ven en- tonces movimientos y organizaciones de apoyo a minorías sexuales que luchan por incluir sus demandas de respeto, tolerancia y diversidad en la agenda nacional; también organizaciones ambientalistas, en algunos casos con lógicas y redes internacionales, y organizaciones que se crean, por ejemplo, para abogar por una mayor transparencia de la política y del Estado y por una mayor y mejor participación del ciudadano en los asuntos públicos.
El caso de la Fundación Iguales es paradigmático para entender la naturaleza y las lógicas de funcionamiento de las organizaciones en la actualidad. Esta surge en 2011, en un contexto en que el tema de la diversidad sexual cobraba mayor importancia para la sociedad chilena y asume este tema y la igualdad en el trato como su bandera de lucha, uniéndose a otras organizaciones existentes en la materia. Se caracterizó por tener un discurso convocante y dialogante, y desa- rrolló desde un comienzo una estrategia comunicacional potente que ha resultado ser exitosa, demostrando la importancia de las comunicaciones para las OSC. Rápidamente, la Fundación Iguales se ha posicionado como un actor relevante, reconocido por la opinión pública y respeta- do por las autoridades al momento de atender asuntos relacionados con el trato de las minorías sexuales.
Otra de las inquietudes de la sociedad chilena en el últi- mo tiempo, y que ha sido asumida por la sociedad civil, es el tema de la transparencia en la información pública y el acceso de la ciudadanía a esta información. Desde el retorno a la democracia, esto se ha considerado como uno de los elementos clave para conseguir el fortalecimiento de la sociedad civil y propiciar su participación en la toma de decisiones públicas.
Uno de los casos más novedosos ha sido Ciudadano In-
teligente. Desde sus inicios, en el año 2009, se propuso la promoción de la participación del ciudadano, la mejora de las prácticas democráticas y la necesidad de lograr avances en temas de transparencia respecto a la información pública. La fundación vino a tratar un tema reciente- mente incorporado en la agenda nacional y le agregó un componente novedoso y atractivo para el público general: el uso de las herramientas tecnológicas para democratizar la información y ponerla a disposición de un amplio público, principalmente joven, que se ve reencantado con la actividad política. Si en un comienzo el desafío era que existiera transparencia en la informa- ción pública, en los últimos años este desafío está relacionado con la forma en que se usa dicha información y finalmente “cómo esta se convierte en poder” (Rodrigo Echecopar, subdirector Ciudadano Inteligente).
“Una organización puede
hacer un trabajo muy loable, pero si no logra permear la opinión pública, la efectividad es muy poca”.
Luis Larraín, presidente Fundación Iguales.
Frente a una sociedad dinámica y progresivamente más diversa, que cada vez se ha vuelto más informada y exigente de sus instituciones, las OSC han debido adaptarse y se han visto en la necesidad de hacer cambios internos profundos, relacionados especialmente con su nivel de profesionalización interna, con la captación y formación del capital humano que trabaja en ellas, en la manera de conseguir y manejar sus recursos económicos, y en la forma de posicionar sus discursos y demandas en la opinión pública.
Este proceso de profesionalización se ha desarrollado a nivel transversal, tanto en las OSC tradi- cionales como en aquellas nuevas organizaciones que han surgido, con demandas progresistas y formas de trabajo modernas. Entre las primeras, sirve de ejemplo la Sociedad Nacional de Agricultura la cual, al notar las repercusiones que los acuerdos comerciales de libre competencia tendrían sobre su gremio, realizó una serie de reformas internas, cambió los estatutos que la regían y congregó a todos los gremios agrícolas del país. La SNA logró participar activamente en las negociaciones de los Tratados de Libre Comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, lo que se tradujo en que Chile se convirtiera en uno de los grandes exportadores de alimentos hacia estos países7.
En materia de profesionalización también ha resultado fundamental el trabajo en conjunto que comenzaron a realizar distintas organizaciones de la sociedad civil, como una forma de hacer frente a una serie de desafíos internos y externos. Aquí destaca la experiencia de la Comunidad de Organizaciones Solidarias (COS) que se creó en 2007. Esta iniciativa nació de un grupo que se planteó el problema de la falta de solidaridad en el accionar de las OSC, surgido principal- mente por la creciente necesidad de recursos que condujo a que las mismas organizaciones compitieran entre ellas por acceder a fuentes de financiamiento.
La COS intenta, desde sus inicios, volver a poner el centro en la solidaridad, a través del trabajo colaborativo entre aquellas organizaciones encargadas de temas sociales. Se busca que se ayuden entre ellas, que compartan experiencias y conocimien- tos y para ello desarrollan distintas instancias de trabajo y en- cuentro. En la actualidad reúne a 130 organizaciones.
Con los avances de las OSC en materia de profesionalización, estas instituciones se han vuelto capaces de mostrar, a la so- ciedad en general y al Estado en particular, el aporte que rea- lizan en las diversas áreas sociales en las que muchas de ellas trabajan. Esto se puede ver, por ejemplo, en el tema del adulto mayor, en donde el Estado ha reconocido paulatinamente la importancia de las OSC. Si bien durante el siglo XX fue la sociedad civil la que se hizo cargo de este tema, creando importantes fundaciones, recién en 2003, cuando se creó el Servicio Nacio- nal del Adulto Mayor (Senama), el Estado conoció más de cerca la enorme labor que muchas OSC realizaban en esta materia.
7. Información disponible en: http://www.sna.cl/historia. Revisado el 9 de diciembre de 2015.
“Las propias organizaciones sociales se habían encerrado cada una en su propia marca. La solidaridad se había visto reducida a una transacción monetaria, (…) en un negocio más, en donde no había adhesión a la causa”.
Alejandra Pizarro, directora Comunidad de Organizaciones Solidarias.
Dentro de los avances respecto a los estándares de profesionalización, muchas de las OSC han trabajado en torno a la transparencia de sus acciones y se han hecho cargo de proveer información clara, estandarizada, comparable y para un público amplio. Para responder a esta necesidad se ideó la llamada Ficha Estadística Codificada Uniforme o “FECU social”. Esta ficha es un modelo integrado de reporte, tanto de temas financieros como de gestión, destinado a confeccionar una rendición de cuentas uniforme para las distintas organizaciones en Chile. Este dinamismo de las OSC, con sus mejoras en torno a su profesionalización, ha llevado a que muchas organizaciones se posicionen públicamente, a través de los medios de comunicación masivo, generen vínculos cada vez más serios y sostenibles con el empresariado, y que sean consideradas por el Estado al momento de legislar y de construir las políticas públicas.
En Chile, la existencia de las organizaciones de la sociedad civil está respaldada por una serie de normativas que garantizan su existencia y que también regulan su funcionamiento.