CHAPTER 9 STUDY II: COREGISTERED IMAGING TOWARDS IMPROVED
9.2.3 Multiple Scan Technique
Definición: Masa localizada de tejido inflamatorio crónico que se forma en respuesta a la irritación proveniente del conducto radicular infectado. La localización más frecuente es el periápice del diente, aunque también, si existen conductos accesorios, se puede ubicar en la superficie lateral de la raíz.
Presentación clínica: Generalmente asintomático y su diagnóstico muchas veces obedece a un hallazgo casual tras un examen radiológico, produce una mayor osteolísis con menor actividad de microorganismos por lo cual existe ausencia de fístula.
El tejido de granulación ocasiona una intensa reabsorción ósea periapical. Está constituido por distintas zonas: a.) de infección, donde se encuentra bacterias y productos derivados de su metabolismo; b.) de contaminación, ocupada por el edema, leucocitos y macrófagos; c.) granulomatosa, donde se halla el tejido de granulación; d.) proliferativa, que se caracteriza por la formación de tejido conectivo fibroso; en ella puede existir células epiteliales odontógenas o restos epiteliales de Malassez.
Imagen radiográfica: corresponde a una zona de rarefacción ósea más o menos circunscrita, de contorno nítido fondo radiotransparente y
generalmente ovalada, que envuelve el ápice y que puede estar rodeada de una línea radioopaca.
1.2.3.5.6. Quiste Radicular
Definición: respuesta inflamatoria crónica del periápice que se desarrolla a partir de lesiones crónicas con tejido granulomatoso preexistente. Pero no todas las lesiones de periodonitis apical crónica se convierte en quiste.
Presentación clínica: se caracteriza por la presencia de una cavidad central recubierta por epitelio y llena de líquido, rodeada por tejido granulomatoso y una capsula fibrosa periférica.
Presentan un crecimiento lento, puede alcanzar grandes dimensiones y podemos dividir su evolución en tres estadios: a.) latencia, donde comienza la evolución del quiste con ausencia de sintomatología, se puede diagnosticar únicamente mediante radiografía; b.) exteriorización, se observa una prominencia vestibular o palatina a consecuencia del crecimiento del quiste; c.) apertura, la capsula se adhiere a la mucosa con la que se relacione y se fistuliza espontáneamente por infección o causa traumática. Se presenta dolor pero sin afectación de la vitalidad de los dientes vecinos (Donado, 2005).
Los síntomas dependen fundamentalmente del tamaño, localización, la presencia de infección y posibles complicaciones.
Imagen radiográfica: la forma del quiste en la radiografía se ve redondeada u ovoide, presenta un borde radiopaco junto a la lámina dura del diente dañado. La zona radiopaca alrededor del quiste tiene características bien definidas excepto en casos de infección. Los dientes vecinos al quiste suelen ser desplazados sin presentar reabsorción radicular. Se puede presentar una resorción radicular cuando el quiste es de larga evolución (Ceccotti, 2007).
1.2.3.5.7. Osteítis Condensante
Definición: Lesión radiopaca difusa en relación con el ápice radicular, que representa una reacción ósea localizada, como respuesta a un estímulo inflamatorio de baja intensidad y larga evolución.
Presentación clínica: Se relaciona con la presentación clínica de pulpitis irreversible asintomática, o necrosis pulpar.
Imagen radiográfica: Lesión radiopaca periapical concéntrica y difusa. 1.2.4. Extracción Dentaria
La exodoncia es el procedimiento quirúrgico bucal que se lleva a cabo con más frecuencia, siendo la terapéutica destinada a extraer el órgano dentario que actuará sobre la articulación alveolo dentaria formada por encía, hueso, diente y periodonto, maniobra cuyo fin es separar estos elementos, desgarrando el periodonto en su totalidad frecuentemente para conseguir luxar y extraer el diente.
Es un procedimiento temido y traumático para los pacientes, en ocasiones los profesionales consideran la extracción dentaria como una intervención menor y carente de importancia, lo que conlleva muchas veces a la aparición de complicaciones graves; debido a la precipitación y capacitación deficiente.
Definiremos como exodoncia atraumática, al procedimiento quirúrgico que permite que la extracción sea un procedimiento mucho más predecible y con menor estrés. Para poder entender el procedimiento primero definiremos los factores propios a considerar del terreno de intervención.
El primer factor a considerar es el hueso que tiene directa relación con la superficie radicular, y cualquier variación anatómica de la raíz dentaria, provoca una retención mecánica de esta sobre el hueso.
Un segundo factor a considerar es la resistencia a la tracción del ligamento periodontal, compuesto por fibras colágeno, las que otorgan una potente resistencia a los movimientos.
Y el tercer factor a considerar es la presión atmosférica, ya que al tratar de extraer un diente, se genera un vacío entre la raíz dentaria y el alvéolo. Lo que impide la fácil salida del diente desde el alvéolo en la extracción.
Para esto es fundamental manejar una técnica correcta, que apunte a una máxima preservación de los tejidos duros y blandos, así como contar con el instrumental adecuado para llevar a cabo la técnica.
1.2.5. Curetaje
Una vez avulsionada la pieza dentaria, la exodoncia no ha concluido. De hecho numerosas complicaciones post exodoncia se producen porque el operador no ha sido cuidadoso en la revisión del alveolo. El curetaje constituye una parte muy importante de la fase de cuidados de la cavidad alveolar post extracción para asegurar una cicatrización libre de infección.
1.2.5.1. Concepto
Eliminación completa del tejido patológico o de granulación que está alrededor del ápice dentario o en el fondo del alveolo tras una extracción dental.
FUENTE: COSME GAY Escoda, BERINI Leonardo (2004). Gráfico 3 Curetaje
En aquellos casos en los que la pieza dentaria este presentando un proceso infeccioso agudo o bien, en los que hay evidencia radiográfica de las lesiones periapicales causadas por infección pulpar o infecciones periodontales, se procederá a curetear escrupulosamente la superficie alveolar hasta asegurarse de haber eliminado todo el tejido de granulación que pudiera estar presente.
En todos estos casos debe tenerse especial cuidado en las zonas posterior superior de evitar una comunicación con el seno maxilar y en las zonas posterior inferior de no lesionar el paquete vasculo-nervioso dentario inferior.
Aunque la limpieza del lecho quirúrgico es muy importante, el curetaje debe complementarse con irrigación abundante de solución fisiológica, esto no debe ser una regla como tal, es decir, habrá algunos casos en los que tanto el curetaje como incluso la irrigación no sean necesarios, como por ejemplo, cuando se retiran premolares íntegros por razones ortodóncicas en pacientes sanos. (Donnado, 2014).
Durante la eliminación del tejido patológico es usual que se produzca una hemorragia en la profundidad de la cavidad ósea, por la sección de pequeñas arteriolas ; la cual puede controlarse mediante inyección intraósea de anestesia con vasoconstrictor, mediante la colocación a presión contra la pared de la cavidad de gasa o aplastando el hueso alrededor del vaso sangrante con un instrumento romo, lo que al forzar los fragmentos óseos hacia el interior del vaso, obstruye el flujo, se recomienda ser muy conservador con el hueso con el fin de evitar futuros problemas (Escoda, 2004).
1.2.5.2. Instrumentos
Se usan para remover tejidos patológicos de los huesos maxilares generalmente contenidos en alguna cavidad alveolar tras una exodoncia o durante la ejecución de una cirugía periapical.
Curetas quirúrgicas: pueden ser rectas o acodadas, estas últimas normalmente son activas por sus dos extremos. El tamaño, profundidad,
FUENTE: RASPALL, Guillermo. (1997).
Pinza Mosquito: coadyuva en la eliminación macroscópica de la lesión periapical prensándola y facilitando la expulsión de la misma, separando el tejido enfermo de su cripta ósea.
FUENTE: RASPALL, Guillermo. (1997). Gráfico 4 Cucharilla
Ultrasonido quirúrgico: en los últimos años, la aparición de equipos de cirugía piezoeléctrica, han simplificado numerosos procedimientos de cirugía oral. Entre ellos, el curetaje de las superficies de cavidades óseas luego de la remoción de lesiones. Aquí, el ultrasonido no solo simplifica el desbridamiento sino que también actuaría sobre los microorganismos presentes destruyendo la pared bacteriana.