4.6 Interpretation and optimization of the rule set
5.1.3 Multiple target classification problems
IX.2.1. Cebada
La cebada se establece sobre el 100% de los residuos de maíz o sorgo, utilizando una sembradora múltiple, diseñada especialmente para la siembra directa de granos pequeños como la cebada y el trigo y en ocasiones se puede sembrar sorgo con este equipo, requiriendo para ello la cancelación de una salida intercalada para dejar hileras de 34 cm. entre ellas (Figura 5).
Figura 5. Sembradora múltiple para siembra directa de cebada y trigo.
Fecha de siembra. La fecha de siembra es del 20 de noviembre al 31 de diciembre, sin embargo, se recomienda como periodo óptimo del 10 al 31 de
Densidad de siembra. La densidad de siembra adecuada es entre 160 y 180 kg/ha de semilla, siendo posible reducirla hasta 120 kg/ha sin afectar los rendimientos. Una menor cantidad de semilla disminuye los rendimientos debido a que las horas frío que se acumulan normalmente no son suficientes para provocar un mayor amacollamiento como en el Noroeste del país. Las dos variedades recomendadas en la región son: la Esmeralda y Esperanza, prefiriéndose esta última por tener menos problemas de acame por su porte más bajo.
Fertilización. La dosis de fertilización utilizada es la 240-92-90, aplicando todo el fósforo y el potasio y alrededor de 100 unidades de nitrógeno al momento de la siembra, el resto del nitrógeno se aplica al voleo en forma manual o con fertilizadora voleadora antes del segundo riego de auxilio.
En cebada, la fertilización con potasio ha permitido reducir el acame, aumentar los rendimientos hasta en 1 tn/ha comparada con el tratamiento sin potasio y obtener un mejor precio de venta por calidad del producto. Adicionalmente se recomienda hacer una o dos aplicaciones de fertilizantes foliares como Grow-green 20-30-10, para cubrir posibles deficiencias de algunos micronutrientes en una dosis de 1 kg/ha.
Riegos. El trazo y la reconstrucción del surco con una longitud no mayor de 100 m., si la pendiente es del 2%, son factores importantes que ayudan a distribuir adecuadamente el agua, sin que los residuos causen problemas. Si la longitud es mayor la distribución del agua se vuelve desuniforme por la acumulación de los residuos que retienen el agua y el cultivo también manifiesta un desarrollo desuniforme. La cebada por ser un cultivo de ciclo más corto que el trigo, normalmente requiere el riego de nacencia y dos riegos de auxilio.
Control de plagas y enfermedades. La plaga que se ha presentado en la cebada es el pulgón, mismo que se controla utilizando Parathión Metílico en polvo al 2 o 3% a una dosis de 25 kg/ha, requiriéndose en algunos casos hasta tres aplicaciones, siendo normalmente de 1 a 2 aplicaciones.
Particularmente en Villadiego no se presentaron problemas de enfermedades fungosas, por lo que no se ha requerido la aplicación de fungicidas. Si hay problemas de roya, se recomienda la aplicación de Tilt a una dosis de 0.5 lt/ha preferentemente de manera preventiva.
Control de malezas. Cuando se siembra sobre residuos de sorgo, es conveniente prevenir el posible rebrote de este cultivo, aplicando Faena (Glifosato) en una dosis de 1.5 lt/ha con algún surfactante no iónico en una dosis que permita un mojado uniforme de las hojas (120-150 l/ha). Es posible que las bajas temperaturas que se presentan en enero y febrero ayuden a controlar el rebrote, sin embargo, dado el comportamiento impredecible de este fenómeno, conviene hacer aplicaciones de manera preventiva.
Las malezas propias del ciclo O.I., son la avena y el alpistillo, así como algunas de hoja ancha como la lengua de vaca. Para su control, se aplican 3 litros de Iloxan más un litro de Fulmina por ha, uno o dos días antes del primer riego de auxilio; siendo importante no ampliar más este rango de tiempo entre la aplicación de los productos y el riego, porque se pierde eficiencia en el control de las malezas.
Cosecha. En la cosecha de la cebada se deben observar los mismos cuidados que se tienen para el maíz y sorgo. Si se decide retirar una parte del rastrojo mediante el empacado, conviene quitarle el esparcidor a la combinada para que forme una hilera de residuos que pueda empacarse posteriormente sin
necesidad de hilerar con rastrillo. De esta forma se puede retirar alrededor del 40% de los residuos manteniendo una cobertura superior al 90%, lo que permite una buena siembra del cultivo siguiente.
IX.2.2. Trigo
El trigo al igual que la cebada se puede establecer sobre residuos de sorgo o maíz, inmediatamente después de la cosecha o esperar a la fecha óptima de siembra, siendo necesaria la reconstrucción de los surcos para el riego.
Fecha de siembra. La fecha de siembra recomendada es del 01 al 31 de diciembre, para las variedades que se utilizan en la región como Salamanca, Cortazar y Saturno.
Densidad de siembra. La densidad de siembra recomendada es de 150 kg/ha pudiendo reducirla a 120 kg/ha. Para ello se utiliza una sembradora múltiple con salidas a 17 cm. de separación. Si se siembra sobre melgas de 1.52 m., es necesario cancelar dos salidas de cada lado de la sembradora para evitar tirar semilla en los surcos.
Fertilización. La dosis de fertilización utilizada es la 280-92-90, aplicando todo el Fósforo y el Potasio y alrededor de 100 unidades de Nitrógeno al momento de la siembra; el resto del Nitrógeno se divide en dos aplicaciones al voleo antes del segundo y tercer riego de auxilio, utilizando un equipo voleador o en forma manual.
La fertilización potásica también ha incrementado los rendimientos en más de 1 tn/ha y ha reducido el acame provocado por fuertes vientos en los meses de marzo y abril.
Riegos. El trigo tiene un ciclo vegetativo más largo que la cebada por lo que requiere un riego de auxilio adicional para su desarrollo, mismo que se recomienda aplicar a los 0, 45, 70 y 90 días después de la siembra (Arreola, 1990). Esta recomendación es exclusiva para la zona de Valle de Santiago Gto., debido a las características del suelo y al método de riego.
Control de plagas y enfermedades. El trigo no ha presentado problemas de plagas, siendo el pulgón el único problema, mismo que se controla utilizando Parathión Metílico en polvo al 2 o 3% a una dosis de 25 kg/ha, requiriéndose en algunos casos hasta tres aplicaciones, siendo normalmente de 1 a 2 aplicaciones.
Control de malezas. Los problemas de malezas son similares a los que se presentan en la cebada por lo que su control también es similar, la variación consiste en el uso de Topik, Puma o Grassp en lugar de Iloxan a una dosis de 1 l/ha, si hay problemas de malezas de hoja ancha se aplica un 2,4-D después de 15 días de la aplicación del Topik, Puma o Grassp. Estos productos se pueden aplicar con bomba de mochila o aguilón.
Cosecha. Al igual que la cebada, si se decide retirar una parte del rastrojo mediante el empacado, conviene quitarle el esparcidor a la combinada para que forme una hilera de residuos que pueden empacarse posteriormente sin necesidad de hilerar con rastrillo. De esta forma se retira alrededor del 40% de los residuos y se mantiene una cobertura superior al 90%, lo que permite una buena siembra del cultivo siguiente.
X. PRINCIPALES RESULTADOS EN LA TRANFERENCIA DEL SISTEMA