Site 5. Britannia: Vindolanda-Chesterholm
3. Analysis of Archaeological Evidence
3.6. A Names and Epithets
El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla, que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2) (56).
En el caso de los adultos, la OMS define el sobrepeso y la obesidad como se indica a continuación:
- Sobrepeso: IMC igual o superior a 25
- Obesidad: IMC igual o superior a 30
32 La obesidad es un problema de salud pública prioritario, debido, por una parte, al gran número de personas afectadas, y que continúa en aumento, y, por otra, a sus graves consecuencias sobre la salud (57, 58, 59). Además es un problema de salud evitable.
Desde 1980, la obesidad se ha más que duplicado en todo el mundo.
En 2014, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 600 millones eran obesos y 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos. Es decir que en 2014, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas (57, 61).
La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
Cabe destacar que, aparte de las consecuencias que tiene el sobrepeso sobre la salud del propio individuo, se ha estimado que la obesidad, y las enfermedades relacionadas con la misma, suponen un coste sanitario del 2 al 7% (61), y que en el caso concreto de España se encuentra en el 7% (60, 62).
La "epidemia" mundial de obesidad está asociada a numerosas problemas de salud pública, incluyendo niveles bajos de vitamina D (63-65). Está bien documentado que los individuos obesos tienen niveles relativamente bajos de vitamina D (64, 65, 66- 68). Además, el IMC, el peso corporal, y la masa grasa (FM) se relacionan inversamente con los niveles del suero 25 (OH) vitamina D (69). Las repercusiones potenciales en salud de esta observación son muchas, dada la asociación entre los niveles bajos de vitamina D y el riesgo de síndrome metabólico (70-72), hipertensión, y algunos tumores. Dado que los individuos obesos tienen mayor riesgo para estas comorbilidades, es necesario entender mejor las causas y soluciones potenciales al problema de la deficiencia de la vitamina D en esta población.
La deficiencia de vitamina D puede estar relacionada con la adiposidad mediante diversos mecanismos. Algunos han teorizado que la obesidad se asocia con exposición a luz solar disminuida, menor actividad al aire libre o hábitos de ropa que limitan la síntesis cutánea de vitamina D. Sin embargo, esta asociación no se ha demostrado en estudios clínicos.
33 La vitamina D es soluble en la grasa. Muchos investigadores han propuesto que el secuestro de metabolitos de vitamina D en los adipocitos disminuye su biodisponibilidad en obesos, en comparación con personas no obesas. Además existen algunos datos experimentales que sugieren que la deficiencia de vitamina D podría promover una mayor adiposidad. La deficiencia severa de vitamina D conduce a elevación de la PTH, que puede promover la entrada del calcio en los adipocitos y así favorecer la lipogénesis. Por otra parte, hay evidencias de que la 1,25 (OH)2 vitamina D modula la adipogénesis a través de la inhibición del VRD (receptor dependiente de vitamina D), de componentes moleculares críticos de adipogénesis. Por lo tanto, el agotamiento de los almacenes de vitamina D puede conducir a una excesiva diferenciación de preadipocitos a adipocitos (69, 73-79).
La cirugía bariátrica es uno de los tratamientos más eficaces de la obesidad mórbida, resultando en una pérdida significativa de peso en comparación con un enfoque más conservador (80). Además, las operaciones bariátricas parecen disminuir el impacto de las comorbilidades inducidas por la obesidad, como la diabetes mellitus, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial, la dislipemia y la anovulación crónica, y se han relacionado con una mejora general de la calidad de vida relacionada con la salud (80).
Entre los diversos procedimientos bariátricos, el bypass gástrico en “Y de Roux” (RYGB) representa el método estándar de oro, mientras que la “gastrectomía de manga” (SG) es cada vez más popular en todo el mundo, como un procedimiento independiente. RYGB es una operación combinada, en la que parte del estómago junto con el duodeno y una gran parte del yeyuno son evitados, lo que resulta en restricción de alimentos y malabsorción, produciendo así una pérdida de peso significativa. Por otro lado, la malabsorción de micronutrientes significativos como el calcio y la vitamina D representa un problema clínico común a largo plazo (81).
La integridad del tracto gastrointestinal tiene un papel importante en la homeostasis del calcio, una interacción regulada principalmente por la vitamina D y la paratohormona (PTH) mediada por la absorción de Calcio (82). El hiperparatiroidismo secundario ocurre con frecuencia después de la cirugía bariátrica; Sin embargo, el efecto neto de los procedimientos bariátricos sobre la absorción de calcio y vitamina D no está claramente definido (83, 84).
34 Muchos estudios han demostrado el déficit de vitamina D en pacientes obesos y en pacientes con obesidad mórbida operados de cirugía bariátrica, por separado (66-68, 71, 81, 83-85). Pero hay escasos estudios donde se comparen los valores de vitamina D antes y después de la cirugía y que se correlacionen con otros parámetros analíticos como la PTH, el IMC, etc. (86, 87).