• No results found

Naming Conventions

5. The Metamodel

5.8 The Graphical Notation

5.8.1 Naming Conventions

La autoevaluación es la reflexión que hacemos sobre cómo nuestra gestión educativa facilita o dificulta la tarea de lograr que todos nuestros estudiantes alcancen el perfil profesional definido para la especialidad u opción ocupacional. En el proceso de

autoevaluación no nos dedicaremos a evaluar el desempeño del docente, de estudiantes o directivos, sino que evaluaremos la evidencia sobre la capacidad que tiene nuestra

institución, en su conjunto, para dirigir procesos, recursos y toma de decisiones en función de la mejora continúa.

La autoevaluación potencia el aprendizaje y el desarrollo organizacional, ya que es un proceso que ocurre al interior de la propia institución, a través de la reflexión crítica y colaborativa sobre las prácticas y desempeños en la misma, posibilitando la oportunidad para generar una plataforma de mejoramiento compartida por la comunidad escolar que la movilice hacia el mejoramiento.

Ocupa un lugar preponderante por su trascendencia en la reorientación del sistema educativo. No es nada fácil definir y acotar lo que se considera como evaluación, de tal suerte que ésta ha sido objeto de múltiples miradas, estudios, propuestas, etc. en su realización influyen aspectos relativos a concepciones y prácticas de muchos años, sobre todo cuando se trata de evaluación de programas educativos para la mejora cualitativa y/o cuantitativa de los logros y funcionamiento de los Centros destinados a fortalecer las prácticas educativas de los docentes en servicio y transformar su desempeño dentro del aula.

Para llevar a cabo una evaluación institucional es necesario realizar una

autoevaluación y una evaluación externa. Cuando la evaluación institucional incluye la evaluación externa, sus resultados adquieren credibilidad, el hecho de que sea una empresa ajena a la institución quien realice la evaluación da a los docentes confianza y credibilidad.

El primer paso para la acreditación de las instituciones educativas debe ser la autoevaluación, pero una autoevaluación sincera, como parte de una cultura de trabajo de las instituciones de enseñanza y no como una norma.

Generar una cultura de evaluación no será un proceso fácil puesto que las personas no están acostumbradas a ser evaluadas; por el contrario, muestran gran resistencia a la evaluación, no se ha desarrollado en las instituciones educativas una cultura de evaluación,

como tampoco se ha fomentado la evaluación del desempeño del profesorado, existen instituciones donde se da un estímulo al desempeño docente, sin embargo la evaluación que se realiza para conocer a los candidatos a dicho estímulo contiene parámetros muy altos y no todos los profesores lo alcanzan.

Desafortunadamente la evaluación genera resistencias y temores, ya que por mucho tiempo ha estado relacionada con procesos de calificación, contratación, clasificación, despidos y hasta castigos.

Debemos de entender a la evaluación como una necesidad, es importante realizarla, puesto que esto nos permite como docentes tener una visión más clara de nuestro trabajo, así como conocer la de nuestros compañeros, alumnos y directivos en el caso de que nos evalúen y a la Autoevaluación, como un proceso de verificación, diagnóstico, exploración, análisis, acción y realimentación que realizan las instituciones educativas a nivel interno, con el fin de identificar sus fortalezas y debilidades, sus oportunidades y amenazas, buscando el mejoramiento continuo que garantice un alto nivel de calidad en la prestación del servicio educativo, sería un primer paso para crear una cultura de evaluación , donde la evaluación no sea vista como algo negativo o algo que cumplir.

La autoevaluación es en gran medida un reto ya que se ven las dificultades y fortalezas de las instituciones educativas, la cual se define como una estrategia

transformadora por su naturaleza, debido a que provoca cambios en las escuelas y en el sistema educativo a partir de la reflexión, observación y comprensión de los procesos y resultados del propio centro escolar, con base en la participación activa de todos sus integrantes.

Para poder desarrollar una cultura de evaluación se debe contar con una etapa inicial importante que es la sensibilización, a fin de que los integrantes de la comunidad educativa

reflexionen sobre la importancia de este proceso de autoestudio y autoformación, que tomen conciencia sobre su labor, la necesidad de la disposición y el trabajo en equipo.

Debe de ser responsabilidad de la Inspección Educativa y de los propios centros los agentes de esta valoración. Esto introduce dos modalidades en la tarea evaluativa: la evaluación externa y la evaluación interna.

La evaluación externa de los centros educativos es de vital importancia. Esta evaluación debe de ser en todos sus ámbitos, desde sus proyectos y logros hasta sus estructuras, recursos, dinámica de relaciones y actividades.

La autoevaluación o evaluación interna también es de suma importancia, ya que es aquella que se realiza desde la propia institución y siempre con la misma finalidad: mejorar la calidad educativa.

Las instancias políticas entienden esta valoración como un proceso de cara a la mejora del sistema educativo, donde se unen la evaluación con la calidad educativa.

La evaluación debe de ser variada y flexible, a fin de poder establecer estrategias que permitan a la institución medir el logro de los objetivos alcanzados por sus integrantes durante los procesos de Enseñanza-Aprendizaje, así como de los servicios ofrecidos, es importante que las instituciones implementen la evaluación de acuerdo al modelo pedagógico que sustente la Escuela.

Durante el proceso de autoevaluación que debe de ser continuo debemos hacer uso de la planeación a fin de que nos permita valorar y recabar información necesaria para mejorar los servicios que ofrece la institución, dentro de la cual se pueden evaluar diferentes aspectos como son: los materiales, el programa como tal, las interacciones, participaciones del alumno, al tutor, etc.

Es necesario que exista una buena autoevaluación y por supuesto una muy buena evaluación externa, puesto que los resultados nos permiten medir el grado de desarrollo de

nuestra institución, permitiéndonos tomar medidas pertinentes para mejorar los procesos de Enseñanza-Aprendizaje y los servicios.

La evaluación debe de asegurarnos que la escuela cumple con los objetivos

planteados, dicha evaluación la podemos realizar mediante variados instrumentos uno de ellos serían las encuestas de satisfacción, las cuales van a permitirnos mejorar la calidad del sistema, el desempeño del tutor o simplemente el material.

La evaluación institucional permite a los integrantes de una institución de educación superior valorar su quehacer educativo, renovarse y superarse constantemente, poner al día a la institución acorde a las necesidades de la sociedad y de los tiempos de la misma.

De acuerdo con el Reglamento de la Ley. 28740, Ley del Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa, del SINEACE, la

autoevaluación institucional es el proceso de evaluación orientado a la mejora de la calidad y llevado a cabo por los propios actores; es decir, estudiantes, egresados, docentes,

administrativos, autoridades, padres de familia, y grupos de interés. En esta ley norma los procesos de evaluación, acreditación y certificación de la calidad educativa, define la participación del Estado en ellos y regula el ámbito, la organización y el funcionamiento de este sistema de evaluación y a lo que se refieren en los artículos 14º y 16º el Estado garantiza el funcionamiento de un Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y

Certificación de la Calidad Educativa que abarca todo el territorio nacional y responde con flexibilidad a las características y especificidades de cada región del país.

La autoevaluación que realiza la institución puede formar parte del proceso de acreditación o ser independiente del mismo, como componente del proceso de autorregulación. Cuando la autoevaluación se realiza con fines de acreditación, la

institución o programa utilizará los estándares, criterios y procedimientos aprobados por el órgano operador correspondiente. El resultado de la autoevaluación se registra en un

informe que es remitido a la entidad evaluadora para su estudio, con la documentación de respaldo que corresponda.

Por su parte Mateo (2005 p.36), asume que “la autoevaluación es un proceso de reflexión sistemática, orientado sobre todo a la mejora de la calidad de las acciones de los sujetos, de las intervenciones de los profesionales, del funcionamiento institucional o de las aplicaciones de la realidad de los sistemas ligados a la actividad educativa”. De tal modo, que la autoevaluación de una institución se concibe como el juicio emitido acerca del cumplimiento de sus fines que se hace después de un tiempo determinado de

funcionamiento, con el propósito de transformarla o de corregir problemas. Para ello, se requiere de una concepción previa acerca de su actividad.

Mientras que para Casanova (1997) la importancia radica en que la autoevaluación sirve definitivamente para el buen funcionamiento de los centros escolares. Esta autora afirma que “El comprobar y valorar van organizando los diferentes y muy diversos componentes que integran todo sistema educativo, es decisivo para su buena marcha y sobre todo para procurar su mejora paulatina tanto en sus elementos de administración como en los más estrictamente pedagógicos” (p. 87).

A su vez, Cardona (1994 p.76) considera hasta cuatro posibles motivos para realizar una autoevaluación, a) El centro educativo como organización formadora busca conseguir una práctica educativa de mayor calidad. b) Las causas sociales que afectan al centro educativo: entre ellos, las causas de origen político, pues existen para el control de las acciones educativas. c) Las causas económicas para el control del presupuesto que el Estado o la administración central proporciona al Centro Educativo d) Las causas de índole educativa como correctora de las desigualdades sociales en un país.

Según Baruch (2007 p.11), la autoevaluación es una técnica que permite la mejora continua de la organización a través de la comparación de las actividades y resultados de la

misma con un modelo de referencia; es decir, los resultados permitirán de una u otra manera conocer el perfil real de los elementos constituyentes de la institución.

Cardona (2002, pág. 171) menciona a cerca de la autoevaluación como “un

compromiso de colaboración mutuo que, asumido por todos y cada uno de los miembros de una institución escolar, se orienta hacia un diagnóstico completo o parcial, del

funcionamiento de la misma y el conjunto de propuestas razonadas para su correspondiente mejora. Es un proceso de encuentro, intercambio y consenso”. 2.2.3 La autoevaluación: Una herramienta para la mejora.

La autoevaluación es la reflexión que hacemos sobre cómo nuestra gestión educativa, es decir, cómo nuestras acciones y procesos institucionales, pedagógicos y administrativos, se concentran en lograr que todos nuestros estudiantes alcancen la formación integral esperada. En el proceso de autoevaluación no nos dedicaremos a evaluar a los docentes, estudiantes o directivos, sino que evaluaremos la evidencia, lo que se puede ver y probar, acerca de la capacidad que tiene nuestra Institución, y, por lo tanto, nosotros como colectivo, para dirigir nuestros procesos, recursos y toma de decisiones hacia la mejora continua del proceso de enseñanza-aprendizaje para lograr que los estudiantes alcancen las competencias en todas las áreas del currículo. Con la

autoevaluación iniciamos un proceso de mejora continua en el que identificamos el nivel de logro de la gestión educativa de nuestra Institución e implementamos, de manera progresiva, las acciones necesarias para alcanzar los estándares de calidad esperados. Es un proceso permanente y dinámico.

En este proceso de autoevaluación participamos todos los miembros de nuestra IE y empezamos a desarrollar una mirada común, más constructiva y reflexiva sobre lo que hacemos. Ello nos permite identificar colectivamente lo que necesitamos atender de

manera prioritaria y construir estrategias de mejora con las cuales nos sintamos comprometidos.

El aspecto más importante de la autoevaluación es que favorece nuestra propia autorregulación, esto quiere decir, que a partir de la reflexión sobre nuestras prácticas es posible que empecemos a tomar el control sobre lo que necesitamos mejorar como equipo, nuestras fortalezas y aspectos por mejorar, implementar estrategias efectivas para lograr nuestras metas de mejora y buscar ayuda pertinente a nuestras necesidades cuando lo necesitemos.

La autoevaluación nos permitirá saber:

 ¿En qué medida la gestión educativa de nuestra IE se acerca a los estándares de calidad establecidos en la Matriz de evaluación?

 ¿Qué debemos hacer como Institución para superar las deficiencias identificadas y mantener los logros alcanzados?

¿Para qué realizamos la autoevaluación?

La realizamos para lograr cuatro objetivos fundamentales:

 Identificar el nivel de la calidad de gestión educativa de nuestra IE, de acuerdo a los estándares establecidos.

 Adquirir experiencia y aprendizaje institucional que permita la mejora continua de nuestra gestión educativa.

 Elaborar el Plan de mejora que nos oriente a superar las debilidades encontradas.

 Implementar las mejoras y realizar su seguimiento y monitoreo. ¿Qué beneficios nos brinda la autoevaluación?

Entre los principales tenemos:

 Nos permite identificar las fortalezas en la gestión de nuestra IE para sacar provecho de ellas al momento de implementar nuestras estrategias de mejora.

 Nos permite identificar aquellos aspectos que necesitamos mejorar, y a partir de ello, modificar estrategias, reorientar nuestros esfuerzos y solicitar apoyos específicos a diversas instancias e instituciones, si fuese necesario.

 Promueve una cultura de mejora, es decir, a partir de la autoevaluación que realizamos y de la información obtenida, tomamos decisiones e implementamos mejoras que será necesario volver a autoevaluar para ver si realmente hemos alcanzado el nivel logrado.

 De este modo estaríamos repitiendo el ciclo, haciendo de la autoevaluación-mejora una práctica continua en nuestra IE.

 Favorece a que trabajemos en equipo y que se establezcan nuevas formas de relacionarnos dentro de nuestra Institución Educativa en torno a metas comunes.

 Contribuye a que nos empoderemos como Institución y a que nos hagamos responsables de nuestro propio proceso de mejora.

Related documents