4. Supplement Chapter 2
1.2 Nanopore examples – Top down
Bajo el punto de vista oriental, sangre y energía son en última instancia una misma cosa. Son los componentes del Dao vital, esto es, el
Yang = energía y el Yin sangre o energía materializada. Es el Dao vital en su más pura expresión. La energía será la Esencial o suma de
todas las energías, y la sangre es el componente o estrato material resultante de todas las funciones bioquímicas provocadas bajo la influencia de aquéllas.
Así, la sangre, será el resultado de la suma de las acciones desencadenadas por el Thin, el Qi y el Shen, a nivel visceral y orgánico. En la
sangre están las concreciones materiales realizadas por toda la acción bioenergética esencial; desde, por ejemplo, la acción del color hasta la influencia magnética de un astro. Toda, absolutamente toda manifestación energética, endógena o exógena, será un factor de incidencia
sobre la composición sanguínea. Los olores, los sabores, los influjos cósmicos, los psicoafectivos..., en fin, cualquiera de las relaciones consecuentes a cada movimiento son potenciales que inciden sobre el «líquido vital».
Toda función bioquímica, activada por la energía Esencial, produce o concretiza la forma física, a través de sus múltiples componentes que son vehiculizados por la sangre hasta la última célula orgánica.
Según el punto de vista tradicional la sangre es la combinación de todos los humores orgánicos, más todos los componentes bioquímicos generados a nivel orgánico bajo la acción del Qi y de la energía Esencial. Por tanto, el líquido orgánico (Shénshui) tiene varias fases de evolución basta llegar a formar la sangre: Todos ellos dependientes de la
acción metabolizadora de los órganos. Sin embargo, la sangre es el
conjunto de todos estos factores o líquidos específicos más los componentes glucídicos, proteicos, etc., que han elaborado las unidades
energéticas Yin, a través del Qi, y las denominadas vísceras curiosas, a través de la energía Esencial.
La circulación y formación de la sangre implica a las 12 unidades energéticas.
Y así los textos antiguos como el Sumen señalan: «el Corazón rellena los vasos sanguíneos». Es el impulsor de todas las sustancias que hacia él, como máximo Yang, eleva toda la función energética (Nan King, dificultad n° 31).
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Por su parte, el Ling Shu (capítulo 8) nos especifica: «el Hígado conserva la sangre». El papel del H., como componente del TR inferior, es
el de metabolizar las sustancias a él llegadas desde los intestinos y el elemento Agua (R. y V.) e impulsarlas al TR. superior esto es al C (Ciclo Sheng).
El BP. juega un papel importante en la formación de la sangre y en su regulación circulatoria, ya que supone el primer estadio de su formación a partir de los alimentos. Posteriormente, es el reservorio de
donde parte la sangre hacia el TR. superior (función de oxigenación e impulsión). Y así, el Nei King (capitulo 18) dice: «el TR. medio recibe la energía de los cereales purifica los desechos alimenticios, destila las sustancias líquidas (5) (5) Hasta ahí se hace referencia al estómago. y las transforma en quintaesencia (sustancias puras), para llevarlas a los vasos pulmonares, a fin de convertirlas en sangre». Esta última función
es del BP. que, como vimos en la ley de los 5 movimientos, es el receptor y redistribuidor de todas las acciones orgánicas.
En otro párrafo del Suwen (capitulo 2) leemos acerca del R: «todos los Mai (vasos energéticos y sanguíneos) se dirigen a P.».
Vemos, por tanto, dos funciones diferenciadas: Por un lado la relativa al componente energético que el BP. absorbe de la alimentación y envía a P para formar el Rong (que después activa a R., como siguiente del ciclo Sheng). Y, por otro lado, aquella en relación al componente material o sanguíneo que, impulsado por Bazo (como reservorio) se dirige a P, para su oxigenación y utilización fisiológica, a través de su acoplado en el TR. superior: el C. (Ciclo Sheng y Ke).
Y así: «La energía es la que comanda la sangre; cuando la energía circula, la sangre circula». «La sangre es la madre de la energía; cuando llega, la energía llega».
Vemos en esta cita del Suwen (capítulo 8) como el Dao vital tiene su
Yang (energía) y su Yin (sangre), que se interrelacionan y son indisolubles. P. y C. (TR. superior) son los máximos responsables de la
sangre y la energía.
En cuanto al R., que, como sabemos, es el reservorio energético general y, además, pertenece al movimiento agua, tendrá la función de
metabolizar los líquidos orgánicos, eliminando las impurezas (que son excretadas) y elaborando energía que es impulsada a H., a través del ciclo Sheng.
El R., bajo el punto de vista energético, es la «fuente esencial». Desde él, tanto la sangre como la energía, son impulsadas a toda la circulación. Y así, Tchang Tsing Yao descubre que el Ming Menn es el «mar
del Thin/Sangre...»; el Ming Menn (4DM) es un punto lumbar donde aflora una rama interna de R. a través del Chongmai
El R. (energético) almacena el Jing (esencia) que posteriormente generará la médula que a su vez generará los elementos formes de la sangre a través de su acción sobre el resto de los Zang.
Por tanto Xue y Qi tienen una estrecha relación. La primera depende de la segunda en cuanto a su circulación y la segunda de la primera en cuanto a su distribución; es el DAO VITAL origen del principio «Qi comanda a Xue; Xue es la madre del Qi».