• No results found

La interpretación de los resultados de PISA debe tomar en cuenta la multidimensionalidad de las pruebas y el traslape de los resultados en el caso de algunos países; así como la cobertura de la muestra respecto a la población objetivo y a la influencia diferencial del contexto socioeconómico y la escuela sobre los resultados.

ƒ El proyecto PISA en México

33

La posición que ocupa un país en el conjunto de naciones participantes varía dependiendo del área (lectura, matemáticas y ciencias) y de los aspectos que evalúa cada área, en el caso de lectura: localización, interpretación y reflexión. México, por ejemplo ocupa el lugar 34 en lectura, 35 en Matemáticas y nuevamente el 34 en Ciencias. Considerando los aspectos de lectura, ocupa el lugar 35 en localización, 34 en interpretación y 31 en reflexión.

En los casos de países donde la distancia que separa los promedios obtenidos es menor al margen de error que se maneja, debieran considerarse técnicamente empatados, pues no puede asegurarse que uno se encuentre efectivamente arriba o abajo. Tal situación se ilustra bien con el caso de países como Luxemburgo, México y Brasil, cuyos puntajes los colocan en los últimos lugares y Finlandia que se sitúa en el primer sitio: habría un 95% de confianza sobre la corrección de sus respectivos lugares; no es el caso, sin embargo, de Canadá quien estando en el segundo lugar, podría también ocupa el tercero o cuarto. Los aspectos anteriores (multidimensionalidad de las pruebas y traslapes de las puntuaciones) muestran los límites de las interpretaciones en términos de rankings y la falta de solidez y respaldo inherentes a ciertas aseveraciones que se hacen a partir de las mismas. Sobre todo en el ámbito periodístico, donde los encabezados tienen una máxima economía de palabras, resulta fácil e impactante decir: México, penúltimo lugar

del mundo, sin considerar múltiples elementos que condicionan el planteamiento; por

ejemplo, no todos los países del mundo fueron evaluados, no todos los países presentan el mismo nivel de desarrollo, los sistemas educativos de cada país difieren por cuestiones históricas, culturales, financieras, etcétera.

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación considera importante fijar su posición respecto a la ética profesional que conlleva la evaluación educativa y recordar algunos aspectos vinculados a la actitud intelectual que debe dirigir la interpretación y comunicación de la información que ha salido a la luz pública a propósito de los resultados de PISA 2000 y PISA 2002:

ƒ El proyecto PISA en México

34

Toda comparación exige la comprensión de las peculiaridades que hacen diferente lo que se pretende comparar. Por lo mismo, las lecturas superficiales de los hallazgos nos colocan en riesgo de distorsionar los propósitos y por tanto, los límites del estudio, soslayar el contexto en el cual se realizan las comparaciones y el lugar que tiene México en el marco regional latinoamericano, y en el ámbito del conjunto de países que intervinieron en el estudio.

La evaluación compara datos empíricos o evidencias sobre la realidad estudiada, respecto a ciertos referentes que permiten detectar el nivel de alejamiento o acercamiento de los datos encontrados. La calidad y pertinencia de cualquier estudio de evaluación está asociada a un manejo adecuado de los datos empíricos, respetuoso de las normas que la comunidad científica ha elaborado para tal efecto, pero también de la selección de los referentes utilizados para la comparación de la información; ésta es la razón por la que cualquier ejercicio intelectual con pretensiones de comparación tiene la exigencia -particularmente en temas altamente complejos por su multidimensionalidad como es el educativo- de considerar el contexto como el factor determinante para comprender de manera integral el comportamiento de la realidad.

La participación de México en el estudio de PISA ha despertado cuestionamientos en el sentido de que los referentes con los cuales se compara México son impertinentes por tratarse de países muchos de ellos, con situaciones socioeconómicas diferentes a las de México y cuyos estudiantes se encuentran en situación de ventaja respecto a los estudiantes nacionales. Siendo innegable esta situación, el provecho que se pretende extraer de la evaluación es conocer el logro de los estudiantes mexicanos en esas áreas de conocimiento, considerando países con características semejantes como pueden ser los integrantes de la región latinoamericana, países de economía media y países de alto desarrollo. Esta comparación -teniendo siempre presente el contexto- resulta enriquecedora para el autoconocimiento como país y para el reconocimiento de las medidas que urge instrumentar para mejorar el sistema educativo nacional.

ƒ El proyecto PISA en México

35

En este punto se toca un aspecto primordial que corresponde a la razón de ser de la evaluación y le confiere identidad: contribuir al mejoramiento de las prácticas educativas y del logro de los estudiantes. Desde esta perspectiva, los cuestionarios de contexto aplicados en el estudio ofrecen información significativa para abordar comprensivamente los escenarios en los cuales tienen lugar los aprendizajes de los estudiantes. Hablan de los entornos familiares, escolares y áulicos que contribuyen o no a que los alumnos aprendan. Conviene señalar, por tanto, algunos factores sobre los que PISA y prácticamente toda la investigación educativa han llamado la atención.

8. Los factores que influyen en la calidad del