• No results found

Needs, interaction metaphors and prototypes

In document Knowledge Management in Construction (Page 197-200)

11 Renate Fruchter and Peter Demian

11.3 Related research

11.5.3 Needs, interaction metaphors and prototypes

y determinaba su visión de la totalidad del mundo antiguo, era la historia política de Roma desde las conquistas en Oriente y las guerras civiles, a comienzos del siglo i a. C., hasta la funda­ ción del Imperio sobre los escombros de la República, a fines del siglo II d. C..Para estar al tanto de los hechos históricos de ese período disponían — y no necesitaban otra cosa— de las obras de Plutarco, Tito Livio y, sobre todo, las de Cicerón, Salustio y Tácito, escritores que habían vivido o bien en la época en que la República se vio amenazada en sus fundamentos, o cuando su¡s días de grandeza ya habían terminado y sus virtudes políticas y morales entraban en decadencia. Todos ellos habían abominado y recelado de las inclinaciones de su propio tiempo, y en sus obras hacían resaltar el contraste del presente con un pasado me­ jor, al que adjudicaban las virtudes que faltaban en la época de corrupción que Ies había tocado vivir. El pasado lejano estaba lleno de virtudes: simplicidad, patriotismo, integridad, amor a la justicia y la libertad; el presente resultaba venal, cínico y des­ pótico. 4

Para los autores de la colonia, que sostuvieron la causa nor­ teamericana en las controversias de las décadas de 1760 y 1770, las analogías entre este período y su propia era se imponían por sí mismas. Veían sus propias virtudes coloniales — rústicas y al estilo antiguo, vigorosas y eficaces— amenazadas por la corrupción del poder metropolitano, por el peligro de la tiranía y por una constitución inadecuada. Hallaban sus propios ideales y, hasta cierto punto, sus voces, en Bruto, en Casio y en Cicerón, cuyos discursos contra Catilina, el arrebatado John Adams declamaba a los veintitrés años en voz alta por las noches, a solas en su habita­ ción. Todos ellos eran sencillos y estoicos Catones, sacrificados y desesperados Brutos, Cicerones elocuentes, y compendiosos y sar­ dónicos Tácitos haciendo el panegírico de las libertades teutónicas y denunciando la decadencia de Roma. Inglaterra, según escribía el joven John Dickinson desde Londres en 1754, se asemejaba a la Roma de Salustio: “ Fácil de comprar, con que sólo apareciera un comprador” . No tardaría en quedar a la vista que Inglaterra era para Norteamérica “ lo que César había sido para Roma” . 5

Los clásicos de la_Antigüedad se encuentran por doquiera en la literatura de la Revolución, pero en todas partes son citados a

á Mullett, “ Classical Influences” , pp. 96 y ss. Cf. Harold T. Parker,

The Cult of Antiquity and the French Revolutionaries (Chicago, 1937), pp. 22, 23.

5 Adams, Diary and Autobiography, I, 63; Mullett, “ Classical In- fluences” , p. 102; H. Trevor Colbourn (co m p .), “ A Pennsylvania Farmer at the Court of K ing George: John Dickinson’s London Letters 1754-1756” , Pa, Mag., 86 (1962), 268. Quincy, Observalions, en Quincy, Memoir, p. 435. Puntos de vista norteamericanos sobre la corrupción pública es Inglaterra se exponen más adelante, pp. 90-96, 128-136,

L A REVOLUCIÓN NORTEAMERICANA 39

título ilustrativo, nunca como determinantes del pensamiento. Esos autores antiguos contribuían con su lenguaje vigoroso, pero no aportaron la lógica ni el sistema de pensamiento; constituían una autoridad respetada universalmente, pero no motivaron las convic­ ciones políticas ni sociales. Enriquecieron la sensibilidad de los colonos frente a ideas y actitudes que provenían de otras fuentes.

El pensamiento de la generación revolucionaria fue cobrando forma bajo la influencia mucho más directa de las ideas y actitu­ des vinculadas a la literatura del racionalismo de la Ilustración, cuyos escritos expresaban no solamente el racionalismo de la re­ forma liberal, sino también el del conservadurismo ilustrado.

A pesar de los esfuerzos realizados para minimizar la influen­ cia de las “ brillantes generalidades” de la Ilustración europea so­ bre los norteamericanos del siglo XVIU, esa influencia se mantiene y es profusamente debatida en la literatura política. Esto no sig­ nifica simplemente que los grandes virtuosi de la Ilustración norte­ americana — Franklin, Adams, Jefferson— citaran los textos clá­ sicos de la Ilustración y bregaran por el reconocimiento legal de los derechos naturales tanto como por la extirpación de las insti­ tuciones y prácticas relacionadas con el anden régime. Ellos lo hacían, pero no solamente ellos. Las ideas y escritos de los gran­ des pensadores seculares de la Ilustración europea — reformistas y críticos sociales como Voltaire, Rousseau y Beccaria, así como analíticos conservadores de la talla de Montesquieu— eran citados en todos los puntos de la colonia por cualquiera que pugnara por una amplia conciencia. En sucesivos folletos los escritores norte­ americanos citaban a Locke en lo concerniente a los derechos na­ turales y al contrato social y gubernamental; a Montesquieu y más tarde a Delolme, en cuanto a la índole de las libertades ingle­ sas y las condiciones institucionales que se requerían para lograrlas; a Voltaire, acerca de los males de la opresión clerical, a Beccaria sobre la reforma del derecho penal, y a Grotius, Pufendorf, Bur- lamaqui y Vattel sobre el derecho natural y el derecho de gentes, y sobre los principios del gobierno civil.

La fuerza de tales citas resulta por momentos asombrosa. Ja­ mes Otis, en sus dos folletos más importantes, menciona como au­ toridades, y los transcribe con amplitud, a Locke, Rousseau, Grotius y Pufendorf, y apela a voceros, por ejemplo Filmer, en demanda de ideas más tradicionales de autoridad política. Josiah Quincy (h.) hace referencia aprobatoriamente a toda una biblioteca de autores ilustrados, entre ellos Beccaria, Rousseau, Montesquieu y el histo­ riador Robertson; y el joven Alexander Hamilton, tratando de anotarse algunos puntos en contra de su venerable antagonista, Sa­ muel Seabury, le recomienda a éste, con socarrona condescenden­ cia, que se consiga en la primera oportunidad alguno de los es­ critos de Pufendorf, Locke, Montesquieu y Burlamaqui para des­

In document Knowledge Management in Construction (Page 197-200)