Crear espacios de socialización e interacción de personas de los distintos pueblos que conforman la sociedad guatemalteca contribuye a construir una sociedad más incluyente y libre de discriminación y racismo. Es por ello que este gobierno ha impulsado la ejecución de acciones a favor de la promoción de la cultura, el deporte y la recreación. Durante 2017, el MCD desarrolló actividades para el fomento y fortalecimiento de actitudes de reconocimiento y respeto hacia las personas, las cosmovisiones y las identidades culturales. Entre ellas, impulsó 105 procesos de capacitación
sobre participación ciudadana, culturas vivas comunitarias y pueblos indígenas, discriminación étnica, cultura política y ciudadanía intercultural, beneficiando a 3,858 jóvenes estudiantes de las
comunidades lingüísticas k’iche’, kaqchikel, achi, poqomchi, poqomam, chuj, ixil, q’anjob’al, jakalteko o popti’, q’eqchi’, mam, tz’utujil, xinka y español, en los departamentos de Baja Verapaz, Alta Verapaz, Totonicapán, Guatemala, Huehuetenango, Quetzaltenango, San Marcos, Quiché, Jutiapa, Sololá, Santa Rosa, Sacatepéquez, Izabal, Zacapa y Petén.
Asimismo, este gobierno, con base en el firme compromiso de promover la Ley de
Promoción Educativa contra la Discriminación, Decreto 81-2002, realizó tres encuentros
regionales para dar a conocer el contenido de dicha norma por medio de actividades lúdicas en Izabal, Quetzaltenango y Zacapa. El total de beneficiarios directos ascendió a 600 personas.
En la misma línea y con el objetivo de fortalecer los conocimientos sobre la antigua escritura maya (Ojer Maya’ Tz’ib’) entre docentes, líderes comunitarios y representantes de instituciones públicas y privadas, se promovió la realización de actividades sobre epigrafía maya en Alta Verapaz y Sololá, con un total de 224 participantes de las comunidades lingüísticas mopan, sakapulteko, tz’utujil, q’eqchi’, uspanteko, achi, poqomchi, k’iche’, ixil, itza’, ch’orti’, q’anjob’al, chuj, mam, poqomam, kaqchikel y español.
Por otra parte, se impulsaron esfuerzos en comunidades afectadas por casos de violación a los derechos humanos, para fomentar la riqueza cultural. Específicamente, se desarrollaron, a través del MCD, dos talleres sobre indumentaria maya y dos talleres sobre historia y saberes ancestrales en
El Estor, Izabal, y en Rabinal, Baja Verapaz. Dichos talleres fueron dirigidos a comunidades lingüísticas q’eqchi’ y achi y se efectuaron en mayo y junio de 2017. El total de participantes ascendió a 250 mujeres jóvenes, quienes fueron sensibilizadas sobre la importancia de la conservación y uso de la indumentaria, historia, orígenes, linaje, tradición oral, e indicadores étnico culturales del pueblo maya. También se realizaron dos seminarios de reparación transformadora dirigidos a 40 mujeres de El Estor, Izabal, y ocho conversatorios intergeneracionales con temas para la recuperación y fortalecimiento de elementos de la identidad en Rabinal, San Miguel Chicaj y Cubulco, municipios de Baja Verapaz. En total, estas actividades contaron con la participación de 400 personas entre adultas y jóvenes. Adicional a ello, se transmitió la riqueza de distintas manifestaciones de las culturas vivas a través de tres festivales de canto q’anjob’al, popti’, awakateko y chalchiteko, en los municipios de Santa Eulalia, Jacaltenango y Aguacatán, en Huehuetenango. El total de beneficiados ascendió a 550 personas, entre niños y jóvenes.
Con base en el mismo concepto, se transmitieron valores culturales a 1,200 personas del pueblo garífuna, en el municipio de Livingston, Izabal, implementando capacitaciones sobre los
elementos identitarios de espiritualidad, historia, expresiones artísticas, gastronomía y museografía, y realizando distintos eventos culturales.
En cuanto a contar con espacios físicos adecuados para la práctica de actividades recreativas y deportivas, por medio de la atención a usuarios en los centros deportivos y recreativos «Erick Barrondo», Campo de Marte, Campos del Roosevelt y Gerona —todos ubicados en la ciudad capital de Guatemala—, contribuyó a la socialización e integración de personas de distintas edades que tuvieron la oportunidad de disfrutar de instalaciones apropiadas para la práctica de diferentes deportes individuales y de conjunto, y contar con espacios para realizar actividades recreativas.
Por medio de las 29 academias deportivas y recreativas con que se cuenta, este gobierno apoyó con instructores especializados en diferentes disciplinas deportivas, baile, danza y manualidades, beneficiando a cerca de 3,000 niños, niñas y jóvenes.
En 2017, el Ministerio de Cultura
y Deportes atendió gratuitamente
a 3,696,649 usuarios de centros
deportivos y recreativos.
2.5 Desafíos
El Gobierno está sentando las bases para alcanzar cambios sustanciales en las condiciones de vida de la población y garantizar el ejercicio de sus derechos humanos; sin embargo, aún sigue siendo un desafío continuar con la consolidación de acciones estratégicas integrales e intersectoriales y, sobre todo, garantizar su sostenibilidad.
En cuanto a reducción de la desnutrición crónica, es necesario fortalecer acciones conjuntas por parte de todos los actores del Estado involucrados, de manera que se intensifiquen esfuerzos en los territorios mayormente afectados por esta problemática. Para el efecto, un factor determinante es el incremento de la cobertura de los programas y proyectos en los municipios priorizados, así como dar continuidad a la prevención y detección temprana de casos.
Para lo anterior, se considera necesario que en el corto plazo se fortalezcan las instituciones públicas responsables de ejecutar los bienes y servicios destinados a la población identificada como vulnerable, con especial prioridad en los territorios que han sido seleccionados para realizar intervenciones intensificadas. El fortalecimiento institucional deberá reflejarse en
el aumento de la inversión en infraestructura de servicios básicos, tales como puestos de salud, carreteras y agua y saneamiento básico, a manera que se logren reducir las brechas existentes en esta materia durante décadas. A esto deberán sumarse esfuerzos por fortalecer las acciones de protección social, estableciendo programas de educación alimentaria y nutricional dentro de la institucionalidad pública.
A su vez, se deberá garantizar la sostenibilidad de los programas que el Gobierno está impulsando para mejorar la calidad de vida de los productores guatemaltecos que se encuentran en condición de infrasubsistencia y subsistencia también es un desafío para el país, ya que además de apoyar la agricultura familiar, esto implica direccionar esfuerzos hacia la implementación de buenas prácticas que permitan desarrollar una agricultura sostenible y resiliente, que se adapte a los desafíos del cambio climático.
En materia de prestación de servicios de atención en salud, a pesar de todos los esfuerzos institucionales realizados en 2017, persisten algunos retos. Es necesario lograr la institucionalización de la
Estrategia de Red Metropolitana de Servicios de Salud,
de manera progresiva y sucesiva entre los años 2018-2020. Aunado a ello, uno de los desafíos que
cobra mayor relevancia para la presente gestión es el aumento de los niveles de cobertura de los servicios de atención en salud, a través de un plan de evaluación de la gestión institucional que incluya, además, acciones de monitoreo y supervisión de la calidad de la atención. Lo anterior, en coherencia con las acciones para mejorar la red física- funcional de los servicios de salud, que deberán pasar por procesos ordenados de recategorización, construcción, rehabilitación y remozamiento, en función de acelerar la implementación de las redes integradas de servicios de salud.
Respecto a la educación, se considera necesario intensificar las intervenciones que promuevan que los niños y niñas menores de seis años ingresen al sistema escolar en el nivel de preprimaria. Ello obedece a que esto tiene implicaciones positivas en el desarrollo de capacidades que facilitan el logro en el nivel primario, con énfasis en primer grado. Adicionalmente, este es un desafío para el Gobierno ya que implica romper círculos culturales
que impactan en la cobertura de educación preprimaria.
Sumado a lo anterior, se considera importante fortalecer los mecanismos que contribuyan a incrementar la cobertura del nivel primario, tomando en cuenta que este ciclo de educación constituye el espacio para generar capacidades intelectuales y sociales que permitan aprovechar de mejor manera las oportunidades que representa el bono demográfico para la sociedad guatemalteca. También es un reto para este gobierno lograr elevar la tasa de finalización del ciclo primario, ya que no se trata solo de garantizar el ingreso de niños y niñas a este nivel, sino más bien garantizar su correcta finalización, lo cual representa el desarrollo de capacidades y actitudes adecuadas al contexto al que los educandos se enfrentarán. Al mismo tiempo, se hace necesaria la optimización de acciones institucionales para el alcance de la calidad educativa, ya que ambos factores tienen implicaciones en el nivel medio de la educación.
En lo que respecta a la educación media y superior, constituye un desafío la secuencia de acciones para elevar la matrícula y desarrollar competencias en los jóvenes que contribuyan a su incorporación al ámbito laboral y/o al emprendimiento.
En cuanto al cumplimiento de los 180 días efectivos de clase, este gobierno debe continuar promoviendo las estrategias que contribuyeron a alcanzar ese objetivo en la mayoría de departamentos, intensificando esfuerzos en aquellos que no registraron esa cantidad de días. Con ello se logrará que en todo el territorio se cumpla con los días lectivos que establece el ciclo escolar.
Con respecto a las acciones que desde este gobierno ya se están implementando para la atención específica de las personas en condiciones de vulnerabilidad, aún cabe seguir fortaleciéndolas con un enfoque integral y coordinado. Se espera sentar las bases para que estas intervenciones respondan a un sistema de protección social con enfoque de ciclo de vida, tomando en cuenta las variables de grupo étnico y área geográfica. Además, que dicho sistema permita afrontar de manera integral las condiciones de pobreza, desempleo y dificultades de acceso a salud y educación que históricamente han sido una constante en el país.