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2.3 Molecular Dynamics Simulations

2.3.2 Non-bonded Interactions

No podemos olvidar uno de los componentes esenciales de los premios Planeta, que hasta ahora ha aparecido disperso pero que pretendemos abordar de forma más concreta. Se trata de las ventas y todos los elementos comerciales consecuentes.

Con datos obtenidos por la prensa, y siembre confiando en la sinceridad de Lara, podemos comprobar el crecimiento de las tiradas de las primeras ediciones de las novelas. La primera edición del primer premio Planeta, En la noche no hay caminos, (marzo de 1953) vendió unos tres mil

ejemplares259, lo que supondría una tirada aproximada de cinco mil.

La segunda novela, Una casa con goteras, debió tener una tirada inicial similar. El éxito de esta segunda novela debió convencer a Lara para arriesgarse en el tercer año del premio a realizar una tirada inicial de diez mil ejemplares260, cantidad nada despreciable para las ventas de la época. Al año

siguiente, y aun considerando las pocas ventas que tuvo la novela de Ana María Matute, mantuvo la cantidad.

Con el cambio general producido en el premio en 1959, Lara anuncia que no sólo duplicará la cantidad del premio, sino que también duplicará la tirada de la primera edición, que alcanzará entonces los veinte mil

ejemplares261. Parece razonable esta subida si tenemos en cuenta que la

editorial tenía que suplir con las ventas el premio, y al ascender éste también deberían subir las ventas de la novela.

El crecimiento de las tiradas a lo largo de la historia del premio es notorio, si bien va muchas veces correspondido con la venta general de libros de cada época. Esta circunstancia relativiza mucho el valor que pretendemos adjudicar a las ventas de los libros. No es lo mismo una edición de cuatro mil ejemplares en los años cincuenta que una realizada en el dos mil, pues en el primer caso dicho libro es considerado un best seller,

259 Julio TRENAS, "Yo votaré 'Muros en el páramo'", Pueblo. Magazine, Madrid, 13-X-1956, págs. 3.

260 Ya, Madrid, 9-X-1954, págs. 4.

mientras que ahora mismo esa tirada apenas significa una cantidad modesta de ventas. Nuestra intención no es apreciar el crecimiento económico de las arcas de la editorial, sino la repercusión que tuvo en cada una de las sociedades en las que aparece. Nos referimos a sociedades desde un punto de vista diacrónico, se trata de la sociedad española, pero dividida en estratos temporales.

Así pues, el estudio de las ventas estará basado en el número de ediciones que tuvo cada novela, en este sentido equipararemos una edición de diez mil ejemplares en una fecha determinada con otras tiradas mucho mayores realizadas más adelante. Muchas ediciones de pocos ejemplares en un corto espacio de tiempo puede significar una venta relativa mucho mayor que una sola edición mucho más grande pero distanciada en el tiempo.

En las siguientes páginas mostraremos en tablas cronológicas la evolución de las ediciones de las novelas de este periodo. Para poder comparar todas las novelas, las tablas aparecen dispuestas bajo la misma escala. Únicamente el caso de La mujer de otro aparece bajo otra escala, pues debido a la cantidad de ediciones que ha tenido, el tamaño de la tabla excedería con mucho las dimensiones de la página.

Las tablas tienen como eje horizontal el número de ediciones y como vertical los años en los que se han producido. Estos dos ejes crean unas líneas que nos muestran de forma gráfica las características comerciales de cada novela.

A grandes rasgos, podemos decir que la horizontalidad de una línea indica que la novela ha sido un best seller (muchas ediciones en un corto espacio de tiempo) mientras que una línea tendente a la verticalidad indicaría un long seller, pues está formada por pocas ediciones en un largo periodo de tiempo. Lógicamente entre ambos extremos caben multitud de clasificaciones.

A modo de ejemplo, vamos a mostrar unidas las tablas de dos novelas antagónicas en su venta. Se trata de En la noche no hay caminos de Juan José Mira y A tientas y a ciegas, de Marta Portal:

La novela de Mira es un long seller, a lo largo de treinta años ha

tenido ocho ediciones bastante regulares en el tiempo, lo que produce una línea que tiende a la verticalidad. Por el contrario, la novela de Marta Portal ha tenido muchas más ediciones pero en un espacio de tiempo mucho más breve (quince años), y así lo demuestra la línea casi horizontal que posee.

1950 1952 1954 1956 1958 1960 1962 1964 1966 1968 1970 1972 1974 1976 1978 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 Ediciones Años A tientas y a ciegas En la noche no hay caminos

Si unimos el primer y el último punto de ambas líneas nos encontramos con el vector que, según su inclinación y su extensión, determinan las características de las ediciones:

En la noche no hay caminos

A tientasy a ciegas

Esta tabla sirve para comparar de forma intuitiva la bondad de las novelas desde el punto de vista editorial. La consideración de una novela desde este punto de vista muchas veces se reduce al número de ediciones que ha tenido. Realmente es un factor que hay que tener en cuenta, pero no nos parece el único. Este motivo nos induce a introducir la variable del

tiempo. Combinando ambos factores logramos un acercamiento más rico sobre la bondad de una obra.

Si únicamente utilizáramos como elemento de comparación el número de ediciones, un libro que ha tenido muchas pero cuya vida ha sido muy breve estaría por encima de cualquier otra obra con menos ediciones pero con una vida más larga. El parámetro temporal es importante, y dice mucho de una novela, pues indica que ha tenido un público intenso no en un momento dado, sino que se ha mantenido a lo largo del tiempo, lo que en definitiva implica que se trata de una novela que ha interesado a más de un grupo generacional y por lo tanto su vinculación social desde un punto de vista estético es duradero.

El beneficio general de las novelas se corresponde con el área que dichas líneas creen con la vertical, en el caso de más arriba el área es muy similar, siendo algo superior el caso de la novela de Portal (22x10/2=110 frente a 23x8/2=92). Sobra decir que el beneficio es ideal cuando más se acerque a la línea transversal, es decir, varias reediciones en un largo periodo de tiempo.

A propósito de las tablas, tenemos que referirnos a un asunto importante para su comprensión, como es la vida de los libros. Contra lo que puede parecer, cada libro tiene una vida muy determinada, que sin embargo varía a lo largo del tiempo.

No podemos olvidar que, en este momento, estamos tratando a las novelas premiadas como libro. Es decir, como elemento sujeto a las leyes del mercado y que como tal tiene unas características de rentabilidad poco o nada relacionadas con sus valores estéticos o literarios. Desde este punto de vista, un libro es editado si su venta tiene posibilidades, y de ello depende gran parte de sus características físicas (tirada, tipo de encuadernación, número de páginas...).

Una edición es rentable cuando cumple unas expectativas de venta superiores al coste de la edición. Normalmente el margen de beneficios que se busca está en torno al diez por ciento. Si las expectativas son inferiores a

ese margen, normalmente no se editará, o en este caso no se reeditará la obra.

La vida de un libro es, por tanto, limitada, pues en la mayor parte de los casos al llegar a una edición determinada deja de cumplir con el margen que necesita la inversión. Se deja así de reeditar el libro y desaparece del mercado. Sobra decir que los libros considerados clásicos no cumplen esta regla, pues su venta está siempre asegurada debido a que siempre encontrarán compradores.

De todas maneras, no siempre es necesario esperar a que una edición se agote para abandonar la publicación de la obra. Generalmente todos los libros llegan a un nivel de venta apenas perceptible, siguen existiendo ejemplares de la edición, por lo que no se reedita aunque esto no signifique que no se venda.

La vida de un libro actualmente no suele pasar de los dos años. Después en este tiempo se debe recuperar la inversión inicial, pues lo más probable es que a partir del segundo año se deje de vender. Sin embargo, en las fechas en las que estamos centrados era diferente, se confiaba más en la venta a largo plazo y el limitado volumen de títulos permitía que una obra tuviera muchos años de vida. Estas circunstancias permitían que una obra pudiera tener una reedición veinte años después de la primera, hecho insólito actualmente.

Nos hemos referido a la explicación de la vida de un libro para una mayor comprensión de las tablas. Todas las líneas llegan a un punto en el que terminan, varios años antes de la fecha actual. Esto significa que la última edición que aparece aún no se ha agotado, sus ventas son limitadísimas y no precisan una nueva reedición. También podría ser que dicha edición se agotara y no fuera rentable iniciar una nueva.

En los datos que a continuación se representan únicamente aparecen señalas las ediciones normales, por ser las que transmiten un número mayor de datos. Quedan fuera otras ediciones, como pueden ser las ediciones especiales para el Club Planeta, que se inició en noviembre de 1972 y consiste en la venta a domicilio de toda la colección de las novelas

premiadas. También están fuera ediciones de club de lectores, ediciones de venta en quioscos o ediciones de bolsillo. Todas estas ediciones son consideradas como segunda vida del libro, están al margen de la edición tradicional y únicamente aportarían confusión al análisis.

Las novelas premiadas en la primera época que venimos considerando del Planeta madrileño (1952-1957), tienen todas en común una venta lenta pero segura. En casi todos los casos podemos encontrar dos o tres ediciones durante los dos primeros años y luego una separación de más años entre las siguientes. Son libros que no tuvieron demasiadas ventas iniciales pero que la mantienen a lo largo de los años. Se nota, además, un notable incremento en el número de ediciones durante los años 1968-1974. Más adelante estudiaremos esta circunstancia.

La primera novela premiada, En la noche no hay caminos, no tuvo una venta fabulosa, la primera edición, que era además una de las más reducidas que se han hecho de un premio Planeta, tardó once años en agotarse. Sin embargo, en 1964 se hace la segunda y poco a poco va mejorando hasta llegar a las ocho ediciones, varias de ellas con menos de un año de separación.

La novela de Santiago Lorén, premiada en 1953 tuvo mejores ventas. Si bien el primer año sólo tuvo una edición, en los más de veinte años de vida que tuvo se hicieron trece ediciones, ninguna con una separación mayor de tres años.

Ana María Matute logró que su Pequeño Teatro tuviera tres ediciones durante los primeros meses (noviembre y diciembre de 1954 y enero del 55), unas cifras envidiables si tenemos en cuenta que es el primer año que se hace una tirada importante (10.000 ejemplares). Sin embargo, después de este arranque la venta se estanca y tarda trece años en realizarse la siguiente edición, curiosamente se recupera hasta lograr las diez ediciones y ser además una de las más duraderas en el tiempo, pues la última edición es de noviembre de 1980.

Las novelas de Antonio Prieto, de Carmen Kurtz y de Bermúdez de Castro tienen una vida similar entre sí, varias ediciones el primer año y luego

un espacio importante hasta finales de la década de los sesenta, donde experimentan un aumento de ediciones similar al resto de las novelas, pero que en seguida termina.

El gran best seller de esta época es la novela de Emilio Romero, La

paz empieza nunca. Ha llegado a las veinte ediciones con gran regularidad, el

doble que las novelas hasta ahora vistas. El primer año de vida tuvo cinco ediciones y logra luego pasar el bache de los siguiente años con varias más. Se trata de otro long seller, pues se edita hasta la década de los ochenta.

Durante el segundo periodo de esta primera época (1959-1966), se duplica la tirada, que ahora está en los veinte mil ejemplares. Se trata de un riesgo, pues la inversión es mucho mayor no sólo por el coste de la tirada, sino además por el aumento del premio que ya mencionamos. Pero la estrategia sale rentable, pues se realizan más ediciones en menos tiempo.

Los dos primeros años son más modestos, si bien se logra reeditar las novelas La noche y El atentado tres veces en el primer año, para luego seguir con una línea corta (la vida de estos libros apenas dura quince años), pero con diez ediciones.

Llegamos al año de 1961 y con él el gran año de Planeta. La novela ganadora es la de Torcuato Luca de Tena La mujer de otro, y consigue romper todos los esquemas que hasta entonces funcionaban. Durante el primer año de vida se hacen diecisiete ediciones de la novela, un número que ya rompe con los números anteriores (más de cuarenta y ocho mil ejemplares vendidos). Pero no se trata de un puro best seller, durante los veinte años siguientes se siguen haciendo entre dos y tres anuales. La mujer de otro es la novela que más se acerca a la línea transversal de la que hemos hablado, se trata, por tanto, de un gran triunfo desde el punto de vista económico.

Tal vez a rebufo de la novela de Luca de Tena, los Planetas que le siguen gozan de su carácter de best seller, si bien con una vida mucho más corta que la mencionada. Las cinco novelas que restan de este periodo tienen todas fuertes ventas iniciales, y lo demuestran las numerosas ediciones que de ellas se hacen en el primer año. Se enciende y se apaga una luz, premiada en 1962, tiene cinco ediciones. El cacique y Las hogueras, premiadas

los años siguientes, tienen siete, y Equipaje de amor para la tierra, ocho. Todas estas novelas rondan entre las quince y las dieciocho ediciones, pero ninguna pasa de los quince años de vida.

La última novela de esta época, A tientas y a ciegas, contiene todas las características de un best seller de la época. A modo de fuego de artificio tiene una vida breve (diez años que significan una de las más cortas hasta ahora) pero muy intensa: en el primer año se vendieron trece ediciones, y llegó en su corta vida a las veintidós, la segunda más numerosa después de la de Luca de Tena.

A continuación vamos a combinar las dos variables del tiempo y del número de ediciones para tener una perspectiva más rica de las novelas de este periodo. Tal y como hemos señalado más arriba, no es únicamente el número de ediciones lo que determina la bondad económica de una novela. El factor temporal (el tiempo de vida de una novela) es una variable que también tenemos que tener en cuenta. Los resultados de la fórmula son los

siguientes: 0 100 200 300 400 500 600 700 800 900 1000 En la no che no hay c aminos Una ca sa co n gote ras Tres pi sadas de homb re El de sconoci do La pa z em pieza nu nca Pasos si n hue llas La no che El at entado La muj er de otro Se en ciende y se apag a una l uz El ca cique Las hog ueras Equip aje de amor para la tierra A tientas y a ci egas

Salvo el caso realmente sobresaliente de La mujer de otro, vemos que el resto de las novelas se mueven en unas áreas similares. También vemos cómo los números determinan unas características que a simple vista no se aprecian. Las novelas de la primera época, desde En la noche no hay caminos hasta El desconocido, tuvieron una vida más larga que las últimas novelas del

periodo, mientras que éstas disfrutaron de casi el doble de ediciones. El resultado es que la tabla muestra unas áreas muy similares. Es, así, claro el caso de la novela La paz empieza nunca. Tiene tantas ediciones como A tientas

y a ciegas o Equipaje de amor para la tierra, y por el contrario, la variable

temporal produce que su área doble a las dos anteriores.

Para terminar, queremos llamar la atención sobre un hecho que sobres

bla, donde aparecen las ediciones que se hiciero

Durante los primeros años (1952-1960) puede advertirse un ascenso en el n

ale al comparar todas las ediciones realizadas de estas novelas. Nos referimos al aumento que hubo en la década de los sesenta y su posterior descenso hasta casi la desaparición.

Si observamos la siguiente ta

n de todas las novelas de este periodo según los años, podemos ver un comportamiento editorial muy interesante:

Año Ediciones 1953 1 1954 3 1955 1 1956 4 1957 3 1958 7 1959 4 1960 5 1961 12 1962 13 1963 10 1964 13 1965 14 1966 13 1967 18 1968 27 1969 28 1970 19 1971 28 1972 27 1973 22 1974 22 1975 10 1976 15 1977 7 1978 5 1979 2 1980 12 E d ic io n e s p o r a ñ o ( 19 5 3 - 19 7 7 ) 1 9 5 3 1 9 5 4 1 9 5 5 1 9 5 6 1 9 5 7 1 9 5 8 1 9 5 9 1 9 6 0 1 9 6 1 1 9 6 2 1 9 6 3 1 9 6 4 1 9 6 5 1 9 6 6 1 9 6 7 1 9 6 8 1 9 6 9 1 9 7 0 1 9 7 1 1 9 7 2 1 9 7 3 1 9 7 4 1 9 7 5 1 9 7 6 1 9 7 7 1 9 7 8 1 9 7 9 1 9 8 0 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 1 01 11 21 31 4 1 51 61 71 81 92 02 12 22 32 42 52 62 72 82 93 0 A ñ o 1 9 5 3 - 1 9 6 6 1 9 6 7 - 1 9 7 7

úmero de las ediciones que no deja de ser lo normal, cada año se introduce un nuevo título y sus consiguientes nuevas ediciones, a la vez que los títulos anteriores se mantienen. De todas formas llama la atención de esta primera parte el ascenso escalonado, a un año de crecimiento le sigue

otro con que implica un descenso del anterior lo que crea una línea en forma de sierra. El sentido de este comportamiento puede ser que la venta de las ediciones tenga un ciclo de dos años, cada edición se decide para que sea vendida a dos años vista y así sucede.

Pero a partir de 1960 hay una verdadera explosión de ediciones, la curva ortamiento, aunque osteriores a la novela de Luc a la línea azul, que corresponde únicamente a los títulos incluidos en el primer

que hasta entonces ha ascendido de forma regular se agudiza y crece casi exponencialmente. Si se compara esta tabla con la individuales de cada título, puede advertirse que entre 1967 y 1972 numerosas novelas que llevaban un tiempo sin reeditarse lo hacen ahora. En la noche no hay caminos, de Mira, se edita por segunda vez en 1964, después de once años sin ediciones; Pequeño teatro se edita después de trece años en 1968. Lo mismo sucede con Tres pisadas de hombre, El desconocido o Pasos sin huellas.

No es sencillo encontrar una explicación a este comp

probablemente sea debido al éxito que los Planetas de esos años tuvieron, lo que causó que, siguiendo su estela, se volvieran a vender los títulos pasados. Ya hemos visto que a partir del enorme éxito de La mujer de

otro, en 1961, las ventas de las novelas se disparan en los años sucesivos. Se

logró crear una imagen de marca y las novelas premiadas por la editorial ya no sólo se vendían por su valor intrínseco como novela, sino que tenían un valor añadido por pertenecer a la familia de los premios Planeta. Se logró en ese momento prestigiar el premio y la gente empezó a comprarlo por la confianza que podía darles el pertenecer a esa familia.

Esta circunstancia no sólo afectó a los títulos p

a de Tena, sino que la imagen de marca tuvo un efecto retroactivo en