Subcellular directed expression of human adenosine deaminase in transgenic tobacco
5.2.2 Northern blot analysis of transcribed mRNA from calli transformed with different apoplast-directed constructs
Para estudiar la arquitectura de la iglesia de San Martín Pinario, objeto del presente estudio, deberemos comprender las motivaciones e inquietudes de la sociedad y los artistas del período histórico en la que se proyecta y construye, y que no es otro que el del Renacimiento. Chueca Goitia propone dos defi niciones para la palabra Renacimiento que resumen la esencia de la revolución que se produjo en dicha época a nivel social y artístico. Por un lado el renacer de la antigüedad, por otro, el renacer de la sociedad frente al período de postración medieval.76
El renacer de la antigüedad.
Podemos explicar semánticamente la palabra Renacimiento como un renacer de la cultura clásica de Grecia y Roma. En efecto, el Renacimiento, es un periodo de la historia europea en el que se destaca un renovado interés por el pasado clásico, especialmente en el campo de
76 Fernando Chueca Goitia, Historia De La Arquitectura Occidental. Tomo V. Renacimiento, vol. V. Renacimiento (Madrid: Dossat, 1989), 2-3.
Fig. 27. Interior de la basílica de San Andrés de Mántua, León Batt ista Alberti. Múltiples espacios abovedados de diferentes tamaños y proporciones se relacionan entre sí a través de la proporcionalidad.
la arquitectura. Y porque siempre fui de opinión de que los antiguos romanos, como en tantas otras cosas, también en el construir aventajaron mucho a todos los que vinieron después, tomé como maestro y guía a Vitruvio, que es el único escritor antiguo de este arte, y me dediqué a la investigación de las reliquias de los viejos edifi cios, que han permanecido a pesar del tiempo y de la crueldad de los bárbaros. Y hallándolos dignos de mucha mayor consideración de lo que había pensado, comencé a medir prolijamente y con mucha diligencia cada parte suya. Con lo que vine a ser solícito investigador, no sabiendo distinguir nada que con razón y con bella proporción no fuera hecho…”.77
Como se aprecia en la cita de Palladio, los diez libros de Vitruvio, único tratado de arquitectura conservado de la antigüedad, se convierten en una guía de la nueva arquitectura y actúan como modelo de referencia para la redacción de nuevos tratados de arquitectura.
El renacer de un periodo de postración.
Una segunda interpretación de la palabra Renacimiento que conviene a esta fase de la humanidad, es la de una vuelta a la vida después de un período de postración y decadencia. Tras la caída del Imperio Romano por las invasiones bárbaras, el Medioevo supuso una vuelta atrás en muchos de los avances logrados por las civilizaciones de la antigüedad. Fue una época de regresión económica y social, en la que la comunicación entre los pueblos se vio muy reducida. Los cinco primeros siglos que siguieron a esta caída produjeron una ruina de las ciudades y la dispersión de sus habitantes por el campo. Esta nueva sociedad rural forma la base de una organización política feudal donde las ciudades ocupan un puesto marginal y ya no actúan como centros administrativos. A nivel urbanístico, la insufi ciencia de medios y la escasez de técnicos especialistas, la falta de una cultura artística organizada, y la urgente necesidad de defensa y supervivencia, provocan que los asentamientos medievales se organicen adaptándose al ambiente natural directamente, anulando cualquier diferencia entre naturaleza y geometría. Los criterios de organización geométrica romana ceden su puesto a criterios de adaptación a la topografía.78
El pensamiento medieval frente al pensamiento renacentista.
Durante el período medieval, el esfuerzo de los pensadores se orienta
77 Andrea Palladio, Los cuatro libros de arquitectura, [1570] (Traducción del italiano de Luisa de Aliprandini y Alicia Martínez Crespo, Madrid: Ediciones Akal, 1988), 47.
78 Leonardo Benevolo, Diseño De La Ciudad. Tomo 3. El arte y la ciudad medieval., [1977] (Versión castellana de Carlos Gómez González, Mexico, D.F.: Gustavo Gili,S.A., 1978), 3-7.
la creación artística. De esta manera, los arquitectos italianos del primer Renacimiento, vuelven la mirada a las ruinas de la antigüedad romana que todavía se conservaban en pie, estudiándolas con un renovado rigor científi co. Así lo explica Andrea Palladio [1508-1580] en el proemio de su primer libro de la arquitectura, y que fue editado en Venecia en 1570:
“Llevado por natural inclinación, me dediqué en mis primeros años al estudio de
Fig. 28. Planta, alzado y medidas del templo de Vesta en el foro Romano. Londres, Royal Institut of British Architects. Andrea Palladio. “Las antigüedades de Roma”, 1554.
hacia las interpretaciones teológicas, produciéndose un abandono de la investigación científi ca. Los fi lósofos medievales no pretenden construir nuevas teorías sobre la naturaleza de las cosas a partir de la investigación científi ca, sino que simplemente se limitan a explicar las nociones aceptadas por la física de la época desde la óptica de la tradición religiosa. Mientras en el período Gótico existe una clara orientación religiosa del pensamiento, en el Renacimiento el hombre actuará con una mayor libertad de espíritu que le llevará a la libertad de pensamiento. Esta mayor libertad propicia la aparición de avances técnicos y científi cos que transformarán la percepción del mundo. La novedad de la imprenta de caracteres movibles introducida por Gutenberg desarrolla en pocos años una industria y un mercado que transforma el conocimiento a través de la fácil producción de libros y la consiguiente multiplicación del número de lectores. Innovaciones científi cas como los relojes mecánicos o la perspectiva pictórica permiten realizar mediciones más precisas del tiempo y del espacio. Inventos como la brújula o el astrolabio favorecen la navegación y los descubrimientos. Pero ni la invención de la imprenta, ni los descubrimientos geográfi cos y científi cos, bastarían por sí mismos
para alterar el orden del pensamiento medieval. Es el descubrimiento de la singularidad del hombre lo que altera este orden.
En el Renacimiento aparece una nueva percepción de la individualidad del hombre que se manifi esta en rasgos como la apreciación de lo singular o lo único, la competitividad entre los artistas, la autoconciencia o la racionalidad.
Si en el mundo actual observamos cómo la ciencia tiende cada vez más a una especialización mayor en cada una de sus disciplinas, desde la antigüedad hasta el Renacimiento los diversos conocimientos poseídos por la humanidad acerca del mundo físico y espiritual estaban estrechamente relacionados entre sí de una manera interdisciplinar. Esta relación entre campos diversos del conocimiento tiene que ver con la visión del orden natural renacentista, que tiene sus raíces en la antigüedad clásica.