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Como se mencionó en el apartado anterior, las fajas corridas y plegadas pueden definirse de acuerdo a la participación o no del basamento ígneo-metamórfico. La faja corrida y plegada de Chos Malal fue interpretada como de piel gruesa por diversos autores (Ploszkiewicz y Viñes 1987; Booth y Coward 1996; Kozlowski et al., 1996, 1998; Nocioni, 1996; Cobbold y Rosello 2003; Zapata et al. 2005; Folguera et al., 2007; Sánchez

et al. 2014; Rojas Vera et al. 2014, Turienzo et al. 2014, entre otros), puesto que la gran estructura de la Cordillera del Viento evidencia indudablemente la participación del basamento en la conformación de este orógeno. Más allá de la obvia participación del substrato prejurásico en la estructuración andina, como se discutirá más adelante, existen diversas interpretaciones del modo en que este basamento es deformado y aun hoy no hay un consenso generalizado acerca del estilo estructural en la Cordillera del Viento.

Figura 5.2- Sección interpretada antes de disponer de la información sísmica del área (Sánchez et al. 2014).

Previamente a poder disponer de las líneas sísmicas del área de estudio, una de las secciones fue reconstruida en base a la información obtenida en el campo (Fig. 5. 2). Si bien las estructuras desarrolladas en la cubierta sedimentaria conservan su geometría respecto a la posterior sección interpretada con el soporte de líneas sísmicas, no sucede

91 lo mismo en la interpretación de las estructuras de piel gruesa, ya que la información de subsuelo permitió identificar la presencia de dos cuñas de basamento para este sector (Anexo 4).

En el caso de las cuatro secciones realizadas para la presente tesis, fue de fundamental importancia contar con la información sísmica disponible en el área, que si bien no es de una excelente calidad, nos permitió reconocer la disposición del basamento en algunos sectores y de este modo interpretar su geometría y plantear un modelo adecuado para relacionar esta deformación profunda con las estructuras más someras mapeadas. Previo a lograr el acceso de estas líneas sísmicas, se reconstruyó una sección balanceada correspondiente a la sección 3 (Fig. 5.2), utilizando únicamente los datos de superficie (Sánchez et al., 2014).

A partir de las líneas sísmicas B-RB-025, 15001, B-RB-007 y B-RB-001; y la información de los datos de los pozos B.Nq.Ch.X-1 y B.Nq.Ch.XE-1 (Fig. 5.3), gentilmente facilitados por la Secretaría de Hidrocarburos de la Provincia de Neuquén, fue posible conocer la posición del basamento en profundidad, así como también comparar los espesores obtenidos en el campo con los espesores estratigráficos documentados en la información de los registros de los dos pozos. Las líneas sísmicas están migradas pero la escala vertical se encuentra en tiempo debido a que no se cuenta con datos en los pozos del área de estudio para realizar su conversión a profundidad. Pese a esto, para interpretar las líneas sísmicas en las secciones estructurales junto a los datos de superficie y pozo, su escala vertical fue ajustada considerando la relación tiempo-profundidad de varios pozos ubicados en la zona de Pampa Tril, hacia el este y fuera de la zona de estudio.

Para la interpretación de la sección 1 de la zona de estudio, se utilizaron las sísmicas B-RB-025 y B-RB-007, y los datos del registro de pozo B.Nq.Ch.X-1 (Figs. 5.3 y 5.4). El reconocimiento de las secuencias de sin-rift fue de gran ayuda para localizar el tope del basamento y las secuencias sedimentarias suprayacientes. En algunos sectores de la línea, como por ejemplo debajo del anticlinal Las Máquinas, se observó una marcada angularidad entre los reflectores continuos asignados a la base de la secuencia sedimentaria y una serie de reflectores infrayacentes, con otra inclinación, que se interpretan como posibles depósitos de sin-rift. En el extremo oeste de la sísmica B-RB- 025 se identificaron una serie de reflectores buzantes al este, cabalgados sobre

92 reflectores con pendiente occidental, que pueden interpretarse como el frente de una cuña de basamento. El frente de esta cuña de basamento inclina unos 20ºE y localmente está levemente desplazada por un corrimiento menor.

Figura 5.3- Mapa de ubicación en el que se muestra la ubicación de las transectas realizadas en verde, y las sísmicas y los pozos utilizados para la construcción de las secciones, en color rojo y amarillo respectivamente.

En el centro de la sección se pudo reconocer una segunda estructura de piel gruesa, con su limbo frontal buzando 20° hacia el este. En la sísmica se observa como esos reflectores son cortados por una falla, buzante en sentido opuesto, generando una estructura tipo pop-up. También se observa como la pendiente regional se incrementa hacia el este, relacionado al desarrollo de las grandes estructuras de basamento que originan los altos del Tromen y Pampa Tril, al este de la zona de estudio. Una tercera cuña puede reconstruirse en base a los datos de afloramientos de la estructura de la cordillera del Viento, la cual presenta un limbo frontal buzante aproximadamente 25°E. En el extremo este de la sección, en la sísmica B-RB-007, el basamento se encuentra ascendido notablemente por tratarse del bloque colgante de los corrimientos Las Yeseras y Pampa Tril que generan una importante deformación en el antepaís, fuera del área de tesis. En este sector es posible inferir algunos retrocorrimientos que involucran al basamento y producen unos pequeños basculamientos de las unidades que se encuentran por encima del mismo.

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Figura 5.4.a- Sísmica sin interpretar, b- Sísmica interpretadas, las cuales fueron utilizadas para la

reconstrucción del perfil 1 (ver localización en la figura 5.3). Se reconoce la presencia de tres cuñas de basamento y se observa como hacia el este aumenta la pendiente regional, posiblemente en relación con las estructuras de basamento al este de La Yesera-Pampa Tril, fuera de la zona de estudio.

Figura 5.5.- Tomada de Cristallini et al. (2006). Modelo numérico en donde se observa como el relleno de los hemigrábenes se compacta diferencialmente, produciendo un estiramiento y subsidencia de las capas que se encuentran por encima de los mismos y generando una mayor fracturación en los sitios con mayor tensión. Estas fracturas se nuclean, principalmente, sobre los umbrales de basamento.

94 Finalmente, hacia el borde oriental de esta línea, se identificaron unas fallas normales menores que cortan las secuencias sedimentarias casi hasta la superficie. Estas estructuras se disponen por encima de un sector en el que puede reconocerse una geometría de sin-rift infrayacente, y por lo tanto dichas fallas pueden deber su origen a efectos de subsidencia diferencial sobre estos depósitos (Figs. 5.4 y 5.5), tal como ha sido documentado en otros sectores de la Cuenca Neuquina (Cristallini et al., 2006, 2009).

Figura 5.6.a- Sísmica sin interpretar b- Sísmica interpretada utilizada para la reconstrucción del perfil 2 y3 (ver localización en la figura 5.3). Se reconoce la presencia de dos cuñas de basamento y se observa como hacia el este aumenta la pendiente regional, posiblemente en relación con las estructuras de basamento presentes al este de La Yesera-Pampa Tril. En la segunda cuña se observa cómo la misma se encuentra afectada por fallas normales posiblemente de origen post orogénico.

En el caso de las dos secciones centrales, perfiles 2 y 3 (Fig. 5.3), se consideró la información de la línea sísmica 15011, la cual es aproximadamente paralela e intermedia

95 a ambas secciones (Fig. 5.6). En el caso de la sección 2, también fueron considerados los datos de los registro del pozo B.Nq.Ch.X-1. En este caso, a diferencia del perfil anterior, se reconocen dos cuñas principales resaltadas por una serie de reflectores fuertes que marcan la interface entre el basamento y la cubierta sedimentaria. La primera de ellas es la continuidad en subsuelo de la estructura de la Cordillera del Viento, la cual presenta un limbo frontal de bajo buzamiento hacia el este, bien controlado por los numerosos datos de campo en el sector (Fig. 5.6). En esta línea sísmica, también se identifica una segunda estructura involucrando al basamento en la deformación, que se extiende en subsuelo hasta la zona por debajo de Chacay Melehue. Esta última presenta un limbo frontal mucho más tendido que el observado en la cuña aflorante.

Estas dos cuñas, se insertan en los niveles del Yeso Auquilco al tope del Grupo Lotena, transmitiendo el desplazamiento necesario para generar las estructuras que afectan a la cubierta sedimentaria. Por otra parte, y al igual que lo observado en la descripción de la línea B-RB-007 (Fig. 5.4), hacia el oeste se observa como los reflectores de la interface cubierta- basamento incrementan su buzamiento.

Este incremento se encuentra relacionado a una tercera estructura de basamento, producida por un corrimiento con su plano de falla buzante hacia el oeste, correspondiente a la falla Las Yeseras. La sísmica B-RB-001 fue correlacionada con los datos de superficie utilizados para la construcción de la sección 4 (Fig. 5.7). Si bien esta línea sísmica cubre solo la parte oriental de dicho perfil, fue de gran importancia para conocer la posición del basamento en este sector y extrapolar esta información con la información sísmica utilizada en los perfiles previos para reconstruir el extremo oeste de la sección. En esta línea sísmica se observa claramente la interface basamento- cubierta sedimentaria. Por otro lado, se observa al igual que en los casos anteriores, como hacia el este aumenta la pendiente regional, posiblemente en relación a las estructuras presentes en la región de Pampa Tril-Las Yeseras.

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Figura 5.7 a- Sísmica sin interpretar b- Sísmica interpretada, la cual fue utilizada en la reconstrucción

del perfil 4(ver localización en la figura 3). Esta sísmica cubre únicamente el extremo este del perfil. Se observa la pronunciada pendiente regional hacia el oeste, en relación con las estructuras de basamento presentes al este de La Yesera-Pampa Tril. Se puede reconocer una región afectada por fallas normales menores, que suprayacen un sector de posibles depósitos de sin-rift, cuyas fallas principales no evidencian signos de inversión importante.

Un rasgo destacable es que se reconocen una serie de fallas normales menores, subverticales, dispuestas por encima de una región que en profundidad presenta una geometría de hemigraben, con posibles depósitos de sin-rift asociados a una falla normal principal que buza al este. Este patrón es coincidente con lo observado en el

97 extremo oriental de la línea B-RB-007, denotando un sistema extensional relativamente continúo y sin importantes evidencias de inversión tectónica positiva (Fig. 5.7).

Figura 5.8- Detalle de la línea sísmica BR-B- 001 donde se observan los depósitos de sin-rift en relación de angularidad con los suprayacentes. No se observan evidencias de inversión tectónica.