3.2 Nulling depth
3.2.4 Nulling depth as a function of position uncertainty, band-
Con la finalidad de proponer mecanismos para relaciones armónicas, complementarias y respetuosas entre las personas formadas en la cosmovisión occidental y los usuarios y practicantes de la medicina tradicional, la Secretaría de Salud de México realizó de manera conjunta con diversas instituciones8, un manual para el personal de salud en el que se encuentran algunos de los conceptos del proceso de salud–enfermedad para diferentes culturas (Secretaría de Salud, 2003). En dicho documento el concepto salud9 indica un estado dinámico de equilibrio interno entre el cuerpo, la mente y el espíritu, que depende del estado de armonía externa con los demás seres humanos, con la naturaleza y el cosmos en general. La enfermedad se identifica como la ruptura del equilibrio frío-calor, derivada del comportamiento individual y de las relaciones sociales, ambientales y espirituales. Todas las causas de enfermedad pueden ser originadas por el propio organismo, por su familia, por la comunidad, por la naturaleza y por las divinidades. Realizar acciones contrarias o de falta de respeto contra alguno de estos elementos puede romper el equilibrio familiar y social, con la naturaleza, el cosmos o las divinidades, generando fuerzas nocivas que a su vez lo afectan a él, a su familia y comunidad.
El concepto de salud y enfermedad en comunidades indígenas depende de una serie de factores íntimamente relacionados con las condiciones de vida. Las medicinas tradicionales forman parte de un conjunto amplio de cultura; no se reducen a una serie de recetas para hacer infusiones o curar un dolor, sino que tienen mucho que ver con la percepción del mundo, de la enfermedad y del cuerpo humano que ocupa un lugar en la creación y embona con ellas (Herrasti y Ortiz, 1986).
La causalidad de las enfermedades10 se refiere a una relación interna de cada ser humano con todo lo que le rodea: personas, animales, objetos, planetas, cosmos; todo le puede afectar; su actuar también puede afectar a los demás. Por tanto, la atención
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Entre ellas, la Coordinación para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), el Instituto Mexicano del Seguro Social a través de su programa Oportunidades (IMSS-Oportunidades), y otras Instituciones de enseñanza e investigación y organizaciones civiles.
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Los términos Salud, Enfermedad y Causalidad de enfermedades de la cita, se construyeron a partir de la participación de curanderos mayas, médicos tradicionales de otros sistemas médicos, y completados con aportaciones de algunos investigadores (Secretaría de Salud, 2003).
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El término causalidad es la relación que hay entre la causa y el efecto (Diccionario de la Real Academia Española www.rae.es).
médica prestada al enfermo se da dentro de su contexto colectivo, familiar y ambiental; a veces se atiende a todo el grupo social. En el campo de la antropología médica, las enfermedades tradicionales se identifican como los complejos mórbidos que son percibidos, clasificados y tratados conforme a claves culturales propias del grupo y en los que es evidente la apelación a procedimientos de eficacia simbólica para lograr la recuperación del enfermo (Menéndez, 1990). En este mismo sentido, los estudiosos de la medicina tradicional las han definido como folk, populares, tradicionales o como síndromes de filiación cultural, para explicar su estrecha vinculación con la visión del mundo y la cultura de un pueblo (Campos-Navarro, 1997).
Al respecto del término Síndrome de Filiación Cultural, la Secretaría de Salud de México (2003) indica que es un término derivado de la corriente antropológica colonialista utilizado para referirse a las enfermedades que poseen los modelos médicos de diversas partes del mundo, diferentes al “científico” occidental y que encierra una connotación de menosprecio al darles un carácter poco racional, con una interpretación simbólica desde cada cultura. El modelo convencional occidental se coloca en un nivel diferente en el cual su carácter científico la excluye de una filiación cultural, lo cual es un tanto erróneo ya que también este modelo médico tiene una filiación en una cultura biologicista, mecanicista e individualista desde la que se han tipificado las enfermedades.
Todos los modelos médicos poseen una clasificación de las enfermedades desde la cosmovisión en la que están enmarcados. Por esta razón es desigual e implica un sesgo el referir el síndrome de filiación cultural para explicar las enfermedades tradicionales y no para las occidentales. Al respecto, Faguetti (2005) menciona que los antropólogos y en general los estudiosos de la medicina tradicional, al recurrir a tal definición evidencian que existe un conjunto de enfermedades que difiere en cuanto a sus principios etiológicos, nosológicos y curativos de las enfermedades que trata la medicina científica.
Para la Organización Mundial de la Salud, la medicina tradicional representa un sistema abstracto de conocimiento mágico religioso, que está firmemente arraigado en un sustrato ideológico indígena el cuál manifiesta una notable capacidad de adaptación al cambio. Comprende el conjunto de ideas, conceptos, creencias, mitos y procedimientos
explicables o no, relativos a las enfermedades físicas, mentales o desequilibrios sociales que están presentes en las comunidades indígenas. Este conjunto de conocimientos explica la etiología, la nosología y lo que es muy importante, los procedimientos de diagnóstico, pronóstico, curación y prevención de las enfermedades. Mucha de la fuerza y capacidad de sobrevivencia de los pueblos indígenas se debe en gran medida, a la eficacia de sus sistemas de salud tradicionales cuyo eje conceptual o cosmovisión se basa en el equilibrio, la armonía y la integridad (OMS, 2002).
En países donde el sistema sanitario oficial se basa en la medicina alopática, o donde la Medicina Tradicional no se ha incorporado en el sistema sanitario nacional, se identifica como medicina complementaria, alternativa o no convencional (Ibídem).