6.1 Preparation of the Evaluation
6.1.3 Examination of Methodological Requirements and Recommendations
6.1.3.1 Number of Cases, Complete Information, Complete Separation, and Value
El autor francés Jules Renard escribió una vez “La pereza no es más que el hábito de descansar antes que te canses”. Esta causa de procrastinación es bastante auto explicativa, así que haré esta descripción un poco más breve que las anteriores.
La pereza es la renuencia a iniciar una actividad a pesar del hecho que tienes la capacidad para hacerlo. Prefieres tomar el camino fácil del momento en vez de tomar el camino correcto hacia tus metas. El camino fácil es la procrastinación.
La pereza es en realidad inherente a los seres humanos y a todos los animales. Al principio fue parte del instinto de supervivencia debido a que
necesitábamos conservar nuestras energías para cuando estábamos en peligro. Sin embargo, en la sociedad actual es una de las características más indeseadas.
La buena noticia, es que una vez más todo se reduce a la falta de motivación para completar una tarea. A continuación veremos otras 3 técnicas de poder que te ayudarán a superar tu pereza inherente.
Técnica de poder 9: Dale un nombre
No existen las dificultades, sólo desafíos. Este sutil cambio en el vocabulario genera un cambio radical en la motivación para superar el desafío que se te presenta. A la mayoría de las personas les gustan los desafíos, y cuando tienen la oportunidad de desafiarse bajo sus propios términos, tienen la oportunidad de superar la pereza y sentirse orgullosos de ello.
Los desafíos son uno de los hábitos más útiles que personalmente utilizo cuando se trata de lograr un objetivo. Soy una persona competitiva e intento ganar el desafío sin importar el costo.
Una excelente forma de empoderar este hábito es darle nombres tontos o extraños a los desafíos. Por ejemplo, mientras estoy escribiendo este libro soy parte de la “misión escribe Forrest escribe”. No hay nada único en escribir un libro, pero al tomar este objetivo y darle un nombre tonto repentinamente soy el único en el mundo involucrado en este desafío y no me atrevería a perderlo. Al convertir un objetivo en una misión el objetivo se vuelve sólido y además divertido, incluso un poco humorístico, lo que puede mejorar la actitud con que enfrentas esta tarea. Si no puedes encontrar un nombre para tu desafío, agrega las palabras “súper secreto” o “misión” y te sorprenderá la nueva percepción de la tarea en cuestión.
Técnica de poder 10: Sólo hazlo
Un investigador de la Universidad de Stanford llamado BJ Fogg determinó que la forma más eficaz de comenzar a utilizar hilo dental es comprometerse a usar el hilo en sólo un diente. Puede parecer algo tonto, pero el compromiso de usar hilo dental en sólo un diente es mucho más pequeño que usarlo en todos los dientes, por lo tanto es menos abrumador y no genera pereza. Después de todo,
usar hilo dental en un diente sólo tomará unos 12 segundos de tu tiempo. El truco está en que casi nadie se detiene después de usarlo sólo en un diente.
Las tareas que pospones siempre tienen un “disparador” que nos hacen realizarla, de esta forma creamos hábitos que nos ayudan a lograr nuestros objetivos. Echemos un vistazo a algunos ejemplos y sus tareas desencadenantes.
- ¿Quieres ir al gimnasio? Comprométete a realizar sólo 5 repeticiones de un ejercicio determinado.
- ¿Quieres lavar los platos? Comprométete a lavar sólo un plato. - ¿Quieres leer un libro? Comprométete a leer sólo una página.
Al comenzar con una meta muy pequeña estás eliminando el fuerte obstáculo de la pereza y estas tomando el camino que te llevará hacia el logro de tus objetivos.
Técnica de poder 11: Termina lo que empiezas
Muchas personas tienen ideas brillantes y, sin embargo, nunca alcanzan su verdadero potencial. Se entusiasman con una idea y al día siguiente se olvidan de ella. La diferencia entre las personas exitosas y las que no lo son, es su voluntad de terminar un proyecto cuando la emoción se ha agotado.
Para que tus acciones tengan éxito deben basarse en valores y compromiso, no en el impulso emocional. Nuestra sociedad no promueve el comportamiento enfocado. Durante los próximos días mira a la gente que te rodea. Nos sentamos a ver una película mientras navegamos en Facebook y revisamos nuestro correo electrónico al mismo tiempo. Lo triste es que hacemos lo mismo cuando estamos tratando de lograr nuestros objetivos. La gente que te rodea quizás sea excelente en la generación de ideas, pero muchas carecen de la capacidad para darle continuidad a esas ideas. Una idea no vale nada si no se actúa sobre ella.
Tener un plan detallado y seguirlo sistemáticamente es en realidad más importante que el propio plan. A quién le importa cuáles son tus metas si nunca haces
un plan y sigues adelante. Lo único garantizado es que una idea sin acción tendrá cero impacto. La más pequeña acción es más poderosa que la mejor de las intenciones.
Nunca se ha visto una lápida que enumere las aspiraciones de alguien, sólo se recuerdan sus logros. El éxito en la vida es sobre la acción, NO sobre las ideas. Adquiere el hábito de terminar lo que comienzas y desarrolla tu enfoque. Si comienzas a leer un libro, no compres otro libro hasta que haya terminado el último que comenzaste. Este es sólo un ejemplo, pero el punto es empezar a terminar las cosas que se iniciaste en lugar de simplemente saltar de una tarea a otra dejándolas inconclusa.
Ejercicio
- Observa a las personas que te rodean. ¿Crees que su enfoque dividido disminuye su eficacia en general?
- Evalúa sus rutinas diarias. Identifica las tareas que están comenzando y que luego no terminan.
- Intenta concentrarte en una tarea a la vez. Incluso si es algo tan simple como ver una película, practica dándole toda tu atención antes de seguir adelante con otra tarea. Después de terminar, puedes pasar a la siguiente actividad en tu agenda.