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The OAERAP solver

Tesis

Este es un juego de la familia de «Rapo»; en él la característica más obvia es el exhibicionismo, que es de naturaleza histérica. Una mujer llega a un grupo de desconocidos y al poco tiempo levanta la pierna, mostrándose en forma provocativa, y dice: «Oh, tengo una carrera en la media». Esto está calculado para excitar la sensualidad de los hombres y para poner furiosas a las demás mujeres. Cualquier careo con White es recibido, desde luego, con protestas de inocencia o contraacusaciones, de ahí su parecido con «Rapo». Lo que es significativo es la falta de adaptación de White. Ella casi nunca espera a averiguar con qué clase de personas está tratando, ni escoger el momento apropiado para su maniobra. De ahí que resulte inapropiada y que afecte sus relaciones con sus conocidos. A pesar de su «sofisticación» superficial, ella no puede entender lo que le sucede en la vida porque su juicio de la naturaleza humana es demasiado cínico. El propósito es demostrar que la demás gente tiene mente lasciva; su Adulto es engañado por su Niño y por su Padre (generalmente una Madre lasciva) para que ignore su propia actitud provocativa y el buen sentido de muchas de las personas que conoce. Así, el juego tiende a ser de propia destrucción.

Es probablemente una variante de un juego cuyo contenido depende de la perturbación latente. Una variante «oral» puede ser exhibida por mujeres de patología más profunda y de senos bien desarrollados. Esa clase de mujeres generalmente se sientan con las manos detrás de la cabeza, para hacer resaltar sus senos; pueden atraer atención adicional comentando acerca de su tamaño o de algo patológico, como una operación o una protuberancia. Algunos tipos de mujeres de esta clase, que se retuercen provocativamente, constituyen probablemente una variante anal. La significación del juego es que la mujer está disponible sexualmente. Así, también puede jugarse en forma más simbólica por mujeres que «exhiben» su viudez con falta de sinceridad.

Antítesis

Además de su defectuosa adaptación, estas mujeres muestran poca tolerancia a la antítesis. Si el juego es ignorado o combatido en un sofisticado grupo de terapia, por ejemplo, pueden retirarse para no volver. La antítesis de este juego debe distinguirse cuidadosamente de la represalia, ya que esta última significa que White ha ganado.

Las mujeres son más hábiles en los contramovimientos en el «Juego de la media», que los hombres, quienes ciertamente tienen poco incentivo para interrumpir este juego. La antítesis, por tanto, es mejor dejarla a la discreción de las mujeres presentes.

5. Alboroto

Tesis

El juego clásico es jugado entre padres dominantes e hijas adolescentes, donde hay una madre inhibida sexualmente. El padre llega del trabajo a la casa, y encuentra falta en la hija, quien contesta con descaro; o la hija puede hacer el primer movimiento mostrándose descarada, por lo que el padre le encuentra falta. Las voces se levantan y el choque resulta más agudo. El resultado depende de quién tenga la iniciativa. Hay tres alternativas: a) el padre se retira a su habitación y aporrea la puerta, b) la hija se retira a su alcoba y aporrea la puerta, c) ambos se retiran a sus respectivas habitaciones y aporrean las puertas. En cualquier caso, el final de un juego de «Alboroto» está marcado por un aporreón de puerta. «Alboroto» ofrece una solución penosa, pero efectiva, a los problemas sexuales que surgen entre padres e hijas adolescentes, en ciertos hogares. Con frecuencia sólo pueden vivir en la misma casa si están furiosos el uno contra el otro, y los aporreones de puerta enfatizan, para cada uno de ellos, el hecho de que tienen habitaciones separadas.

En familias degeneradas este juego puede jugarse en forma siniestra y repulsiva, en la cual el padre espera despierto a la hija, cada vez que sale con algún muchacho, y examina cuidadosamente tanto a ella como a su ropa, para asegurarse de que no ha tenido intercambio sexual. La más mínima circunstancia sospechosa puede dar paso al altercado más violento, que puede terminar con que la hija sea expulsada de la casa a media noche. A la larga, la naturaleza tomará su curso —si no esa noche, la siguiente, o en la de después—. Entonces las sospechas del padre están «justificadas», como le aclara a la madre, quien ha estado presenciando todo «desvalidamente».

cualesquiera que tratan de evitar la intimidad sexual. Por ejemplo, es una fase terminal, común, de «Mujer frígida». Es relativamente raro entre muchachos adolescentes y sus parientas, porque para los muchachos adolescentes es más fácil escapar de sus casas en la noche, que para otros miembros de la familia. En una edad más temprana, hermanos y hermanas pueden levantar barreras efectivas y satisfacciones parciales, con combates físicos, patrón que tiene varias motivaciones a diferentes edades y que, en Estados Unidos, es una forma semirritual de «Alboroto», sancionada por la televisión y por autoridades pediátricas y pedagógicas. En la clase privilegiada de Inglaterra está (o estaba) considerado de mala educación, y las energías correspondientes son canalizadas al bien regulado «Alboroto» de los campos de deporte.

Antítesis

El juego no es tan desagradable para el padre como a él le gustaría creer; y es generalmente la hija la que hace un movimiento antitético por medio de un matrimonio a temprana edad, que es a veces prematuro o forzado. Si es psicológicamente posible, la madre puede hacer el movimiento antitético renunciando a su absoluta o relativa frigidez. El juego puede amenguar si el padre encuentra algún interés sexual en otra parte, pero eso puede llevar a otras complicaciones. En el caso de matrimonios, las antítesis son las mismas que para «Mujer frígida» u «Hombre frígido».

Bajo circunstancias apropiadas, «Alboroto» conduce, naturalmente, a «Tribunales».

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