Una de sus preocupaciones primordiales debe ser la de tocar melódicamente. Esto no significa necesariamente tocar de una forma bonita, sino que debe haber un cierto sentido de continuidad entre sus líneas y que deben ser interesantes por sí mismas. También debe tener presente el desarrollo armónico y rítmico de sus improvisaciones; todo eso es lo que incluyo en el término “desarrollo melódico”. Es difícil enseñarlo y, posiblemente, es el aspecto de la improvisación que requiere el máximo de creatividad. Todo el mundo puede aprender las relaciones acordes/escalas; en cambio, lo que Vd. haga con ese conocimiento es lo que determinará su propio sonido personal. El libro de Hal Crook sobre
How To Improvise contiene mucha información sobre el desarrollo
melódico, especialmente sobre la variación rítmica, y está dirigido al intérprete intermedio; mientras que el de George Russell, The Lydian
Chromatic Concept Of Tonal Organization For Improvisation y el de
David Liebman, A Chromatic Approach To Jazz Harmony And Melody, contienen discusiones sobre el desarrollo armónico muy técnicas y avanzadas.
5.1.1. Estructura del solo
Debe tener en cuenta el entorno de su solo. Una forma habitual de estructurar un solo es organizarlo según el modelo de contar una historia. Se debe empezar de una forma sencilla e irla construyendo a través de picos de tensión pequeños hasta llevarla a su punto culminante y luego ponerle fin con una frase. Esto funciona bien en la mayoría de las ocasiones. Sin embargo es posible que desee cambiar este formato de vez en cuando. Por ejemplo, puede introducir su solo con un inicio más contundente o puede terminar directamente al llegar al clímax y prescindir del desenlace. O puede querer mantener todo el solo en un nivel de intensidad bajo para transmitir una sensación indolente, aunque quizá no quiera aburrir a los oyentes. También podría desear mantener el nivel de intensidad a modo de cocción lenta. O puede querer alterar sus estrategias, como hacen los cómicos con su auditorio, para valorar la atmósfera emocional de su audiencia. Debe esforzarse por controlar la respuesta emocional que provoca en sus oyentes.
Hay algunos recursos conocidos que se pueden usar para estructurar su solo. Uno de los más importantes es la repetición. Cuando el solista toca una frase la suele repetir, igual o una variación de ella. Es frecuente que la frase o su variación se toque tres veces antes de pasar a otra cosa. La variación podría consistir en transportar la frase o alterar las notas del tono para ajustarse a un nuevo acorde o escala. O la variación podría ser empezar la frase en un punto distinto del compás, por ejemplo, en el tiempo tres en lugar del dos. La misma frase podría alterarse rítmicamente tocándola más rápida o más lenta.
Relacionado con la idea de repetición es el concepto de llamada y respuesta. En lugar de repetir la frase original, puede considerar la frase como una pregunta o llamada y seguir con una respuesta. Esto es una
analogía musical equivalente a preguntar “¿has ido hoy a la tienda?” y a la respuesta “sí, he ido a la tienda hoy”.
En casi todos los instrumentos se puede aumentar la intensidad tocando más fuerte, más alto y más rápido; tocar más suave, más bajo y más lento suele reducir la intensidad. Tocar ritmos sencillos en negras o corcheas y acentuándolos en el tiempo, es normalmente menos intenso que tocar ritmos más complejos, como los ritmos sincopados en donde la mayoría de los acentos caen fuera del tiempo. Un hemiola es un tipo concreto de recurso rítmico en el que se superponen medidas distintas. Un ejemplo de esto es el uso de tresillos como si fueran negras en un compás de 4/4.
Una nota mantenida un tiempo largo también crea intensidad en la mayoría de los instrumentos, aunque los pianistas tienen que utilizar trinos o rolling de negras para conseguir este tipo de apoyo. Una única nota o un lick corto repetido una y otra vez puede crear una tipo de intensidad parecida. Tiene Vd. que usar su propio juicio para decidir hasta qué punto es demasiado.
5.1.2. La construcción de una frase
Las relaciones entre acordes y escalas no deberían limitar o determinar la elección de sus notas. Son sólo una ayuda, una forma de orientarle a relacionar sus ideas con la digitación de su instrumento. Sus ideas no deben ser dictadas por las escalas. Hay que tener presente que pocos vocalistas de jazz usan profusamente las escalas; generalmente son capaces de trasladar una idea a sus voces de una forma más directa. Por esta razón los instrumentalistas deben practicar la improvisación cantando, además de practicar con sus instrumentos. No importa que su voz no tenga preparación, siempre le será más natural que su propio instrumento y puede encontrar que así desarrolla sus ideas mejor que intentándolas tocar. También los vocalistas suelen estar limitados en su capacidad de cantar ideas armónicas complejas porque no disponen de una digitación bien practicada a la que echar mano. Aunque, de hecho, la teoría de las escalas es una fuente de ideas, debe asegurarse de que no sea su única fuente.
Intente tocar líneas escalares basadas sobre todo en notas graduales, o líneas angulares que se basen sobre todo en saltos, y también líneas que combinen ambos enfoques. Además de estar pendiente de qué notas va a elegir, intente variar el contenido rítmico de sus ideas. Los improvisadores principiantes, a menudo de forma inconsciente, tocan la mayoría de sus frases cuando practican con poca sección rítmica. Intente tocar líneas basadas en blancas y negras, líneas basadas principalmente en corcheas y tresillos, al igual que líneas que combinen ambos planteamientos.