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2. Techno-Economic Framework for Shale Gas Developments

2.3. Main Objectives of Proposed Framework

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Se presentan las banderas de cada uno de los grupos alzados en armas descritos en esta investigación, como resultado del trabajo de campo en donde se recopiló información acerca de

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, FARC-EP, es un grupo guerrillero de corte marxista-leninista, que opera al interior del país y en las regiones fronterizas de Venezuela, Ecuador y Perú. Su protagonismo en el ámbito político se remonta hacia el año 1964, fecha en que se produjo su fundación. El grupo armado está dirigido por un secretariado, el cual se encontró hasta hace poco tiempo, bajo las órdenes de uno de sus fundadores, Pedro Antonio Marín, alias Manuel Marulanda Vélez y más conocido como ‘Tirofijo’, fallecido el 26 de marzo de 2008. Quien lo ha sucedido en el cargo fue el antropólogo Guillermo León Sáenz Vargas, comúnmente llamado, ‘Alfonso Cano’, fallecido el 4 de noviembre de 2011. En su edición de ese mismo día la revista Semana, escribe que alias ‘Iván Márques’ distante de las acciones militares, ha sido quien manejaba las relaciones internacionales en ese momento y alias ‘Timochenko’ quien ha operado en una línea bolivariana con un perfil guerrerista gracias a su preparación en Europa oriental, vinculado al grupo guerrillero en 1982, eran quienes probablemente se perfilaban como sucesores de ‘Alfonso Cano’.

‘Ivan Márques’ hace parte de la mesa de negociadores de las FARC-EP en el actual proceso de paz, y Rodrigo Londoño Echeverri, alias ‘Timochenco’, es el máximo jefe del grupo guerrillero.

El grupo armado está calificado como grupo terrorista por 31 países, entre ellos Colombia, Perú, Estados Unidos, Canadá y los países de la Unión Europea. Por su parte, los gobiernos de algunos países latinoamericanos como Ecuador, Bolivia, Brasil, Argentina, Chile y Venezuela, no le aplican este calificativo. Con respecto al gobierno venezolano, éste ha solicitado ante la comunidad internacional que se le otorgue el estatus de grupo beligerante, al considerarle razones políticas a su existencia.

Su presencia es notoria en 24 de los 32 departamentos que conforman Colombia, pero las zonas donde realizan mayor número de hostigamientos es al sur y al oriente del país, concretamente en el Putumayo, Huila, Nariño, Cauca y Valle del Cauca. Sin embargo, se han reportado operaciones militares contra campamentos existentes en países fronterizos como Venezuela, Ecuador, Panamá y Brasil.

En todo caso, en la actualidad, las FARC-EP han realizado un proceso de modificación en su accionar y han aumentado sus operaciones contra el ejército y la policía, realizando su confrontación en regiones en donde podría tener una mayor ventaja estratégica y también una mayor repercusión militar y económica.

simbologías, insignias, banderas y demás imágenes que utilizan los diferentes movimientos para identificarse y sentir pertenencia al grupo en el cual militan, excepto las AUC que no tienen bandera representativa.

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“Si bien ha disminuido las grandes operaciones propuestas en la concepción de Nueva Forma de Operar (NFO), (…) se han incrementado las acciones que caracterizaron en su momento la modalidad operativa de la guerra de guerrillas fundamentada en el hostigamiento y los golpes de mano” (Medina, 2011: 220)

Se puede observar gráficamente los flujos y reflujos de las estructuras militares y políticas de las FARC-EP, además de la distribución estratégica de algunas de sus columnas móviles. (Ver mapa 3).

Ahora bien, el 27 de mayo de 1964, fecha en que se inició la Operación Marquetalia, bajo el gobierno de Guillermo León Valencia, se toma como el día oficial de origen de las FARC. Como respuesta a la agresión por parte del Estado, un grupo de 48 campesinos, en uso de su derecho de defensa, se constituyen en guerrilla móvil. Fue en ese mismo año que, bajo el mando del coronel Hernando Currea Cubides, comandante de la sexta brigada, se puso en práctica el ‘Plan LASO’, Latín American Security Operation, contra las regiones de autodefensa campesina en Colombia. Dicho plan constituía la ejecución de los programas de ayuda militar para América Latina enmarcados en la nueva estrategia militar de los Estados Unidos en los años sesenta, conocida como ‘Doctrina de la Seguridad Nacional’, complemento de la Alianza para el Progreso.

“El ejército requiere una reestructuración en sus servicios de inteligencia, guerra sicológica, información pública y programas de acción cívica” (Gonzales :323,324).

Era este el argumento del comandante del ejército Ruiz Novoa, que impulso la puesta en marcha del ‘Plan LASO’, consolidando uno de sus principios: operaciones encubiertas para liquidar a los líderes de los movimientos rebeldes.

La ocupación de Marquetalia se inició con el ejercicio de 16.000 hombres, armados y equipados con todos los instrumentos de guerra modernos en su momento, tales como helicópteros, aviones de reconocimiento de diferentes tipos, bombarderos facilitados por el gobierno de Estados Unidos y algunas piezas para tender el cerco en los alrededores de la región comprendida entre los departamentos de Huila, Valle del Cauca, y el Sur del Tolima. De esta manera se buscaba cerrar el anillo en el que se movía el grupo insurgente para lograr su aniquilación total.

Mapa No. 3

Estructuras y frentes de las FARC-EP, 2010

Columnas Móviles: AR: Arturo Ruíz, RB: Resistencia Barí, AC: Alonso C, Castellanos, RM: Reinel Mendez, TV: Tulio Varón, HM: Heroes de marquetalia, PO: Policarpa, AB:Aurelio Betancourt, TF: Teófilo Forero, JM:Jacinto Matallana, DA: Daniel Aldana.

Fuente: Corporación Nuevo Arco iris (2011). De la guerra de “Jojoy” a la guerra de “Cano”. Revista ARCANOS No. 16, abril de 2011, Bogotá. Reelaborado por grupo de Investivación en Seguridad y Defensa – Actores Armados- 2011

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Los Marquetalianos eran personas dedicadas a trabajar en la mejora de sus condiciones de vida y de su bienestar para abastecer a los pueblos más cercanos como Gaitania, Planadas y Neiva. Algunos habitantes de esta población pertenecían a juntas de mejoras públicas, otros trabajaban en movimientos en beneficio de la construcción de obras públicas o casas parroquiales. En aquel entonces todo lo que se solicitaba al gobierno era ayuda material para el progreso de la región, créditos que serían utilizados en pro de la comunidad y garantías contra la acción de la fuerza pública y de los ‘pájaros’, los asesinos civiles del partido conservador, que no cesaban las agresiones contra los pobladores de la zona.

Sin embargo, el extremo militarismo del gobierno de aquel entonces y sus planteamientos bélicos, optaron por liquidar por la vía de las armas aquello que calificaron como foco comunista de Marquetalia. Para ellos, lo que existía allí era subversión, ideas foráneas y bandoleros que había que aplastar en nombre de la democracia y la defensa de las instituciones. El 14 de junio de 1963, la Fuerza Aérea de Colombia (FAC) bombardeo el comando de Manuel Marulanda Vélez y desembarco 400 unidades aerotransportadas, operación desarrollada bajo el gobierno de Guillermo León Valencia con la contribución de algunos parlamentarios, entre ellos Álvaro Gómez Hurtado, quien fuera promotor de los grandes debates contra las ‘Repúblicas Independientes’, calificativo que sirvió para justificar la agresión.

Varias dividiones democráticas del país se manifestaron contra la Operación. Antes de comenzar el conflicto, el padre Camilo Torres se ofreció como mediador para su solución pacífica, pero las autoridades castrenses y las jerarquías de la Iglesia se opusieron a ello. Los campesinos de diferentes regiones igualmente se movilizaron pidiendo una solución que no llegara a confrontación. A nivel internacional, intelectuales franceses dirigidos por Jean Paul Sartre, Jacques Duclos y Simone de Beauvior, enviarón una carta al gobierno apoyando a los campesinos agredidos. Como se puede notar, los esfuerzos de los distintos grupos fueron en vano ya que el gobierno resolvió declarar la guerra oficialmente.

El origen de la Operación se puede asociar con los preparativos que comienzan en abril de 1964 y la declaratoria oficial de las hostilidades, el 18 de mayo. Los primeros combates por el control de la zona se dan el 27 de mayo y se reanudan el 18 de junio a la vez que se celebran actos oficiales de reconquista de la región. En esta primera etapa, se autorizó a los altos mandos militares para que ocuparan la región de Marquetalia, Riochiquito y El Pato, eliminando a todos los habitantes que no compartieran la política oficial. De esta forma, fue como en un lugar de la zona llamado El Dorado, cerca de Planadas, fusilaron a centenares de campesinos acusados de ‘bandoleros’.

La operación militar calculada para tres semanas se convirtió en una guerra que no ha cesado y que lleva más de cincuenta años. Con el dinero invertido en la agresión contra los 48 hombres en Marquetalia, el gobierno pudo haber mejorado las condiciones de vida de los habitantes de la región y rehabilitar las poblaciones, de Santa Rita, La Estrella, Gaitania, Planadas, Praga, Chapinero, San Luis, Aipesito, Sur de Ata y otros.

Tan pronto tuvieron conocimiento de la inminencia del operativo, los núcleos armados prepararon su respuesta, evacuando hacia la selva a mujeres, niños, ancianos y, en general a aquellos campesinos que no estuvieran en condiciones de combatir. Mientras tanto, las 48 personas entre ellas hombres y mujeres que se quedaron en la población, procedieron a reorganizarse en guerrillas móviles. Como soporte de este movimiento el Partido Comunista destinó como comisarios políticos a Jacobo Arenas, miembro de su comité ejecutivo, que luego se convirtió en uno de los máximos dirigentes de las FARC y a Hernando González, miembro de las Juventudes Comunistas y estudiante de la Universidad Libre.

Las contingencias de la lucha, lno impidieron que los combatientes de Marquetalia crearan una Asamblea. Las primeras líneas tácticas y estratégicas de guerrillas móviles, diseñando planes muy concretos para continuar la lucha en el área e impulsar su crecimiento; al mismo tiempo, la Asamblea aprobó el ‘Programa Agrario de las Guerrillas’, que con el tiempo se convertiría en su programa agrario definitivo, que ha sido:

“… proclamado el 20 de julio de 1964 en el fragor de la lucha armada de Marquetalia, corregido y ampliado por la Octava Conferencia Nacional de las FARC-EP, 2 de abril de 1993” (Ferro y Uribe, 2002: 114).

En dicho programa se plantea la lucha por una reforma agraria revolucionaria que liquide las bases de la propiedad latifundista y entregue la tierra al campesino garantizando las condiciones para su explotación económica. Se señalaba, además, la necesidad de forjar un frente único de todas las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias del país para la realización de los cambios democráticos, pues con respecto a los manejos de la política gubernamental como dice el informante D., su incorformidad procede a raíz de que

“El gobierno en Colombia son un grupo de familias que no quieren soltar el poder, hoy en día los hijos de estos que han sido políticos ya ven a sus delfines teniendo cargos en partidos y creando nuevos partidos, simplemente para que ellos sean la continuidad de ésta oligarquía en el poder. Si yo hablo de la forma que estoy hablando aquí no me pasa nada, pero allí en Colombia ya sería un enemigo de cuidado para ellos, porque yo estoy denunciando la estrategia que ellos hacen para seguir

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en el poder. Se han aliado hasta con el perro y con el gato para mantenerse ahí”.

La Operación Marquetalia contra un pequeño grupo de campesinos, que tomaron las armas para defenderse y comenzar a crear las condiciones para una contienda superior con el apoyo de las masas, se convirtió para los altos mandos militares y para el gobierno en un rotundo fracaso, ya que al momento de llegar a la población solo encontraron a seis personas las cuales no poseían armamento de ningún tipo. Los integrantes de las guerrillas móviles ya se encontraban dispersos por toda la región y su modus operandi consistió en aparecer y desaparecer de las distintas zonas, en atacar y no dejar pistas que permitieran ser seguidos. De esta forma, la guerrilla ha evolucionado, crecido y se ha mantenido vigente a lo largo de estos años.

Existen versiones encontradas en cuanto al número de combatientes oficiales, ya que por un lado, las FARC han manejado consistentemente la cifra de 16.000 soldados agresores en la zona, en tanto que el general Matallana estableció un máximo de 2.000 defensores de la legitimidad del Estado. En cuanto a la resistencia, las Farc sostienen que fueron 48 los combatientes, y el general Matallana, para restarles heroicidad a los campesinos, ha aumentado la cifra a 250 combatientes, argumentando que se trataba en realidad de unas 40 cabezas de familia, con un promedio de entre seis a ocho miembros aptos para el combate.

Existen igualmente distintas interpretaciones respecto al número de víctimas y los métodos utilizados en la operación. Desde el periódico Voz Proletaria, órgano del Partido Comunista, uno de cuyos reporteros era entonces Jacobo Arenas, publicó:

“… bárbaro bombardeo y ametrallamiento… mortíferos cohetes… Sanguinario bombardeo.., Guerra bacteriológica. .. Persecución y asesinatos masivos” (Voz Proletaria, 1964, junio 13)

Detrás de todas estas prácticas se denunciaba la presencia y complicidad de fuerzas norteamericanas, en su estrategia de lucha contrainsurgente.

“En esta guerra participan contra nosotros tropas, aviones, altos militares y especialistas norteamericanos. Es por esto que se lanzan 16.000 hombres provistos de las armas más modernas y destructoras, es por eso que contra nosotros se emplean las tácticas del bloqueo económico, del cerco de exterminio, de las acometidas por aire y tierra, y por último, de la guerra bacteriológica. Es por esto que el gobierno y el imperialismo yanqui emplean cientos y miles de millones de pesos y dólares en armas, pertrechos, pago de espías y delatores. Es por eso que el gobierno soborna conciencias, mata, persigue y encarcela a la gente colombiana que se (une) a la lucha solidaria con nosotros y (son)

víctimas (de) una cruel e inhumana guerra de exterminio” (Jacobo, 1966: 98).

Durante sus primeros años de existencia, las FARC tuvieron un carácter exclusivamente rural y limitado a acciones relativamente esporádicas en pequeñas zonas de influencia, primando todavía el componente de autodefensa campesina. El gobierno colombiano realizó varios operativos militares para acabar con el grupo guerrillero, que no lograron su fin.

De los primeros miembros reconocidos de las FARC-EP de aquel entonces y que cayeron en enfrentamientos contra el ejército se encuentra Hernando González Acosta, quien murió en una emboscada perpetrada por las Fuerzas Armadas en la población de Riochiquito el 29 de septiembre de 1964 y fue uno de los personajes que participó activamente en la resistencia de Marquetalia. Para finales de ese mismo año, se convoca la Primera Conferencia Guerrillera en la cual se precisan nuevos planes de acción militar, política, organización, educación y propaganda, fijando como objetivo prioritario la subsistencia del Movimiento que a partir de este momento se denomina ‘Bloque Sur’.

“Es a raíz de la toma de Marquetalia por el ejército y durante la primera conferencia cuando se dio a la organización el nombre de Bloque Sur (septiembre de 1964), y se estructuró como guerra de guerrillas. El Bloque Sur estaba conformado por los grupos de Marquetalia, Riochiquito, 26 de septiembre, Pato y Guayabero” (Ferro & Uribe, 2002: 34).

Unos meses más tarde, exactamente en julio de 1966, la guerrilla fue víctima de otro ataque por parte del Ejército, al caer abatido en un asalto Carmelo López, más conocido como el teniente Gilberto y quien se desempeñaba como tesorero del Movimiento y miembro del Estado Mayor. En este ataque también fueron dados de baja Myriam Narváez, guerrillera que actuó en la Operación Marquetalia, Norberto Saín, y siete compañeros más.

“La organización, sin embargo, considera como fecha oficial de su nacimiento el 27 de mayo de 1964, día de la ocupación de Marquetalia, al conmemorar la resistencia del grupo de 48 hombres a la ofensiva militar. Este hecho ha sido visto por los integrantes de la organización como el más significativo, puesto que en lugar de aniquilarlos dio origen al movimiento armado, que durante la Segunda Conferencia Nacional (25 de abril a 5 de mayo de 1966, en Casa verde, Meta) recibió el nombre de Fuerzas Armadas Revolucionarias FARC. Esta Conferecnia ha sido considerada como la Asamblea Constitutiva de la organización puesto que en ella, además de darle nombre, se elaboró un reglamento interno, un régimen organizativo y disciplinario y se nombró un Estado mayor, integrado por Ciro Trujillo y Manuel Marulanda Vélez” (Ferro & Uribe, 2002:34).

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Se planteó la necesidad táctica de expandir la acción de guerra de guerrillas móviles a otras áreas del país. En esta Segunda Conferencia del Bloque Sur, se oficializó la conformación de las FARC como brazo armado del partido comunista.

En el intento de llegar a otras zonas donde aún no se había operado, las fuerzas guerrilleras al mando de Ciro Trujillo, fueron detectadas por el Ejército quien les propinó otro duro golpe en la ciudad de Armenia, capital del departamento del Quindío. Por tal motivo, se hizo necesario llevar a cabo una Tercera Conferencia, en la cual se constituyó la Escuela Nacional de Formación Ideológica para el Estudio de la ‘Guerra Preventiva’ y la ‘Guerra del Pueblo’. Poco tiempo después se realizó la Cuarta Conferencia con el fin de hacer un balance general y un reajuste del Estado Mayor y de todo el mando del grupo insurgente.

La agrupación guerrillera ha sufrido a través de su historia, una serie de reformas que se han manifestado a través de Conferencias, en las cuales se introducen cambios que van dirigidos principalmente al Secretariado del Estado Mayor Central; tal fue el caso de la Cuarta Conferencia que tuvo lugar en enero de 1973; también la Quinta Conferencia que se realizó un año después y en la cual se volvió a tratar el tema de la Segunda Conferencia, referente a la expansión del Movimiento a zonas nuevas. Por su parte, la Sexta Conferencia, efectuada entre el 18 y el 26 de enero de 1978, es de especial relevancia dado que en ella se produjo un severo ajuste debido a la creación de los Estados Mayores de cada Frente.

Hasta la década de 1980, las FARC crecieron de manera relativamente lenta; sufrieron una escisión por parte de Javier Delgado y Hernando Pizarro Leongómez, antiguos comandantes de las FARC, que formaron aparte una guerrilla llamada Comando Ricardo Franco Frente-Sur. En ese momento, las FARC tenían en sus filas entre 1.000 y 3.000 hombres.

“En esta perspectiva histórica, para el comandante Iván Ríos el principio fundacional significa ‘estar siempre al lado del pueblo, principio que se mantiene como una constante ético-moral y política de las FARC’. De hecho cuando consideran que ha llegado a ser un ejército se definen como ‘Ejercito del Pueblo’. Así mismo, estar siempre al lado del pueblo para ellos significa resistir32” (Ferro & Uribe, 2002: 35).

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En una entrevista realizada al comandante Iván Ríos, coordinador de la comisión temática creada durante el proceso de paz con el gobierno de Andrés Pastrana y miembro de la Comisión Política Nacional de las FARC-EP, San Vicente del Caguán, 1999 dijo: “La palabra Resistencia sintetiza todo, porque es armada, política e ideológica. Nosotros que le venimos diciendo a la gente, hay que resistir, y si hay que hacer dos o tres Marquetalias, pues las haríamos, podemos hablar de una cultura fariana, la cultura de la resistencia, la cultura de la igualdad. Son valores que identifican a la organización”.

La Séptima Conferencia, se llevó a cabo entre el 4 y el 14 de marzo de 1982, donde Jacobo arenas decretó: “De hoy en adelante nos llamamos oficialmente fuerzas Amadas revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo, FARC-EP” (Arenas, 1985: 212).

Esto significaba un replanteamiento en su “accionar” militar y reafirmando el