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Chapter 2: Literature Review

2.17 OE and PE: Together, Apart or Somewhere in Between?

2.17.3 Somewhere in between

am oroso sufre u n enfriam iento a n te la indiferencia de la n atu raleza o la consideración de la vida lim itad a y la m uerte del hom bre. E n el poem a 7 de C atulo, dos v ersos...aut quam sidera multa cum tacet nox /

furtiuos hominum uident amores, con sus estrellas como epískopoi se d istan ­

ciab an del am or con u n a perspectiva sideral; en este sector de 5 ni siquiera h ay referencias al am or. Sólo a la vida y la m uerte. T a l vez esta sintaxis referencial contenga u n tan to de emoción, de expresi­ vidad contenida en v. 6 al presen tar al hom bre como agente d e la m uerte.

— Vv. 7-9. Excepcionales desde el p u nto de vista sintáctico: un sólo verbo p a ra tres versos, en contraste con el resto del poem a. El verbo, a su vez, está en im perativo, con su ausencia de m arcas te m ­ porales y de persona. El im p erativ o es u n no-tiem po. E xcepcionalidad, pues, morfológica. Señala la pro x im id ad m áxim a a la acción. L a falta de m arcas tem porales no p erm ite o tra consideración qu e la del e n u n ­ ciado en sí mismo, sin referencias al proceso de enunciación. H a b la r es aq u í sinónim o de actuar. Pero se h ab la poco en tres versos : ya hem os dicho q ue faltan los verbos, la subordinación, con su jerarq u izació n del pensam iento. Lo más curioso: h ay u n a cierta re d u n d an c ia; el léxico, la inform ación es m ín im a: da... baña u n proceso p u ro , apenas u n gesto, y u n protagonista mi, receptivo. Luego, térm inos gram aticales, adjetivos num erales que d eterm in an u n a y o tra vez, inagotablem ente al objeto. F u erte desequilibrio entre los factores que aseguran la com unicación; tendencia al despilfarro en lo accesorio —adjetivos— y apenas sustantivos y verbos.

— Vv. 10-13. E n v. 10 dein cum milia multa fecerimus se pasa de la sintaxis conativa, al lado del grito y de la acción, a u n a sintaxis de- clarativo-expresiva; de la coordinación a la subordinación, de la am big ü ed ad tem poral de vv. 7-9 —fuera del tiem po, al m argen del tiem po, en el no-tiem po, acción en sí, com o tal— a una tem poralidad precisa, su bordinada a la p rin cip al conturbabimus. Se opone un a acción en m archa, en pleno proceso, en su d u ración, a u na acción consi­ d era d a desde la perspectiva de su realización, de su cum plim iento. U n proceso frente a su resultado.

Ig u alm en te en v. 7, nos las habíam os —im plícitam ente— con u n presente, u n ah o ra, u na actividad in m e d ia ta ; en vv. 10-11 la acción pasa a ser u n proyecto, u n p ro g ra m a p a ra realizar en el futuro. F ren te a la esperanza de m ás besos después de v. 10 dein..., aparece cum un térm ino gram atical y relacional en lu g a r de bada, lexem a sem ántica­ m ente.pleno. F ru stra la esperanza y la rem ite al futuro.

L a insistencia en v. 10 n o nos h ace pasar p o r alto el resto. Los tiem pos son futuros o subjuntivos de subordinación. L a sintaxis es declarativa con algunas referencias expresivas a los sujetos. El p e n ­ sam iento se encadena con rigor, con nexos abundantes, se restablece la tem poralidad y la causalidad. H ay, incluso, u n a cierta red u n d an cia —v. 10 desde el p u n to de vista nocional apenas añ ad e n a d a a w . 7-9

salvo la precisión y el alejam iento tem porales—, un gusto por la clarid ad (au n q u e en otro sentido, diferente del sintáctico, h ay m uchas am bigüedades). L a introducción de las subordinadas últim as, cul­ m ina, a nivel tem ático, el alejam iento de la acción p u ra q ue h an ido in tro d u cien d o progresivam ente las p alab ras del poeta. Vv. 10-13 son, m ás qu e otros, los de u n poeta que h ab la y reflexiona lejos del grito y del h ace r in m ediato del am ante.

Proponem os, como resum en, el gráfico ad ju n to (página siguiente). Las colum nas, de izquierda a derecha, m uestran la distribución de la m a teria del contenido. Se va desde el am o r y sus protagonistas hasta la hostilidad social (II I) o la indiferencia cósmica (V). O tras dos Ia IV y la I I son m ediaciones: en la IV se recoge la com ún condi­ ción de m ortales de los enam orados y los viejos, frente a la n aturaleza —soles— eterna. L a I I es u na transición en tre las actividades amorosas de la p areja y el cerco social hostil (más ad elan te explicarem os el sen­ tido de esta m ediación).

Las líneas seccionan el poem a en cu atro partes según los tipos de sintaxis (tiem pos y modos verbales), según las relaciones enunciación- enunciado.

L as flechas in tro d u cen dinam ism o en el esquem a. M arcan , a m e­ d id a q u e progresa la lectura, la dim ensión proxim idad-alejam iento a /d e la p a re ja am orosa tanto en su presentación d irecta-indirecta como en su com unicación. A este respecto sobresale gráficam ente la coin­ cidencia entre la m áxim a proxim idad — colum nas de la derecha— y el alejam iento, q ue varía. H ay u n a especie de m ovim iento en zig-zag de tipo centrífugo.

Podem os relacionarlo con otras divisiones —la sintáctico-form al, p o r ejem plo— del poem a.

De las tres partes I (vv. 1-3), I I (vv. 4-6) y I I I (vv. 7-13), con dos secciones cad a u n a IA -B (1 ; 2-3), I I A -B (4; 5-6) y I I I A-B(7-9; 10-13), el seccionam iento según los tipos de sintaxis únicam ente di­ fiere al h acer de I I I B u n a cu a rta p a rte independiente.

A su vez I A se relacionaría con I I I A(7-9) p o r ser am bas conativas y se o p o n d rían a I I B y 111 B po r ser declarativo-expresivas. Precisa­ m en te la dirección de las flechas m ide este desplazam iento.

O tra división sintáctico-form al (I A vs I B) (II A vs I I B) halla su trad u cció n a térm inos de proxim idad-alejam iento de la p are ja am oro­ sa: en aestimemus frente a amemus se h a in tro d u cid o la consideración de los viejos (colum na II) ; en vv. 5-6 frente al 4 la perspectiva hum ana, au n q u e alejad a del am or, está presente frente a la cósmica.

El m ovim iento en zig-zag parece preferir u n a partició n bip artita del poem a (w . 1-6; 7-13) con correspondencias de las respectivas secciones 1.a y 2.a : v. 1: vv. 7-9 :: vv. 4-6: vv. 10-13. H a y tam bién razones d e tipo fónico-prosódico y sintáctico p a ra a c e n tu ar el carácter excepcional de vv. 7-9 frente a otras partes del poem a.

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m iten u n as a otras en proporciones variables de am bos elementos. Lo poético de u n poem a surge po r esta com binación de lo sem ejante en lo lineal m ultiplicada según los niveles. U n grado excesivo de se­ m ejanza p ro d u ciría redundancias intolerables, lo m ismo que su ausen­ cia a te n ta ría co n tra la un id ad de la ob ra. Las im presiones del lector tra ­ ducen a efectos, explican o in te rp re ta n estos procedim ientos poéticos.

II

L as relaciones de sustitución. —Los niveles precedentes condicio­ n a n n uestra aproxim ación al com ponente sem ántico del poem a.

Lo específico de la poesía no se reduce a la posibilidad de establecer posiciones equivalentes basadas en criterios sintagm áticos sino que, ad e ­ m ás, d en tro de ellos, la sustancia del contenido debe, a su vez, manifes­ ta r correlaciones o contrastes, form alizables según criterios semánticos. P o r consiguiente de poco nos sirven los tem as del poem a, si no es como m ero p u n to de p a rtid a . Solam ente cu ando o cupan posiciones sintagm áticas equivalentes em piezan a llam ar nuestra atención e in v itan a que prosiga el análisis p a ra h a lla r las relaciones sem ánticas que confirm en o contrasten con las sintácticas y en ese ju eg o den lugar a efectos de sentido m últiples.

E n u n a descripción anterior los tem as del poem a eran vistos como com unicación am orosa directa en la que se in terferían progresivam ente los viejos y su m undo, lo lim itado de la vida h u m a n a y los envidiosos de la felicidad ajena.

S intagm áticam ente establecíam os varios paralelism os: I A, I I A (con ciertos reparos) y I I I A (vv. 1, 4 y 7-9 respectivam ente) eran posicionalm ente equivalentes y d eterm in a b an q u e I B (vv. 2-3) I I B

(vv. 5-6) y I I I B (vv. 10-13) tam b ién lo fueran.

C u an d o proseguía el análisis salían a la luz nuevos paralelism os: en las secciones B, en I v. 2 se relacionaba con v. 3 m ediante la subor­ d in ació n ; v. 5 estaba en idéntica relación con v. 6 en I I ; en cuanto a

I I I B (vv. 10-13) reconocíam os que se com plicaba el esquem a. El desequilibrio de estos versos (10-13) respecto a los anteriores, adem ás de otras razones que a p a recerán en breve, nos inducen a co­ m en zar p o r ellos al análisis sem ántico.

L a subordinación es m últiple; u n a m ism a oración aparece ora como p rin cip al o ra como su b o rd in ad a; igualm ente puede recibir más de u n a subordinada.

, ,. í relación subordinada-

V. 10 cum... fecerimus / v. 11 conturbabimus j principal fiaraida a v. 13 cum... sciat / v. 12 ne... posút

. , . , . . . í su b o rd in ad a / principal, v. 12 ne... possit / v. 11 conturbabimus \ comparabie Ά

v. 11 ne... sciamus, y con capacidad p a ra recibir u n a nueva subor­ d in a d a de infinitivo, v. 12, ne quis malus imidere possit.

Pues bien si atendem os a la « m ateria del contenido» nos encontra­ mos con precauciones p a ra pro teg er el am or contra los que acechan la felicidad ajena.

D ado que en vv. 2-3 h a y tam b ién hostilidad contra la vida am orosa propuesta en v. 1, pues acechan rumores senum seueriorum y como sin­ tagm áticam ente son equivalentes IB (vv. 2-3) I I I B (vv. 10-13) los tendrem os en cuenta en el análisis.

Estas razones in tern as a nuestro m étodo se encuentran con u n a vieja observación de los com entaristas d e C atulo: verbos como aesti­

memus (v. 3), fecerimus (v. 10), conturbabimus (v. 11), p erten ecían al

v ocabulario de los círculos bancarios, de las actividades comerciales rom anas.

T ranspondrem os a nuestro análisis y describirem os relaciones q ue casi nunca h an sido entendidas con claridad y h a n sido fuente de num erosos m alentendidos e interpretaciones subjetivas.

Si regularizam os la sintaxis, prescindiendo de la condición de p rin ­ cipales o subordinadas y aten d ien d o ú n icam ente a los sujetos, núcleos del predicado y objetos, obtenem os este esquem a:

I I I I I I

(sujetos, SN) (Núcleos) (Objetos)

V. 2 senes emittunt rumores

v. 3 nos aestimemus rumores ( senes) (solent aestimare) (alia )

v. 10 nos facimus ' milia multa

v. 11 nos conturbabimus illa (baña) ( senes) ( conturbant) ( rationes)

v. 12 malus inuidet ( senes) (imiident)

v. 11 nos nesciamus ( illa )

( malus ) nesciat tantum basiorum

IV (Pred.)

unius assis

esse

Los térm inos q ue figuran en tre paréntesis debajo de los versos 3, 11 y 12 no pertenecen al texto. Los hem os suplido por observaciones de los com entaristas. E stim an éstos1 q ue la actividad m ercantil era ejercida p redom inantem ente p o r personas de edad m a d u ra ; d en tro de sus prácticas estaba el confundir las cuentas bien m ediante la gráfica sacudida del abaco o m ediante la frau d u len ta ocultación o tergiversación de beneficios. E ste contexto histórico aclara o perm ite

1 Cf. H. L. Lévy, «Catullus, 5.7.11 and the abacus», American Journal ofPhilology, 1941, páginas 222-224; C. J . Fordyce, Catullus, A Commentary, Oxford, 1961; K . Q uinn, 'Ca­

explicitar en el gráfico relaciones que perm anecen debajo de la su­ perficie del poem a. Son relaciones de sustitución, metafóricas.

En v. 12 no hemos necesitado re cu rrir a los com entaristas: en el térm ino inuidere confluyen al menos dos sentidos: uno técnico, preciso «echar m al de ojo»; u n segundo próxim o a nuestro «envidiar». El parentesco entre los rum ores de censura de v. 2 y la envidia, que au n q u e en ocasiones se oculta celosam ente, en otras se m anifiesta por el m ismo vehículo que la censura, facilita la sustitución que hemos colocado entre paréntesis.

P or esta línea que va de unas relaciones de sustitución deducidas del texto gracias a los com entaristas a otras casi explícitas com o inuidere (en que senes y m a lu s son sujetos de im idia), llegam os a ne sciamus (v. 11) j cum... sciat (v. 13).

Y a no h ay sustitución sino que se repite el m ism o lexem a (hacemos abstracción de sus distintos accidentes gram aticales) con distintos sujetos nos y malus.

M erece la pen a que atendam os u n a vez más a la sintaxis. V. 11 ne sciamus estaba en posición comparable a v . 12 ne quis, malus...

inuidere possit respecto a la principal conturbabimus. Esta id en tid ad de

relaciones la expresaba la conjunción disyuntiva aut (v. 12). P or otro lado, a nivel sem ántico, hemos visto

{

L a id e n tid ad del lexe­ m a verbal coloca en posiciones paralelas a sus sujetos y objetos. V olviendo a la sintaxis: la oración de v. 13 es su b o rd in ad a de v. 12. C atulo p o d ría h a b e r expresado su pensam iento en u n orden más accesible: vv. 11-13-12. «P ara no saberlo nosotros y p a ra que ningún m alvado, cuando supiera el núm ero de besos, p u d iera echarnos el m al de ojo».

D e esta form a el paralelism o sem ántico y las posiciones com p ara­ bles sa ta ría n más a la vista. Si hay esas inversiones sintácticas (prin­ cipal antes de subordinada) donde, tam b ién existe u n fenóm eno sem ántico (los jóvenes y los mali com parten idéntico verbo y objeto:

basia) no h ay m ás rem edio que relacionarlas: inversión, sustitución.

M ás aú n , en vv. 12-13 h ay u n doble m ovim iento: conocim iento de u n a c a n tid ad de besos seguida de u n a evaluación negativa, u n a acción hostil hacia los mismos (inuidere).

E n vv. 2-3 rumaresque senum seueriorum j omnes unius aestimemus assis nos hallam os eii posición p aralela I B (vv. 2-3) / I I I B (vv. 12-13); hay la m ism a relación subo rd in ad a / principal que en vv. 12-13. Y llevando más lejos la sim ilitud registram os: los viejos lan zan un núm ero de rumores; al núm ero —omnes— sigue la evaluación depre- ciativa, negativa, p o r p arte de los jóvenes (aestimemus... assis). La

relación de hostilidad es p a te n te en am bos casos; la defensiva d e los jóvenes, tam bién. Lo que se defiende es idéntico: besos, am or.

U nicam ente cabría a ñ a d ir algo respecto a vv. 2-3. E n tre los jó ­ venes, sujeto de aestimare, y los objetos de su actividad hostil (los viejos y sus rum ores) h a y u n a contigüidad explícita, en el verso, que provoca u n prim er contraste de efectos de sentido irónicos: en ta n to que el objeto es huidizo e inconcreto — rumores— el núcleo del p re d i­ cado —aestimare— indica precisión y exactitud, m ás m arcad a a ú n en

unius... assis.

Y tam bién h a y sustitución: los jóvenes, q u e h a b ía n aplicado

aestimare a u n objeto distinto del h a b itu a l son tam bién sustitutos de

los sujetos habituales de este verbo. E n efecto, son los viejos los q ue hacen cuentas, los que tasan y evalúan. A hora tal p ráctica se vuelve contra ellos : efectos de sentido paródicos.

Nos hemos dem orado u n tan to estableciendo correlaciones posi- cionales —según nuestro análisis sintagm ático p revio—, com paraciones explícitas en el poem a, y otras que hem os debido restablecer im p lí­ citam ente.

Los resultados de estas operaciones se m anifiestan como posibi­ lid ad de distintos sujetos y objetos p a ra ap arecer en posiciones in te r ­ cam biables en el poem a. E n concreto, los sujetos son los jóvenes, los viejos y los mali. Los objetos son besos, cuentas, rum ores; sus activ i­ dades, el cálculo, la confusión del mismo, la estim ación positiva o negativa.

Las relaciones de sustitución pertenecen al eje m etafórico del dis­ curso. Su presencia en este poem a ha provocado m últiples electos de sentido. Los com entaristas h a n a b u n d a d o en ellos. Son de tipo cómico. H a y p arodia, ironía, a u to iro n ía 1. Se h a h ab lad o de desprecio y d erro ta del n ú m e ro 2 o de control y sumisión al núm ero p o r C atulo. Desde el p u n to de vista de la historia literaria, distinto del nuestro po r deducir sus datos del exterior del poem a, sin d uda es acertado relacionar estas técnicas con la tradición satírico teatral q ue confluye en C a tu lo 3.

D esde el p u n to de vista del com entario hem os au n ad o bajo u n a rú b ric a sem ántica —relaciones de sustitución o m etafóricas— u n b u en núm ero de efectos de sentido sum am ente equívocos, am biguos y discutibles. A dem ás hemos relacionado la sem ántica con el análisis posicional previo y tam bién podem os a ñ a d ir q u e se entiende bien, desde esta nueva perspectiva, el m ovim iento d e distanciam iento q u e notábam os en vv. 2-3 y 10-13 respecto a la com unicación directa de los jóvenes am antes. Pues en todo efecto cómico, irónico o paródico

1 E. Schaffer, Das Verhältnis von Erlebnis und Kunstgestalt bei Catuli, Wiesbaden, 1966. 2 Ch. Segal, «Catullus 5 and 7: A Study in Complementarles», American Journal

o f Philology, 1968.

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