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One-dimensional path

4.5 Simulation experiments

4.5.1 One-dimensional path

(Unidades 19 a 21 Abanico de Santa Marta)

Valores expresados en %. 9013 9014 9015 9026 1203 Cuarzo monocristalino Extinción recta (<5%) 25,1 29,5 34,1 43,3 30,8 Extinción ondulante (>5%) 2,9 0,7 0,5 13,4 2,9 Cuarzo policristalino 1,4 5,8 2,1 9,2 2,9 Chert 0,5 - - 0,8 - Feldespato potásico 6,6 11,7 15,9 11,7 6,6 Plagioclasa 0,5 - - 0,8 - F.R. Plutónicas 0,5 1,5 0,9 1,3 - F.R. Sedimentaria Carbonatos 53,6 43,8 34,4 - 15,4 Areniscas 4,3 1,4 4,2 3,6 16,1 Arcillas 1,7 0,7 2,5 1,6 18,3 F.R. Metamórficas Pizarras - - - - - Esquistos - - - 0,5 - Metacuarcitas - - - - - F.R. Autóctonas Carbonatos - - - - - Moscovita 0,7 1,4 4,2 2,5 2,1 Biotitas 1,4 2,9 0,8 10,9 4,3

La litología característica son las lutitas rojas que imprimen el carácter dominante a la unidad, si bien intercalados aparecen suelos calcimorfos y niveles de conglomerados de cantos polimícticos de características semejantes a la unidad 20, aunque es frecuente encontrarlos también edafiza- dos al igual que los fangos.

En función de las zonas y cuando el corte lo permita se observa una alternancia rítmica entre los detríticos groseros y las lutitas aunque con predominio de estas últimas. En ocasiones se obser- van cantos, e incluso a veces bloques dispersos entre estos fangos.

Desde el punto de vista sedimentario estos depósitos representan el episodio terminal del ciclo sedimentario correspondiente al abanico de Santa Marta e iniciado con las unidades 19 y 20 a comienzos del Aragoniense y corresponderían a zonas de los frentes distales de los abanicos alu- viales cuyos ápices se situarían preferentemente al sur de la Hoja. La presencia masiva de lutitas estaría relacionada una disminución de energía en el medio y la creación de vastas llanuras de inundación donde predominarían los procesos edáficos que se verían cruzados esporádicamente por canales efímeros.

La edad asignada a estos materiales es la de Aragoniense probablemente Astaraciense por su re- lación con los depósitos de las series infra y suprayacentes.

1.2.2.5. Bloques y cantos de gneises con arenas arcósicas (22). Arenas arcósicas con cantos y lutitas ocres (23). Abanico de Somosierra. Mioceno inferior-medio. (Orleaniense-Asta- raciense)

Esta unidad aparece representada en la mitad oriental de la Hoja extendiéndose a ambas márge- nes del valle del río Duratón y su red tributaria. Constituye parte del relleno de la depresión ter- ciaria de la vertiente norte del puerto de Somosierra en los alrededores de Cerezo de Abajo sien- do esta localidad uno de los puntos donde mejor aparece caracterizada la unidad en un corte a favor del talud de la autovía. Otras secciones con buena calidad se localizan junto a Duruelo ó Sotillo en el Valle del Duratón.

Por lo general esta unidad se sitúa discordante sobre los depósitos detríticos paleógenos y late- ralmente deben pasar de forma gradual a la unidad 20 descrita con anterioridad, aunque no se descarta la posibilidad que se sitúen por encima estratigráficamente de dicha unidad. Este trán- sito es difícil de observar y se pone de manifiesto al norte de la Hoja entre las localidades de Duratón y la Granja Alameda. A techo y en estos parajes se observa también una marcada dis- continuidad con respecto a la serie neógena suprayacente.

Litológicamente se trata de un conjunto detrítico de naturaleza arcósica, con alta proporción de cantos y bloques de rocas metamórficas tipo gneises leucogneises de distinto tamaño en función de su proximidad a los relieves de Somosierra, donde se situarían los ápices de los abanicos alu- viales que los han generado.

En los sectores centrales de la Hoja entre Sotillo y la autovía predominan los depósitos más are- nosos de color ocre, si bien se siguen intercalando niveles de cantos y conglomerados así como niveles lutíticos de color ocre a veces algo rojizos, como consecuencia de los procesos edáficos que se vieron afectados, lo que imprime una característica peculiar y diferenciadora al conjunto.

Más al norte, próximos a los relieves mesozoicos del macizo de Sepúlveda, cerca de la Granja Alameda estas facies denotan ya una cierta influencia de dichos relieves y si bien la relativa dis- talidad de los depósitos es un hecho evidente, procedentes de esas áreas se pone ya de mani- fiesto su influencia con aportes, procedentes de esas áreas pasándose insensible y de forma gra- dual a los depósitos y facies que caracterizan la unidad 20.

En general se observan depósitos fangosos, a veces cementados (paleosuelos) alternando con ni- veles de conglomerados con cantos y bloques poligénicos y arenas.

El análisis de la fracción ligera pone en evidencia la composición arcósica de estos depósitos. Así aparecen valores porcentuales del cuarzo del orden del 42-62 % y de feldespato generalmente entre el 15-25 %. Los fragmentos de rocas sedimentarias por lo general y paradójicamente apa- recen en baja proporción al igual que los de rocas metamórficas, destacando la presencia de mi- cas en porcentajes relativamente altos.

En cuanto a la fracción pesada la turmalina (25-80 %) junto al circón (5-45 %) son los minera- les mas abundantes siguiéndoles en menor proporción el granate (6-10 %), apatito (1-10 %), si- llimanita (2-6 %), estaurolita (1-6 %), distena (3-4 %) y mas raramente brooquita (0,5-1 %) y esfena (0,5 %).

Desde el punto de vista sedimentológico se trata de otra unidad neógena relacionada con la ins- talación de abanicos aluviales húmedos con sus ápices situados en el cuadrante suroccidental de la Hoja, al pie de Somosierra sobre los materiales gneisicos que conformarán los relieves en ese sector y con paleocorrientes con una disposición que abarcaría desde el ENE al NNO. Como en todos los modelos sedimentarios de este tipo se reconocen los tres tipos de facies características en el corte de la autovía en las proximidades de Cerezo de Abajo.

Así las facies más proximales están formados por paquetes masivos de cantos y bloques de gnei- ses y leucogneises de clara tendencia tabular siendo frecuentes numerosas cicatrices internas, co- rrespondiendo a un transporte tipo “debris flow” con transporte clástico.

Las facies medias aparecen caracterizadas por cuerpos tabulares y facies ya algo canalizadas con cierta ordenación interna, tal como granoclasificación, imbricación de cantos y estructuras trac- tivas observables en los niveles arenosos y/o microconglomeráticos.

Las facies distales, más alejadas como es lógico de los relieves de Somosierra, se caracterizan por un aumento en la proporción de fangos, presencia de paleosuelos y edafizaciones nota- bles, a techo de las secuencias de relleno de canal, que aunque se presentan facies canalizadas arenosas con depósitos de carga residual y tapices de cantos y cicatrices internas, con estruc- turas tractivas tipo estratificación cruzada a mediana y gran escala y direcciones de aporte ha- cia el N y NE.

Finalmente y en cuanto a la edad de estos depósitos al igual que en las otras unidades, no exis- ten argumentos paleontológicos que justifiquen la edad asignada. Su relación con otras unida- des así como con la serie infrayacente invitan a pensar que se trata de materiales neógenos de una edad probablemente Aragoniense y situados por debajo de las series que cierran el ciclo ne- ógeno (Abanico de Riaza) al menos en este sector de la Cuenca del Duero.

COMPOSICIÓN DE LA FRACCIÓN PESADA

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