La cobertura vegetal juega un papel fundamental en las ciudades, ya que permite múltiples beneficios tanto para los seres humanos, como para los demás seres vivos. Provee de servicios ambientales a la ciudad, como la captura de dióxido de carbono, y otros elementos y compuestos intensificadores del efecto invernadero. A su vez, permite variación tanto en forma, color y olor del paisaje urbano; brinda tranquilidad, salud mental y física, y genera espacios de recreación y esparcimiento que los habitantes de la ciudad necesitan para olvidarse por un instante de los trancones, la contaminación, y otras situaciones del diario vivir de los citadinos. Asimismo, cuando se tiene una ciudad robustecida de zonas verdes, se tiene una barrera frente a fuertes vientos, y también, permite que el elemento vital agua penetre y se concentre en el suelo, evitando así amenazas naturales como las inundaciones. Incluso, hasta en la parte económica genera beneficios, ya que las zonas con jardines y otro tipo de representación vegetal, produce un aumento en el valor comercial de los predios.
En el mismo sentido, expertos en desarrollo urbano consideran que se debe contar con mínimo 10 metros cuadrados de áreas verdes por habitante (González 1986, citado por López 2013), y Troitiño (2008) apoya lo anterior al aseverar que en estos turbulentos comienzos del siglo XXI, la conservación y el desarrollo no pueden ser entendidos como términos antagónicos, dado que sin conservación no es posible garantizar el desarrollo de las generaciones futuras.
Es por esto que la redensificación de áreas verdes en la ciudad de Bogotá, se debe considerar como una estrategia, no solo de ordenamiento territorial, sino como una estrategia para combatir el cambio climático, y más en la época actual, donde la problemática se ha intensificado; y, teniendo en cuenta que Colombia se encuentra adscrita a diferentes acuerdos y convenios internacionales, en los que se están trabajando por el mismo fin, la conservación ambiental, es
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importante responder adecuadamente a dichos compromisos. A modo de ejemplo se mencionan algunos: Convenio de Diversidad Biológica, Convención de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación y la Sequía UNCCD, Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono, Convenio Marco Cambio Climático, Protocolo de Kioto, Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre otros.
Dentro de este contexto surge la presente estrategia, la cual se sugiere desarrollar considerando conceptos como “arborizado urbano”, “huertas urbanas” y “edificios vegetales” que en las ilustraciones 47-50 se muestran.
Antes de iniciar con los conceptos que ayudan a tejer la propuesta de esta estrategia, es importante precisar que se sugiere en esta estrategia solo emplear especies vegetales nativas, de lo contrario podría generar transformaciones ecológicas en el hábitat. Y por el contrario, al emplear especies nativas, se garantiza la conservación de la avifauna de la ciudad-cuenca.
Arborizado urbano.
Según Reyes & Chaparro (2010), se entiende a la arborización urbana como el manejo de los árboles para su contribución al bienestar físico, social y económico de la sociedad urbana. Tiene que ver con los bosques, otras agrupaciones menores de árboles y los árboles individuales presentes ahí, donde vive la gente.
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Ilustración 47: Arborizado urbano, caso Brasil.
Fuente: Ciclovivo (2016).
Ilustración 48: Arborizado urbano, caso Santiago de Chile.
126 Huertas urbanas.
Estos pequeños jardines tienen varios nombres, son conocidos como kleingärten en Austria, Suiza y Alemania, allotment gardens en el Reino Unido, ogródek dzialkowy en Polonia, rodinná zahrádka en la República Checa, kiskertek en Hungría, volkstuin en Países Bajos, jardins ouvriers y jardins familiaux en Francia y Bélgica, kolonihave en Dinamarca, kolonihage en Noruega, kolonitraedgard en Suecia, siirtolapuutarhat en Finlandia, shiminnoen en Japón, community gardens en Estados Unidos, en Colombia como huertas urbanas y, probablemente de otras maneras en otras partes del mundo (Groening (2005), citado por Nerea (2009).
Según Nerea (2009), los huertos colaboran en la sostenibilidad ambiental de entornos urbanos, pues son un modo de inserción de naturaleza en la ciudad: aumentan el número de áreas verdes recuperando terrenos vacíos, y colaboran en el cierre de los ciclos del metabolismo urbano (agua, materia y energía) haciéndolos visibles, con espacios para compostar residuos de los hogares o del propio huerto. También son espacios en los que se pueden recuperar las variedades locales de cultivos, aumentando la biodiversidad.
Ilustración 49: Huerta urbana.
127 Edificios vegetales.
De acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid (s.f.) los edificios vegetales o fachadas verdes pueden proponerse como elementos verdes alternativos, al aprovechar las capas sin usar de los edificios, en las zonas de mayor densidad urbana. Estas fachadas contribuyen a la mejora de la calidad del aire y las condiciones acústicas, y protegen a los edificios de fluctuaciones térmicas y condiciones meteorológicas extremas.
Ilustración 50: Edificio vegetal, caso Bogotá - Colombia.
Fuente: Archdaily (2017).
Expresión multitemporal y multiobjetivo.
A través de la siguiente ilustración se proponen los objetivos a desarrollar en la estrategia “Redensificación del verde ciudad-cuenca”, discriminados en las tres ventanas de tiempo que se plantean: el corto plazo, el mediano plazo y el largo plazo.
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Ilustración 51: Cruce multitemporal y multiobjetivo de la estrategia “redensificación del verde ciudad-cuenca".
TEMPORALIDAD Corto Plazo 2018-2023 Mediano Plazo 2024-2027 Largo Plazo 2028-2031 O B JE T IVOS
Identificar áreas potenciales para el emplazamiento de arborizados urbanos, huertas urbanas y edificios
vegetales.
Evaluar otros métodos de redensificación vegetal para el caso de estudio.
Redensificar las áreas vegetales en las zonas potenciales identificadas.
Proponer planes de manejo ambiental para las zonas de redensificación vegetal. Construir un manual de construcción sostenible ligado a una nueva normativa urbana. Divulgar e incentivar la
redensificación de la cobertura vegetal a los organismos públicos y privados.
Expandir las áreas de
redensificación vegetal, en el marco de la interconexión ciudad-cuenca.
Apoyar a los cultivadores urbanos en proyectos a fines de aumentar la oferta en los productos alimenticios como hortalizas y frutales.
Asesorar e incentivar a los demás municipios de la cuenca media del río Bogotá a
redensificar la cobertura vegetal de sus territorios.
Fuente: Elaboración propia.