Proposition 3: Final stage of experimentation
4 is an open set.
Diferentes sistematizaciones permiten abordar y organizar las formas de participación de los padres, madres y apoderados/as en la escuela. Existen las clasificaciones que se realizan a través de aspectos muy simples, que subdividen según la singularidad o pluralidad de los participantes, el interés de los padres y apoderados y la subdivisión territorial administrativa. Existen otras más conceptuales que poseen su precedente en teorías y modelos de participación ciudadanas. Otras categorizaciones se realizan según distintos juicios: los niveles, los ámbitos o contextos, los enfoques en los que se entienden y sobre la base de los fines a los que apuntan. Este conjunto, proteico, de criterios, son los que permiten profundizar las disímiles angulaciones que concurren en este tópico y que se proceden a presentar (ver Figura 5).
a) Descripción general de las clasificaciones de participación parental
Las primeras tres clasificaciones son las más básicas, la primera se realiza en base a dos consideraciones: número de quienes participan y en base al proceso de generación de tal agrupación. La siguiente escala clasifica según los distintos focos de interés en el sistema educativo: la gestión educativa y la gestión administrativa del sistema. Se relaciona con la séptima clasificación y su diferencia radica en que una está bajo la visión del apoderado y la otra, bajo la visión de cómo el sistema potencia la participación. La tercera clasifica según la subdivisión territorial administrativa que, a su vez, se subdivide en local, comunal regional y nacional.
La cuarta clasificación se caracteriza en que sus niveles son más específicos y elaborados, Esta clasificación corresponde a los autores Flamey, Gubbins y Morales, que incluye cinco categorías: informativa, consultiva, colaborativa, decisoria y de control de la eficacia o de la gestión.
Nace de la revisión bibliográfica una quinta clasificación correspondiente a la taxonomía propuesta por Martiniello (1999). Tal categorización es una jerarquía que se establece en relación al nivel de responsabilidad y compromiso que asumen los padres; se encuentra compuesta por las siguientes cuatro dimensiones: padres como
responsables de la crianza del niño «parenting», padres como maestros, padres como
agentes de apoyo a la escuela, padres como agentes con poder de decisión, que participan en los consejos consultivos o escolares.
El sexto modelo de participación corresponde a Shumow (2009), el «parent
involvement», es decir, involucración de los padres, en particular, de los hijos que se encuentran en la etapa de la adolescencia. Este modelo distingue tres procesos de colaboración, que se presentan jerarquizados en relación al grado de involucración en el proceso escolar que viven los hijos: Crianza de los hijos, Relaciones entre el hogar y la escuela, Responsabilidad ante los resultados del aprendizaje o ante aquellas actividades del hogar y de la comunidad que promueven el crecimiento social y académico.
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Figura 5. Organización conceptual de la participación parental Nota. Elaboración propia.
Existe una sexta clasificación que sitúa su énfasis en los contextos más recurrentes, tales ámbitos corresponden a: el pedagógico familiar, el escolar, la convivencia, los proyectos específicos y la gestión administrativa.
Bajo distintos enfoques de actuación o formas de visualizar la participación, se produce la séptima clasificación, esta subdivide los enfoques bajo las concepciones: neoliberal, ciudadano o de la participación activa.
b) Taxonomía básica de la participación parental
Las primeras tres clasificaciones son las más básicas, clasifican en base al número de quienes participan y en base al proceso de generación de tal agrupación, según los distintos focos de interés en el sistema educativo y según el territorio administrativo ya sea local, comunal regional y/o nacional.
c) Clasificación según la cantidad de participantes y la formalidad
La clasificación más básica y elemental, posee dos componentes, las que, a su vez, se encuentran compuestas por otros sub componentes. Categoriza, en primera instancia la participación de padres, madres y apoderados/as, según la cantidad: en individual y en colectiva. Esta última posee a su vez dos sub componentes, en la que a su vez se desagrega, en las modalidades espontánea y formal (ver Figura 6).
La participación denominada individual hace referencia a la situación en la cual el apoderado genera acciones en forma singular, representa fines que guardan, generalmente, estrecha relación con los intereses o situación de su hijo o hija, no excediendo normalmente la perspectiva particular. En el caso que la exceda es porque la situación afecta fuertemente al estudiante e involucra a otros compañeros. Las situaciones referidas a los aprendizajes, convivencia, son recurrentes en esta subdivisión. No es una categoría menor, ya que la incidencia de las acciones de padres, madres y
Niveles Informativo Consultivo Colaborativo Toma de decisiones Control de gestión Ámbitos Pedagógico familiar Pedagógico “escolar” Convivencia escolar. Proyectos específicos Gestión administrativa Categorías Responsables de la crianza Como maestros Agentes de apoyo a la escuela Agentes con poder de decisión Agrupación Individual Colectiva Espontánea Organizada Enfoques Neoliberal Ciudadano Participación activa (incluye currículum) Fines Mejorar aprendizajes Proveer apoyo material Profundizar democracia Controlar sistema escolar
72 apoderados puede afectar profundamente la perspectiva futura, en varios ámbitos, del niño, niña o joven.
La siguiente categoría corresponde a la colectiva, en esta la característica diferenciadora es la pluralidad, Un grupo de apoderados se reúne a partir de fines, actividades o situaciones comunes. Entre los ámbitos que lo motivan se presentan aquellos relacionados con lo académico, la docencia, la convivencia, lo recreacional y/o cultural, con los cursos, niveles u otros.
Figura 6. Participación estructurada según el criterio de singularidad o pluralidad
El decreto N° 550 regula los Centros de Padres y Apoderados, los define como organismos que comparten y colaboran en los propósitos educativos y sociales de los establecimientos educacionales del que forma parte. Expresa, el decreto que promoverán la solidaridad, la cohesión grupal, apoyarán organizadamente las labores educativas.
Nota. Elaboración propia.
Dos de las modalidades en las que se puede dar la participación colectiva, son: la espontánea y la formal. La categoría espontánea se produce cuando la participación grupal de los padres se da por situaciones emergentes, es decir, que responde a circunstancias y fines comunes, pero caracterizadas en que son limitadas en tiempos, formalidad, representatividad y reconocimiento. En cambio, la modalidad formal se produce cuando se constituye a través de un proceso formal pre establecido, una forma estipulada que conlleva un reconocimiento institucional. Es el caso de las directivas de curso o comisiones, por ejemplo.
a) Clasificación según los focos de interés
La participación de padres, madres y apoderados/as en el sistema educativo puede tener distintos focos de interés; como ya se expresaba, es posible que el aliciente se encuentre en la gestión educativa y en la gestión administrativa del sistema. La gestión educativa guarda relación con el proceso enseñanza aprendizaje y se refiere al acompañamiento, dado que el énfasis está puesto en mejorar los aprendizajes; es este el fin con mayor preferencia y recurrencia entre padres, madres y apoderados/as. Se visualiza un plano de complementariedad que promueve la alianza entre familia y escuela, lo que también implica dirigir el interés, motivación y compromiso de niños y niñas hacia el aprendizaje escolar y el estar atento a las indicaciones que permitan apoyar el proceso de enseñanza que lleva cabo el docente. Por otra parte, la gestión administrativa involucra el conjunto de derechos y obligaciones de parte de los establecimientos, entre otros.
Participación padres, madres apoderados/as Individual Colectiva Espontánea Formal
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b) Clasificación según el nivel de la subdivisión político administrativa
Otra forma de clasificar la participación es a través de la subdivisión territorial administrativa, también conocida por subdivisión por niveles (ver Figura 7 ). La política de participación ministerial (MINEDUC, Unidad de Apoyo a la Transversalidad, 2002, p. 30) expresa algunas de las categorías en las que la participación puede subdividirse en función del área de subdivisión político administrativa o niveles: local, comunal, provincial regional o nacional. Esta taxonomía también aparece mencionada por Reca y López (Reca y López, 2002), Sin embargo, a estas menciones ha parecido lógico incluir, el nivel de participación provincial, que se encontraba omitida y que es propio de la subdivisión territorial administrativa del país. Al parecer su ausencia se debe a que en lo concreto no existe tal funcionamiento.
Figura 7. Participación estructurada según la territorialidad administrativa Nota. Elaboración propia.
La participación local se realiza en las distintas instancias de cooperación existentes en un establecimiento. La participación comunal se realiza en uniones comunales de Centros de Padres y Apoderados o también en instancias municipales de participación. Por otro lado, está la subdivisión correspondiente al nivel de la Provincia. Una instancia más elevada es en el nivel regional y nacional, en el que la participación es, en un primer momento, en las Federaciones; y en segundo, en las Confederaciones de Padres y Apoderados.