1.4 Proposal
2.2.1.3 OpenMP
Hasta el año 1996 eran ocho las compañías discográficas encargadas de la producción de fonogramas en el país, aunque la mayor parte de la producción se concentraba en dos de ellas. El grupo Gioscia contaba con una de las dos plantas de producción de cassettes y a través de la empresa Edisa S.A. manejaba el sello Orfeo que absorbía el 70% del mercado157 en ese entonces y la tienda de venta minorista El Palacio de la Música.
La otra planta de producción de cassettes era propiedad del grupo Abal, que también contaba con una importante participación en el mercado de fonogramas. No existían en ese entonces, ni existen en la actualidad, plantas industriales de fabricación de discos compactos.
En el año 1996 se da un cambio importante en la industria al quebrar la firma Palacio de la Música, marcando el retiro del grupo Gioscia de la producción de fonogramas. De esta forma todo el catálogo del sello Orfeo pasó a manos de la transnacional EMI y CD Warehouse compró la marca Palacio de la Música.
157
Stolovich Luis, Lescano Graciela, Mourelle José, Pessano Rita. La Cultura es Capital. Entre la creación y el negocio: economía y cultura en el Uruguay. 2º ed. Montevideo, Editorial Fin de Siglo, 363p. ISBN 9974-49-299-8 p256
Anexos
Otro aspecto a resaltar fue la inserción de las cinco158 grandes de la industria discográfica al mercado uruguayo.
Desde ese momento y hasta la actualidad, las majors controlan un porcentaje mayoritario del mercado local. En el año 2006 las cuatro discográficas internacionales Sony - BMG, EMI, Warner y Universal concentraban el 60.92%159 del mercado local, mientras que el resto es disputado principalmente por cinco productoras independientes locales: Bizarro, Montevideo Music Group, Koala, Sondor y Ayuí. Existen además otras compañías independientes pero con escasa participación en el mercado
A nivel local se da también una relación funcional entre las majors y las indies, en la cual las primeras comercializan su catálogo internacional y las segundas explotan nichos de mercado y desarrollan nuevos artistas.
“Los sellos internacionales desarrollan una estrategia de carácter global, en la que los artistas nacionales no son la prioridad. Todos los sellos transnacionales radicados en Uruguay han incorporado artistas nacionales a su catálogo, pero se trata siempre de artistas y de proyectos testeados por el público y que ya han mostrado, en diversos grados, la capacidad de vender miles de discos. Para estos artistas, la presencia de los sellos abrió una oportunidad de mejora en la calidad de los productos y, en algunos casos, de internacionalización. Pero para los restantes artistas el panorama no aparece favorable con el predominio de las majors en el mercado.”160 Algunos de los sellos locales han incrementado su cuota de mercado en los últimos años de la mano de géneros como el rock nacional, llegando en
158
Hasta ese momento no se habían fusionado aún las firmas Sony y BMG.
159
En base a información brindada por la Cámara Uruguaya del Disco.
160
Remedi Gustavo, Diversidad creativa y restricciones económicas
La perspectiva desde un pequeño país. Organización de Estados Iberoamericanos, Pensar Iberoamerica, Revista de Cultura. Nº 1 Junio Setiembre 2002.
Anexos
conjunto a conformar el 39 %161 del mercado de fonogramas en Uruguay en el año 2006, cifra que rondaba el 11%162 en el año 1998.
En Uruguay en el año 1998 se estimaba que el 20%163 de las unidades vendidas correspondían a artistas e intérpretes nacionales, mientras que en Argentina y Brasil los porcentajes eran de un 52 % y 65% respectivamente. En el 2006 el porcentaje de las ventas de discos de artistas nacionales ha aumentado a un 43%164 en Uruguay, aunque sigue siendo menor que en Argentina en donde un 48%165 de las ventas corresponden a artistas locales.
De todas formas los discos de músicos uruguayos son un porcentaje minoritario del total de fonogramas vendidos en el país. Stolovich llama a este fenómeno “la maldición de Malinche”, planteando que se debe entre otras cosas a las economías de escala antes mencionadas pero además a una serie de otros factores que determinan esta realidad: “insuficiente difusión de las creaciones nacionales, oligopolios en la distribución internacional (disco, cine, video), regulaciones proteccionistas de otros mercados, carencia de financiamiento específico para producción por proyectos y que es una apuesta permanente, insuficiencias en la protección de la propiedad intelectual, falta de capacidad empresarial y de gestión de los agentes culturales, inexistencia de verdaderas políticas culturales del Estado, etc. A estos factores se debe sumar la actitud de la población uruguaya respecto a sus propias manifestaciones culturales. (…..) pareciera que existe, muchas veces, una tendencia a unir lo uruguayo con una imagen negativa”166.
161
En base a información brindada por la Cámara Uruguaya del Disco.
162
En base a información brindada por la Cámara Uruguaya del Disco.
163
Stolovich Luis, Lescano Graciela, Mourelle José, Pessano Rita. Op. Cit. p. 259
164
En base a información brindada por la Cámara Uruguaya del Disco.
165
www.capif.org.ar
166
Anexos 1.2 Las ventas de fonogramas
Si bien a nivel mundial la Industria Discográfica está transitando por un período de descenso en las ventas de fonogramas, en Uruguay y algunos otros países de la región, las unidades vendidas han ido en ascenso en los últimos años. Como se observa en el cuadro 1, tanto las unidades vendidas de discos compactos como las de DVDs, han crecido desde el año 2002.
Si bien las cifras de ventas han aumentado en los últimos años, representan menos del 50% de la cantidad de discos vendidos en el año 1998, cuando se alcanzó el mayor pico en ventas del período considerado.
Si consideramos las ventas per cápita en 2006, en Uruguay el consumo de discos no alcanza a 0.15 discos al año por persona, lo que contrasta con los más de 2 discos al año que se consumen en países como Estados Unidos, Noruega o el Reino Unido1.
1
Anexos
Para entender un poco la relevancia del sector discográfico en Uruguay es interesante observar el peso de las ventas de fonogramas en el PIB del país. Se observa que desde el 2003 al 2006 las ventas de fonogramas en valor representan menos del 0.012% del PIB.
Si bien los niveles de ventas no alcanzan aún los guarismos del año 1998, el repunte de los últimos años mejora la perspectiva de la industria y merece ser analizado con detenimiento.