Teniendo en cuenta las consideraciones que se desprenden del análisis de los estudios encontrados y por la necesidad de concretar en una tipología de producto para realizar nuestra aproximación al usuario y a un entorno concreto, nos decidimos por las series de ficción como producto a consumir dado que los diferentes estudios analizados coinciden en que es un producto muy demandado por los usuarios de tecnologías digitales.
Por otro lado, la posibilidad de controlar y de participar, es decir la interactividad existente, que ofrece la tecnología digital es una realidad que está presente tanto en Internet como en la pantalla televisiva a través de diferentes propuestas de cadenas y operadores de contenidos. Pero se estima necesario escoger una de las dos plataformas ya que juntas son un vasto objeto de estudio. En el caso de la pantalla televisiva sería necesario contemplar los sistemas de televisión interactiva que se han ido implementando además de los contenidos ofrecidos a través de Internet por diferentes operadores.
Decidimos acotar el estudio al acceso a Internet a través de una comunidad de contenido especializada en series de ficción.
Apostamos también por dibujar un escenario en principio fuera de la gran pantalla porque creemos que nos aportará datos sobre la movilidad del usuario, a diferencia del planteamiento ante la gran pantalla mayoritariamente situada en el salón del hogar.
Por otro lado, no nos planteamos acotar la edad del usuario ni centrarnos en el usuario menor sino acotar el usuario en función del producto escogido. El público infantil o adolescente está muy estudiado por cuestiones de protección y adecuación al medio y entendemos que las problemáticas que tienen más interés en estas edades son especialmente relativas a seguridad y consumo saludable. Así pues no planteamos franjas de edad inferiores los 17 años pero estableceremos 17 años o menos en el primer grupo por si hay alguno de 16 o 15 que pueda ser consumidor de series por Internet. Dividiremos las edades por grupos y el último será de 60 años o más.
Tenemos en cuenta que por el análisis que hemos estado haciendo de los usuarios y su conexión con la tecnología digital los nombrados nativos digitales están alrededor de los 35 años cuando realizamos este estudio, por tanto creemos que puede ser válida la tendencia que pueda mostrar el estudio; aunque compartimos con algunos de los autores citados que el cambio verdadero en uso o hábitos en relación con la tecnología digital aún está por producirse.
El producto escogido, las series de ficción, se presenta en los antecedentes como uno de los más consumidos en Internet y por lo argumentado a partir de los estudios de Bermejo (2010) entendemos que es un producto que genera conexión, enganche, continuidad. Esto nos permite pensar que tiene más sentido intentar describir el contexto de visionado en el consumo de un producto que se va a ir repitiendo y que genera conexión con el tipo de producto audiovisual, como para llegar a establecer unos hábitos de consumo en este tipo de entretenimiento.
Otro aspecto que nos parece interesante es la presencia de actividades paralelas, la multitarea, durante las actividades de ocio. Pensamos que la serie como producto audiovisual no es un formato corto, no es una capsula de contenido, y en principio se presupone que es necesario cierta concentración para seguir la trama que se va a ir sucediendo. Por tanto creemos que es interesante en esta descripción ver si tiene cabida la multitarea o por el contrario no es un formato adecuado para la realización de actividades simultáneas.
Los objetivos que se enumeran a continuación van dirigidos a describir cuál es la conducta o el comportamiento de los usuarios en el consumo de ficción seriada a través de Internet. Las preguntas relacionadas las realiza el investigador al plantear el objetivo.
1.- Conocer cómo se comparte. Si el visionado se disfruta solo o en compañía. Y en caso de ser compartido si lo es presencial o virtualmente. Constatar si se da el comentario de la serie a través de la red. Y si este se da antes, durante o después del visionado.
Intentamos describir cómo es el consumo de ficción seriada por Internet, es decir ¿A través de Internet se consume más en solitario? ¿Facilita el consumo a través de Internet el compartir virtualmente el visionado? ¿Se visiona conectado a otro/s usuario/s vía Internet? ¿Se comparte presencialmente aunque haya conexión a Internet? ¿El control de la reproducción facilita el comentario mientras se visiona? ¿La interacción con otros usuarios se da antes, durante o después del visionado?
2.- Conocer cuáles son las actividades o tareas que se realizan simultáneamente al visionado de la serie aunque no estén relacionadas con este.
El nativo digital, acostumbrado a su entorno digital, es por naturaleza un
media multitasker. ¿Qué hacen los usuarios mientras consumen series de
ficción? ¿Realizan actividades simultáneas al visionado? ¿Además de comentar o valorar la serie, realizan otro tipo de actividades? ¿Cuáles?
3.- Conocer dónde (ubicación física) y desde qué dispositivo se realiza la conexión a Internet. Conocer también sobre la frecuencia y por tanto la intensidad del consumo.
Es decir, ¿Dónde se realiza el visionado? ¿Desde qué dispositivo? ¿Con quién se comparte presencialmente? ¿Se produce en el tiempo de ocio de los usuarios? ¿Con qué frecuencia? ¿Son los usuarios muy consumidores de series de ficción “heavy digital media users”?
4.- Conocer si la conexión online es la única vía de acceso a estos contenidos o si estos usuarios también consumen televisión tradicional. ¿Consumen además estos usuarios series a través de televisión tradicional? ¿Qué pantalla prefieren? Aunque no se analizará el consumo en la gran pantalla, dado que los datos de la investigación previa nos muestran que el consumo en Internet aumenta pero se suma al consumo de televisión tradicional, se pretende confirmar esta suma de consumo o descartarla.
Aunque se puede añadir un último objetivo sobre las actividades posteriores al visionado relacionadas con los contenidos que se consumen, no se desarrollará puesto que ello supone un amplio campo de estudio sobre la influencia que ejerce el visionado de la serie en la vida cotidiana y con relación a las redes sociales queriendo responder a
preguntas como ¿Qué otras actividades se realizan relacionadas con el consumo de series antes o después del visionado? ¿Qué información sobre las series se comparte en las redes sociales? ¿Qué tipo de material compartimos? ¿Qué tipo de acciones o actividades realizan en las redes los usuarios de series de ficción?, que evidentemente se hallan fuera del enfoque de saber que actividades y/o conductas realizan “durante” el visionado.
En consecuencia, las hipótesis de trabajo que intentaran dar respuesta a estas preguntas se organizan de la siguiente manera:
El punto uno de los objetivos nos hace plantear dos hipótesis de trabajo: H1 -“Los consumidores habituales de series de ficción consumen estos contenidos más a menudo en solitario que acompañados.” H2 – “El entorno digital propicia compartir el visionado de series de forma virtual.” “La tecnología digital permite comentar la serie durante el visionado”.
El punto dos de los objetivos nos hace plantear la siguiente hipótesis de trabajo:
H3 - “Durante el visionado de ficción seriada el usuario realiza otras tareas no relacionadas con el visionado.”
Los puntos tres y cuatro de los objetivos nos hace plantear la siguiente hipótesis:
H4 – “Los usuarios muy consumidores de series de ficción lo hacen a diario y prefieren consumir series online”.