6. SENSITIVITY AND ADDITIONAL TESTS
6.5. Other Additional Tests
Catón el Censor instruye a su hijo antes de morir, xilografía atribuida a Durero, ilustración de la obra de Geoffroy
de La Tour Landry Livre pour l’enseignement de ses filles, editada en traducción alemana en Ausburgo por Michael Furter en 1493.
SUMARIO
[Prefacio]
I [I]. Cómo es menester comprar y procurarse el terreno. 2, 1-6 [II]. Deberes del paterfamilias.
2, 7 [III]. Haga almoneda.
3, 1 [IV]. Conviene plantar el terreno en la primera juventud. 3, 2-6 [V]. Tenga la villa bien edificada.
4 [VI]. Ten establos bien edificados. 5 [VII]. Obligaciones del capataz.
6 [VIII]. En qué lugares debes sembrar tus cultivos. 7 [IX]. La finca de las afueras.
8 [X]. En qué lugar se plantan las higueras. 9 [XI]. Salcedas en lugares abundantes en agua.
10 [XII]. Cómo conviene proveer un campo de olivos de 240 yugadas. 11 [XIII]. Cómo conviene proveer cien yugadas de viña.
12 [XIV]. Cómo hay que proveer cinco equipos de prensa.
13, 1 [XV]. Cómo hay que preparar la prensa y despensa de aceite. 13, 2 [XVI]. Cosas que son necesarias en la despensa de aceite. 14 [XVII]. Si contratas la edificación de la alquería.
15 [XVIII]. Construcción de las cercas.
16 [XIX]. Arrendamiento de la cal a un aparcero. 17 [XX]. En qué época del año está en sazón la madera. 18 [XXI]. Si quieres construir un local para la prensa. 19 [XXII]. Vigas para la prensa de vino.
20 [XXIII]. Cómo es menester aparejar un trapiche. 21 [XXIV]. Cómo construir el eje.
22 [XXV]. Cómo construir el trapiche.
23 [XXVI]. Cosas que es menester preparar para la vendimia. 24 [XXVII]. Cómo se hace el vino griego.
25 [XXVIII]. Para conservar la uva madura.
27 [XXX]. Para hacer la siembra.
28 [XXXI]. Cómo hacer cuando plantes olivos y demás simientes. 29 [XXXII]. Para distribuir el estiércol.
30 [XXXIII]. Ramaje para los bueyes.
31 [XXXIV]. Cosas que hay que preparar para la recolección de aceituna. Arrienda la recolección y elaboración del aceite.
32 [XXXV]. Que viñas y árboles se poden en su sazón. 33, 1-4 [XXXVI]. Que se cuide la viña.
33, 5 [XXXVII]. Que se tale en su tiempo la salceda. 34, 1 [XXXVIII]. De la siembra.
34, 2 [XXXIX]. De la tierra roja.
35 [XL]. Dónde se siembran haba y arveja, trigo candeal y cebada. 36 [XLI]. Qué productos sirven para abonar los cultivos.
37, 1-5 [XLII]. Qué cosas son dañinas para los cultivos. 37, 5 [XLIII]. De la viña y los árboles podados.
38, 1-4 [XLIV]. Del horno de cal.
38, 4 [XLV]. Si no puedes vender la leña y las varas. 39 [XLVI]. Qué se puede hacer cuando el tiempo es malo. 40 [XLVII]. Qué hacer durante la primavera.
41 [XLVIII]. Injerto de la vid y de otras especies. 42 [XLIX]. Otro procedimiento para higueras y olivos. 43, 1 [L]. Cómo hacer las zanjas.
43, 2 [LI]. Zanjas y hoyos para las vides. 44 [LII]. En qué tiempo se poda el olivo. 45 [LIII]. De los esquejes del olivo. 46 [LIV]. Cómo se hace el semillero. 47 [LV]. Cómo se planta la caña. 48 [LVI]. Vivero de frutales. 49 [LVII]. De la cepa vieja.
50, 1-2 [L VIII]. Cómo se estercolan los prados.
50, 2 [LIX]. Qué hacer cuando se haya ofrecido el banquete sagrado. 51 [LX]. Acodo de olivo y de frutales.
52 [LXI]. Variedades que quieras acodar con mayor cuidado. 53 [LXII]. De la siega de hierba.
54 [LXIII]. Forraje para los bueyes. 55 [LXIV]. De la leña del amo.
56 [LXV]. Cantidad de alimento que hay que dar a los esclavos. 57 [LXVI]. Cantidad de vino que hay que dar a los esclavos. 58 [LXVII]. Cuánto companaje hay que dar a los esclavos. 59 [LXVIII]. Ropa para los esclavos.
60 [LXIX]. Alimento para los bueyes. 61 [LXX]. Cómo se cultiva el campo.
62 [LXXI]. Cuántos carros es menester tener.
63 [LXXII]. Qué longitud es menester que tenga la soga. 64 [LXXIII]. De la recogida de aceituna.
65 [LXXIV]. Cómo se hace el aceite verde.
66 [LXXV]. Cometidos del vigilante y del trasegador.
67 [LXXVI]. Asimismo cometidos del vigilante que esté en la prensa. 68 [LXXVII]. Levantar los aparatos del aceite y del vino.
69 [LXXVIII]. Cómo se impregnan las tinajas. 70 [LXXIX]. Medicamento para los bueyes. 71 [LXXX]. Si un buey empieza a enfermar.
72 [LXXXI]. Para que los bueyes no desgasten las pezuñas. 73 [LXXXII]. Cómo darles el medicamento a los bueyes. 74 [LXXXIII]. Haz así el pan bregado.
75 [LXXXIV]. Haz así el libum. 76 [LXXXV]. Haz así la placenta. 77 [LXXXVI]. Haz así la espiral. 78 [LXXXVII]. Haz así la scriblita. 79 [LXXXVIII]. Haz así los globos. 80 [LXXXIX]. Haz así el encytum. 81 [XC]. Haz así el erneum. 82 [XCI]. Haz así la spaerita. 83 [XCII]. Voto por los bueyes. 84 [XCIII]. Haz así el savillum.
85 [XCIV]. Haz así la papilla cartaginesa. 86 [XCV]. Haz así la papilla de trigo. 87 [XCVI]. Haz así el almidón. 88 [XCVII]. Haz así la sal blanca. 89 [XCVIII]. Ceba así gallinas y ocas. 90 [XCIX]. Ceba así el pichón joven. 91 [C]. Haz así la era.
92 [CI]. Para que el gorgojo no dañe el trigo. 93 [CII]. Si el olivo no da fruto.
94 [CIII]. Para que las higueras no tiren los higos verdes. 95 [CIV]. Para que no haya orugas en la viña.
96 [CV]. Para que las ovejas no cojan la roña. 97 [CVI]. Unta de alpechín los ejes.
98 [CVII]. Para que las polillas no toquen la ropa.
99 [CVIII]. Para que los higos secos no se echen a perder. 100 [CIX]. Si echas aceite en una metreta.
101 [CX]. Para conservar ramas de mirto; también otras especies.
102 [CXI]. Si una serpiente muerde a un buey o a cualquier otro cuadrúpedo. 103 [CXII]. Para que los bueyes tengan buena salud.
104 [CXIII]. Vino para los esclavos para utilizar durante el invierno. 105 [CXIV]. En terreno que diste del mar haz así el vino griego. 106 [CXV]. Preparación de agua de mar.
107 [CXVI]. Con qué untar alrededor los bordes de los toneles para que tengan buen olor. 108 [CXVII]. Si quieres comprobar el vino.
109 [CXVIII]. Hacer suave un vino áspero. 110 [CXIX]. Quitar el mal olor.
111 [CXX]. Si quieres saber si el vino tiene agua. 112-113 [CXXI]. Si quieres hacer vino de Cos.
114 [CXXII]. Si quieres aderezar vino que haga bien al vientre. 115, 1 [CXXIII]. Al mosto, eléboro negro.
115, 2 [CXXIV]. Vino para mover el vientre. 116 [CXXV]. Cómo conservar la lenteja.
118 [CXXVII]. Aceituna verde para utilizar después de la vendimia. 119 [CXXVIII]. Haz así el epityrum verde, negro y salpicado. 120 [CXXIX]. Si quieres tener mosto todo el año.
121 [CXXX]. Haz así los mustacos. 122 [CXXXI]. Aderezar vino para orinar.
123 [CXXXII]. Preparación de vino para la ciática.
124 [CXXXIII]. Que se tenga encerrados los perros de día. 125 [CXXXIV]. Haz así el vino de mirto.
126 [CXXXV]. Para los retortijones, para el vientre que no deja de fluir y para las tenias y lombrices. 127 [CXXXVI]. Para la dispepsia y la estranguria.
128 [CXXXVII]. Dar un enlucido a la vivienda. 129 [CXXXVIII]. Cómo se hace una era. 130 [CXXXIX]. Rocíese la leña con alpechín.
131 [CXL]. Al florecer el peral hacer un banquete sagrado por los bueyes. 132 [CXLI]. Cómo hacer el banquete sagrado.
133 [CXLII]. Acodo de frutales. 134 [CXLIII]. ***
135 [CXLIV]. Dónde se compran túnicas y demás cosas. 136 [CXLV]. En qué condiciones debe entregarse el laboreo. 137 [CXLVI]. Para encomendar la viña a un colono aparcero. 138 [CXLVII]. Se permite uncir los bueyes en días feriados. 139 [CXLVIII]. ***
140 [CXLIX]. *** 141 [CL]. ***
142 [CLI]. Deberes del capataz.
143 [CLII]. Deberes de la mujer del capataz.
144 [CLIII]. Contrato para la recolección de aceituna. 145 [CLIV]. Contrato para la elaboración del aceite. 146 [CLV]. Contrato de la aceituna que está por cosechar. 147 [CLVI]. Contrato de la uva en planta.
148 [CLVII]. Contrato del vino en tonel. 149 [CLVIII]. Contrato del forraje.
150 [CLIX]. Con qué contrato vender los productos de las ovejas. 151 [CLX]. Cómo hay que plantar el ciprés.
152 [CLXI]. De las escobas de ramas. 153 [CLXII]. Del vino de orujo.
154 [CLXIII]. Cómo medir el vino a los compradores. 155 [CLXIV]. Desalojar el agua del campo durante el invierno.
156-157 [CLXV]. Sobre la col: cuántas propiedades medicinales tiene, y sobre otros asuntos relativos a la medicina.
158 [CLXVI]. Es menester vaciar el vientre de esta manera. 159 [CLXVII]. Remedio para las escoriaciones si vas de viaje. 160 [CLXVIII]. Para conjurar una luxación.
161 [CLXIX]. Cómo se siembra el espárrago.
Prefacio
A veces es preferible1 procurarse bienes mediante el comercio2, a menos que sea demasiado arriesgado, y también prestar dinero a interés con tal de que sea honradamente. Nuestros antepasados de tal manera lo consideraron y así lo fijaron en las leyes: que se condenara al ladrón al duplo y al prestamista al cuádruplo. Puede estimarse a partir de ello cuánta peor opinión tenían del prestamista que del ladrón. Y cuando elogiaban a un hombre de [2] bien, lo elogiaban precisamente en cuanto buen agricultor y buen colono. Quien tales elogios recibía consideraba que se le [3] elogiaba en sumo grado. Por mi parte, al comerciante lo considero valiente y afanoso de procurarse bienes, pero, como he dicho arriba, expuesto a riesgos y contrariedades. Por el contrario, [4] de entre los agricultores nacen los hombres más esforzados y los soldados más arrojados, y en consecuencia su oficio es el más virtuoso y más seguro y el que menos envidias suscita, y quienes se ocupan en ese afán son quienes abrigan menos malquerencias. Y ahora, para volver al asunto, esto será el comienzo de la empresa en que me he comprometido.
1 [I]
Cómo es menester comprar y procurarse el terreno
Cuando estés pensando en adquirir una hacienda, para mientes en esto, en no comprarla ansiosamente, en no ahorrarte el trabajo de verla repetidamente y en no contentarte con recorrerla una sola vez. Cuantas más veces vayas, tanto más te gustará lo que sea bueno. [2] Dirige tu atención a la manera en que los vecinos prosperan: en una comarca buena deberán prosperar bien. Y entra allí y observa atentamente cómo puedes salir de allí, que tenga buen clima, que no esté expuesta a calamidades, que destaque por su [3] buen suelo y sus características naturales. Si puedes, que esté al pie de un monte, mire a mediodía y esté en lugar saludable, que haya abundancia de obreros y haya cerca un buen curso de agua y una ciudad próspera, o el mar o un río por donde circulan [4] barcos o una carretera buena y transitada; que esté en esa clase de tierras que no cambian a menudo de dueño: que quienes en esas tierras vendan sus haciendas se arrepientan de haberlas vendido. Debe estar bien dotada de construcciones. Cuida de no menospreciar a la ligera los métodos de los demás: mejor se comprará a un propietario que sea buen cultivador y buen constructor. Cuando vayas a la alquería, mira si son muchas las tinajas [5] de aceite y los toneles: si no lo son, debes saber que la cosecha está en proporción; que no sea de muchos enseres y que esté en buen sitio. Mira que la
propiedad sea de muy pocos enseres [6] y no costosa. Debes saber que una propiedad es lo mismo que las personas: si son gastadoras, no queda gran cosa aunque [7] ganen mucho. Si me preguntas cuál propiedad es la primordial, te diré así: de cien yugadas3 de tierra de toda clase de terrenos y en óptimo emplazamiento, la viña es lo primero si es de vino abundante, segundo un huerto bien regado, tercero una salceda, cuarto un olivar, quinto una pradera, sexto un campo de trigo, séptimo un bosque para madera, octavo una arboleda, noveno un encinar4.
2, 1-6 [II]
Deberes del paterfamilias
Cuando el paterfamilias llega a la alquería y ha saludado al lar familiar, ese mismo día recorra, si es posible, su hacienda; si no ese mismo día, al menos al siguiente. Cuando se ha enterado de cómo está cultivada la hacienda y qué labores están concluidas y por concluir, al día siguiente llame al capataz5, pregúntele qué labor se ha concluido y qué queda, si las labores se han concluido suficientemente a tiempo, si va a poder concluir las restantes y qué se ha producido de vino, trigo y todas las demás labores. Cuando se haya enterado, [2] conviene emprender el cálculo de las labores y sus jornadas. Si la tarea no está a la vista, el capataz va a decir que él ha obrado diligentemente, que los esclavos no han estado bien de salud, que el tiempo ha sido malo, que los esclavos se han escapado, que ha hecho trabajos públicos. Cuando haya dicho estas y otras muchas excusas, vuelve a recordar con el capataz el cálculo de las labores y de los obreros. Si la temporada ha sido lluviosa, [3] qué labores habrían podido hacerse con lluvia: lavar las cubas y untarlas de pez, limpiar la alquería, trasvasar el trigo, sacar afuera el estiércol, hacer un depósito de estiércol, limpiar la simiente, remendar las sogas y hacer otras nuevas; recuérdale que habría sido conveniente que los esclavos se remendaran sus centones [4] y capuchones; en los días feriados se habrían podido limpiar las zanjas viejas, aparejar un camino público, cortar las zarzas, cavar el huerto, limpiar la pradera, liar varas, arrancar los abrojos, majar el farro y hacer limpieza; si los esclavos han estado enfermos, no habría sido menester darles muchos alimentos. [5] Cuando haya quedado constancia de ello con calma, procura que se rematen las labores restantes: hacer las cuentas del dinero y del trigo, de lo que está dispuesto para forraje, las cuentas del vino y del aceite: qué se ha vendido, qué se ha percibido, qué queda por percibir y qué hay que pueda venderse: recíbanse [6] las garantías que haya que recibir; lo que falte, que aparezca. Si algo falta para ese año, que se adquiera; lo que sobre, que se venda: lo que sea necesario arrendar6, que se arriende; las labores que se quiera hacer y las que se quiera alquilar, que las ordene y las deje por escrito. Preste atención al ganado.
2, 7 [III]
Haga almoneda
[7] Haga almoneda: venda el aceite si tiene buen precio, venda el vino y el trigo que sobre; venda los bueyes viejos, el ganado mayor en mal estado, las ovejas en mal estado7, la lana, las pieles, el carro viejo, las herramientas viejas, el esclavo viejo, el esclavo enfermo y cualquier otra cosa que sobre. Conviene que el paterfamilias sea amigo de vender, no de comprar.
3, 1 [IV]
Conviene plantar el terreno en la primera juventud
Conviene que el paterfamilias se aficione a plantar en su primera juventud. En edificar conviene que medite mucho tiempo, en plantar no conviene que medite, sino que conviene que lo haga. Cuando tu edad se aproxime a los treinta y seis años8, entonces te conviene edificar si tienes el campo plantado. Edificarás de manera que la alquería no entre en competencia con la finca9.
3, 2-6 [V]
Tenga la villa bien edificada
Al paterfamilias le es útil tener su villa [2] bien edificada, una despensa de aceite, una de vino y muchas tinajas para esperar, si quiere, un precio subido: ello servirá a su hacienda, a su valía y a su fama. Conviene que tenga prensas para poder concluir bien la tarea. Cuando esté recogida la aceituna, hágase al punto el aceite para que no se eche a perder. Piensa cuántos años vienen grandes temporales y suelen tirar la aceituna. Si la recoges rápido y están preparadas las prensas, [3] ningún daño causará el temporal y el aceite saldrá más verde y mejor. Si la aceituna queda demasiado tiempo por tierra o en el [4] algorín, se pudrirá y el aceite saldrá con mal olor. Puede hacerse aceite verde y bueno de cualquier aceituna si lo haces en su [5] sazón. Para ciento veinte yugadas de olivar es conveniente que haya dos prensas10 si el olivo es bueno y está bien y asiduamente cultivado. Conviene que los trapiches11 sean buenos y distintos cada uno, para que puedas cambiarlos si las ruedas se hubieren desgastado, y que tengan sus propias sogas de cuero, seis vigas cada uno12, doce grapas13 y sus sogas de cuero cada uno. Tiéndanse unas trócleas14 de tipo griego con dos sogas de esparto [6] cada una: con ocho poleas cada una en la parte de arriba y seis cada una en la parte de abajo, las accionarás más rápido si quieres hacerles unas ruedas; tardará más en accionarse, pero con menor
esfuerzo.
4 [VI]
Ten establos bien edificados
Conviene que haya buenos establos, buenos pesebres enrejados a la manera falisca y que las rejas tengan una separación de un pie. Si lo haces así, los bueyes no tirarán el forraje. Edifica la parte residencial de acuerdo con tus recursos. Si edificas bien en una buena hacienda y la tienes bien situada, si te acomodas en el campo convenientemente, irás allá de mejor grado y más a menudo; tu propiedad será mejor, se cometerán menos faltas y recogerás más frutos; la frente va por delante del cogote15. Sé bueno con tus vecinos; no dejes que tus esclavos se comporten mal. Si tu vecindario te ve con buenos ojos, venderás tus productos con más facilidad, contratarás tus labores con más facilidad y tomarás obreros a sueldo con más facilidad; si edificas, te ayudarán con su trabajo, sus acémilas y sus materiales: si surge una necesidad —no lo quieran los dioses—, te apoyarán de todo corazón.
5 [VII]
Obligaciones del capataz16
Éstas serán las obligaciones del capataz17: que se valga de buenos principios, respete las fiestas. Aparte su mano de lo ajeno, custodie lo suyo con diligencia. Sustancie los pleitos entre los esclavos; si alguno faltare en algo, castíguelo de modo conveniente de acuerdo con su delito. Que los esclavos no lo pasen mal, no pasen frío ni hambre; que [2] se ocupen convenientemente en su trabajo y se mantendrán alejados más fácilmente de lo malo y de lo ajeno. Si el capataz no quiere que se obre mal, no se obrará mal. Si lo permite, el amo no debe dejarlo sin castigo. Muestre agradecimiento por los buenos servicios para que los otros se complazcan en actuar correctamente. El capataz no debe ser andariego, debe ser moderado en el beber y no debe ir a cenar a parte alguna. Mantenga atareados a los esclavos, observe que se haga lo que el amo [3] ha ordenado. No crea saber más que el amo. A los amigos del amo, téngalos por amigos suyos. Escuche a quien se le ha ordenado escuchar. No haga sacrificios religiosos a no ser en las fiestas Compitales18 en las encrucijadas o en el hogar. No dé a crédito a nadie sin permiso del amo: reclame lo que el amo ha dado a crédito. No tenga prestada a nadie simiente para la sementera, vituallas, farro, vino y aceite. Tenga dos o tres familias de donde solicitar lo que haya de usarse y a quienes dárselo, [4] y a nadie más. Haga las cuentas con el amo a menudo. No tenga un mismo obrero a jornal o allanador19 mucho
tiempo ***20. No pretenda comprar nada sin saberlo el amo ni pretenda ocultarle nada al amo. No tenga ningún parásito. No pretenda consultar a ningún harúspice, augur, adivino o caldeo21. No defraude en la mies, pues es de mala suerte. Ocúpese de saber hacer todas las labores del campo y hágalas habitualmente con tal de no llegar [5] a fatigarse; si lo hiciere, sabrá qué hay en la mente de los esclavos y ellos lo harán de mejor gana. Si lo hace, le gustará menos andar de acá para allá, tendrá mejor salud y dormirá más a gusto. Levántese de la cama el primero, vaya a la cama el último. Sea el primero en ver que la alquería esté cerrada, que cada uno [6] esté acostado en su cama y que las acémilas tengan forraje. Mantenga cuidados los bueyes con la mayor diligencia. Sea particularmente indulgente con los boyeros para que cuiden de los bueyes de mejor gana. Haz por tener buenos arados y rejas. Guárdate de arar la tierra cariosa22 y no metas allá ni el carro ni el ganado. Si no tomas esas precauciones, perderás tres años de cosecha allí donde los hayas metido. Póngase con cuidado el [7] mullido al ganado y a los bueyes, cuídeseles las pezuñas. Prevén la sama del ganado y las acémilas, cosa que suele darse por hambre y si llueve. Haz por concluir en sazón todas las labores, pues las cosas del campo son tales que, si hicieres una demasiado tarde, harás todas las labores demasiado tarde. Si faltan mullidos, recoge hoja de roble y ponla de mullido a las ovejas y a los bueyes. Procura tener un gran depósito de estiércol. Conserva [8] el estiércol con esmero; cuando lo saques, límpialo y fracciónalo; en otoño transpórtalo. En la otoñada cava un alcorque en torno de los olivos y ponle estiércol. Corta en su momento ramaje de chopo, olmo y encina; consérvalo no muy seco para forraje de las ovejas. El heno