3 Section B Optimisation of the establishment of rye introgression libraries:
4.2 Outlook and final conclusion
concretos con valor pedagógico asignado por el estudiante
Ampliaré la anterior proposición a partir de una experiencia tomada de una institución que trabaja con didácticas activas. Luis Guillermo es un estudiante de diez años que cursa con mucho éxito quinto grado, es representante de su curso al gobierno escolar y en el momento de la entrevista estaba a cargo del Rincón de Estudio de Ciencias Naturales.
Este estudiante es muy extrovertido, seguro de sí mismo, y expresa lo agradable que es para él venir a su colegio. Él nos cuenta acerca de la experiencia con gran fluidez y entusiasmo.
Autor: Luis Guillermo, nos gustaría muchísimo que nos hablaras acerca de ese lugar dentro del aula, que los estudiantes tienen tan bien organizado y en el que siempre hay un grupo de tus compañeros trabajando.
Luis Guillermo: Es un espacio al que le profesamos mucho cariño y lo llamamos Rincón de Estudio.
Autor: Cuéntanos, ¿qué es un Rincón de Estudio y por qué lo aprecian tanto? Luis Guillermo: Es un espacio que escogimos entre todos los alumnos del curso,
para organizar el material que vamos compilando a través del desarrollo de un tema. Además, lo apreciamos muchísimo, dado que allí está todo lo que hemos podido conseguir sobre el tema del Centro de Interés que estamos a punto de terminar.
Autor: Ilústranos acerca de la forma como ustedes dotan el Rincón de Estudio. Luis Guillermo: Escogido el tema del Centro de Interés, planeamos con nuestro profesor
visitar algún lugar que nos permita tener contacto directo y vivir una experiencia real acerca de él.
Por lo general, de esa visita llegamos muy contentos y con muchas ganas de aprender más sobre el tema, entonces el profesor nos sugiere consultar en libros, periódicos, revistas, etc.; así como conseguir ilustraciones, recortes y todo aquello que pueda servir para que podamos aprender más. Esta búsqueda de datos deberá ser presentada por cada uno de nosotros de manera organizada y bien presentada.
Cuando todos hemos presentado nuestros hallazgos, clasificamos toda esta información en carpetas marcadas con su rótulo para que nos sea fácil localizar cualquier dato, cuando se aborden las especificidades del tema.
Por lo general, estas carpetas se llenan rápidamente y se hace necesario hacer una reclasificación subdividiendo el tema en dos o tres temas. Cuando se nos llena la carpeta, se subdivide por nuevas características o factores, de modo que siempre encontremos dónde ubicar la información sobre los subtemas que se han desprendido de las preguntas que nosotros le hacemos al profesor y de las observaciones realizadas durante las clasificaciones que hacemos.
Además de las carpetas, como pueden ver, tenemos varios libros, recortes de noticias acerca del tema y también objetos y materiales reales al respecto. Autor: Luis Guillermo, ¿qué aprenden cuando hacen este tipo de trabajo?
Luis Guillermo: Aprendemos a observar detalles importantes y a encontrar información pertinente, a diferenciar características entre los elementos, a desarrollar un orden lógico de los temas, de lo más general a lo más específico. A jerarquizar la importancia de los temas desde nuestro punto de vista particular. Autor: Precisemos. Los rincones de Estudio son recursos físico-afectivos, pues en
ellos se organizan los objetos y materiales tangibles, aportados por los estudiantes y considerados por ellos como importantes, para el desarrollo del tema.
Luis Guillermo: Veo que ustedes están muy interesados en nuestros recursos, por ello les voy a presentar el gran libro de la vida.
Autor: Listos a escucharte.
Luis Guillermo: El gran libro de la vida es un cuaderno que cada estudiante tiene y que va elaborando con notas, apuntes, láminas y trabajos autónomos. Cuando ya hemos expuesto, organizado, clasificado y renovado los materiales que se han logrado compilar con respecto al tema, pasamos a la elaboración de un documento que tiene en cuenta los siguientes pasos.
1. Se enumera lo que hay y se ordenan los documentos informativos por orden lógico.
2. Se anotan las ideas principales en fichas, y con la sugerencia del profesor se completa lo que puede faltar, a través de nuevas consultas en los libros que tenemos a nuestra disposición.
3. Cuando surgen nuevas preguntas, el profesor nos orienta para que las respondamos entre nosotros, basándonos en el material que tenemos. Si no podemos contestarlas, designamos entre nosotros un grupo para buscar las respuestas que no se pudieron responder, el profesor también nos responde preguntas e inquietudes al respecto.
4. Cuando ya el profesor observa que el tema está desarrollado de acuerdo con sus propósitos, escribimos el resumen o el artículo, lo ilustramos con dibujos, gráficas u otros elementos explicativos que consideramos importantes y luego todos lo transcribimos.
5. Finalmente, hacemos la revisión de la página que va a figurar en nuestro gran libro de la vida. La consignamos como cierre, acompañada de las conclusiones. 6. A través del desarrollo del tema en mi gran libro de la vida he anotado resúmenes, organizado mi propia serie de lecciones y consignado también los trabajos hechos en casa por sugerencia del profesor y las producciones originales que uno hace por gusto.
Autor: Luis Guillermo, nos has atendido muy bien, y nos quedó muy claro que el gran libro de la vida es un recurso físico-afectivo, pues es un objeto tangible, al que ustedes le otorgan un valor importante para su vida. ¡Muchas gracias Luis Guillermo!...
La explicación de este estudiante me ha dejado muy en claro, y espero que a usted también, el espíritu y la manera como se utilizan dos de los más importantes recursos didácticos, sin mencionar otros muchos, igualmente afectivos y propios del contacto con la realidad. Lo invito a seguir la reflexión de Dolto:
Cuando un niño es acogido por un grupo de compañeros y puede observar a los demás, hablar y responder a quien le hable, vivir y respirar, esto es ya estar entre los humanos y en una sociedad.
Si el maestro, al pronunciar el nombre de cada uno, lo hace con la intención de presentar cada uno y lamentar sinceramente la ausencia del que no responde al llamado, encargando a uno de sus más cercanos amigos que pregunte por él en nombre de todos, entonces es el centro del grupo y asegura su cohesión. Contemplar, sin hacer nada más, a un compañero actuando concentrado en un trabajo libremente emprendido en el que se expresa y se complace; ver este trabajo recibido como necesario por los demás, ver al maestro —el adulto— presente, atento, asistir y autorizar los intercambios joviales del grupo e invitar
a cada uno a expresar su opinión en palabras, asistir a la elaboración de las ideas a propósito de la intervención de uno de ellos, ver que se escucha a todos los niños por igual, ver esbozarse nuevos proyectos que el trabajo cotidiano ha suscitado, todo esto constituye, para el niño que lo presencia, una invitación a la cultura y a la sociedad, más convincente que toda «lección magistral», que todo «deber» escrito por mandato, o que toda lección memorizada, recitada y anotada.9