Al aplicar el modelo es necesario evaluar de alguna forma cual es la situación que presenta en general el proceso docente educativo en cada Carrera, deslindando cómo se está comportando el mismo en el nivel de Carrera. En este caso, es importante percibir el impacto que este trabajo está teniendo en el proceso de aprendizaje real de los futuros egresados y sobre todo en su transformación, o sea, en la formación integral del futuro egresado y por tanto en el cumplimiento del encargo social de la Universidad; buscando siempre adecuarlo a sus necesidades y a las condiciones en que se efectúe el proceso de enseñanza aprendizaje. Sobre esta base se puede determinar cuáles son las dificultades que se presentan y las posibilidades de desarrollar la actividad metodológica en estas condiciones ( debilidades y fortalezas).
En este caso se hace un proceso de autoevaluación de cómo está marchando el proceso de gestión de la didáctica en el nivel de Carrera.
El diagnóstico se desarrollará en tres fases y será desarrollado por los propios integrantes del Colectivo Carrera implicado teniendo en cuenta los elementos esenciales siguientes:
1ra. Fase: Diagnosticar la situación del proceso de gestión de la didáctica en el nivel de Carrera
sobre la base de:
• Cumplimiento de los objetivos de modelo del profesional.
• Pertinencia y calidad del proceso de gestión de la didáctica que se ejecuta.
• Impacto del proceso de gestión de la didáctica en la formación integral del profesional (con énfasis en el desarrollo de su calidad, efectividad y pertinencia a partir de su desarrollo social humanista y político ideológico) y en la propia formación del colectivo de profesores.
Esta fase del diagnóstico puede ser cumplida mediante la aplicación de un conjunto de instrumentos que permitan la evaluación de estos tres parámetros, tales como: entrevistas a dirigentes, profesores, estudiantes y entidades claves para el accionar del proceso de gestión de la didáctica, revisión de documentos (informes de la evaluación de los objetivos de formación del profesional, revisiones de programas y planes de estudios, ejecución de evaluación del aprendizaje de los estudiantes de acuerdo con el modelo del profesional, constatación del logro de los objetivos perdurables definidos por las Comisiones Nacionales de Carreras, evaluación de los Proyectos Educativos de las brigadas).
En esta fase los informes presentados por la Comisión de Evaluación y Acreditación de Carreras Universitarias (CEA-CU), órgano responsabilizado para conducir los procesos de evaluación externa y acreditación de las Carreras universitarias que reúnen los requisitos y
tienen posibilidades para obtener esta certificación, constituyen un instrumento idóneo para diagnosticar la situación del proceso de gestión de la didáctica en el nivel de Carrera.
2da. Fase: Conocer los principales problemas que se presentan en la gestión del proceso
docente educativo desde el nivel de Carrera:
• Definir si la gestión que se ejecuta responde al objetivo del proceso de formación del profesional.
• Delimitar cuáles son las debilidades que presenta la gestión en este nivel.
• Determinar las expectativas de profesores y estudiantes del proceso de gestión de la didáctica en este nivel.
• Evaluar el sistema de relaciones entre el nivel de Carrera y los diferentes niveles universitarios y de estos con las entidades del entorno.
Se sugiere que en esta fase se utilicen guías estructuradas de entrevista, adecuadas a cada nivel, así como entrevistas grupales con los diferentes grupos implicados.
3ra. Fase: Evaluación de los encargados de dirigir el proceso de gestión de la didáctica en el
nivel de Carrera.
• Determinar si los coordinadores de Carreras, cuentan con la claridad tecnológica para hacerlo y establecer las relaciones con los restantes niveles y entidades implicadas en el proceso.
• Conocer la evaluación que hacen del proceso de gestión de la didáctica en este nivel, de acuerdo a sus aspiraciones frente a la problemática de partida.
Se considera favorable en esta fase el uso de técnicas tales como: entrevistas grupales o individuales a dirigentes, a los propios encargados de esta labor y a integrantes del Colectivo de Carrera.
El diagnóstico cumple en este caso una doble función, por una parte facilita la definición del encargo de este nivel curricular a partir de las posibilidades y limitaciones de su actuación presente, y la capacidad tecnológica real de los encargados de su desarrollo (ayuda a definir el objeto del proceso de gestión en este nivel curricular teniendo en cuenta los problemas concretos detectados) y por otro tributa a la toma de conciencia y compromiso de un alto número de implicados en su solución.
Los resultados del diagnóstico constituyen la base para la precisión del objetivo del proceso de gestión de la didáctica en el nivel de Carrera, partiendo de las posibilidades reales y los
recursos humanos preparados con que cuentan, así como para establecer las medidas que permitan la implementación del sistema de relaciones, imprescindible en la articulación de este cometido, momentos con los que cierra este paso.
Este análisis permite señalar que los planes de trabajo metodológico constituyen una herramienta imprescindible para resolver lo contradictorio que se da entre la dimensión tecnológica y la administrativa del proceso de gestión en este nivel, primero porque permite a partir de su contenido desarrollar actividades de carácter tecnológico y científico relacionados con: los modos de actuación de los profesores y estudiantes, estrategias de enseñazas y aprendizajes, relaciones entre la teoría y la acción pedagógica, etc. y segundo porque permite ejecutar las funciones de dirección de una manera óptima y colegiada en el tiempo atendiendo a los recursos humanos disponibles y a las leyes de la didáctica. Su elaboración debe partir del diagnóstico efectuado, definir los problemas presentes en este nivel justifican sus acciones metodológicas en aras de buscar el tributo con otros niveles de forma articulada y no como entes independientes.