Chapter 5 Identification of Trust Fostering Behaviours: Ethnographic Study 66
5.2 Trust Tokens in Team Development 67
5.2.1 Overview 67
Dániel Levente PÁL (ELTE)
Quisiera empezar la conferencia de hoy con el problema del idioma. Tengo varias razones que hacen casi evidente este comienzo: voy a hablar en una lengua para mí poco conocida sobre otra lengua que conozco algo más y sobre su literatura. Como apunté en la breve sinopsis previamente entregada: la ponencia abordará unas tendencias, procesos internos y modas de la literatura –y también de la filolo- gía y de las experiencias estéticas– húngaras después del año 2000. En relación de los movimientos y cambios en la literatura esbozaré el perfil de unos autores, apuntando también a unos de los múltiples temas que interesan e influyen a la literatura nacional, y a los mecanismos que han funcionado y funcionan en la más reciente y actual literatura húngara.
Todo esto, en esta forma es un reto inspirador e irresistible. ¿Por qué, pues? Por un lado, tenemos este idioma, el castellano que rodeé y sitié aprendiendo por- tugués, gallego y francés, pero nunca en mi vida había pensado dar una conferen- cia justo en español. Por otro lado tenemos el tema: literatura contemporánea hún- gara, que a su vez, si no me engaño, se sitúa por lo menos tan lejos de Ustedes como de mí hablar su idioma. Y fue justo eso que me llamó la atención! Porque esto mola! Esto es rock and roll! Voy a hablar en una lengua desconocida sobre otra desconocida para el auditorio y además de su literatura! En todo esto vibra la tensión de un contraste irresoluble. Principalmente en la lengua, pero también en nosotros, que nos construimos por medio del idioma – seamos escritores-poetas- literatos húngaros contemporáneos, o seamos los aquí presentes, para quienes cier- tos contenidos e informaciones importantes aparecerán también por medio del idioma. Según dice Paul Ricoeur: “el texto es el espacio donde el autor acontece” (Ricoeur, 1999, p.14). O sea, comprendiendo y aplicando esta frase a nuestra si- tuación: podemos situar la literatura húngara contemporánea tanto en espacio co- mo lingüísticamente muy muy lejos.
En esta corta horita siguiente de que disponemos me gustaría experimentar una especial retórica postmoderna, una técnica de crear textos algo rara. Según mi premisa, en la historia de literatura y/o en la filología estamos viviendo un mo-
Dániel Levente Pál
mento crucial, que podemos llamar, sin más, cambio de paradigmas, y que se debe a la aparición y masificación de nuevos canales y medios de comunicación de masas. En el año 2008, en una conferencia de la Asociación de la Filología Mo- derna de la Academia de Ciencias Húngara bauticé este cambio o esta nueva fase con el nombre de filología 3.0 o con una semiótica más en boga: cyberfilología (Bárdosi, 2009, pp. 219-224). La clásica y tradicional historia de literatura o filo- logía colecciona –entre otras cosas– objetos: objetos-texto editados (un libro, por ejemplo), objetos-texto casi destruidos (como el manuscrito ensangrentado y cha- muscado de los últimos poemas de un poeta –héroe, muerto en pleno campo de batalla), objetos-texto censurados (tan común en las diferentes dictaduras), obje- tos-texto personales (cartas a la amada, por ejemplo), objetos-texto sin sentido (como unas servilletas garabateadas por Picasso o las listas de compras de Bertolt Brecht), objetos-anécdota (lo que habrán hecho Verlaine y Rimbaud juntos cuando no escribían poemas), objetos de la memoria infantil (como el juguete de madera, una mariposa con ruedas que batía las alas y que podía definir algunos trazos en Gesamte Werke), etcétera. Podría seguir hasta el infinito… no lo haré. Lo importan- te es que de estos objetos perdidos y hallados se construye la vida de una persona posteriormente famosa, el trasfondo de sus obras, o –hablando de un creador psíqui- camente algo inestable– su psicopatografía, y también su obra completa editada en mamotretos de tamaño inhumano, ediciones críticas y libros, libros, libros y más libros de él.
Sin embargo, el cyberfilólogo dispondrá de mucho menos objetos en sentido material de la palabra, pero manejará mayor cantidad de datos diversos: mensajes cortos, e-mails, tweets, apuntes en blogs, posts y ’me gusta’-s en Facebook, que son por una parte medios de mantener la presencia civil y también la de creador, por otra parte son medios del (auto)marketing. El cyberfilólogo tiene que elaborar nuevas cuestiones y métodos de investigación al enfrentarse con los típicos fenó- menos de nuestra época, la de la “oralidad secundaria”, secondary orality (Ong, 1982), como la dispersión total, los reflejos infinitos o el anonimato. La persona estudiada puede crear un montón de apuntes de blogs y foros, escribir comentarios a blogs y artículos, dar toques y colgar en el muro ideas, etc, o pueden escribir otros de él, o, todavía, él mismo bajo diferentes seudónimos, creando así una per- sonalidad múltiple quizás con varios nicknames, en cuyos componentes se esconde el autor real y fácilmente identificable. El Autor, (con mayúscula) con el que la „historia” (entre comillas) de la literatura contemporánea sigue el rumbo, ahora ya dependiente de una medialidad virtual, de la posmodernidad temprana de los años setenta, ochenta y noventa, que se plasmó en el fenómeno de los seudónimos y máscaras del escritor: varios escritores húngaros poseían de (y algunos siguen teniendo) una segunda, o incluso, una tercera “personalidad creadora” para la cual han elaborado un estilo y voz independientes, y han creado una obra aparte (Né- meth, 2012, p. 17 y sig.).
Revoluciones y cambios de paradigma
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Según mi suposición, el filólogo del futuro tendrá que trabajar con la síntesis de dos metodologías contrarias. Una de sus fuentes será la de los hackers, bandi- dos de la red. De ellos puede aprender el historiador de literatura y/o filólogo la técnica de cómo abrir el buzón de correo electrónico o el del chat del Gran Escri- tor, o de cómo conseguir los datos guardados en el laptop del Poeta Genial (de Alma Rebelde). La otra metodología a asimilar es de la policía, (véase “cyber cops”) de la que aprenderá la técnica basada en la psicología criminal de desman- telar modelos de conducta relacionados con el uso de ordenadores e Internet, la metodología de ordenar datos o el análisis de informaciones necesario para el da-
ta-cleaning. Podemos imaginarnos los medios, la metodología y la rutina diaria
del filólogo del futuro a base de esa síntesis dentro de unos años o quizás unas décadas, para cuando junto al desarrollo de esa metodología se habrá creado un conjunto de textos digitalizados comparable en cantidad con la mar de textos en soporte papel. Es decir, el filólogo del futuro pasará muchas horas navegando por Internet y forzando viejos computadores de escritores y poetas, como parte orgáni- ca de su trabajo.
Antes de seguir adelante, me gustaría volver a lo prometido: en esta ponencia tengo la intención de ensayar una retórica especial, una técnica posmoderna de crear textos. Quisiera hacerles conocer dos eventos literarios realmente aconteci- dos. Dos acontecimientos, que por un lado pueden relevar rasgos característicos de la literatura húngara contemporánea en lo que se refiere a su funcionamiento, ma- nera, forma e imagen; por otro lado, al contárselos nos encontraremos con los nombres y conceptos cruciales de la red de la literatura contemporánea húngara. Cuando aparecen estos nombres y conceptos los presento y los defino brevemente, ya que muy probablemente serán desconocidos para este público. De esta manera conoceremos el presente de la literatura húngara en una narrativa más interesante, en su funcionamiento y en su vida cotidiana, en vez de ser presentada con enume- raciones sosas. Y en qué consiste esa retórica de arquitectura posmoderna que he prometido dos veces a realizar? Pretendo contarles estos acontecimientos haciendo uso de los métodos cyberfilológicos anteriormente presentados: realizo el data-
cleaning de “objetos-texto” virtuales hallados y los ordeno para crear un “relato”
de historia de literatura. Busqué correos electrónicos antiguos, seleccioné apuntes en blogs, recogí informes en la prensa… y ahora sólo los presento, los comento y les hago unas notas a pie de la página, para dejar todo claro. Creo que con esta técnica no apenas nos será más accesible la literatura contemporánea húngara, sino también podremos captar metafóricamente la esencia de la situación presente: en este momento para la audiencia de esta sala universitaria de Madrid, la literatura contemporánea húngara debe de estar a una distancia semejante a la que dentro de 100 años estará para un investigador de la cultura y literatura de cambio de mile- nio.
Dániel Levente Pál