III. In Conversation With Cultures
12.2. The Panel of Experts
H istoria de un grupo de ap re n d iz a je ... • 69
C om ienzo con u n ju e g o dram ático: el desfile de los m aes tros. C oloco u n b io m b o im ag in ario e n el espacio dram ático p ara q u e al pasar p o r él nos podam os vestir con las característi cas d e algún m aestro o profesor de nuestra historia de estudian tes. De esta m a n e ra desfilan m aestros de la prim aria, de la se cu n d aria y d e la universidad. En el juego van surg ien d o temas: • El au to ritarism o de los m aestros; el m altrato , el favoritis
m o, el abuso.
• El au to ritarism o de los alum nos; el m altrato, la m anipula ción, y otros.
• El hum or, la diversión, el interés en la enseñanza.
Se fo rm an subgrupos p ara trabajar estos temas. Les doy a elegir si qu ieren trabajar con protagonista o con im provisación teatral. El p rim e r g ru p o , tom a el tem a del autoritarism o del m aestro y escoge a A u rora com o protagonista. Ella desarro lla u n a escena q u e, cu rio sam en te, com ienza com o h ab ía co m en zad o n u estra clase: el m aestro pregunta: “¿Alguien estudió binom ios?”. Nadie. “¿Alguien trajo el libro?” N adie. “B u en o ”, c o n tin ú a el m aestro, si n o les in te re sa n las m atem áticas será p o rq u e son m ujeres y n a d a más están e sp eran d o q ue les llegue el m o m en to de casar se: h ablem os d e m atrim o n io , d e sexualidad, de su sexualidad. Luego am enaza a q u ien se atreva a d en u n ciarlo . A urora lo en fren ta. Sus co m p añ eras callan. Hay u n a c o m p añ e ra supuesta m en te autista q u e es p la n te ad a com o el personaje más desvali d o d e la escena.
¿Cual es el abuso que el g ru p o está d enunciando? Sin d u d a A u ro ra d e n u n c ia d e u n a m a n era velada a R odrigo com o u n o d e los m aestros injustos de su historia; le p ide a R odrigo qu e haga el papel del m aestro y Rodrigo se niega. ¿El g ru p o d e n u n cia tam b ién otros abusos? ¿El abuso de Jaim e q u e hace gala de su currículum ? ¿Mi abuso p o r m ostrar la intim idad d e mis senti m ien to s e n el an u n cio de m i p ro b le m a fam iliar? La clase del m aestro de A u ro ra em pieza m uy obviam ente co m o m i clase, a u n q u e este inicio q u e d a oculto p o r el resto d e la escena.
C onduzco la escena hacia u n sociodram a: ofrezco la escena al grupo. — ¿Alguien se h a sentido com o A urora, com o el maes tro, com o las co m p añ eras q ue callan, com o la n iñ a autista?
H ago q u e todo el g ru p o se vaya u b ican d o físicam ente ju n to al p erso n aje con q u ien más se identificó. D esde estos lugares, com o u n tejid o d e telar, el g ru p o va e n tre te jie n d o las escenas individuales con las grupales.
A parecen varias escenas d e quienes h an sufrido el au to rita rism o de los maestros: algunos se h an en fren tad o com o A urora, otros han callado y buscado la solidaridad en tre sus com pañeros.
N adie se h a p a rad o en el lugar del m aestro. Yo lo hago. — C u an d o ustedes no estudian -yo d ig o - m e siento muy im p o ten te, p o rq u e no p u ed o sustituir todos los textos de psicodra m a q u e ustedes n o están leyendo.
O tro s se acercan a ese lugar y hab lan tam b ién com o m aes tros. Sin em bargo, la escena está encerrada: percibo qu e hay un lugar vacío. Es com o u n a escena de abuso infantil d o n d e el p ad re (m adre) abusa sexualm ente o con m altratos del hijo o de la hija. En estos casos siem pre hay u n a m ad re (p ad re) q u e no está o qu e n o q u iere ver.
“Si alg u ien le dice a la d ire c to ra o a sus p a d re s lo q u e ha pasad o ”, dice el m aestro en la escena de A urora, “es su palabra c o n tra la m ía, llevo 20 años trab ajan d o a q u í”.
Este discurso p u e d e trad u cirse en las p alab ras del p ad re abusador: “Si le dices a m am á lo que he hech o contigo no te lo va a creer.”
La c o o rd in a d o ra académ ica h a llegado en el curso de la dram atizació n y está sola, fu era del espacio dram ático; le pido q ue o cupe el lugar vacío. En la relación m aestro-alum no el ter cero p u e d e ser la institución, la sociedad, quizá los padres.
La c o o rd in a d o ra h ab la in m e d ia ta m e n te com o institución. No necesita guión.
—Es m uy difícil estar en este lugar: se escuchan las dos ver siones. ¿Cóm o saber cual es la verdad?
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M aría Laura tom a el lugar. Ella es d irecto ra de u n a institu ción d o n d e hay c o rru p c ió n y abusos.
Tatiana se conecta in m ed iatam en te con u n a escena de su vida: su hija ha estado en u n a situación de abuso escolar; al prin cipio ella no le creyó. En el espacio dram ático, m irando a Auro ra, le pide perdón. Sara le contesta desde el lugar de la hija: —No te atorm entes tanto ni te hagas cargo de mis sentim ientos.
La coo rd in ad o ra capta la situación de abuso infantil y habla com o la m ad re del n iñ o abusado.
— P erd ó n am e. Mi d e p e n d e n c ia con este h o m b re , mi am or p o r él, n o m e h a n dejado ver tu sufrim iento.
Ya estam os en condiciones d e hacer inversión de roles y sa n eam ien to del rol. Paso a A urora al lugar de la institución: des de allí p ide p erd ó n ; otros com pañeros la secundan.
Los otros tres subgrupos han decidido trabajar con improvi saciones teatrales. P rim ero se re p re se n ta o tra escen a d e abuso d e u n m aestro q u e favorece a algunos alu m n o s y m altrata á otros; la siguiente escena se llam a Interés del maestro hacia el alum
no, d o n d e M aría Laura re p re se n ta a u n ingenioso m aestro que
lo g ra d a r su clase d e estadística “a p e sa r” d e sus alum nos. La últim a escena es sobre el tem a del autoritarism o d e los alum nos q u e lo g ran q ue se destituya a u n m aestro y q u e no se les haga ex am en ni se les p id an tareas, to d o p o r el p o d e r q u e les da p ag ar las colegiaturas.
El tem a del abuso está en todas las escenas, hasta en la del m aestro qu e re p re se n ta M aría Laura. ¿Cuál es el abuso y quién abusa d e quien? S iguiendo el m éto d o de trabajo d e M aría Ali cia R om aña les pido que hagan u n a escultura de cada subgrupo y después u n a escultura grupal, q ue rep resen te la relación ideal m aestro-alum no.
E n tre to d o s re p re se n ta n u n p a rto , u n n iñ o q u e crece y se m ira en u n espejo y u n n iñ o q u e gatea a co m p añ ad o de una conciencia (Pepe Grillo o u n angelito). Se p o n e de pie ayudado p o r u n m aestro y se g ra d ú a e n u n a casa d e estudios m ientras los padres, orgullosos, lo esp eran al final del cam ino.
En esta escu ltu ra no hay abusos. Es la histo ria de un creci m iento. ¿Puedo in te rp re ta r un m ensaje p ara mí a través de este m aterial? “Da la clase au n q u e no estudiem os. No dejes aparecer tu vida personal o tus sentim ientos: eso es obsceno y es un abu so. N o d em u estres favoritism os, sé igual con todos. E nséñanos com o pu ed as, a u n q u e seam os pasivos y n a d a nos interese. Ingéniatelas. Si no lo haces te p u ede ir mal... nosotros pagamos. Pero, p o r favor, danos la vida com o g ru p o y ayúdanos a crecer; danos la m ano, vas a estar orgullosa d e n o so tro s.”
P u ed e ser. En este m o m en to no e n tie n d o el m ensaje, pero la clase siguiente m e dedico a verificar cu án to han aprendido.
Décima clase. Lo r a c i o n a l y lo e mo t i v o
Nos estam os acercan d o a la fecha del exam en. H acem os u n re paso de conceptos a través de u n juego dram ático.
— Esta es u n a casa d e so rd en a d a y todos los conceptos están tirados p o r todos lados. ¿Este cuál es...? ¿Y este? A hora vamos a o rd e n a r cada cosa en su cajó n .”
Así hacem os cajones con los elem entos del psicodram a, los pasos, las técnicas, los recursos, los núcleos teóricos más im por tantes y todo lo qu e sabem os sobre el test sociom étrico. La casa q u e d a m uy o rd e n a d a y la m aestra contenta: e n tre todos saben bastante.
Lilia h a traíd o u n a muy b u e n a transcripción de la clase p a sada (¿nos está m o stran d o q ue no sólo es un líd er afectivo sino tam b ién p u e d e ser un muy b u e n líd er d e tarea?)
Sara (¿será mi favorita?) trae un tem a p rep arad o para traba j a r d ra m á tic am e n te : com o se p o d ría n aplicar los recursos de corporización, teatralización y dram atización p ara e n te n d e r la teoría del equilibrio cognitivo.
La dem ostración de Sara se va haciendo cada vez más diver tida: es u n triángulo im aginario d o n d e en un vértice está María Laura, en o tro tres joven citas y en otro Elba, qu e rep re se n ta la arquitectura. Pasamos de la corporización a la teatralización. En los lados del triángulo hay signos. A las jovencitas no les interesa
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h a b la r de a rq u ite ctu ra, p re fie re n c o m en tar el asesinato del m etro : ese signo es negativo (-). A M aría L au ra le apasiona la arq u itectu ra: ese signo es positivo (+), p e ro trata de convencer las d e q u e la a rq u ite c tu ra es m aravillosa y n o lo consigue. No logra cam biar ese signo.
Varios com pañeros pasan al lugar de M aría Laura p ara auxi liarla e n la ta rea d e q u e su trián g u lo esté en eq u ilib rio . Las p ro p u e stas tie n e n m u c h o h u m o r; hay m u ch as risas. De p ro n to M aría L au ra se e n c u e n tra fren te a u n a situación conocida: n o p u e d e conciliar lo racional con lo afectivo. La intensidad de am bas ten d en cias la hace sufrir y adem ás n o logra usarlas ade c u ad am en te. R ecu erd a u n a escena en q ue fren te a u n a im por tan te au to rid ad académ ica, en lugar de re sp o n d er racionalm en te, con sus conocim ientos, se puso a llorar.
H em os pasado a la dram atización. Tenem os u n a protagonis ta d e u n tem a que a todo el g ru p o involucra: ¿Cómo integrar lo racio n al y lo afectivo en la enseñanza, en el aprendizaje, en la vida? M aría L au ra elige a Frida p a ra q u e re p re se n te su p arte ra c io n al y a Eva p a ra su p a rte afectiva: am bas in te ra c tú a n , se p elean , com o se pelean siem pre las voces in tern as en conflicto.
O frezco la escena al g ru p o y éste se divide en el subgrupo d e los racionales y en el d e los emotivos. N o p o d em o s deshacer nos d e u n a p arte del g ru p o , com o n o podem os tam poco desha cern o s de u n a p a rte nuestra. N ecesitam os las dos. El g ru p o va tre n z a n d o con sus m anos, tejien d o u n a red , u n a tela d e arañ a con co n ten id o s racionales y emotivos. M aría Laura q u ed a en el c en tro d e la red.
D é c i m o p r i m e r a clase. El a n g u s t i ó m e t r o
Es la clase antes del exam en. P red o m in a la angustia. El g ru p o p ro p o n e h a c e r u n rep aso ; rep asam o s la te o ría d el d e sa rro llo d el n iñ o de M o ren o u san d o com o re c u rso la corporización. A c o n tin u a ció n trabajam os d ram áticam en te el tem a d e la angus tia p o r el ex am en . A alg u n o s les baja la a n g u stia el rep aso , p e ro a otro s se las in c re m en ta y otros más se sien ten igual q ue
antes; p o r lo m ism o, según este angustiómetro organizam os tres sub g ru po s p a ra h acer u n a elaboración dram ática en cada uno.
La p rim e ra es u n a escena d e la vida d e Frida, u n a d e las estu d ian tes del curso. Ella c o rre de u n lado a o tro diciendo: “T engo ex am en y n o m e acu e rd o de n a d a .” A lgunos d e sus co m p añ ero s tom an el rol de conceptos y le h ab lan d e so rd en a d a m ente; d e p ro n to aparece M oreno y le dice q u e no va a te n e r problem a, que ella ya sabe lo principal y que se ponga a estudiar.
La seg u n d a escena o c u rre en el co m ed o r de u n a casa fam i liar. Las hijas p id e n p erm iso p a ra ir a la discoteca p e ro la h er m a n a m ayor a lerta a los p ad res q u e allí hay m u ch o s peligros: alco h ol y sexo. El p a d re n o in terv ien e p e ro la m ad re dice: “p a ra algo les hem os dad o u n a educación, ya están p rep arad as p a ra e n fre n ta r con valores cu alq u ier situación, n o va a h a b er problem a: q ue vayan a la discoteca.”
La te rc era es u n a escultura parlante: u n a alu m n a tiene u n a ho ja de p ap el en la m an o con u n 10 y está p a ra d a sobre unos cojines; o tra está h in c ad a en el piso y fo rm a con sus m anos unas orejas de b u rro : sacó cinco.
Ya en g ru p o trabajan estas im ágenes. Nos despedim os y les deseo suerte; el exam en lo h ará la c o o rd in ad o ra en la universi dad: tenem os q ue m a n te n er la separación de las cosas: yo ense ñ o psicodram a y la universidad les en tre g a el diplom a.
Examen
El d ía del exam en m e ded ico a h a ce r esta cró n ica y a co rreg ir las últim as transcripciones qu e m e en treg aro n ; su nivel es muy irregular: algunas son muy buenas y lam ento que no hayan esta d o a tiem p o p a ra utilizarlas e n los p ro cesam ien to s d e clase; o tras son terrib les y algunas m ás m e h a ce n reír. U n a d e ellas co n fu n d e el n o m b re de u n a u to r con el de u n país d e E uropa cen tral y o tra encabeza la transcripción diciendo: “T ran sferen cia de la seg u n d a clase.”
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Úl ti ma clase
Es el d ía d e la evaluación d ram ática del curso. La evaluación consiste en q u e les p id o a todos q ue p ien sen en u n recurso o u n a técn ica q ue p u e d a n aplicar en esta ú ltim a clase p ara que nos despidam os tan to del curso com o del grupo.
R odrigo d irige u n c alen tam ien to con respiración, relaja m ie n to del c u erp o p a rte p o r p a rte y un p sico d ram a in te rn o d o n d e los lleva a im ag in ar u n libro con las ilustraciones de lo q u e h a su ced id o en este curso. D irige m uy bien. A co n tin u a ción les indica p o n erse de pie y le pasa la dirección a u n com p a ñ ero . T atiana p ro p o n e h acern o s pasar p o r u n a p u e rtita po r d o n d e nos convertirem os en el n iñ o q ue fuimos. De esta m ane ra vemos pasar a Delia que se com pra u n a m u ñ eca con sus aho rro s y luego abre sin p erm iso u n reg alo de N avidad an tes de tiem po; vemos a J u a n M anuel que hipnotiza a u n a com pañerita; a Sara qu e escucha u n cu en to de la abuela; y a Elba que d a cla se a sus m uñecas.
Más adelante Elba sugiere u n cam bio d e roles: tom ará el rol de u n c o m p añ e ro y, con los roles cam biados, se o rg an iza u n a fiesta d e d esp ed id a: surgen m uchos R odrigos acaricián d o se la b arb a y m uchas Silvanas h ab lan d o de Lacan.
D espués alguien (creo que Lilia) dirige unas teatralizaciones en c u atro su b g ru p o s sobre lo q u e p ien san h a ce r en el fu tu ro con lo q u e ap ren d iero n en el curso. U no rep resen ta a u n psico- d ram atista tra b a jan d o co n un g ru p o d e niños; o tro , d o n d e es tán Ju a n M anuel y A urora, m uestra a un co o rd in ad o r de grupos de adolescentes; u n o tercero m uestra a Delia aplicando el psico d ram a en su vida personal, desde qu e se levanta p o r la m añana; y el c u a rto su b g ru p o es d e capacitadores. C u an d o alguno se blo q u ea aparezco yo com o Yuyo grillo, recordándoles las técnicas q u e d e b en em plear.
Estas escenas d esp u és pasarán a ser esculturas con movi m ien to . Se fo rm a u n a c ad e n a d o n d e u n g ru p o pasa u n cojín, q u e re p re se n ta el psicodram a, a otros; el cojín pasa cada vez más ráp id o hasta qu e alguien grita “Q ue circule el psicodram a”
y em piezan a aventar cojines p o r todos lados. Todos nos diverti m os m ucho: hay u n com pleto clim a d e ju eg o .
Luego del intervalo Susy organiza u n a escultura audiovisual de to d o el g ru p o , con to d o y sonidos. C om o todos están m eti dos e n la escultura n ad ie ve nada, p o r lo q ue a Susy se le ocu rre h a ce r u n espejo p a ra q u e todos vean la escultura y el resul tad o es divertido. Ella tom a el lugar d e alguien que sale y m ira, d esp u és él to m a el lugar d e o tro y así hasta q ue todos h a n sali do, p e ro todos q u e d an en u n lugar diferente.
D ora le agrega a la escu ltu ra q u e cada u n o haga u n solilo q u io (a h o ra d esd e sus lugares). C om o yo n o estoy d irig ien d o in te rv e n g o con to d o el g ru p o y fo rm o p a rte d e la escultura. Q u ed o hincada, con u n brazo en alto en m ed io de la construc ción g ru p al; ju n to a m í J u a n M anuel está m uy erg u id o , levan tan d o am bos brazos. C uando toca mi tu rn o del soliloquio se me o c u rre decir: “Estoy aquí abajo p o rq u e les estoy d e jan d o espa cio a ustedes para que crezcan y tengo el brazo levantando p o r q u e estoy h a c ie n d o u n b rin d is p o r aq u el q u e m e venza con h o n o r en vosotros.”
Sara p ro p o n e , p a ra despedirse, u n desfile d e personajes de los cu en to s o d e las películas. Los personajes van p asan d o p o r u n a especie d e tú n e l del tiem po: Porky dice “T h a t's all folks” y P iolín “Me p a re ció ver u n lin d o g ru p ito ”. El so m b re re ro loco les d esea m u chos días d e “N o d ip lo m a d o ”; C antinflas hace un discurso d ic ie n d o q u e el p sico d ram a es m uy psicodram ático; Alicia en el país d e las maravillas e n c u e n tra dos frasquitos, u n o d e ig n o ran cia y o tro de psicodram a pedagógico, q u e cu an d o se lo tom a crece y crece; fin alm en te u n a b ru ja h erm o sa am enaza con en can tarlo s a todos si n o se p o rta n bien.
O tra c o m p a ñ e ra p ro p o n e q u e saq u en fotos im aginarias de la h isto ria d el g ru p o . Así se van re p ro d u c ie n d o en el espacio dram ático m o m en to s graciosos, conm ovedores o difíciles: la es cu ltu ra del crecim iento d e u n niño, la d esp ed id a de Lilia com o c o m a n d a n te d el A polo XIII, u n a b ro m a q u e hice c u an d o m e equivoqué e n u n cam bio d e roles al d ecir q u e ta p aran la foto
H istoria de un grupo de aprendizaje... • 77
de M oreno. L uego siguen las b arreras; to d o el gru p o reu n id o d esp u és d e la dram atización d e Eva; Sara diciéndole “¿No que n o ? ” a su m aestra; M aría L au ra en la escena d el m aestro que e n se ñ a a pesar de sus alum nos y aseg u ran d o “Mis m anos flore c e n ”; los cojinazos; y el p rín c ip e d e sp e rta n d o a la bella dur m ie n te m ien tras to d o el g ru p o hace el so n id o ru id o so de un beso q u e Ju a n M anuel deposita graciosam ente con la m ano so b re la fren te d e Delia.
J u a n M anuel h a cam biado m ucho d u ran te el curso; ahora es m u ch o más seguro, m ás esp o n tá n e o , más participativo y más so n rien te. En él y en algunos otros es claro q u e h a h a b id o un efecto terap éu tico ; au n q u e, p o r supuesto, no e ra el objetivo de este g ru p o . N o o b stante no hay qu e olvidar qu e Pichón Riviere decía qu e n in g ú n ap ren d izaje es b u e n o si n o tien e algún efec to terap éu tico , y q ue n in g u n a terap ia es exitosa si n o se a p re n de algo.
Hay o tra foto qu e se re c u erd a d e m an era especial: la d e Jai m e, d o n d e no pasa nada, sólo q ue Jaim e está allí. A lguien re c u erd a q u e Jaim e co n tó q ue u n a vez se p e rd ió la o p o rtu n id a d d e c o n o c e r p e rso n a lm e n te a M oreno y n o falta q u ie n sugiera re p re se n ta r la escena: M oreno está en u n congreso d o n d e hay m uchos d o ctores m uy im portantes. U n am igo d e Jaim e le dice q u e ése q u e está allí es M oreno; Jaim e está p o r retirarse arg u m e n ta n d o q ue “T ien e cosas muy im p o rtan tes q u e h a c e r”, y de p ro n to u n doble le dice q u e p u e d e estar p e rd ié n d o se d e algo crucial en su vida. Jaim e entonces, decide acercarse a la m esa y dice: “D octor M oreno, soy Jaim e W inkler”. El doble rápidam ente