(1914-1959) el Hombre de Acero televisivo de la década de los cincuenta en Las Aventuras de Superman
C I N E
rápidamente- recordaría a Harold Lloyd, por quien Joe Shuster
sentía afinidad” siendo este una auténtica inspiración estilística para el autor a la hora de dibujar y retratar al personaje. En defin- itiva, la misma narrativa de las primeras historias del personaje estaba fuertemente influenciada por la magia del cine, intentando trasladar y replicar la cadencia cinematográfica en sus viñetas. Es imposible saber hasta que punto esta simbiosis primigenia entre cine y cómic repercutió de una manera u otra en el posterior éxito de Superman, un personaje, por otro lado, cuya longeva vitali- dad y capacidad de superviven- cia han servido para transformarlo en un “paradigma multimedia” protagonista de tiras de prensa, cómics, libros, seriales radiofóni- cos y televisivos, series y películas
de animación, largometrajes y video- juegos. En el presente artículo, como ya hemos explicado en la introduc- ción, intentaremos hacer una aproxi- mación a todos estos mundos pero centrándonos, no obstante, en la rel- ación de Superman con el cine, para dejar campos como la animación o la televisión para esas otras futuras publicaciones ya comentadas.
Es importante por ello comenzar hablando de las primeras tiras de prensa del personaje, las cuales serían el primer motor de la popu- laridad de Superman y las que per- mitirían el venidero e inmediato interés de otros medios por conocer y narrar sus aventuras. En estas tiras de prensa, publicadas por McClure Syndicate desde 1939, Jerry Siegel y Joe Shuster citaron por primera vez el planeta natal de Superman, el misterioso y asombroso Krypton,
y sirvieron para hacer debutar a personajes como Lex Luthor y Mr Mxyzptlk. La publicación de las tiras de prensa se haría de forma inter- mitente hasta 1966 participando en ella artistas como Wayne Boring o el mítico Curt Swan. Entrados los años cuarenta, la fama de Superman llegaría a las ondas de radio con el serial The Adventures of Superman, una dramatización y adaptación de la cadena Mutual Network que se mantendría con sorprendente éxito en antena durante más de diez años hasta que finalmente la tele- visión, por entonces aún más una curiosidad que una alternativa real, empezaba a tomar muchas más fuerza e importancia en los hogares medios estadounidenses. El show radiofónico de Mutual Network, el cual contaba con la impresion- ante voz del actor Bud Collyer para encarnar al Hombre de Acero,
IZQUIERDA
Boceto de Superman de Joe Shuster
DEBAJO
El guionista Jerry Siegel y el
dibujante Joe Shuster posando como su mítico personaje
ayudaría a ampliar sustancialmente la mitología de los cómics incorpo- rando a ella elementos clave como la kriptonita o personajes como Perry White y Jimmy Olsen.
La popularidad de este serial sería aprovechada por George Lowther, guionista del programa, para publicar en 1942 la novela The Adventures of Superman, apareciendo en ella por primera, por ejemplo, el nombre kriptoniano de Kal-El asociado al pasado y origen de Superman. Por otro lado, Bud Collyer colaboraría también con su voz en la produc- ción de una serie de hasta diecisiete cortos animados para cine, entre 1941 y 1943, distribuidos por Paramount Pictures y realizados por los Estudios Fleischer, propie- dad de Max Fleischer, el creador de Betty Boop, y posteriormente, después de la quiebra de estos, por los Estudios Famous, en mano de directores como Seymour Kneitel, Dan Gordon e Isidore Sparber y compartiendo Superman estrellato con Popeye el Marino, Casper o La Pequeña Lulú. El primer capítulo de esta serie llegaría a estar nominado en 1941 al Premio Oscar al Mejor Corto de Animación y, en conjunto, el trabajo de los precursores Estudios Fleischer resultaría una influencia reconocida por importantes autores posteriores como Frank Miller o Bruce Timm.
El siguiente paso importante en la historia de Superman lo daría en 1948 el productor y director Sam Katzman en colaboración con
Columbia Pictures produciendo un serial cinematográfico de imagen real de quince episodios de nombre homónimo al de su protagonista, dirigidos por Spencer Bennet y Thomas Carry y protagonizados
por el estadounidense Kirk Alyn. Este actor y cantante de Broadway comenta en sus memorias A Job for Superman cómo cuando le ofrecieron el papel creyó que todo se trataba de un truco publicitario porque le parecía imposible e inviable trasladar al per- sonaje en una producción de ese tipo. Pero el serial sería un nuevo éxito, Superman seguía siendo por enton- ces un buen reclamo y se acabaría incluso rodando en 1951 una secuela titulada Atom Man Vs. Superman con los mismos responsables e incor- porándose al reparto Lyle Talbot en el rol del villano Lex Luthor. No obstante, la fama de Kirk Alyn, el primer actor en interpretar íntegra- mente a Superman, no sería en nada comparable a la que alcanzaría el tris- temente malogrado George Reeves, el heredero de la capa en la película de 1951 Superman and the Mole Men, producida por Barney A. Sarecky, distribuida por Lippert Pictures Inc. y dirigida por Lee Sholen, conocido por trabajos previos en Tarzan’s Magic Fountain (1949) y Tarzan and the Slave Girl (1950) o en la televisiva The Adventures of Long John Silver (1956).
Este film serviría como plataforma y piloto para la primera serie de tele- visión del personaje, con el original título The Adventures of Superman, la cual se mantendría en pantalla durante seis temporadas y ciento cuatro entregas, cincuenta y dos de ellas a color, y con un patrocinador de la talla de Kellogg´s. Los episo- dios de The Adventures of Superman serían dirigidos por Tommas Carr o George Blair pero también repe- tiría Lee Sholem e incluso se ani- maría el mismo George Reeves en algunas entregas de la última tempo- rada. Por otro lado, Fredric Whitney Ellsworth, dibujante, escritor y editor
de National Comics, llegaría en la segunda temporada de la serie para sustituir en la producción a Robert J. Maxwell y Bernard Luber con el objetivo de lograr una mayor fidelidad y sintonía respecto a los cómics originales. De esta manera, The Adventures of Superman, emtitada entre 1952 y 1958, acabaría sellando el destino de George Reeves, un actor que ya no podría des- prenderse del personaje en vida y lo encumbraría en la muerte, nunca volvió a conseguir un papel en un Hollywood que lo había encasillado fatalmente, provocando en última instancia su depresión y aparente suici- dio. No obstante, hay bastantes voces discordantes sobre esto último, las cuales consideran la
muerte de George Reeves un
posible asesinato, el primer sos- pechoso del cual sería Eddie Mannix, un alto cargo de la Metro
Goldwyn Mayer con cuya mujer
George Reeves había tenido una relación. Teorías fundamen- tadas o no, George Reeves ya era leyenda.
En los siguientes años, Superman desaparecería de la escena, coincidiendo con la caída de interés del público por las publi- caciones superheroicas, aunque Fredric Whitney Ellsworth volv- ería a intentar reflotar el barco en 1961 con una nueva serie de televisión, The Adventures of Superboy, con Johnny Rockwell como protagonista, pero sólo se llegó a rodar un piloto de la misma y el proyecto quedaría definitivamente aparcado. El personaje había debutado en 1945 en More Fun Comics #101 y había conseguido su propia serie
en 1949 en los años setenta pero no era su momento, el cómic de superhéroes se encontraba justo en un importante resurgir, Marvel Comics apadrinaría la llamada Edad de Plata del cómic superhe- roico, haciéndose la editorial de Martin Goodman con una cuota de mercado cada vez mayor, y la reacción de DC Comics no se produciría hasta la llegada a sus filas de nuevos talentos como Neal Adams o Dennis O´Neil. No obstante, independientemente de su trayectoria en el mundo del cómic, Superman mantuvo intacta su enorme populari- dad, se había convertido en un símbolo más de las bonanzas del american way of life, resur- gido con fuerza después de la Segunda Guerra Mundial, y esto podría explicar como el person- aje pudo en 1966 convertirse en el protagonista y reclamo de un musical de Broadway. Esta ine- sperada adaptación dirigida por Harold Princes llevaba por título
It’s a Bird… It’s a Plane… It’s Superman, había sido escrita por
David Nowman y Robert Benton, la música compuesta por Charles Strouse -más conocido por otra adaptación musical de cómic como sería Annie-, con Lee Ada ayudando en las letras y mientras los princi- pales roles principales recaían en Bob Holiday y Patricia Marand. El éxito de este musical sería esquivo, pese a las buenas críti- cas recibidas, aunque en décadas posteriores sería revivido en varias ocasiones y versionado, como en 1975 siendo adaptado en un espe- cial de televisión por la cadena ABC con David Wilson y Lesley Ann Warren en los papeles principales. Pero, volviendo a 1966, ese mismo año también comenzaría a emitirse una nueva serie animada de tele- visión producida por Filmation para la cadena CBS, bajo el ya recurrente título de The New Adventures of Superman, y sometida a la dirección de Hal Sutherland, director de pro- ducción de He-man and the Masters of the Universe. La serie contaría de nuevo con el ya veterano Bud Collyer para poner la voz al Hombre
de Acero. El proyecto sería aseso- rado por el Editor de los títulos de Superman, Mort Weisinger, contando en un principio también con un espacio dedicado a The Adventures of Superboy, finalmente cancelado por su excesiva violencia, y se man- tendría en el aire durante cuatro tem- poradas, hasta 1970, para tomar el relevo en 1973 la cadena ABC con la serie Super Friends animada por Hanna-Barbera.
En esta adaptación de La Liga de la Justicia la voz de Superman sería interpretada por Danny Dark debido al fallecimiento en 1969 de Bud Collyer, quien se había convertido a lo largo de los años, el que había convertido a lo largo de los años en una de las grandes figuras asociadas a la historia del per- sonaje como reconocería DC Comics en 1985, durante su 50º Aniversario, incluyendo al famoso actor y radiodi- fusor en un especial como una de las cincuenta personalidades que habían ayudado a hacer grande a la edito- rial. Por supuesto, en esa lista privi- legiada también figuraba por méritos propios el actor Christopher Reeve,
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El musical de Broadway de Harol Princes It’s a bird… It’s a plane… It’s Superman!
Eastwood o Steve McQueen. Pero Richard Donner confió en un joven y casi desconocido Christopher Reeve y la jugada le salió perfecta. “Nadie podí a haber interpretado el papel de la manera en la que lo hizo”, comentaba el director en una entrevista fechada en 2011 y concedida al portal virtual Hero Complex de Los Angeles Times, “creo que a estas alturas es imposible encontrar a alguien que lo haga de la misma forma que él. Sea quien sea, quien venga tendrá que hacerlo de una forma distinta”.
El reparto lo completaban Margot Kidder, como el interés romántico del héroe Lois Lane, Marlon Brando
como Jor-El, Gene Hackman como
Lex Luthor, Jackie Cooper como Perry
White y Marc McClure como Jimmy
Olsen a los que habría que añadir el cameo de Kirk Alyn y Noel Neiil que habían interpretado a Superman y Lois Lane de los seriales de los años cuarenta. En términos generales, la adaptación resultaba bastante fiel a los cómics originales, rescata la misma esencia del personaje para el cine,