Michael Huber
Instituto de Psicología Astrológica © 2004 API Ediciones España, S.L. - www.api-ediciones.com
Traducción: Joan Solé - Maquetación: José A. Rodríguez
Índice 1. Estructura y técnica de la progresión
de la edad . . . 1-6 2. Los ritmos vitales en las doce casas . . . 7 3. El PE por las seis casas inferiores . . . 8-10 4. El PE por las seis casas superiores . . . 11-13 5. Los aspectos del PE . . . 14-20 6. El significado espiritual del PE . . . 21-26 7. Cuestionario y anexo (2 láminas)
1. Estructura y técnica de la progresión de la edad
La progresión de la edad fue descubierta por Bruno Huber de manera pragmática en los años sesenta. Hasta la fecha, más de ocho mil personas formadas en esta técni- ca la han aplicado con éxito a muchas personas, convirtiéndola en el método astro- lógico más demostrado.
La progresión de la edad, llamada también el punto de la edad (PE), es una mecá- nica de tiempo inherente al ser humano estrechamente relacionada con el proceso natural de envejecimiento. El PE describe el proceso de maduración interno de la personalidad durante toda la vida y nos muestra cuándo pueden producirse o ya se han producido determinados procesos de desarrollo. No es un método para prede- cir el destino ni para adivinar los acontecimientos futuros puesto que éstos depen- den de influencias externas e internas y pueden ser muy diversos.
1.1. Diferencia con otros métodos de pronóstico
Todos los métodos de pronóstico parten de la base de que el destino del ser huma- no está condicionado por determinadas influencias y que calculándolas de antema- no se puede predecir el futuro. Como las posibilidades del destino son infinitamen- te grandes, en la astrología tradicional se descubrieron una gran cantidad de puntos que influyen en el horóscopo. De esta manera, para cada eventualidad se puede encontrar un punto al que responsabilizar del acontecimiento. Esto puede sonar poco serio, no obstante hay dos métodos que se han acreditado e impuesto. Los describimos a continuación.
1.1.1. Planetas y ejes de casas progresados
Partiendo del hecho de que un recién nacido presenta una gran sensibilidad a todo tipo de posibles irradiaciones y resulta profundamente impresionado por éstas, se acepta que el curso de los planetas en los días posteriores al nacimiento deja una impresión en el organismo según la antigua regla: «Cada día determina un año de la vida». Así, por ejemplo, la posición de los planetas del trigésimo día determina el destino del trigésimo año de vida. Esto permite incluso preparar un horóscopo para cada momento de la vida, calculado a partir del correspondiente día después del nacimiento: es lo que se conoce como horóscopo progresado.
Limitación: Como los planetas lentos apenas se mueven en los primeros días tras el nacimiento, se trabaja sólo con los planetas rápidos fhjkld.
Según otra teoría (direcciones de ejes) se calcula el movimiento del AC y el MC (a
menudo también de otras cúspides) según el patrón de 1° = 1 año. Los astrólogos modernos no emplean la cifra de un grado sino la correspondiente a la velocidad del Sol del día después el nacimiento. Esta técnica, que se conoce como direcciones
de arco solar permite corregir la hora de nacimiento.
© A P I E d i c i o n e s
1.1.2. Tránsitos
Los tránsitos son las posiciones planetarias de un momento dado, que se comparan con el horóscopo base para determinar posibles influencias. Si se emplean todos los planetas y todos los aspectos con los orbes normales se obtienen intrincadas figu- ras con muchos aspectos. Los horóscopos de tránsitos no pueden considerarse una práctica seria pues siempre hay algún aspecto al que se le puede responsabilizar de algún acontecimiento. Además, debemos tener en cuenta que las irradiaciones del espacio cósmico sólo pueden producir efectos en nosotros si actúan sobre un punto del horóscopo durante un tiempo suficientemente largo. Por eso, los astrólogos serios sólo contemplan los planetas lentos (l) g y x c.
Limitaciones: Se emplea una tolerancia de ± 1° para los aspectos y preferentemen- te se consideran sólo las conjunciones y las oposiciones (aspectos primarios).
1.2. Funcionamiento de las progresiones astrológicas
El PE actúa desde el interior (como una necesidad creciente) durante varios meses como una onda que crece suavemente, tiene un máximo que dura algunas semanas y decre- ce también suavemente. Las influen- cias externas como los planetas en tránsito actúan de forma puntual, corta e irregular (como pruebas). Los acontecimientos externos se desencadenan sólo cuando se dan varios aspectos de forma conjunta porque sus efectos se suman. Los tránsitos ais- lados son, como máximo, perceptibles y sólo actúan cuando la personalidad no está en buenas condiciones.
Investigaciones detalladas realizadas en el API han puesto de manifiesto que los tránsitos tienen un efecto hasta diez veces mayor cuando aspectan a un planeta que está siendo aspectado por el PE (en el dibujo adjunto Urano).
1.2.1. Efectos en el ser humano
Si pensamos sobre cuántas cosas influyen en nuestro comportamiento llegaremos a la con- clusión de que podemos protegernos bien de muchas de ellas. Las condiciones atmosféricas nos afectan unas veces intensamente y otras más suavemente. Del mismo modo, las perso- nas que nos rodean pueden ejercer sobre no- sotros un efecto intenso o débil, y lo mismo sucede con los animales de compañía y las plantas. Tal vez percibamos (más o menos) las líneas energéticas de la Tierra o las corrientes subterráneas, o nos sintamos mal por haber comido en exceso.
Lo importante es saber que nuestra protección contra las influencias del entorno
depende de nuestro estado de salud y de la energía global de la personalidad.
ACurso B5 página 2 © A P I E d i c i o n e s Acontecimiento Umbral de visibilidad Umbral de percepción Tránsitos P u n t o d e l a e d a d L u g a r d e r e s i d e n c i a P l a n t a s N u t r i c i ó n C l i m a + C o n d i c i o n e s a t m. R a d i a c i o n e s c ó s m i c a s y t e r r e s t r e s P e r s o n a s M e d i o s d e c o m u n i c a c i ó n A n i m a l e s T r á n s i t o s + P l a n e t a s p r o g r e s a d o s P u n t o d e l a e d a d
1.2.2. Acontecimientos, vivencias y experiencias
Hay acontecimientos que apenas dejan huella en nuestro interior; en cambio, ciertas vivencias profundas no tienen reflejo en el exterior. Sin embargo, muchas veces los acontecimentos y las vivencias están relacionados, lo que nos permite aprender de ellos y obtener una experiencia.
Todo acontecimiento es también una vivencia que comporta una experiencia.
Los acontecimientos son sucesos que tienen lugar fuera de la personali-
dad y que desencadenan determinadas reacciones de la psique. Las reac- ciones dependen de las experiencias previas y con el tiempo van variando porque se van añadiendo nuevas vivencias.
Por vivenciaentendemos la impresión y el efecto en el interior de la perso-
nalidad, que depende de la capacidad de percepción e interpretación. Cuanto más despierta y receptiva es la conciencia, más intensas son las vivencias, lo que absorbemos y almacenamos.
La experienciaes el resultado de las vivencias, esto es, lo que todavía per-
manece al cabo del tiempo. La mayoría de las veces son lecciones o ense- ñanzas que hemos elaborado y que necesitamos para controlar nuestra personalidad con seguridad. Cuanta más experiencia tenemos, más segu- ros nos sentimos, más responsabilidades podemos asumir y menos erro- res cometemos.
Pero todo esto es una especie de movimiento cíclico a cuyo través no podemos ver mientras no sepamos que todo lo que nos sucede es un reflejo de nuestro mundo de imágenes interior. Las experiencias fijas que, sobre todo, están almacenadas en nuestro inconsciente tienen una fuerza de atracción similar a la de la materia fija, y ésta es la verdadera causa de los acontecimientos inesperados que se producen. Esto significa que para profundizar en nuestra personalidad debemos dejar las cosas externas a un lado. Los hechos de las situaciones que experimentamos son secunda- rios y sencillamente nos dan una indicación de lo que se esconde debajo o detrás de los mismos. Los acontecimientos externos sólo nos dan pistas y estimulan a nuestra conciencia a mirar una vez más en nuestro interior para reconocer las causas inter- nas. Mediante la repetición del problema en situaciones parecidas tenemos la opor- tunidad de comprender mejor el núcleo de la cuestión hasta que, un día, el error deja de producirse. Así aprendemos a manejar cada vez mejor nuestra personalidad. Este proceso de desarrollo recibe el nombre de «integración de la personalidad» y debe verse como un proceso continuo que tiene lugar en todos los niveles y áreas posibles de la personalidad. Los procesos transcurren de forma paralela y con dis- tintos ritmos de tiempo, y en el curso de la vida emergen siempre nuevas partes de la personalidad que deben integrarse.
Nota: El PE activa la presión de experimentar en el subconsciente, que nos obliga a vivir determinadas situaciones para tomar conciencia de algo. Las influencias y las condicio- nes externas nos demuestran si dominamos las emergentes energías psíquicas.
Cuanto más conscientemente abordamos lo que nos impulsa a desarrollarnos desde nuestro interior, menor es la presión de experimentar y menos intensos los acontecimientos resultantes. © A P I E d i c i o n e s
1.3. Ritmos vitales y fases de la progresión de la edad 1.3.1. La división en cuatro: los cuadrantes
Las fases de 18 años contienen tres casas, una de cada cruz, según la secuencia: cardi- nal, fija y mutable. Esto significa que este punto de vista nos da información sobre el desarrollo de las motivaciones en la vida. Cada fase empieza con un nuevo impulso de voluntad y energético, que nos conduce a una nueva fase de desarrollo.
1. Formación del yo 0-18
La personalidad se va formando como si fuera una masa fluida caliente sometida a un lento enfriamiento en el entorno. Los padres, los hermanos y los educadores van moldeando al
niño, lo que es determinante para su comportamiento posterior.
2. Formación social 18-36
Una vez adulto, el individuo debe superar las diferentes situaciones del entorno y confirmar (someter a prueba) su personalidad. Esto empieza con la búsqueda de las propias raíces y de los límites personales. La persona es aceptada o rechazada hasta que encuentra su puesto en la sociedad.
3. Cultivo del contacto 36-54
De repente, la persona se da cuenta de cómo son las personas con quienes convi- ve y de lo que verdaderamente significan para ella. Ciertos contactos ya no son bue- nos para progresar mientras que otros sí lo son. Nos sentimos atraídos por las per- sonas que comparten y aseguran nuestro puesto en el mundo pues esto nos ayuda a desarrollar nuestra individualidad.
4. Ser uno mismo 54-72
Nuestra adaptación al entorno ha acabado. Podemos dar una mirada retrospectiva a nuestra vida y por experiencia sabemos quiénes somos y cómo proseguirán las cosas. Nos fijamos nuevas metas para la vejez, normalmente relacionadas con intereses o capa- cidades que se nos han quedado en el olvido y nos concentramos en los amigos que nos quedan, con quienes podemos compartir puntos de vista espirituales y religiosos.
1.3.2. La división del horóscopo en tres partes: desarrollo y maduración del yo
Esta partición define las tres fases de desarrollo de la personalidad. Los efectos de los planetas del yo se solapan en 2-3 casas, en las que actúan conjuntamente de
forma estabilizadora.
Al principio de la fase lunar, el desarrollo corporal de- sempeña un papel. En la fase solar, el desarrollo emo- cional es importante hasta el DC. En la fase saturnina, la autonomía del Sol es todavía claramente perceptible.
Fase 1 0-24 Maduración de la personalidad
(Juventud) El yo como personalidad.
Fase 2 24-48 Maduración social-mundana
(Esplendor) Integración en la sociedad.
Fase 3 48-72 Maduración espiritual
(Vejez) Autorrealización espiritual.
ACurso B5 página 4 © A P I E d i c i o n e s 1 2 3 4 2 11 6 3 12 18 36 54 0 72 8 5 9 C u a d r a n t e d e l i m p u l
s o C u a d r a n t e d e l i n s t i n t o C u a d r a n t e d e l p e n s a m i e n t o C u a d r a n t e d e l s e r F O R M A C I O N D E L Y O S E R U N O M I S M O D E S A R R O L L O S O C I A L F A S E D E C O N T A C T O 8 7 6 5 4 3 2 1 12 11 10 72 0 24 48
V e j e z
E s p l e n d o r J u v e n t u d 9 MC I C AC DC1.3.3. La división del horóscopo en seis partes: procesos sociales
Fase 1 0-12 Ser yo (Nacimiento)
Probamos nuestro cuerpo con todas sus posi- bilidades. Mediante una adaptación creciente al entorno (padres, hermanos, escuela...) culti- vamos el comportamiento como fundamento de la personalidad social.
Fase 2 12-24 Estar presente (Pubertad)
Dependemos de la familia. Aprendemos a adaptarnos a la sociedad y a compartir la forma de pensar y los sentimientos. (Fase de formación de ideales). La búsqueda de un colectivo adecuado nos conduce a identificar- nos con la mayoría.
Fase 3 24-36 Participar (Automanifestación)
Experimentamos nuestros propios límites. Recibimos exigencias de trabajo concre- tas y debemos acreditar nuestras capacidades. Debemos encontrar nuestro lugar en el mundo para poder producir o conseguir algo, salir adelante y no rendirnos (huída hacia la enfermedad o la dependencia). Pueden darse situaciones de dificultades económicas y aislamiento social.
Fase 4 36-48 Intervenir (Aspiración a status)
Somos juzgados y clasificados por el entorno, por eso la capacidad de entablar diá- logo e intervenir es decisiva para nuestra autorrealización. Debemos servir al tú y a nosotros mismos a partes iguales. Sentimos la necesidad de recuperar el tiempo perdido mediante un cambio en nuestra relación de pareja. Aspiramos a lograr un status e intentamos desentendernos de las obligaciones sociales.
Fase 5 48-60 Dirigir (Pubertad mental)
Avanzamos de forma considerable en el proceso de individualización. Debemos ponernos activamente en nuestro lugar y entender el mundo correctamente para for- marnos nuestra propia opinión de éste. Nos convertimos en una autoridad y puede ser que el colectivo nos invite a hacernos cargo de una tarea de responsabilidad.
Fase 6 60-72 Aconsejar (Manifestación mental)
Ya no estamos tan interesados en el entorno como antes y nuestra capacidad de actuación se ha reducido. Ya no es necesario que actuemos pero los demás nos piden consejo por nuestro saber y experiencia. La confrontación con la muerte des- encadena el «pánico a perder el último tren». Es importante encontrar nuestro pro- pio estilo de vejez, mantenernos mentalmente despiertos y hallar la paz interior.
1.3.4. La velocidad del punto de la edad
Como sabemos, las casas de un horóscopo tienen tamaños diferentes (en latitudes muy al norte, la casa más grande puede ser cuatro veces mayor que la más peque- ña). Pero el PE tarda el mismo tiempo en recorrer todas las casas: seis años por casa. Esto significa que, al llegar a cada cúspide, la velocidad cambia (aunque no
nos damos cuenta). En las casas grandes, la velocidad del PE por el zodíaco (gra- dos de zodíaco por unidad de tiempo) es mayor.
En los casos (extremos) adjuntos, el paso del PE por un signo dura tres años o diez. Para comprender la diferencia psíquica entre ambos casos podemos compararlo con un viaje de la misma duración en bicicleta o en automóvil.
72 0 12 24 36 48 60 AC DC M C IC 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 S e r y o
E s t ar pre s e n t e
P a r t i i c p a r D i s p o s i c i ó n v i t a l a c t i v a A c o n s e j a r Dirigi r I n t e r v e n i r D i s p o s i c i ó n v i t a l p a s i v a © A P I E d i c i o n e s
Si viajamos (por ejemplo 6 horas) en bicicleta lo vemos todo de manera detallada y recordamos muchas cosas de la ruta (signo interceptado). Si viajamos las mismas horas en automóvil vemos muchas más cosas pero pasamos tan rápido que muchas no las recordamos (signo doblemente activo).
1.3.5. Signos sin cúspides de casas = Signos interceptados
Estos períodos de tiempo (más bien cortos) son fases de introversión en las que no estamos demasiado activos hacia fuera y nos desarrollamos más en nuestro interior. La cualidad del signo está oculta y el entorno no la percibe. Son períodos en los que exter- namente no conseguimos demasiado, nuestros propósitos suelen fracasar y los demás apenas reaccionan a nuestras iniciativas. Por eso podemos hacer más por nuestra vida interior, estamos protegidos de las influencias externas y nos limitamos a lo esencial.
1.3.6. Signos con dos cúspides de casas = Signos doblemente activos
Estos períodos de tiempo (más bien largos) son fases de extraversión en las que pode- mos desarrollarnos activamente hacia fuera y hay muchos cambios en nuestra vida. La cualidad del signo está doblemente expuesta y el entorno la percibe mucho. En estos perí- odos repletos de vivencias nos suceden muchas cosas, producimos un efecto intenso en el entorno y logramos imponer cambios en éste. Pero todo esto no penetra profundamen- te en nuestra psique y, salvo en el punto de reposo, podemos perder el acceso a nuestra esencia, olvidarnos de nosotros mismos y vivir demasiado volcados hacia fuera.
1.3.7. Las tres fases de cada casa: las cualidades de las tres cruces
En el primer tercio tenemos una intensa actividad externa y logramos imponernos.
Podemos influenciar y estructurar el entorno, los demás reaccionan a nuestras ini- ciativas y nos toman en serio. Pero también puede suceder todo lo contrario.
En el segundo tercio todo se convierte en un hábito, ya no estamos interesados en
los cambios y buscamos nuestra propia profundidad. Si nos apegamos demasiado a lo externo sufrimos rechazos y experimentamos fracasos.
En el último tercio tomamos una orientación nueva y empezamos a interesarnos por
los temas de la casa siguiente. No obstante, todavía debemos ocuparnos de cosas actuales y antiguas, y desprendernos de algunas de ellas.
1.3.8. Efecto anticipado de la cúspide de casa
Exactamente 2° antes de la cúspide, ya percibimos claramente el interés por el tema de la casa siguiente así como los planetas que se encuentran en ella. Nos esforza- mos cada vez más hasta que, a veces, se producen contratiempos.
ACurso B5 página 6 © A P I E d i c i o n e s 6 a ños 3 a ñ o s 10 años 6 años
2. Los ritmos vitales en las doce casas
Dividimos el paso de seis años del PE por cada casa en tres partes y de este modo obtenemos una división de toda la vida en 36 segmentos con sus correspondiente puntos álgidos, de cambio y de crisis (desde la perspectiva psicológica).
Pero también podemos describir un curso vital dinámico que contempla los conti- nuos ascensos y descensos de la curva de intensidad.
En las siguientes páginas representamos el curso vital en tres columnas:
© A P I E d i c i o n e s El texto de la izquierda corresponde a la percep- ción subjetiva de los ritmos vitales. Describe el proceso de desarrollo continuo que corresponde precisamente a la curva de intensidad.
En el centro hay una re-
presentación gráfica con las edades de inicio y fin de la zona de PR. Las cifras de la derecha son la edad.
A la derecha está el texto
de los 36 segmentos vita- les. Esta división estática describe fases aproxima- das de la vida.
En la cúspide de la casa, el entorno actúa intensamente sobre nosotros y nosotros reaccionamos acentuada- mente a la oferta. La facilidad del éxito nos induce a empe- zar muchas cosas aunque no todas duren mucho.
Alcanzamos el PI 2 a. y 4 m. después de la cúspide.
Aquí, las fuerzas que actú- an hacia fuera y hacia den- tro están en equilibrio. Lo que empezamos aquí tiene duración porque nos acer- camos a la zona del PR y todo se convierte en hábi- tos y se solidifica.
Exactamente 3 a. y 8 m.
después de la cúspide lle- gamos al PR. El proceso de interiorización nos permite y nos exige una reorienta- ción. La poca actividad hacia el exterior hace que internamente maduren nue- vos proyectos y metas. El ascenso a la siguiente cúspide de casa requiere 2 años, que vivimos como un período de esfuerzo porque al tema de la casa actual se le añade el de la casa siguiente. El último año suele ser un año de estrés.
CC PR CC PI 2,5 a. Zona de punto de reposo 2 años Z o n a d e e s t r é s 2 a ñ o s A ñ o d e l P R
La primera zona dura casi tres años. En estos años tenemos una actitud ofensi- va en la vida. Estamos intensamente orientados hacia el exterior en cuestio- nes relacionadas con la cualidad de la casa, hace- mos muchas cosas y nos suele acompañar el éxito. En el año del PR tenemos una actitud vital defensiva y con frecuencia experimen- tamos frustraciones. Para muchos es un año de crisis porque las cosas no les salen bien y consiguen muy poco.
En los últimos dos años hasta la siguiente cúspide cobramos ánimo de nuevo e intentamos hacer realidad nuestras nuevas ideas pero también tenemos que aten- der cuestiones del tema de la casa actual.
3. El PE por las seis casas del espacio inferior ACurso B5 página 8 © A P I E d i c i o n e s
En la mitad inferior del horóscopo recibimos las influencias moldeadoras del horós- copo y aprendemos a manejar la realidad cada vez mejor. Las experiencias que hemos tenido quedan impresionadas en el subconsciente y son la base para el de- sarrollo de nuestros patrones de reacción impulsivos e instintivos.
El recién nacido irradia una ener- gía pura y recibe un amor y una