Teniendo en cuenta que el análisis que se ha realizado a lo largo de la monografía se concentra en las tipologías del contrabando, es menester abordar el impacto económico desde esta temática, por lo cual, se tomó como referente el informe que anualmente presenta la Dian en el cual, se seleccionan los principales países que son socios comerciales de Colombia que superen el 90% de las importaciones FOB1 que son declaradas en el registro colombiano de importaciones. El último informe presentado se hizo en el año 2016 escogiendo 38 países que representaron el 91.8% de las importaciones FOB.
El informe parte de la aclaración de la forma como la Dian logra identificar aquellas importaciones que son denominadas como “distorsiones”, las cuales parten del análisis de la correspondencia entre la información declarada como importación por parte de Colombia, la cual debe ser igual a la información reportada por el país socio como exportación, en caso de que esto no suceda se estaría presentando una distorsión (DIAN , 2017).
La distorsión ha sido conceptualizada por la Dian (2017) como “fenómenos asociados al ingreso anormal de mercancías al territorio nacional, ya sea por falseamiento en la información (contrabando técnico) o por la decidida omisión de la declaración de las importaciones (contrabando abierto)” (p. 5), es decir que en el fenómeno de la distorsión se encuentran presentes todas las tipologías de contrabando, de allí, la importancia de su análisis.
Dentro de las tipologías del contrabando se encuentra que la subfacturación es la que más impacta la economía colombiana, aunque del año 2015 al año 2016 se presentó una reducción del 17.2% si se tiene en cuenta que para 2016 el contrabando técnico y el abierto sumaron US$5.109 millones, mientras que el 2015 la sumatoria fue de US$6.171 millones (DIAN, 2017). De estos
datos se estima, que el contrabando por subfacturación en el año 2015 represento un total de US$5.633 millones y para el 2016 fue de US$4.280 millones, notándose una disminución del 24%.
Los países de los cuales provienen las mercancías subfacturadas son principalmente son China, EEUU y Panamá. De China llegan mercancías como textiles, las confecciones, el calzado, las partes y accesorios para automóviles, algunas manufacturas de minerales y herramientas. De EEUU, combustibles, alimentos procesados, productos químicos, farmacéuticos, papel, cartón y manufacturas. Desde Panamá se subfacturan confecciones y textiles, calzado, aparatos eléctricos de grabación e imagen, la perfumería, bebidas alcohólicas (DIAN , 2017).Otros de los países que mayor incidencia está teniendo en el tipo de contrabando de subfacturación son Tailandia y la India de donde ingresan mercancías como “aparatos eléctricos de grabación e imagen, partes y repuestos de automóviles, manufacturas de plástico y caucho, artículos de fundición de hierro y acero, textiles, confecciones, químicos orgánicos e inorgánicos, partes de máquinas y turbinas, herramientas y útiles de cocina, papel cartón y productos editoriales, etc” (DIAN , 2017, p. 6).
En cuanto al denominado contrabando abierto se informó que para el año 2015 el monto fue de US$538 millones, mientras que para 2016 fue de US$829 millones, notándose un incremento considerable de un año a otro, logrando impactar de manera importante la economía si se tiene en cuenta que en la subfacturación si un bien importado vale US$1.000 la declaración se hace por ejemplo por US$500, mientras que para el caso del contrabando abierto las mercancías ingresan al territorio aduanero eludiendo el pago total de aranceles, IVA y otros derechos, por lo tanto esta última tipología impacta de manera directa no solo el recaudo de impuestos en el país, sino también los diferentes sectores económicos de producción interna, es allí donde, las mercancías que ingresan son vendidas a un menor precio, generando competencia desleal, las empresas deben empezar a reducir sus estándares de producción, por lo tanto reducen sus plantas de personal afectándose el empleo y por ende la calidad de vida de las personas. Igualmente, el hecho que no se recauden los impuestos esperados no permite al Estado inversiones enfocadas al desarrollo sostenible en aspectos como salud, educación, infraestructura, tecnología, productividad etc.
El contrabando abierto proviene principalmente de Rusia, Estados Unidos, Tailandia, Canadá, China, Panamá e India, nótese que para este tipo de contrabando ingresan nuevos países
mayormente desarrollados caso Rusia y Canadá. De estos, el que mayor distorsión aporta es Rusia que para 2016 tuvo un margen de distorsión de US$81 millones, seguido de EEUU con US$44 millones y Tailandia con US$36 millones. Los productos identificados que ingresan como producto del contrabando abierto son los mismos que ingresan como subfacturación, además de manufacturas de piel, manufacturas de plástico y caucho, alimentos procesados, carnes y pescados, partes y accesorios de vehículos, partes de máquinas y turbinas, manufacturas de minerales como vidrio, cobre, cerámicos, es decir, en el tipo de contrabando abierto se tiene un mayor impacto en el sector manufacturero, esto debido, a que países como Rusia, Canadá, China que tienen una economía basada en la manufactura aportan mayor cantidad de mercancías de este tipo, en ese sentido, siendo Colombia un país cuyo factor de productividad es el sector primario principalmente y teniendo un sector manufacturero en pleno desarrollo, el impacto causado en los sectores manufactureros es mayor, si se tiene en cuenta que la economía colombiana es impulsada principalmente por la Pequeña y Mediana empresa, que ante la imposibilidad de competir por precio y calidad con estos productos, la falta de capital y de apoyo por parte del Estado se pueden ver abocados a disminuir la productividad, lo que incrementa los costos de producción o cerrar las fábricas o empresas manufactureras existentes.
La Dian (2017) obtuvo resultado del análisis de la distorsión generada entre los años 2011 a 2016, con una muestra de 30 países, la evolución del indicador de distorsión en este lapso de tiempo “Este indicador pasó de 14.5% en el año 2011 a 12.7% en el año 2016. Respecto del año 2015 se observa un descenso de 0.6 puntos porcentuales” (p. 11), como se muestra en la siguiente tabla:
Tabla 2. Indicador de distorsión sobre los 30 países que cruzan en los informes 2011-2016
Fuente: base Trade Map - Centro de Comercio Internacional - Naciones Unidas – OMC adaptado por Dian (2017)
De estos datos, la Dian (2017) pudo concluir que “Producto de la distorsión por contrabando abierto y subfacturación los ingresos tributarios del Gobierno Nacional dejados de percibir en el año 2016 se estiman en $1,0 billones por arancel y $1,9 billones por IVA, para un costo fiscal total de $ 2,9 billones” (p. 11).
Para medir el costo fiscal del contrabando, la Dian aplica metodologías que le permiten medir el costo total fiscal del fenómeno de la distorsión para los casos del contrabando abierto y técnico, sumando el valor del arancel por país identificado y el valor del IVA, para el caso de 2016, el costo fiscal total por países de procedencia, fue proveniente “China (30,2%), Panamá (15,9%), Brasil (4,9%), Estados unidos (5,4%) india (7,0%) y Alemania (4,6%)” (Dian, 2017, p. 57).