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4. RESULTS

4.6. Participant 6 Topic: Reading Eye Movements

Viendo los diferentes métodos de lixiviación que hemos presentado en forma muy sucinta queremos resaltar ciertas variables que inciden directamente sobre el proceso a operar, que tratan de adaptar a las diferentes condiciones y/o exigencias externas de grandes variabilidades operacionales así como la de inversión de capitales.

3.3.1. TAMAÑO DE PARTÍCULA

En este caso se tiene un amplio rango de variación, dependiendo del método se tiene:

 En botaderos: tal como sale de la mina (ROM) con un tamaño máximo del orden de las 1,016 m (40”).

 En Pilas: Chancado desde secundario a 100% -50,8 mm (-2”) hasta terciario a 100% -6,35 mm (-¼”) según la porosidad de la roca.

 En bateas: Chancado normalmente terciario entre 19,05 mm ¾” y -6,35 mm (-¼”).

 Agitación: molienda húmeda desde – m65 a – m200 muy similar al producto de una flotación.

3.3.2. AGLOMERACIÓN Y CURADO

En los últimos años esta etapa ha pasado a ser un estándar en la aplicación de proyectos de lixiviación en pilas y también lo es en aplicaciones de botaderos y las existentes en bateas. Lo que normalmente se varía son las dosificaciones de agua y de ácido dependiendo siempre del tipo de minerales que se traten. En el caso de minerales oxidados, cerca del 70 a 90% del ácido consumido en la planta se agrega durante el curado. En el caso de minerales sulfurados, las cantidades de ácido son menores, no superando los 5 a 10 kg/t, que constituye casi el 100% del consumo global del proceso. En las lixiviaciones de botaderos, el curado se realiza más bien como un pre-acondicionamiento, empapando el mineral con soluciones concentradas de ácido entre 100 a 200 g/l y dejándolo reposar. Finalmente para los minerales sulfurados y mixtos se ha visto la conveniencia de incluir en el curado, concentraciones de ión férrico entre los 5 y 15 g/l.

3.3.3. ALTURA DE LECHO DE MINERAL

Está determinada por la permeabilidad del mineral, la ley de cabeza, el residual de ácido en las soluciones que alcanzan las capas inferiores de la pila y la cinética global de extracción. La presencia de arcillas, exceso de finos y la formación de precipitados pueden disminuir la permeabilidad, resultando en canalizaciones de flujo preferencial y eventual acumulación de soluciones en la superficie, restringiendo el acceso uniforme de aire y de ácido. En la lixiviación de sulfuros las reacciones consumidoras de oxígeno se ven afectadas inmediatamente por estas anomalías en la permeabilidad. En la actualidad la formación de nuevos botaderos esta variable toma mayor importancia básicamente por 2 motivos, primero por la posibilidad de extraer más rápidamente el cobre en el cuerpo, lixiviando capas más delgadas (no mayor de 15 metros) encimando luego de estarlo con una nueva y así sucesivamente y segundo mejorando la cinética y posterior recuperación total del cobre en el cuerpo mineralizado.

optimiza conjuntamente con la altura de la pila, de forma de no diluir demasiado las soluciones ricas que van a recuperación. Esto puede mejorarse usando 2 o varias pasadas de las soluciones a través del mineral en contracorriente siendo recolectadas en forma separada y convirtiéndose en soluciones intermedias, esto permite a veces “cabecear” las soluciones ricas manteniendo una ley más homogénea para la etapa posterior.

3.3.5. CICLO DE LIXIVIACIÓN

Aquí se presentan numerosas situaciones, ya que para minerales oxidados en pilas se usan entre 30 y 60 días, pero si es en botaderos lo habitual es una extensión en el tiempo de un año a más. En cambio para minerales sulfurados depende más de la granulometría y de la mineralogía, para lixiviación en pilas con material secundario chancado se requieren entre 4 a 9 meses en cambio en un botadero con mineral con tamaño a boca de Mina

(Run Of Mine) o chancado primario pueden necesitarse varios años y si la

presencia de calcopirita en el cuerpo es importante llega a los 10 años. En bateas los ciclos es de 5 a 12 días, para la lixiviación agitada de óxidos se hablan de 24 horas o menos y de sulfuros se necesitan de 6 a 9 días dependiendo adicionalmente de las condiciones de presión y temperatura.

3.3.6. CONSUMO DE ÁCIDO

Este consumo depende del tipo de mineral y de la ganga. Los oxidados tienden a reaccionar mucho más rápido con el ácido y dependiendo del tipo de ganga, ésta también sigue el mismo patrón. Normalmente la ganga en los minerales oxidados son más reactivas y el consumo varía en el orden de los 20 a 60 kg/t. En el caso de los sulfuros hay que tener presente que parte del ácido se regenera por causa por la oxidación del azufre catalizada por bacterias y si hay excesos de piritas puede incluso existir la acumulación de ácido en el sistema, los valores habituales están entre los 5 y 10 kg/t para este tipo de minerales.

3.3.7. EXTRACCIÓN DE COBRE

En función de la ley del mineral y del método de lixiviación usado. Así es habitual tener las recuperaciones que siguen:

 Pilas: para oxidados oscila entre 70 a 80% y para sulfuros alrededor de 80%, si no hay excesiva calcopirita.

 Bateas: entre 70 y 85% excluyendo los sulfuros.

 Agitación: entre 80 y 95% de nuevo en función del contenido de sulfuros.

3.3.8. CONSUMO DE AGUA

Es normalmente bajo y en el caso de la lixiviación en pilas o en botaderos corresponde a la humedad residual de los ripios que se dejan de regar al término de la lixiviación y arrastre físico con el viento. Lo habitual es que se requiera menos de ½ metro cúbico de agua por tonelada de mineral tratado, el uso de goteros es una necesidad vital bajando este consumo hasta en 50% menos, al minimizar las pérdidas por evaporación y arrastre físico del viento.