El ángulo de fricción interna promedio obtenido mediante las correlaciones con el número de golpes de los ensayos SPT en la tabla 19, cuyos valores varían entre 37.74° y 46.27°, difiere con el ángulo de fricción interna obtenido en la investigación realizada por Graneros y Tito (2016), el cual fue de 36.610, que esa investigación se realizó en el Cuzco, donde el suelo tiene una menor compacidad relativa y mayor contenido de humedad. La clasificación SUCS en nuestra investigación indica que predominaron las arenas pobremente graduadas SP, y arenas limosas SM, lo que difiere con la clasificación SUCS de Graneros y Tito, en la que predominaron las gravas GW y Gs, evidenciándose una diferencia en la estratigrafía entre ambos suelos. Las gravas y las arenas son materiales sueltos, y poseen menor compacidad relativa que los suelos en donde hay alguna presencia de arcillas, como en nuestra investigación en las que, por ser muy compactas, se necesita un mayor número de golpes en el ensayo para penetrar estratos de 15 cm de profundidad según tabla 3, en donde se establece que los suelos compactos tienen una compacidad relativa elevada de 60 a 75.
Por otra parte, en la investigación de Graneros y Tito (2016), se utilizó el “cono dinámico tipo Peck”, el cual, si bien es cierto, utiliza el mismo equipo del ensayo de penetración estándar (SPT), cambia la cuchara de “caña partida” utilizada en el ensayo SPT por una punta cónica, con la que se obtiene un número de golpes que necesitan ser correlacionados para obtener un número de golpes por SPT. Esta correlación para convertir el número de golpes con el cono Peck a SPT, viene acompañada de un mayor error; es por eso que el uso del cono Peck no tiene aceptación en otras partes del mundo, a diferencia del SPT que su uso se ha extendido, sobre todo en los Estados Unidos. Además, la diferencia entre los ángulos de fricción obtenidos pudo deberse a que en nuestro estudio se hizo el ensayo SPT a una menor profundidad, ya que se superó los números de golpes establecidos como límite para paralizar el ensayo, cuyo valor es de 50 golpes y que está establecido en la ASTM D 1586; en contraste, en el trabajo de investigación realizado en el Cuzco se llegó hasta los 5.10m de profundidad. La cohesión del suelo en la investigación de Graneros y Tito fue de 0.00 ton/m2, lo que concuerda con la cohesión hallada en esta investigación que también fue de 0.00 ton/m2, ya que en ambas investigaciones se encontraron suelos no cohesivos (arenas y gravas).
El tipo de suelo obtenido en nuestra investigación, concuerda con el suelo obtenido en la investigación de Fernández ( 2015), ya que también se encontraron arenas mal graduadas
con presencia de limos inorgánicos con una clasificación SUCS SP-SM, sin embargo en dicha investigación se encontró nivel freático a 3m de profundidad, mientras que en nuestra investigación no hayamos nivel freático a 3m como lo hallado en su trabajo, esto se debe a que su trabajo fue realizado en Tumbes, que presenta una geomorfología distinta a la ciudad de Trujillo donde se encuentra el campus de la Universidad Nacional de Trujillo, y su nivel freático está a menor profundidad, lo que se ve reflejado en los distintos informes de suelos realizados que nos hablan que el nivel freático en el distrito de Trujillo está a más de 8m de profundidad. El número de ensayos SPT realizados en la investigación de Fernández fueron a profundidades exactas de 3m lo cual nos da a entender el hecho del porqué la realización de calicatas para corroborar el perfil estratigráfico de su suelo, en concordancia con nuestra investigación, en la que también realizamos calicatas a una mayor profundidad. En términos generales estas características le sirvieron a Fernández para calcular la capacidad portante del suelo, que varía de 1.33 kg/cm2 a 2.81kg/cm2, cuyos resultados difieren de nuestra investigación en la que se halló que la capacidad portante varía de 4.67 kg/cm2 a 12.01 kg/cm2, esto se explica por el menor ángulo de fricción interna utilizado en la investigación de Fernández que fue de 24.40°, en comparación al ángulo de esta investigación donde el mínimo fue de 37.74°; además la presencia del nivel freático a 3 m de profundidad en la investigación de Fernández causa que dicho suelo tenga una menor capacidad portante. Según la investigación de Izquierdo (2016), los suelos predominantes en su investigación realizada en la región San Martin fueron arenosos limosos arcillosos SM-SC y arenas arcillosas SC , lo cual coincide en gran parte con el suelo obtenido en la ciudad universitaria de la UNT, a diferencia de que en dicha investigación obtuvieron un ángulo de fricción interna promedio de 300 y un número de golpes promedio de 16, lo cual varía con nuestros
resultados, en los que el ángulo de fricción interna promedio varía de 37.74 a 46.27°; esto debido a que ellos realizaron un número mayor de sondeos SPT, con 12 realizados en total y utilizaron otros tipos de correlaciones para calcular el ángulo de fricción interna, así como diferentes especificaciones técnicas del equipo de penetración estándar SPT que terminó influyendo en los resultados obtenidos. Finalmente podemos tomar que los suelos de la ciudad de Trujillo son similares a los suelos del campus universitario de San Martin, ya que en ambos se encontró presencia de arenas arcillosas y limosas. Por otro lado, la diferencia del número de golpes promedio de campo hallado en la investigación de Izquierdo (2016)
con respecto a nuestro número de golpes registrado en campo que varía de 30 a 86, se debe también a las especificaciones técnicas del equipo usado, su utilización en campo y la manipulación general del equipo SPT en el proceso para la obtención de datos en campo. El trabajo de investigación de exploración geotécnica realizada por Bustamante y Alva (1995), en la ciudad de Iquitos, encontró que en dicha ciudad los suelos son del tipo arena fina y arcilla donde no se observan afloramientos rocosos tampoco material de agregado grueso, esto quiere decir su investigación concuerda con la nuestra en el tipo de suelo, ya que en el campus de la Universidad Nacional de Trujillo se determinó que el suelo es arenoso arcilloso y limoso en gran mayoría con muy poca presencia de gravas. Estos datos también nos sirvieron para efectos de cálculos de cimentación ya que al igual de ellos, el suelo del campus de la ciudad universitaria UNT presenta un suelo bueno para construcción, en el que no se encontró nivel freático durante las exploraciones.
Los resultados obtenidos mediante el ensayo SPT de la investigación realizada por Chapilliquen (2017) nos indica las características de su terreno como macizo rocoso que tiene un ángulo de fricción de 300 a diferencia del nuestro que fue mayor ( de 37.740 a 46.27°) lo que indica que difiere a los ángulo obtenidos en nuestra investigación debido a que en la investigación de Chapilliquen se encontró suelos cohesivos, con una cohesión de 100kPa y en la nuestra, se encontró suelos arenosos no cohesivos con una cohesión de 0.00 ton/m2 pero
que les ha servido para obtener premisas para construir un sistema de pozas sedimentadoras para minería y por nuestro lado nos ha servido para obtener información para las futuras construcciones de edificaciones en nuestra universidad.
Esto implica que el ensayo de SPT es usado en varias ramas de la ingeniería ya que nos brinda características del suelo que otros ensayos no podrían y que esto ayuda a tener una idea clara de qué forma construir en un determinado terreno. Este ensayo es muy frecuentemente usado para fines de cimentación en todo el mundo y para diferentes tipos de construcciones, tanto en la parte minera como en el ámbito de las edificaciones.
Según lo investigado por Gonzales y Torres 2018, su trabajo estuvo orientado a la microzonificación geotécnica donde se requiere conocer el comportamiento geotécnico del suelo, así como las características de éste. Podemos ver que ellos usaron los ensayos de penetrómetro dinámico ligero (DPL) y el ensayo de penetración estándar (SPT), y nuestro tipo de suelo concuerda a lo hallado en su investigación ya que también encontramos arenas
mal graduadas (SP). La diferencia es que en nuestra investigación no se encontró nivel freático y Gonzales y Torres lo encontraron en un rango de -1.5m hasta los -3.4. Esto se debe a que su sector investigado fue en Las Delicias, que se encuentra ubicada muy cerca al mar, donde es evidente que el nivel freático se encuentra a menor profundidad. Nuestra densidad relativa fue de 2.55 g/cm3, mayor a la hallada por Gonzales y Torres, que obtuvieron una densidad máxima de 1.94 g/cm3, que evidencia que nuestro suelo posee una mayor compacidad. Pero en general presentan un suelo similar, ya que en ambos estudios predominaron las arenas pobremente graduadas SP.
En nuestra investigación, según la figura 16, se tiene que a mayor profundidad de perforación los números de golpes, tanto los obtenidos en campo como los corregidos aumentan, esto se debe a que a mayor profundidad se encontró suelos arenosos pobremente graduados con presencia de gravas a 3.25m de profundidad, lo que generó que el número de golpes aumente considerablemente. Por otra parte, en la figura 17 se muestra la relación que existe entre el número de golpes obtenidos en campo y corregidos con respecto al ángulo de fricción interna, cuanto mayor fue la profundidad, mayores eran los números de golpes y por ende el ángulo de fricción aumentó, esto se explica por el suelo de los últimos estratos de cada ensayo SPT, los que presentan arenas pobremente graduada, bajo contenido de humedad y gravas, siendo así un suelo muy compacto que implicaba una mayor cantidad de golpes para perforarlo. Se observa que todos los resultados arrojados en las muestras de suelo tanto de las calicatas como de los ensayos SPT, concuerdan. Primeramente, la clasificación SUCS y AASHTO, arrojó que en ambos se tiene arenas pobremente graduadas SP con presencia baja de arcillas y limos SC-SM, predominando el grupo A-3 para la clasificación AASHTO. El contenido de humedad también fue muy similar, arrojando un 2.11% para las calicatas y un 1.92 % para los ensayos SPT. Además, se observa que los pesos específicos relativos de los sólidos también fueron muy similares, con un 2.52 g/cm3 para las calicatas y 2.55 g/cm3 para los ensayos SPT. Por último, se tuvo una similar granulometría y perfiles estratigráficos, lo que quiere decir que el procedimiento de nuestros ensayos SPT fueron correctos, obteniéndose resultados precisos y confiables para futuras investigaciones.
CAPITULO V: CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES