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6. A novel approach for A NER using language genitive rules

6.2. Extracting Arabic composite names using a knowledge driven approach

6.2.3. Pattern recognition to extract composite names

La administración y representación de la Sociedad fue encargada a una Junta Directiva, conformada por un Presidente, un Vicepresidente, un secretario que podía ser al mismo tiempo tesorero, un revisor fiscal y cuatro vocales; y que debía ser elegida cada dos años, pudiendo permanecer en el cargo dos periodos consecutivos, el Presidente y el Vicepresidente148.

En el artículo 12 del Reglamento de la Sociedad149, entre las atribuciones de la Junta Directiva se encontraba:

a) Reglamentar y adoptar las disposiciones convenientes para la mejor marcha de la Sociedad

b) Decidir sobre el reintegro de socios borrados por infracciones. c) Organizar y dirigir los actos de la Sociedad.

d) Manejar los fondos de la Sociedad.

e) Presentar a los socios una memoria y un balance a fin de cada año.

f) Proponer a la Junta General la adopción de acuerdos que sean convenientes, así como también los cambios de estatutos.

g) Velar por el buen orden de la Sociedad y suprimir los nombres de socios que cometan infracciones a los estatutos o reglamentos.

h) Autorizar los gastos extraordinarios que puedan ocurrir.

i) Fijar las cuotas de los socios y las extraordinarias que sean necesarias. j) Resolver sobre las concesiones a los socios en cualquier espectáculo.

k) Reintegrar la junta en caso de que se ausente alguno de sus miembros, y llamar, si lo juzga conveniente, los dos miembros a que lo autorizan los estatutos.

La primera reunión de socios se llevó a cabo el 26 de junio de 1937, y fue realizada para nombrar Junta Directiva y para tratar temas relacionados con el Congreso de la Música. Aunque a esta reunión asistieron solamente siete socios, se nombró una Junta conformada por: Antonio J. Cano, Presidente; Teresa Santamaría de González, vicepresidente; Marco A. Peláez, secretario-tesorero; Concha Lalinde v. de Álvarez, Adolfo Gotthelf, Gabriel Echavarría, Carlos Posada Amador y Gustavo Lalinde S., como vocales; y Francisco Villa López, como revisor fiscal150.

148 SPD-EAFIT, SAA, CANO, Antonio J., Memoria de la Presidencia, pp. 12-13. 149Ibíd., pp. 19-20.

60 De una reunión de la Junta Directiva, en julio de 1937, salieron los estatutos de la Sociedad, los cuales fueron basados en los de la Sociedad Amigos de la Música en Bogotá, por ser los “primeros que existen en esta clase”151

, pero modificados de acuerdo a las condiciones específicas de Medellín.

Además, se establecieron los fines que la Sociedad perseguía, y que se encuentran enumerados por Marco A. Peláez, en la Revista Progreso, de 1939, los cuales se diferencian de los de Bogotá:

El fin primordial de la Sociedad es el de reunir un número de socios que desinteresadamente contribuyan con una cuota mensual, no para que esta cuota les sea retribuida en espectáculos, sino para hacer un fondo apreciable y poder patrocinar conjuntos de arte que se constituyan en la ciudad, o apoyar un esfuerzo especial que hagan nuestros artistas; para poder ofrecer al público en general y a los asociados un espectáculo artístico que venga al país y que sólo con un apoyo de alguna entidad puede actuar en las distintas ciudades; para organizar sesiones culturales que contribuyan a la educación del público, tales como exposiciones de pintura y escultura, conferencias, y adiciones que eduquen el gusto musical. El fin de la sociedad es saber escoger sus espectáculos en bien de la cultura y no el de patrocinar cualquier ofrecimiento, por razón de que hace mucho tiempo no hay espectáculos.

La Sociedad debe tener un fondo destinado a emplearlo en los grandes artistas mundiales que de cuando en cuando visitan nuestro país. Debe destinar otro para ofrecer a nuestros artistas, pero siempre que éstos presenten un conjunto constituido y no porque se junten de ocasión para ofrecer un concierto. Patrocinar a nuestros concertistas, pero previo estudio del programa.

Para llevar a cabo esto, es indispensable que todos los amantes de la cultura artística que quieran contribuir a los fines de la Sociedad, ingresen en ella y muestren su entusiasmo y su apoyo, para aumentar cada día sus fondos, y asegurar así mejores espectáculos. También es necesario que algunos de nuestros artistas se unan y formen un conjunto de cámara, pero no con carácter provisional mientras cumplen un programa, sino para formar un trío o un cuarteto que adquiera nombre y representación, y sea en todo momento orgullo de ellos mismos y de la ciudad. Que nuestros artistas con constancia y compañerismo, ensayen mucho tiempo privadamente, adquieran un repertorio en todas las categorías para contribuir a la cultura artística del público, y que con orgullo ofrezcan a la ciudad un verdadero conjunto de cámara. Así una entidad como la Sociedad Amigos del Arte, puede trabajar con entusiasmo y con admirables resultados no sólo para sus asociados, sino para el público en general y por nuestra cultura artística. Existiendo en Medellín un conjunto musical constituido con desinterés, y un concertista que prepare periódicamente sus conciertos, la Sociedad puede apoyarlos y puede estimularlos. También sus socios se entusiasmarán y su número aumentará cada día más152.

151 Ibíd., p. 10.

152 PELÁEZ P., Marco A., “Sociedad Amigos del Arte”, Revista Progreso, Sociedad de Mejoras Públicas, Medellín, noviembre de 1939, No. 15, pp. 138-139.

61 Si bien la SAA mantenía abierta la posibilidad de patrocinar artistas nacionales, al estudiar la programación anual de conciertos y eventos artísticos, puede observarse cómo en su mayoría se tratan de personajes o conjuntos extranjeros. Podría pensarse que en la ciudad no existían artistas ni conjuntos estables, pero al revisar la correspondencia, en varias ocasiones se pidió auxilio para el estreno de obras de compositores antioqueños, como fue el caso de Roberto Pineda Duque, o para la presentación de recitales de alumnos del Instituto de Bellas Artes. Que no recibieran el apoyo de la institución, se debió a dos hechos: el primero de ellos, a que el gusto musical de los dirigentes y miembros de la SAA estaba enfocado hacia el repertorio europeo, como lo menciona Ignacio Isaza en una entrevista realizada por Luis Carlos Rodríguez153; y el segundo, a que muchas veces el presupuesto ya estaba comprometido con las casas de representación asociadas para presentar a los artistas extranjeros.

Existieron algunas excepciones, sobre todo durante los primeros años de existencia de la institución, en los que se patrocinaron algunos conjuntos colombianos como el Orfeón Antioqueño, el Cuarteto de Cuerdas Bogotá, la Orquesta del Instituto de Bellas Artes de Medellín y la Ópera de Medellín, entre otros; algunos solistas como Elvira Restrepo de Durana (piano), Gilma Cárdenas de Ramírez (canto), Lucía Gutiérrez de Macía (piano) y Blanca Uribe (piano).

Programa de mano Elvira Restrepo Instituto de Bellas Artes, 14 de agosto de 1937.

Cabe destacar que si bien para el caso musical el número de artistas y conjuntos nacionales presentados no es alto, puede afirmarse lo contrario respecto al patrocinio de

62 pintores colombianos. De un total de 19 exposiciones de arte, en 10 de ellas se presentaron artistas del país.

Volviendo a la estructura administrativa, en el archivo de la SAA se encuentran las memorias e informes de las Juntas Directivas, desde 1937 hasta 1945, año en que cambió la estructura administrativa, y en el que Ignacio Martínez y Marco A. Peláez se convirtieron en los directores de la Sociedad, con la colaboración de Rafael Vega Bustamante y Luis Carlos Henao, a quienes se les pedía asesoría en la programación de los conciertos154.

El mismo año en que Isaza fue nombrado Presidente, se le presentó a Rafael Vega, tal y como él lo recuerda:

Yo soy Ignacio Isaza de la Sociedad Amigos del Arte, vengo a darle las gracias por lo que usted ha escrito en el periódico sobre nosotros. Lo felicito y quiero que siga yendo a todos nuestros conciertos, a la Librería le van a llegar las boletas155.

Sin embargo, desde el año 1943, puede observarse cómo la estructura administrativa se iba relajando en sus labores, ya que sólo existen actas de las Juntas Directivas hasta 1942, haciendo que se tengan datos parciales de la Junta correspondiente a los periodos siguientes.

Cuadro 3. Juntas Directivas SAA