El Capital Intelectual se define como el “conjunto de recursos intangibles de la organización que tienen la capacidad de generar valor ya sea en el presente, ya en el futuro”. Se tratará de recursos considerados en un senti- do amplio y no únicamente en el sentido estrictamente contable. Dicho de otra forma, el capital intelectual incluye tanto los activos intangibles que la normativa contable permite reconocer, como las habilidades o capacidades de la organización y de los empleados.10
En el transcurso de la reflexión sobre el Capital Intelectual, cada constructor de un modelo ha ido definiendo su propia taxonomía (ver apartado II). De hecho hay casi tantas clasificaciones de intangibles como equipos de investigación o empresas de consultoría en el mercado, pero, con todo y poco a poco parece que la clasificación de Edvinsson y Malone (1999) ha ido imponiéndose como estándar.
Esta clasificación distingue entre las categorías de Capital Humano, Capital Estructural y Capital Relacional.
• El Capital Humano está formado por los recursos intangibles, capaces de generar valor, que residen en las personas: sus habilidades, conoci- mientos y capacidades. Finalmente éste es el dominio del conocimiento y del aprendizaje de la persona y consecuentemente de la formación.
• El Capital Estructural está formado por todos los recursos intangibles capaces de generar valor, que residen en la propia organización, es decir, que el capital estructural es aquél que se queda dentro de la organización cuando los empleados se marchan. El capital estructural es, en definitiva, la infraestructura que ayuda a incorporar, formar y mantener el capital humano aditivo, es decir, las rutinas, la “forma de funcionar”, la cultura, etc. La capacidad de aprender de la organización la debemos pues situar en el capital estructural ya que es el continente “organizado” de los cono- cimientos personales que da coherencia a la formación. Pero además, la formación puede ayudar a repensar y reconstruir el capital intelectual en sus tres acepciones en función de las necesidades de la empresa. A la for- mación dirigida a mejorar el capital estructural le llamaremos formación estructural u organizacional, paralela al aprendizaje organizacional. • El Capital Relacional está formado por los recursos intangibles, capaces
de generar valor, relacionados con el entorno de la empresa: sus clientes, proveedores, sociedad, etc. Así, podemos notar que son recursos que
10 La parte más importante del capital intelectual no está recogida en los estados contables de la
empresa, porque no cumple los requisitos que la actual normativa contable exige para dicho reconocimiento, y sin embargo la importancia que estas nuevas partidas juegan en la creación de valor de la organización es cada día más significativa.
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residen bien en los empleados (capital humano) bien en la propia orga- nización (capital estructural), pero que a efectos conceptuales quedan separados de las dos categorías anteriores por cuanto que hacen referencia a relaciones exteriores. El capital relacional es la parte del capital inte- lectual que permite crear valor en relación con las relaciones exteriores de la empresa.
La formación correspondida con el capital relacional incorpora el compo- nente de “organización extrovertida” que es la empresa. La extroversión para la empresa no es un capricho sino su razón de ser. La empresa existe porque retribuye a todos los agentes que intervienen en el proceso desde los clientes a los proveedores pasando por los propietarios y los trabajadores. El mundo de las relaciones exteriores de la empresa es un mundo lleno de información y de conocimiento, es un mundo lleno de posibles externalidades donde la calidad de los esquemas de referencia personales y de la organización, es decir los stocks cognitivos, tienen mucho que ver con la capacidad de la empresa de apropiarse de las posibilidades que el exterior ofrece. Los itinerarios de la organización dependen de esta capacidad de apropiación.
No todas las relaciones externas están recogidas por el capital relacional, muchas no pueden separarse tan fácilmente del dominio del capital humano y del capital estructural pero en todo caso la clasificación ayuda a la com- prensión de las diferencias de la formación aplicable en los tres casos.
Podríamos afirmar por tanto que la suma de los componentes de las tres categorías de capital intelectual es el capital intelectual de la organización11 y
que cada uno de los componentes requerirá sus propias estrategias relativas a la formación. CAPITALINTELECTUAL ComponentesdelCapitalIntelectual Capital estructural Capital humano Capital relacional
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11 Algunos autores consideran incorrecto poner el signo más a las tres categorías anteriores para obtener el
Capital Intelectual de una organización. Afirman que de la interacción de una categoría con las otras dos se obtiene el Capital Intelectual más valioso y rellenan el esquema de la figura con flechas que relacionan por parejas las tres categorías. Por supuesto estamos de acuerdo en que eso es cierto, pero creemos que el signo de adición puede ser colocado sin problemas si consideramos que en cada una de las categorías ya se están teniendo en cuenta esas interacciones. Así por ejemplo, dentro del capital estructural consideramos el valor de los intangibles generados por la interrelación de las personas y que pasa a la organización; y de la misma manera, en el capital relacional tenemos en cuenta el valor de los intangibles generados por las interrelaciones entre la empresa y el entorno o los empleados y el entorno.