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Henry Van de Velde (1863 – 1957) fue un pintor, diseñador de interio- res, arquitecto, teórico muy importante en el movimiento del Art Nou- veau. Posterior a sus estudios en Amberes, en la Academia de Bellas Artes de (ciudad natal) continuó su formación en el taller parisino del pintor Durant en el año 1885. Posteriormente motivado por las ex- posiciones y publicaciones del “Circle des Vingt” (Círculo de los XX), un grupo de pintores belgas en el cual ingresa. Allí conoce al artista inglés Alfred William Finch (1854-1930). El artista inglés lo puso en contacto con los escritos de John Ruskin y William Morris, así como con la artesanía inglesa. Henry Van de Velde empatizó con las ideas reformistas de los ingleses las cuales exclamaban que el arte debía estar al alcance del pueblo. La obra de William Morris fue también su 2 La traducción es responsabilidad mía. A continuación se transcribe la cita original: In architecture and fine arts in general, the movement also represented a rediscovery of medieval antiques and mo- numents throughout the country as well as the study of constructive and technical traditions coming from the Middle Ages, or techniques from Ilsamic architecture. (Freixa, Calvera, Salas, 2011, p.185)

Figura.V.1.Ornements de fruits. Vers 1892, Pastel.Dimensión: 47x49. Imagen tomada de:

Guimard Horta Van de Velde, Pionniers Du XX siécle., Paris: Musée des arts décoratifs. Organi- sée par l´Union centrale des Arts décoratifs. Del 10 Marzo al 31 Mayo, 1971.(Figura 46. Pag 81)

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inspiración desde el punto de vista estético e incorporó tapices dise- ñados por el artista inglés en alguna de sus primeros muebles que posteriormente cambio por unos propios (Fahr-Becker, 2008, p.157) . Posteriormente dejó la pintura como menciona Gabriele Fahr-Becker, por que le parecía individualista sin embargo en su trabajo pictórico ya había comenzado su estudio sobre la línea. Podemos observarlo en la obra en pastel Ornements de Fruits (1892) (Figura V.1), la tapice- ría titulada Vela de ángeles, de 1893 (Figura. V.2) y la publicidad para

TROPON Biscuits (1898) (Figura V.3).

Más adelante, expandió su conocimiento y experimentación sobre el arte en el diseño de muebles y decoración, hasta llegar a la arquitec-

tura. Entre muchas de sus obras se encuentra su propia casa Bloe-

menwerf, Uccle (figura V.4), en el año 1896 desarrolla junto con los franceses George Lemmen, Denis, Bernard y Rason los interiores de las cuatro estancias de la galería L´Art Nouveau galería regentada por Samuel Bing en París y aunado a la estancia también decoró una habitación de reposo con lo cual participó en la Exposición de Artes aplicadas de Dresde de 1897, esta obra le ofreció el reconocimiento internacional. Otra de las tantas obras en donde expresa la fluidez de la línea y la abstracción de la forma es el Bureau plat (escritorio liso) y sillón, alrededor de 1898-1899 modelo 1896 que se muestra en la figura V.5. La forma curva del escritorio es protagonista tanto de los detalles como las manijas de los cajones, es protagonista de la es- tructura del escritorio, su movimiento es elegante.

Henry Van de Velde estaba convencido de sus propuesta teórica de la línea y su fuerza como un ornamento, necesario en las piezas de diseño, arte y arquitectura. Idea que fue motivo para un debate que sostuvo Henry Van de Velde y Muthesius miembros de la Deutscha- land Werkbund (Munich) en la exposición de la Colonia 1914. Muthe- sius tenía la convicción en la tipificación, para una mejor producción. El diálogo lo cita Pevsner así:

Figura.V.2. “Vela de ángeles” Tapicería rea- lizada por Henry Van de Velde. (1893) Aplica- ciones, lana y seda. Dimensión: 140 x 233 cm. expuesta en el Museum Bellerive, Zurich. Ima- gen tomada de: Gabriele Fahr-Becker. (2008) El modernismo. Alemania: H.F. Ullmann/ Tandem Verlag GmbH.(p.156)

Figura.V.4. “Casa Bloemenwerf, Uccle” Cons- truida por el mismo Henry Van de Velde, in- fluenciado por el espíritu de la casa de William Morris. Henry Van de Velde realizó su proyecto bajo sus propios principios personales sobre la forma, empleando líneas sencillas. Imagen tomada de: Gabriele Fahr-Becker. (2008) El modernismo. Alemania: H.F. Ullmann/ Tandem Verlag GmbH.(p.157)

Figura.V.3. “Tropon Biscuits” Placard Publici- taire. (1898)Impresión en violeta y anaranja- do. Dimensión: 27 x 24,5. Imagen tomada de: Guimard Horta Van de Velde, Pionniers Du XX siécle., Paris: Musée des arts décoratifs. Orga- nisée par l´Union centrale des Arts décoratifs. Del 10 Marzo al 31 Mayo, 1971. (Figura 58. Pag 87)

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Muthesius dijo: “La arquitectura y el conjunto de la actividad de la Werkbund avanza hacia la estandarización” (Typisierung)...Solo la estandarización puede, desde ahora en adelante, introducir un gusto verdadero y univer- sal. Van de Velde repuso: “Mientras haya artistas en la Werkbund...protes- tarán contra toda sugerencia de un canon de estandarización. El artista, de acuerdo con su íntima manera de ser, es un ferviente individualista, un libre y espontáneo creador. Nunca se someterá voluntariamente a una disciplina que le obligue a admitir un tipo, un canon”. (1968, p.181)

Su carrera pedagógica también fue de gran trascendencia para el diseño. En el año 1899 viaja a Weimar, Alemania en donde en el año 1905 abre el Gran Ducado Escuela de Artes y Oficios (Kunstgewer- beschule Institut) en donde siguió difundiendo la idea de establecer una colaboración entre la capacidad de la fabricación en máquina con el arte, para que las piezas no perdieran la expresión humana con la cual tanto quien la crea como quien la utiliza se identifiquen. Esta escuela fue predecesora directa de la Bauhaus (1919 a 1933) quien fue dirigida por Walter Gropius quien también continuó en esa misma línea de pensamiento, evolucionando según las necesidades del momento.

Esta breve descripción de la trayectoria de Henry Van de Velde nos proporciona una aproximación al contexto en el cual se desarrolla y se promueve su teoría. A continuación se hablará de los puntos más importantes de la misma.

La línea y la fuerza natural

El trabajo práctico y “académico” de Henry Van de Velde es impor- tante así como también el aporte de caracter intelectual-teórico cono-

cida como la teoría de la línea. Esta es publicada en Formules d´une

esthétique Moderne (1923) (Fórmulas de una estética Moderna ), de

la cual contamos con una traducción de uno de los temas titulado La

ligne est une force. La línea es una fuerza publicada por Pere Hereu,

Josep María Montaner, Jordi Oliveras en Textos de Arquitectura de la

Modernidad.

Estos textos concretamente son de interés en esta investigación por- que en ese texto Henry Van de Velde hace una comparación de ca- rácter análoga entre la naturaleza y la línea, como una primera etapa de la argumentación de la fuerza de la línea en el diseño; así mismo explica qué es el ornamento3.

Henry Van de Velde propone que la forma del Art Nouveau se basaba en el ornamento, entendiendo por este, (en términos generales) el 3 Como Nickolas Pevsner señala que la manera intelectual en la cual Henry Van de Velde transfor- mó la naturaleza en ornamento fue radical y pocos fueron los que se mostraron como él, ya que en el Art Nouveau, sobre todo en la escuela de Nancy (ya mencionada anteriormente) había una fuerte tendencia opuesta, que retomaba las figuras de mujeres, plantas, flores, estilizadas, incluso creando un lenguaje simbólico con ellas. Con este naturalismo únicamente se conseguía una forma poética y bella. La forma abstracta era una síntesis de la forma que vendría en un futuro que no era inmediato, Henry Van de Velde se había adelantado a la época.

Figura.V.5. Despacho y escritorio. Exhibido en la exposición de 1897 de la Sezession muni- quesa. Bureau plat: 128 x 267 x 122 cm. Altura del sillón: 72 cm. Roble esculpido, bronce, co- bre. Lámparas: cobre rojo. Tablero del escrito- rio y forro del sillón: cuero. Imagen tomada de:

Gabriele Fahr-Becker. (2008) El modernismo.

Alemania: H.F. Ullmann/ Tandem Verlag GmbH., p.154

En palabras de Klaus-Jürgen Sembach: “Con su forma curva y el móvil juego de sus lí- neas este escritorio intenta cautivar al usuario y atraerlo completamente a su hechizo. En cierto modo quiere mostrar que puede presentarle apoyo en su tarbajo y que posee todos los re- quisitos necesarios para la concentración. Por así cecirlo, el mueble se anuncia a sí mismo”. (Tomado de Fahr-Becker, 2008, p.154)

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o los elementos que constituían la estructura del objeto, la forma o espacio. Para Henry Van de Velde la línea era la que generaba la es- tructura, la línea daba la forma y ésta era esencial o necesarias puesto que cumplía con una funcionalidad en el mismo diseño o composi- ción. Esta línea se encontraba también en la naturaleza.

Henry Van de Velde concibe la idea de la línea precisamente de la observación y reflexión de la naturaleza pero dejó a un lado la fuerte influencia de la imitación figurativa que se entendía en el Art Nou- veau que embellecía, y propuso un trabajo de abstracción tanto de la figura, solo a la línea. El arquitecto Inglés Charles Francis Annesley Voysey (1857-1941) que también había participado en el movimiento Art and Craft, dijo

Ir a la naturaleza es, desde luego, ir a la fuente principal, pero antes de acercarse a la planta viva, el hombre debe pasar por un proceso de se- lección y análisis. Las formas naturales han de ser reducidas a meros símbolos (Tomado de Pevsner, 1968, P.75)

Para Henry Van de Velde el movimiento de la línea es lo más impor- tante, para él se asemeja a los fluidos, es impetuosa y marca un sen- tido direccional o varios. La analogía se detalla más en el siguiente párrafo:

…<<En este tipo de línea operan las mismas fuerzas que la naturaleza ha impregnado al viento, al fuego y al agua. Cuando el arroyo se precipita contra una piedra que se opone a su curso, se desvía y dirige sus aguas hacia la orilla opuesta donde escarba y erosiona los bordes. Cuando el viento choca con las poderosas cimas de las montañas y se rompe contra esas masas inquebrantables y cuando el fuego se desencadena bajo bó- vedas de piedras se extiende, corre y se lanza buscando salidas.>> (Van de Velde citado por Hereu, Montaner & Oliveras, 1994, p.95. También en Van de Velde, 1923, p.64)4

Las líneas evocan la fuerza que las crea, las líneas son trayectorias de energía, se van creando simultáneamente energía y materia. Si la fuerza cambia de dirección la línea también lo hace; así mismo puede encontrarse con otras fuerzas cuya trayectoria pueda reunirse, o interactuar de alguna manera. Esta interacción en la naturaleza se resuelve mediante choque, unión, separación y diversas maneras. De la misma manera ocurre en la composición y la nombra como línea-

fuerza. Así Henry Van de Velde expone la analogía en su libro Formu-

les d´une esthétique Moderne cita:

<<La línea es una fuerza cuyas actividades son análogas a las de todas las fuerzas naturales elementales; ¡cuando se reúnen varias líneas-fuerza y ejercen sus actividades en sentido contrario, provocan los mismos resul- tados que cuando las fuerzas naturales se oponen entre sí en las mismas condiciones! >> (Van de Velde traducido al español en Hereu, Montaner,

4 << En de pareilles lignes, les mêmes forces que celles qui dans la nature ont pénétré le vent, le feu et l´eau son´t operantes! Le ruisseau qui se précipite contre une pierre s´opposant à son cours se détourne et dirige ses eaux vers la rive opposée dont elles fouillent et font s´écrouler les bords! Le vent, fonçant sur les cîmes puissantes des montagnes, se brise sur ces masses inébranlables, et le feu, déchaîné sous les voûtes de pierre, s´étend, court et s´élance pour chercher des issues! >> ¶¶ Van De Velde, H. (1923) Formules d´une esthetique Moderne, Bruxelles: L´Equerre Sociéte coo- pérative d´édition et de propagande intellectuelle. En el artículo Ce Retour a la conception sensuelle de la beaute ne pouvait echapper ni aux philosophes ni aux estheticiens. (Van de Velde, 1923, p.64)

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Oliveras, 1994, p.95, en idioma original en Van de Velde, 1923, p.64)5

La fuerza a la cual se refiere el teórico belga es la fuerza que surge del artista o diseñador, su misma energía se imprime en la línea al ser tra- zada y es lo que genera la trayectoria del material, sea madera, metal o trazo de carboncillo. En palabras de Henry Van de Velde:

<<La línea toma su fuerza de la energía de quien la ha trazado>>. (Van de Velde traducido al español en Hereu, Montaner, Oliveras, 1994, p.95, en idioma original en Van de Velde, 1923, p.64)6

Esta misma fuerza dada a la línea es también percibida por el espec- tador, al hacer el mismo recorrido podría decirse que el espectador empatiza con dicha línea-fuerza uniendo o sintonizando con su misma fuerza. Podríamos interpretar que es por ello que una línea puede tener el efecto de expresar algo. Hereu, Montaner y Oliveras explican en la intro- ducción al tema de La línea es una fuerza, que para Henry Van de Velde sentimos las líneas que definen la configuración del objeto, así como también ellas manifiestan la vitalidad que el diseñador les atribuye, la propia vida objetivada. El diseñador o quien crea el objeto transmite su vitalidad a partir de la línea. Lo único que debe hacer la línea es ex- plicarse, a partir de la fuerza, su acentuación y distinción (1994, p.94). Cabe decir que la teoría de la línea no solo considera una compa- ración análoga entre la fuerza natural y la “fuerza” o “energía” emo- cional, la analogía queda como un nivel inicial de la argumentación, el segundo nivel podríamos decir que consiste en explicar el hecho que estas fuerzas pueden ser afines incluso se complementan (en lo subjetivo). Lo que para nosotros representaría que lo primero fue una analogía que más adelante ha sido reformulada para fines me- ramente plásticos. Henry Van de Velde sostiene la reinterpretación en

la teoría de la Empatía en alemán conocida como Einfühlung. Incluye

la empatía como el vínculo o el fenómeno que hace cohesión entre la pieza de arte-artista, y el arte-espectador. Un tema de mucho interés para el diseñador gráfico pero que es conveniente tratarlo en otro momento para no desviar la atención de la analogía.

Otras propiedades que distingue de la línea son que se puede con- siderar como un elemento fundamental por ser tanto forma como un elemento emergente entre la relación de dos espacios delimitados o dos tonalidades. La delimitación sería la línea que se dibuja en esta relación de toque. Dicho de otra manera, la línea genera relaciones entre dos o más espacios, dependiendo de su sinuosidad. Las líneas también son emergentes cuando hay un cambio de color.

5<<La ligne est une force dont les activités sont pareilles à celles de toutes les forces èlèmentaires naturelles: plusieurs lignes-forces mises en présence, exerçant leurs activités en sens contraire, pro- voquent les mémes résultats que les forces naturelles opposées l´une à l´autre, dans les mémes conditions!>> Van De Velde, H. (1923) Formules d´une esthetique Moderne, Bruxelles: L´Equerre Sociéte coopérative d´édition et de propagande intellectuelle. En el artículo Ce Retour a la concep- tion sensuelle de la beaute ne pouvait echapper ni aux philosophes ni aux estheticiens. (Van de Velde, 1923, p.64)

6 <<la ligne emprunte sa force à l´énergie de celui qui l´a trecée!>>Van De Velde, H. (1923) Formules d´une esthetique Moderne, Bruxelles: L´Equerre Sociéte coopérative d´édition et de pro- pagande intellectuelle. En el artículo Ce Retour a la conception sensuelle de la beaute ne pouvait echapper ni aux philosophes ni aux estheticiens. (Van de Velde, 1923, p.64)

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El ritmo y jerarquía que se establece entre los espacios depende de las variaciones del grosor y las proximidades de las líneas, la mínima reflexión, todo ello es con lo cual se puede comprender la dimensión y la profundidad de cada uno de los planos y volúmenes. De esta manera la línea ejerce un efecto expresivo lo que lleva a decir a Henry Van de Velde que la línea es más “parlante” que la palabra escrita. A través de ella se puede identificar un lenguaje al que la sensibilidad humana puede acceder independientemente de la cultura y el tiempo. Henry Van de Velde realiza una interpretación de diversos estilos a partir de la observación de la línea. La composición se compone de líneas que con características determinadas como la egipcia, la clási- ca griega, la gótica, la rococó expresa distintos sentimientos por sus diversas cualidades. Solo para observar hasta dónde ha llegado la teoría de la línea en la comprensión de la composición, vale la pena citar una fracción sobre el estilo rococó:

La línea rococó se caracteriza por sonrisas pícaras, los aires de minuetos y contradanzas reemplazan al sonido amenazante del bronce y a la gra- vedad de las cargas de la caballería; ¡las pisadas leves de los escarpines reemplazan al ruido sordo de las botas con espuelas! ¡En cuanto a la superficie que la línea barroca intentaba destacar valiéndose de un conti- nuo entrechocar de olas, ahora brillan con brusco resplandor de facetas multicolores, semejantes a las que brotan de la superficie del agua fustiga- da, por otra parte, sin mala intención!.(Van de Velde traducido al español en Hereu, Montaner, Oliveras, 1994, p.109, en idioma original en Van de Velde, 1923, p.75)7

El ornamento desde el punto de vista de Henry Van de Velde. Como habíamos comentado en el inicio de este capítulo, para algu- nos teóricos la naturaleza ha sido una fuente de inspiración y han pro- puesto analogías, sin embargo la comparación hecha no está limitada al un nivel figurativo o simplemente identificar las similitudes. Sino que hay un proceso de reflexión y abstracción en lo que se observa para proponer una teoría o conceptos que son propios para resolver las ne- cesidades particulares del diseño y del arte. En el caso de la analogía entre el diseño y la naturaleza que propone Henry Van de Velde lo hace de manera evidente: parte de la observación de las fuerzas, deduce que hay una línea y posteriormente llega al concepto ornamentación, una ornamentación responsable o generadora de la estructura del ar- tefacto o espacio. Esta postura le hace ver como un artista-diseñador distinto a sus contemporáneos, y también es lo que le permite generar una línea dentro del movimiento Art Nouveau y posteriormente el mo- dernismo. Gabriele Fahr-Becker cita el texto de Van de Velde:

La diferencia que hay entre el nuevo ornamento y el ornamento naturalista es tan grande como la que hay entre algo consciente, correcto, y algo falso, entre algo sano, que da fuerza porque es como debe ser, y otra cosa que está dejada al capricho que alguna vez toma en alguna parte un

7 <<la ligne emprunte sa force à l´énergie de celui qui l´a trecée!>>Van De Velde, H. (1923) Formules d´une esthetique Moderne, Bruxelles: L´Equerre Sociéte coopérative d´édition et de pro- pagande intellectuelle. En el artículo Ce Retour a la conception sensuelle de la beaute ne pouvait echapper ni aux philosophes ni aux estheticiens. (Van de Velde, 1923, p.64)

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motivo de la naturaleza, pero que con igual derecho podría haber querido lo contrario; entre algo guiado por las eficaces leyes de la armonía de las formas y determinado por ellas y algo desordenado, caótico, que surge del maravilloso encantamiento de todas las cosas con las leyes de la na- turaleza.

Quien esté penetrado de estas leyes y de la influencia que unas líneas tie-