• No results found

El retorno puede darse sin previo aviso, incluso cortando una ECM que parece no haber finalizado aún. O puede estar anunciado de alguna manera, por ejemplo cuando una presencia personal indica al experimentador que va a retornar.

En unos casos se retorna procesualmente, hay un viaje de vuelta por decirlo de alguna manera, y en otros espontáneamente,2 se termina la experiencia sin más o el experimentador recobra la conciencia física repentinamente, o casi, o ya no recuerda nada más hasta que se despierta en su cuerpo.

Causas del retorno

Cuando se indica la posibilidad u obligación del retorno a veces se da también la causa de por qué se debe retornar. Ésta causa suele ser algún deber para con la vida terrenal, alguna tarea que se tiene que realizar en el mundo terrenal, o algo por el estilo; normalmente se trata de la preocupación por los seres queridos, especialmente familiares, y el deber de ocuparse de ellos, o el evitar la tristeza que la muerte de la persona les acarrearía.3 Por ejemplo, son muy habituales los testimonios en los que aparecen madres que desean volver a la vida física para ocuparse de sus hijos.

Hay testimonios en los que ese sentido del deber está presente aunque específicamente no se sepa cual es:

“Todo lo que sé era que estaba bajo el mandato de volver y completar una tarea no especificada. No tenía ni idea de que era esta tarea, pero sabía que en algún momento algo ocurriría y sabría lo que se requeriría de mí… con respecto a la tarea especial para la que fui enviado a hacer, a la edad de ochenta y ocho años todavía no sé con seguridad que es… Sin embargo, en 1974 [treinta años tras su ECM] en Australia fui testigo de un fenómeno

1 Moody (1975), pp. 84-85.

2

Como indica Moody (1975), p. 87, casi todos afirman que no saben cómo regresaron.

94 atmosférico muy especial que había estado investigando durante los pasados veinte años… Creo que esa es la tarea que se me encomendó completar.”1

La elección y la decisión sobre el retorno al más acá o la permanencia en el más allá

En algunas ECMs hay una elección entre retornar al mundo físico o permanecer en el más allá, en otros casos no hay tal elección;2 es decir, en el testimonio aparece el proceso de elección o la toma de una decisión sobre si la persona debe retornar a la vida terrenal o debe morir. Esta elección o decisión puede ser tomada por el moribundo o por otro ser presente.

Aquí se plantea un dilema interesante, la correspondencia entre la decisión de retornar o no retornar y la resucitación o muerte físicas. En el siguiente testimonio parece que hay algún tipo de sincronía entre la experiencia de retornar y el acto de resucitación médica:

“Pregunté al Señor, `¿Qué quieres que haga?´ y él solo dijo, `Vete´. ¡Bam! Sentí el shock [eléctrico] en ese momento. Volví derecho a la tierra muy rápido.”3

Hay casos en los que los sujetos desean permanecer en ese maravilloso mundo en el que se encuentran, no desean volver a su vida física;4 pero aún así son obligados a retornar,5 o retornan de todas maneras. Es frecuente que este deseo de permanecer en el otro mundo se dé en consonancia con el contacto con la luz, a causa del bienestar que el experimentador siente en contacto con ese ser.6

Cuando la ECM ha sido muy agradable es posible que al experimentador se le presente el duro dilema de si retornar al mundo terrenal o pasar definitivamente al otro mundo. Véase el siguiente testimonio:7

“De repente me paré [hiendo tras el ser luminoso] y me fue dada una elección, aunque esto no fue realmente una elección, ir o volver. Pasé por la agonía de tomar esa decisión retorciéndome mentalmente; lo más parecido a esto es si alguna vez has ido a pescar pones un gusano en un anzuelo y lo miras como se retuerce. Bien, eso era lo que mi espíritu estaba padeciendo. Estaba retorciéndome, estaba torturado, hiendo hacia adelante y hacia atrás. ¿Qué debía hacer? Bien, pensé en las cosas que no había hecho. Estaba preocupado por mi esposa teniéndose que ocupar de las cosas y decidí o me fue permitido regresar. Así que me retiré. […]. No supe nada hasta que abrí mis ojos y me encontré en la unidad de cuidados intensivos. Pero quería volver, me sentía engañado, estaba perdiendo todo ese amor.”

1 Fenwick & Fenwick (1995), p. 153. 2 Moody (1975), p. 87; Ring (1980), p. 68. 3

Sabom (1998), p. 23.

4 Como en el testimonio de Neal (2012), pp. 73-74. Esta mujer indica como se sentía enfadada durante su

ECM a causa de la insistencia que estaban poniendo en resucitarla cuando lo que quería era quedarse en el más allá.

5 Sabom (1998), pp. 62 y ss. Sabom, en el Estudio de Atlanta, plantea la teoría de que un mandato u orden

enérgicos, con autoridad, de vivir pueden tener unos efectos positivos en la resucitación del individuo en estado de casi-muerte. Un mandato de estas características puede renovar la voluntad de vivir del paciente y devolverle de la muerte; Sabom (1998), pp. 69-77.

6

Moody (1975), pp. 86-87.

95 6.3. ECMS CON POCOS DETALLES

Veamos un ejemplo de testimonio poco detallista:1

“Entonces fue cuando experimenté… experimenté lo que denominamos una experiencia de casi muerte. Para mí, no había nada de “casi” en ella: era, sencillamente, la muerte. Fue una inmersión total en la luz, el fulgor, la calidez, la paz, la seguridad. No tuve experiencias extracorpóreas. No contemplé mi cuerpo ni vi a nadie a mi alrededor, sino que me encontré inmediatamente en esta hermosa luz resplandeciente. Resulta difícil de describir; de hecho, resulta imposible. La sensación no puede expresarse verbalmente. Es algo que se convierte en uno, y uno se convierte en eso. Incluso podría decir: “Yo era paz, yo era amor”. Yo era el fulgor, y éste era parte de mí… Sencillamente, uno lo advierte, lo sabe. Uno lo conoce todo, y todo forma parte de uno. Es… es… Es muy hermoso. Era la eternidad. Era como si hubiera estado allí siempre, y como si fuera a seguir allí para siempre. Como si mi existencia en la Tierra fuera apenas un breve instante.”

Ausencia de experiencias sensibles

Hay experimentadores que afirman haberse encontrado en situaciones en las que no tenían ninguna experiencia denominada sensible (visual, auditiva,2 olfativa, gustativa o táctil). Como en el siguiente testimonio:

“En el momento en el que estaba hablando con la persona, sentí paz… tenía una perfectamente clara comprensión de lo que estaba pasando, excepto de con quien estaba hablando… es como intentar explicar [pausa] oh, Dios. Puedes imaginarte flotando, suspendido en medio del aire, sin tocar nada, todavía eres consciente de cosas, pero no hay nada ahí de lo que ser consciente. No tienes sentido del tacto o de contacto, pero tienes pensamiento. La mente está trabajando, pero no hay nadie. Ninguna visión, pero la mente está trabajando. Y capaz de pensar. (68)”3

Veamos este testimonio enviado a los Fenwick por la persona que lo relata después de que ésta hubiera visto el programa de tv Glimpses of death:4

“[…]. Puedo recordar, sin embargo, un “estado”, no puedo decir cuánto tiempo duró, pero supongo que debió haber sido de poca duración. Este “estado” no puede realmente ser descrito, porque las palabras son inadecuadas. Es suficiente decir que nunca antes, o desde, he experimentado tal sentimiento de absoluta liberación. No vi ninguna cosa, ni fui consciente de ser de materia sólida, tener un cuerpo, manos, pies etc.; ni incluso pensamiento consciente: solo en retrospectiva puedo interpretarlo. Fue meramente, por no tener una palabra mejor, un sentimiento, una sensación de serenidad, atemporal, cálida y confortable en la total oscuridad,

1

Ring (1984), pp. 66-67.

2 Según Long & Perry (2010), p. 63, la ausencia de sonido durante la ECM es un fenómeno más frecuente

de lo que habitualmente se cree.

3 Ring (1980), p. 93.

4 Fenwick & Fenwick (1995), pp. 97-98. Fue un programa al que acudieron los Fenwick para hablar de

las ECMs. La persona les envió su testimonio apuntando la diferencia de su experiencia con aquellas de las que se había hablado en el programa. Apunto este dato como ejemplo de la poca fiabilidad que supone el método de recogida de testimonios por correo. Este testimonio es muy interesante, pero ¿quién puede afirmar con seguridad de que no se trate de una invención realizada por esa persona a partir del visionado del programa de tv?

96 flotando por encima de una distante cacofonía de voces indistinguibles, el sonido de pies, objetos metálicos cayéndose o siendo tirados. No tengo recuerdos del retorno; el siguiente recuerdo que tengo es de estar en una cama mirando hacia el techo.”

Y otro testimonio similar:

“No vi persona o personas. No escuché música dulce o cantos. No vi jardines y paisajes magníficos etc. No vi abajo my propio cuerpo.” Como indican los Fenwick, lo verdaderamente memorable fue “la paz absoluta, la unidad, la completud.”1

Related documents